Posts Tagged ‘Tradición’

ANTONIO MEDRANO: LA LUCHA CON EL DRAGÓN

9 de mayo de 2017

ANTONIO MEDRANO:

LA LUCHA CON EL DRAGÓN

 

 

 

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https://www.youtube.com/watch?v=pXERdj0RUJM

https://youtu.be/pXERdj0RUJM

CONSEJOS A SU HIJA

14 de abril de 2017

Los sabios consejos de Gurdjieff para su hija

82 SABIOS CONSEJOS DE GURDJIEFF

82 SABIOS CONSEJOS DE GURDJIEFF (CUARTO CAMINO)

 

 

Fabrice Hadjadj, que fue ateo, defiende la familia cristiana

26 de agosto de 2016

Inicio / Vida y familia
Publica sus tesis «ultrasexistas» en «¿Qué es una familia?»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»
El filósofo Fabrice Hadjadj defiende la familia natural frente a la explotación deshumanizante del género y el consumo

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Rodolfo Casadei/Tempi.it17 noviembre 2014

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por ser “salvaje, anárquica y prehistórica”. De familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista… hasta que empezó a leer la Biblia para burlarse de ella… y encontró una gran sabiduría.

Hoy Fabrice Hadjadj expone sus tesis que llama “ultrasexistas” sobre la unión entre hombre y mujer, el sentido divino del nacimiento, el ser padres, madres e hijos, como en esta entrevista en Tempi.it.

El segundo tiempo del Sínodo extraordinario sobre la familia se jugará entre el 4 y el 25 de octubre del año que viene, cuando el argumento será retomado por el Sínodo ordinario con el título “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

Y visto como ha ido la primera parte del partido, será mejor entrenarse aún más y prepararse para que cada uno dé la propia contribución al juego de equipo.

Muy útil a este propósito puede revelarse la lectura seria de Qu’est-ce qu’une famille? (¿Qué es una familia?, ndt), el último libro escrito por Fabrice Hadjadj, pensador católico francés y director de la Fundación Anthropos en Lausanne (Suiza).

Autor siempre genial, sorprendente y provocador, como se deduce también esta vez por el subtítulo, que suena así: Suivi de la Transcendance en culottes et autres propos ultra-sexistes, es decir “resultado de la Trascendencia en las bragas y otras propuestas ultrasexistas”.

Para Hadjadj la familia es, a nivel humano, lo que a nivel cósmico es el agua para Tales de Mileto o el aire para Anaximandro: el principio anterior a todo el resto, el fundamento que no puede ser explicado precisamente porque es un fundamento.

Sólo se puede tomar constancia de él, comprobando que lo que le da forma es la diferencia sexual que se manifiesta como atracción entre el hombre y la mujer.

La familia es, ante todo, naturaleza, pero siempre ordenada y bajo la responsabilidad de la cultura.

Porque el nacer, propio de cada forma natural, en los humanos está siempre rodeado de un “hacer nacer”. Y del hacer nacer de la matrona a la mayéutica de Sócrates (no es casualidad que fuera hijo de una matrona), que ayuda a hacer nacer la verdad que está dentro de cada hombre, el paso es breve y necesario.

En el libro, del que se espera en breve una traducción en italiano, Hadjadj individua principalmente tres enemigos de la familia en las sociedades occidentales: las últimas tecnologías electrónicas, la transformación de la procreación en producción ingenieril de seres humanos y las derivas falocéntricas (justamente así) de la mayor parte de los feminismos de hoy.

Tempi lo ha entrevistado sobre estos temas (aquí en italiano).

-Su libro ha salido en la vigilia del Sínodo de los obispos sobre la familia. ¿Le parece que los trabajos y el documento final del Sínodo reflejan algunas de sus preocupaciones?
-El problema de un Sínodo es que tiene que hablar para la Iglesia universal, mientras las situaciones que la familia vive pueden ser muy distintas de un país al otro, incluso radicalmente opuestas.

»En lo que a mí concierne, se trata de pensar lo que sucede a la familia en las sociedades post-industriales marcadas por la economía liberal. La Relatio Synodi, en su diagnóstico, se queda satisfecha con evocar una vez más el «individualismo» y el «hedonismo», mientras que los debates se han cristalizado alrededor de la cuestión de los «divorciados vueltos a casar» o sobre la bendición a las personas homosexuales.

»De este modo me parece que falta totalmente lo que es, de manera absoluta, propio de nuestra época; es decir, la revolución antropológica que se está llevando a cabo con la transición de la familia a la empresa y del nacimiento a la fabricación – o si se prefiere, de la concepción oscura en el vientre de una madre a la concepción transparente en el espíritu del ingeniero…

»La familia ha sido atacada en el plano ideológico desde los inicios del cristianismo. Por ejemplo, por los gnósticos. Pero hoy el ataque es más radical: éste no proviene tanto de la ideología como del dispositivo tecnológico. Ya no es una cuestión de teoría, sino de práctica, de medios eficaces para producir, fuera de las relaciones sexuales, individuos más adecuados, con mejores prestaciones.

-Usted opone la mesa de madera, alrededor de la que se reúne la familia, con la tableta electrónica, que separa y aísla a los miembros y su conclusión es que la tecnología ha colapsado la familia y estamos asistiendo a su «destrucción tecnológica». ¿Estamos ante el enemigo más grande de la familia?
-¿Cuál es el lugar dónde se teje el tejido familiar? ¿Cuál es el lugar dónde las generaciones se encuentran, conversan, a veces pelean y, sin embargo, a través del acto muy primitivo de comer juntas, siguen compartiendo y estando en comunión? Tradicionalmente este lugar es la mesa. Sin embargo, hoy es cada vez más frecuente que cada uno de nosotros coma delante de la puerta de la nevera para poder volver lo más rápidamente posible a la propia pantalla individual.

»Ya no se trata ni siquiera de individualismo, sino de «dividualismo», porque en esa pantalla uno abre más de una ventana y se divide, se fragmenta, se dispersa, pierde su rostro para convertirse en una multitud de «perfiles», pierde su filiación para tener un «prefijo».

»La mesa implica reunirse dentro de una transmisión genealógica y carnal. La tableta implica la disgregación dentro de una diversión tecnológica y desencarnada. Por otra parte, la innovación tecnológica permite que lo que es más reciente sea mejor de lo que es más antiguo y, por lo tanto, destruye el carácter venerable de lo que es antiguo y de la experiencia.

»Si la mesa desaparece es también porque el adolescente se convierte en el cabeza de familia: es él quien sabe manejar mejor los últimos artilugios electrónicos y ni el abuelo ni el padre tienen nada que enseñarle.

-Usted escribe, de una manera muy provocadora, que si de verdad pensamos que todo lo que necesitan nuestros hijos es amor y educación, entonces no sólo una pareja de personas del mismo sexo puede cubrir esta necesidad, también lo puede hacer un orfanato de calidad. Si lo esencial es el amor y la educación, no está dicho que una familia sea necesariamente el lugar mejor para un niño. Entonces, ¿por qué la familia padre-madre merece ser privilegiada?
-Es la cuestión planteada en Un Mundo Feliz de Aldous Huxley: si tenéis un hijo por la vía sexual es sencillamente porque os habéis ido a la cama con una mujer. Esto no ofrece garantías sobre vuestras cualidades reproductivas ni sobre vuestras competencias como educadores. He aquí por qué sería mejor, para el bienestar del nuevo ser creado, ser puesto a punto dentro de una incubadora y educado por especialistas. Esta argumentación es muy fuerte.

»Mientras los cristianos sigan definiendo la familia como el lugar de la educación y del amor, ellos no la contradirán, sino que más bien darán armas a sus adversarios para que puedan concluir que dos hombres capaces de afecto y especializados en pedagogía son mucho más adecuados que un padre y una madre. Pero el problema es que sigue siendo el primado de lo tecnológico sobre lo genealógico lo que preside esta idea y nos empuja a sustituir a la madre con la matriz y al padre con el experto.

»Detrás de todo esto está el error de buscar el bien del niño y de no considerar ya su ser. Ahora bien, el ser del niño es ser el hijo o la hija de un hombre y de una mujer, a través de la unión sexual. A través de esta unión, el niño llega como una sobreabundancia de amor: no es el producto de un fantasma ni el resultado de un proyecto, sino una persona que surge, singular, inalcanzable, que supera nuestros planes.

»En lo que respecta al padre, del simple hecho que ha transmitido la vida recibe una autoridad sin competencia y esto es mucho mejor que cualquier competencia profesional. Porque el padre está allí, sobre todo, para manifestar al niño el hecho de que existir es bueno, mientras que los expertos sin competencia están allí para mostrar que lo bueno es llegar, tener éxito. Y además, su autoridad sin competencia lo empuja a reconocer delante del niño que él no es el Padre absoluto y, por lo tanto, a dirigirse junto a su hijo hacia ese Padre del cual cada paternidad toma su nombre.

Manifestación “La Familia Sí Importa”, de 2005 en Madrid

-Usted cita como la otra causa de la destrucción de la familia el rechazo del nacimiento como nacimiento, es decir, como algo natural e imprevisto. Quien es favorable a la tecnologización del nacimiento dice que es necesario vigilar para que las biotecnologías se utilicen de una manera ventajosa para el niño que debe nacer, pero que a pesar de todo estas técnicas son buenas. ¿Qué les respondería?
-Si las biotecnologías se utilizan para acompañar o restaurar una fertilidad natural, soy favorable a las mismas: es el sentido mismo de la medicina. Pero si consisten en hacernos entrar en una producción artificial ya no se trata de medicina, sino de ingeniería. Lo que sucede entonces es que el niño se convierte en un derecho que es reivindicado, dejando de ser un don del cual uno se siente indigno. A partir de esto, ustedes pueden imaginar las influencias que sufrirá.

»Pero lo más grave está en otro hecho, en lo que yo llamaría la confusión entre novedad e innovación. Si el nuevo nacido renueva el mundo, es porque él de alguna manera nace prehistórico: no hay diferencias fundamentales entre el bebé italiano de hoy y el del hombre de las cavernas. Sigue siendo un pequeño primitivo, un pequeño salvaje que desembarca en la familia y que trae consigo un inicio absoluto, la promesa renovada de la aurora.

»Si en un futuro medimos el nacimiento con el metro de la innovación, si se fabrican principalmente bebés trashumanos, estos serán ancianos antes de nacer porque volverán a proponer la lógica del progreso y, por consiguiente, también de la fatal obsolescencia de los objetos técnicos. Corresponderán a los objetivos de quien los encarga, a las expectativas de su sociedad.

Nos encontramos frente a una inversión de las fórmulas del Credo: se quiere un ser que haya «nacido del siglo antes que todos los padres, creado y no engendrado».

-Usted escribe: «Gracias a la tecnología la dominación fálica está asegurada principalmente por mujeres histéricas producto de hombres castrados». ¿Qué quiere decir?
-Lo propio de lo femenino, en la maternidad, es acoger dentro de sí un proceso oscuro, el de la vida que se dona por sí misma. Crear úteros artificiales puede parecer una emancipación de la mujer, pero en realidad es una confiscación de los poderes que le son más propios.

»Por una parte se consigue que la mujer, al no ser ya madre, se convierta en una empleada o una ama (como si fuera una liberación); por la otra, que el proceso oscuro se convierta en un procedimiento técnico transparente, el de un trabajo externo y controlado, que es a lo que se limita la operación del hombre, que no tiene un útero y fabrica con sus propias manos.

»He aquí que nos encontramos frente a la paradoja de la mayor parte de los feminismos: no son más que un machismo de la mujer, una reivindicación de la igualdad pero sobre la escala de valores masculinos, un querer una promoción en pleno acuerdo con la visión fálica del mundo.

»Porque la fecundación y la gestación in vitro son cuanto más próximo hay a un dominio fálico de la fecundidad: no necesitar de lo femenino y hacer entrar la procreación en el juego de la fabricación, de la transparencia y de la competición.

»Ya he hablado de una inversión del Credo; en este caso podría hablar de una Contra-Anunciación. En la Anunciación evangélica, María acepta un embarazo que la supera dos veces, desde el punto de vista natural y desde el punto de vista sobrenatural. En la Contra-Anunciación tecnológica, la mujer rechaza cualquier embarazo y exige que la procreación sea una planificación integral, que ya no la supere, sino que se introduzca en su proyecto de carrera.

-Usted está de acuerdo con Chesterton en que la familia es la «institución anárquica por excelencia». ¿Qué significa? Actualmente, la familia sigue estando acusada de autoritarismo o de residuo de la época del poder patriarcal.
-La familia es una institución anárquica en el sentido que es anterior al Estado, al derecho y al mercado. Depende de la naturaleza antes de ser ordenada por la cultura, porque naturalmente el hombre nace de la unión de un hombre y de una mujer. En pocas palabras, tiene su fundamento en nuestra ropa interior. Es algo animal – el macho y la hembra – y al mismo tiempo nosotros creemos que esta animalidad es muy espiritual, de una espiritualidad divina, escrita en la carne: «Dios creó al hombre a su imagen, varón y mujer los creó».

»Hay algo que es donado, y no construido. Tanto que también el patriarca, como se ve en la Biblia, está siempre sorprendido y asimismo exasperado por sus hijos. Piensen en la historia de Jacob. Piensen en José, el padre de Jesús. No se puede decir, ciertamente, que tienen la situación bajo control.

»La autoridad del padre se transforma en autoritarismo cuando finge tener todo bajo control y ser perfectamente competente. Pero como he dicho antes, su verdadera y más profunda autoridad está en el reconocer que no está a la altura y que está obligado a dirigirse al Padre eterno.
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FUENTE:
http://www.religionenlibertad.com/fabrice-hadjadj-que-fue-ateo-y-nihilista-defiende-la-familia-cristiana-38762.htm

Salvador Borrego Escalante, 90 años…

21 de mayo de 2015

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Derrota-Mundial
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…70 años después, AH sigue siendo noticia…

1 de mayo de 2015

…Lógicamente, cierta prensa, como http://www.huffingtonpost.es/2015/04/30/hitler-curiosidades_n_7179938.html

“informa” de lo que llama “curiosidades”, como por ejemplo,

el 25 de febrero de 1932 consiguió la ciudadanía alemana.

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Era un maniático antitabaco…

Los pitillos estaban absolutamente prohibidos en su presencia. Pese a que de joven fue fumador, cambió drásticamente hasta el punto de que llevarse un cigarrillo a la boca lo consideraba “un acto decadente” y el tabaco la plasmación de “la ira del Hombre Rojo —los indígenas americanos— contra el Hombre Blanco por haberle llevado el aguardiente”. Eliminó los paquetes de tabaco de las ‘cestas de Navidad’ que se enviaban a los soldados y fueron sustituidos por caramelos. Incluso sopesó la posibilidad de que, en el futuro, todos los cigarrillos fabricados en Alemania carecieran de nicotina.

… Y un pedorro: Hitler era vegetariano.

Hitler abusaba del consumo de azúcar hasta límites insospechados….

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Nota de TRESMONTES7 :

Los medios de propaganda del Sistema dominante desde 1945… critican  a AH por tratar de mejorar la salud de la gente al  oponerse a que los pulmones de miles de millones de hombres, mujeres y niños fueran envenenados con el humo del tabaco quemado.  

….DEBEMOS REENCONTRARNOS A NOSOTROS MISMOS…!

2 de junio de 2013

Pensamientos aryas, pensamientos blancos (III). In Memoriam Dominique Venner (1935-2013).

Manu Rodríguez. Desde Europa (22/05/13).

*

*Dominique Venner ha partido hacia el espacio simbólico, hacia el mismo cielo, allí donde moran nuestros antepasados. Nos ha dejado el testimonio de su vida, y un testamento del que entresaco estas palabras:
À défaut de posséder une religion identitaire à laquelle nous amarrer, nous avons en partage depuis Homère une mémoire propre, dépôt de toutes les valeurs sur lesquelles refonder notre future renaissance…
Lacking an identitarian religion to moor us, we share a common memory going back to Homer, a repository of all the values ​​on which our future rebirth will be founded…
Falta una religión identitaria que nos una, compartimos una memoria en común que se remonta a Homero, un depósito de todos los valores en los cuales nuestro futuro renacer será fundado…
***
*Nosotros no necesitamos una nueva religión, sino tomar conciencia de nuestras culturas pre-cristianas. Que recuperemos tales culturas en vista a educar a nuestros hijos de acuerdo con el variado legado que estas representan. Pienso en los Eddas, en el Mabinogion, en Homero, Virgilio… Por no hablar de nuestros trágicos, nuestros poetas, nuestros filósofos… Extraer de ese riquísimo fondo cultural ejemplos y máximas morales.
Necesitamos también templos o iglesias. Recintos acotados de religación. Un fuego siempre vivo en estos recintos será suficiente. Necesitamos lugares donde reunirnos y donde rememorar nuestra(s) historia(s); donde cultivar nuestro precioso legado. Lecturas de textos, comentarios, mesas redondas y demás. Algo colectivo, social. Centros religioso-culturales donde nuestra gente pueda tener apoyo psicológico o espiritual, o recibir información cumplida y veraz acerca de nuestros ancestros, o las incidencias de nuestra historia. Repartir el año con conmemoraciones especiales relacionadas con hitos felices o luctuosos de nuestro pasado –la cristianización o islamización de nuestros pueblos, por ejemplo. Calendarios con un ‘santoral’ propio (nuestros héroes o figuras más representativas). Recuperar los nombres griegos, romanos, celtas, germanos y demás…
Es decir, hacer lo que no pudimos hacer. Tener nuestra propia historia, pues nuestra historia fue usurpada por los clérigos cristianos. Tuvimos una historia cristiana.
En fin, tenemos que crear la comunidad (‘ecclesia’) arya. Lo que, por las circunstancias citadas, nunca tuvimos. Las ‘ecclesias’ aryas tienen que pulular en nuestros pueblos y ciudades. Nuestros ‘sacerdotes’ (a falta de otra palabra mejor) serán expertos en teologemas y mitemas aryas, en historia, en antropología, en lingüística indoeuropea… Deben ser expertos en las variadas tradiciones indoeuropeas.
Es obvio que tales centros religiosos (vinculantes) serán sólo para los aryas. El resto de los pueblos o razas están excluidos. Esto es, no será una ‘fe’ universal, sino étnica. Los fieles serán, pues, aryas.
Tenemos que completar la crítica destructiva hacia nuestros enemigos con alternativas positivas y constructivas para nuestro pueblo. Tenemos que ofrecer caminos, salidas.
La creación de la ‘comunidad arya’ (la palabra ‘ecclesia’, de donde nuestra ‘iglesia’ en castellano, viene a decir también ‘comunidad’ –es su sentido originario) es un sueño. ‘Aryan Community of…’ Ésta es la idea. Los templos han de tener sus bibliotecas y salas de lectura. Tales templos llevarán nombres relacionados con las divinidades o personajes (de cualquier rama) de relevancia en nuestra historia. Tenemos que articular una suerte de ‘año arya’, con sus fiestas y celebraciones. Dedicar días especiales al grupo germano, al grupo celta, al grupo romano, etc. Esto requerirá un trabajo conjunto, de equipo, en el que participen especialistas de todas las disciplinas relacionadas con la historia de los pueblos indoeuropeos –desde su origen hasta nuestros días.
Debemos tener incluso escuelas aryas para nuestros pequeños. Hay que elaborar textos pedagógicos adecuados en los que potenciemos nuestros valores. Nuestros textos teológicos o literarios son una buena fuente para la educación moral de nuestros hijos. Nosotros no necesitamos recurrir a ninguna tradición extranjera, estamos sobrados de conocimiento y sabiduría. E incluso pienso que ningún pueblo puede superarnos en esto.
Volver a llegar a ser un pueblo
*Dos personajes de la antigua tradición arya védica son importantes en nuestra memoria. Hablo de Manu y de Aryaman.
De las ramas iranias e indias, fundadas por aryas hace unos cuatro mil años, hemos de tomar su legado lingüístico-cultural arcaico (los Vedas) y adoptarlos como cosa propia. Recomiendo a todos la lectura de los Vedas (sobre todo el Rig-Veda). Los grupos aryas puros (blancos) desaparecieron hace alrededor de tres mil años. Los aryas que llegaron a esa zona debieron ser pocos en número, fueron absorbidos en unos pocos siglos por las razas autóctonas. Poco más tarde aparecieron el hinduismo y otras ideologías de salvación (budismo, jainismo…) absolutamente contrarias al espíritu arya védico y a todas nuestras tradiciones culturales. El espíritu arya védico (épico, heroico, belicoso; activo, afirmativo) que recorría el Rig Veda desapareció absolutamente en toda la literatura india post-védica (hinduista, budista o jainista). El hinduismo y las otras ideologías similares (nihilistas) tienen al parecer más que ver con las culturas indias pre-aryas que con los Vedas citados.
Hay otras lenguas y culturas indoeuropeas que hace tiempo dejaron de existir, como las del grupo hitita, de los que conservamos textos jurídicos y religiosos y que forman parte del legado indoeuropeo. De todo hemos de cuidar, y todo lo nuestro ha de ser conservado.
Los aryas o indoeuropeos no somos de ayer o antes de ayer.
*Debemos lograr textos unificados que le valgan tanto a un celta, como a un eslavo, como a un germano… Debemos crear la mentalidad arya, el espíritu arya. Más allá de los matices raciales o nacionales que nos dividen. Tenemos que llegar a ser un sólo pueblo. Éste es el trabajo, ésta es la meta.
El nacionalismo blanco afecta ahora a todas las naciones blancas. Los estadounidenses (y australianos y canadienses…) cada vez tienen más conciencia de sus raíces culturales europeas, sin distinción; cada día se sienten más europeos. Se ha producido una evolución ideológica al respecto. Los parámetros actuales requieren, y exigen, otra estrategia, otro discurso, más ambicioso si cabe que el de los nacionalismos de la primera mitad del siglo pasado. Necesitamos conciencia de pueblo, de raza, de cultura.
La evolución de los diversos pueblos europeos ha sido conjunta. Hemos compartido la misma arquitectura, la misma música, la misma literatura, la misma ciencia… Hemos elaborado una cultura común desde hace cientos de años –a pesar de nuestras diferencias lingüísticas. Nada de esto hubiera sido posible si nuestras sensibilidades bio-culturales hubieran sido distintas.
*La raza es evidente por sí misma. No necesitamos proclamarla. Pero no basta la raza, a la raza le sigue el genio. El genio es creador, es el creador de la lengua y la cultura. El genio responde a la raza (hablamos de genes). La cultura responde a la raza.
Somos blancos de raza, y somos indoeuropeos por las lenguas y las culturas que nuestros pueblos han generado. Es el genio de mi raza el que ha creado o generado tales culturas, tales mundos.
Los mundos generados por nuestros pueblos (griegos, romanos, germanos… aryas védicos…) son sagrados. Así como es sagrada nuestra raza, son sagradas también nuestras culturas. Ésta es la actitud que hay que observar con nuestras culturas pre-cristianas. Con las nuestras, con las generadas por nuestros antepasados. Es nuestra raza la que ahí habla; nuestro genio.
Así de indisolubles, de indisociables, han de estar nuestra naturaleza genética, y nuestra naturaleza cultural o simbólica. Como una doble hélice. El logos natural, y el logos simbólico. Abrazados; como una sola cosa.
El logos simbólico procede del logos natural, de la raza, de una comunidad, en un principio, racial –es una relación como de madre e hijo. También los individuos son hijos de la comunidad. La comunidad genera por igual naturaleza y cultura.
La lengua y la cultura (simbolemas y culturemas) son como los elementos constructivos que maneja nuestro genio para crear. Como los aminoácidos para el genoma.
Las culturas generadas por los pueblos son sus señas de identidad. Lo más natural y propio.
La cultura marca el camino de un pueblo, y es, en un principio, indisociable de su ser genético, de su genio, de su raza. Cada raza, o pueblo, un mundo.
Como almas escindidas los individuos y pueblos que han sido privados de sus tradiciones y les ha sido impuesto una ajena. Privados de su lengua, de su voz, de su ser. Pueblos que hablan con lenguaje prestado, extranjero.
Cuerpos aryas que hablan en términos judeo-mesiánicos o musulmanes, o… Lejos de su hogar, de su cielo; de su lengua, de su mundo.
Recuperar la palabra, recuperar la voz propia, recuperar el ser. De esto se trata; es lo primero.
La nación arya ha de pasar primero por esta restitución y esta afirmación de lo propio; del legado ancestral y propio. Las voces de nuestros pueblos; de nuestro genio, de nuestra raza.
Hay que prestarle la debida atención a la herencia lingüístico-cultural, a la dotación simbólica. Esta dotación es la que hace de nosotros seres simbólicos.
Los aryas tenemos que reconocernos en todas las culturas generadas: la griega, la romana, la arya védica, la germana, la celta… Los mundos creados por nuestra raza. El haber, la riqueza, los bienes más espirituales. El múltiple legado. Es también lo más próximo, lo más cercano, lo más nuestro; nuestro rostro, nuestro ser.
La dotación simbólica nuestra hace seres simbólicos nuestros. Así como la dotación genética nuestra hace seres genéticos nuestros. Nos reproducimos en la tierra y en el cielo. Nos perpetuamos.
La educación de nuestros pequeños es esencial, tienen que llegar a ser lo que son por naturaleza, uno de nosotros.
Voluntad de futuro. En la tierra como en el cielo. En la naturaleza como en la cultura. Perpetuar nuestro cuerpo y nuestra alma; nuestro ser total.
*Conseguir que los aryas vuelvan a su casa, a su hogar, a sus mundos. Volverlos a su ser. No podemos descuidar el alma, el legado espiritual de nuestros antepasados. El alma nuestra; el espíritu, el genio de nuestros antepasados –el ‘icor’ que corre por nuestras venas.
Sin ese ser nuestro somos ciegos, y esclavos. Servimos a otro; otro nos lleva por donde quiere. Carecemos de libertad y de luz. Es el destino de muchos pueblos, los nuestros incluidos, cristianizados o islamizados (espiritualmente alienados y colonizados). Su destino se les ha ido de las manos, está en manos de otro.
Que el arya vuelva a tomar las riendas de su destino. Que recupere la dirección y el sentido. Para ello ha de despojarse de todo lo extraño, de todo lo ajeno; ha de volver a su ser.
Es una purificación, una purgación, una catarsis. Se suda lo ajeno, como una mala fiebre. Se recupera la salud.
Si esto se cumpliera sería una nueva primavera, una nueva promesa para los pueblos aryas. La negrura, las tinieblas, se disiparían y quedarían en nada ante los primeros rayos de nuestro nuevo sol, ante las primeras luces de nuestro nuevo día.
La unidad espiritual es tan importante como la unidad racial. De nada vale la homogeneidad racial sin la homogeneidad espiritual. Andaríamos dispersos –como ahora–; ninguna unidad. Un solo cuerpo y una sola mente, la nación arya. Es la condición ‘sine qua non’ de la victoria.
No conseguiremos tal unidad hasta que no quede ni un solo arya que sea o se diga cristiano, musulmán, o budista. Un pueblo libre de judaina y de budaina, y de cualquier otra ‘fe’ extraña. Aryas puros de cuerpo y de alma. Ésta es la condición que nos pone la diosa Victoria. Y es también la primera ‘empresa’ –conseguir semejante unidad.
Limpiar, purificar a nuestro pueblo de tanta impureza. Una catarsis colectiva de los pueblos aryas.
*Nuestro espacio. Nuestra atmósfera, y nuestra luz. Allí donde nos instruimos; allí donde bebemos de las fuentes de nuestro saber. Un recinto santo exclusivo para aryas. Nada profano, nada ajeno. Nada impuro. Tan sólo los variados y abundantes frutos de nuestros pueblos (germanos, romanos, celtas, griegos… aryas védicos). Nuestros cantos, nuestros relatos, nuestra sabiduría…
El alma arya. La conciencia arya. El ser simbólico, espiritual, arya. El actual, el renovado, el recién nacido. Éste recoge en si el múltiple legado. Es la suma. Es el alma múltiple, rica; experimentada, sabia. Madura.
Los nuevos aryas. Lo que viene. Una renovación y una reivindicación de nuestro pasado, incluido el más reciente, el de la primera república arya. Nuestro ser saldrá de nuevo a la luz. Nos reivindicamos; reivindicamos nuestro ser biosimbólico (étnico y cultural) –nuestra memoria, nuestra herencia. Que nadie ose arrebatarnos el ser, que nadie ofenda nuestras señas de identidad (la esvástica sobre todo).
Nuestra primera misión es limpiar a todos los nuestros de elementos extranjeros. Purificarlos, y volverlos a su ser ancestral.
Necesitamos más guerreros, los necesitamos a todos. Esta vez venceremos con la sola palabra, con la sola voz. Nuestra palabra prevalecerá.
Una dulce tormenta. Un murmullo, un clamor, un fervor colectivo, luminoso, radiante; como una aurora. Nuestro despertar, nuestro renacer, nuestra victoria.
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Hasta la próxima,
Manu
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FUENTE: http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2013/05/91-pensamientos-aryas-pensamientos.html
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COMENTARIOS:

ENSPO31 de mayo de 2013 20:13
¿Te has planteado, Manu, que quizá nuestra identidad no sea una religión, sino un sistema de valores? ¿Crees realmente que “resucitando” religiones ya muertas y, lo peor, religiones que en su momento fueron abandonadas por los propios europeos de forma voluntaria en la mayoría de los casos, marcamos el camino futuro de Europa? No te niego la buena intención, pero creo que estás cayendo en la misma trampa que el enemigo: para él, lo más importante es la RELIGIÓN, pero nosotros, aunque tuvimos nuestras religiones, superamos el estadio religioso con los griegos porque esas mismas religiones conducían derecho a la verdad racional y en eso consistía precisamente su valor. El problema no es nuestra religión perdida, sino que con el cristianismo retrocedimos a un estadio ya superado de nuestra evolución y maduración como pueblo, un estadio de desarrollo que la ciencia y la filosofía habían dejado atrás en tiempos de Adriano, cuando no éramos paganos y todavía no éramos tampoco criatianos, cuando el cielo se quedó vacío y la MUERTE se mostró por fin desnuda en toda su abismal inmensidad. NO ESTUVIMOS A LA ALTURA DE NOSOTROS MISMOS, POR RAZONES QUE HE EXPLICADO EN MI BLOG, y Europa se aferró a un “salvador” indigno de ella. En consecuencia, entiendo que estás señalando un camino errado y, por el bien de Europa, por el bien de nuestra causa, no me queda más remedio que contestar a tus consignas. Lo haré en el blog nombrándote abiertamente, si me lo permites. No se trata de ningún ataque personal, sino de la crítica debida a las ideas que estás exponiendo y que, supongo, esperas que sean debatidas. Saludos cordiales.

Responder

ENSPO1 de junio de 2013 12:53
abierto debate en el foro

http://adecafcom.puntoforo.com/viewtopic.php?t=2210

Responder

ramiro1 de junio de 2013 18:04
Europa fue indigna de su salvador.

Responder

ENSPO1 de junio de 2013 19:58
El “salvador” hebreo era indigno de Europa, no te equivoques. Pero Europa no estuvo a la altura de su reto por razones que es nuestro deber analizar, comprender y superar. No otra es la propuesta de ENSPO desde hace treinta años, pero clama en el desierto de la hedionda ultra católica y evoliana.

Responder

BENEDICTO XVI SE DESPIDE CON GESTO PROFÉTICO.

28 de febrero de 2013

Con este titular, el blog yugo y atril publica un comentario sobre la retirada de Benedicto XVI del
Pontificado Romano. Lo que sigue es reproducción literal:

EL NOMBRE DE LA ROSA. UMBERTO ECO. UN ATAQUE A LA LINEA DE FLOTACIÓN DE LA BARCA DE SAN PEDRO QUE ES EL MONAQUISMO

Yo también sigo abrazado a mi cruz, corroboro las palabras del papa Benito que en su despendida se ha mostrado grandiosamente humilde casi de la misma forma como accedió a la sede santa, hecho del que me hice lenguas en este blog. Luego la cosa se torció porque querían convertir a este profesor bávaro en un títere mediático al estilo Wojtyla. Algo que no le iba. Estaba claro. Al parecer, la Curia quiso chantajearle y comulgar con ruedas de molino y presentó su pontifical dimisión. Hurra por Benedicto.

Sin embargo, los lobos en desguisa de corderos siguen amenazando al redil y el peligro sigue latente. El papa se va a un monasterio. La vida orante, la liturgia, la renuncia a las cosas del mundo, fueron los cangilones de esa inmensa noria que mueve a la Iglesia las aspas de los molinos de viento del Espíritu que salva y purifica. Todo un gesto. Ego filius Ecclesiae y viviendo una vida en observancia de las leyes divinas (la búsqueda de la verdad en las páginas evangélicas y de la belleza que contienen muchos libros, sigue mi seminario vacío aunque lleno de fulgores que son gritos) me duele la Iglesia en manos de los judíos y me hacen pupa los ataques a Ella. Los recibo como si fueran míos. Anteanoche emitieron por TVE1 El nombre de la Rosa. Para mayor indignación y consternación de nosotros los creyentes. Se trata de una cuchillada feroz a la yugular de la base de la Iglesia a cargo de Humberto Eco un judío italiano que se está muriendo de cáncer si no se ha muerto. El monasterio de Montecasino ha sido destruido dos veces. La primera por el bombardeo de los norteamericanos que se ensañaron con las viejas piedras levantadas por san Benito de Nursia en el siglo VI y la segunda con esta novela. No digo que yo la película en el que borda el papel Sean Connery interpretando a un franciscano capitular, Guillermo de Baskerville, haciendo de Sherlock Holmes no sea interesante pero el mensaje está cargado de veneno. Trata de destruir el monaquismo cargado de santidad y de paciencia de amor a la cultura. Los benedictinos fueron los heraldos con su lema de ora et labora cálamo en ristre y transcribiendo viejos textos de la antigüedad que de no ser por ellos se hubieran perdido la hoz, el rastrillo, la mano en la besana del arado que roturó baldíos o empuñando la gubia para construir catedrales y edificios de la segunda venida de Cristo a Europa. Ellos salvaron a Europa. Fueron la rama de olivo según las profecías y por esto el papa reinante quiso llamarse Benito en honor al padre de Europa. El literato italo-hebreo se fija en los defectos que tuvo o pudo tener aquella iglesia del Cisma de Aviñón: simonía, lujuria, soberbia, inquisición. Precisamente los más avaros, los lujuriosos, los más prepotentes y falsarios que dicen llamarse los del pueblo elegido habiéndose convertido por su protervia y perfidia en el pueblo maldito se atreven a ensañarse con las mermas de una institución divina pero manejada por pecadores que tratando de servir a Cristo lo traicionan. El nombre de la rosa, emblema los Rochild, de la masonería, de la mariconería, es el emblema designado para capitanear las mesnadas de los anticristos nada tiene que ver con mi SEMINARIO VACIO LOS PECADOS MORTALES DE LA IGLESIA. Que los hubo, los ha habido y los habrá. Miré usted don Humberto nuestra fe no es un problema de bragueta aun reconociendo que los problemas del celibato difícilmente lograron ser resueltos para atrición de algunos eclesiásticos y para dar pábulo a la llama furiosa de los blasfemos que despotrican contra la iglesia. Es un pecado un accidente que no afecta a la sustancia que es la economía de la salvación. Sólo la tolerancia y paciencia de las clases consagradas, amigo Eco, y el sentido de la libertad que caracteriza al cristianismo ha permitido que usted se mofe de lo más sagrado. Si usted hubiera sido mahometano lo más seguro es que lo hubiesen condenado a muerte como a Salmon Rushdie pero como es judío ha recibido todas las complacencias de la sinagoga. A mí El Nombre de la rosa al igual que el Código Da Vinci me parecen la versión anticatólica de los Versos Satánicos. La escena del monje marica que se envenena pasando las hojas de un códice prohibido es una quimérica combinación folletinesca entre novela negra y libro de aventuras. El retrato que hace del abad, del prior y de fray Remigio son caricaturas. La vida en los monasterios medievales. Luego se mofa de la liturgia y del canto gregoriano. La escena asadura de buey que porta el donado como regalo a la muchacha por el favor sexual es toda una repelente invocación a las furias del Averno. Otros personajes diabólicos son el monje ciego y otros tonsurados que esgrimen un cerquillo en punta de muy mala calaña pertenecen al cupo de encomendados a Satanás. Ciertamente que eso que llaman concupiscencia del saber y allegar conocimiento que siempre engendra dolor puede haber sido un defecto de los que vivimos bajo la sombra de la cruz y al pie de los sueños que emiten los libros en sus mensajes puede que sea otro de los pecados eclesiales pero Cristo dijo vosotros sois la sal de la tierra y no pertenecéis al mundo etc… pero la quema de la Biblioteca donde se guarda nada menos que el Beato de Liébana inunde más tristeza incluso que el auto de fe de la saludadora, el hereje y el pobre Salvatore impresionante escena que recuerdan al Gólgota. Transmiten más incluso que la muerte del inquisidor. Se hace una calumniosa caricatura de san Bernardo el cantor de la Virgen el doctor Melifluo. Y eso también me llenó el corazón de dolor pero hay algo que salva a toda esta funesta cinta y es el Amor entre la pobre chica utilizada como barragana del convento y el novicio que acompaña al franciscano Guillermo de Baskervile. La secuencia final es apoteósica. Sí. Únicamente nos salvará el amor que es de lo que el cristianismo se trata. Nos llega a través del mensaje de la Resurrección en la cual no creéis vosotros lo judíos. Ya sé que tenéis vara alta en la curia y si algo moteja de mentira todo ese invento fabricado por los pérfidos ingleses del Shoah que no es más que un holocuento os rasgáis las vestiduras, apeláis a los derechos humanos y nos denuncias ante los tribunales acusándonos de xenófobos, fascistas, de borrachos o de locos. Como buenos sepulcros blanqueados (ni Papini se atrevió a llamaros perros ni a meterse con vosotros pues os tenía miedo, el propter metum judeorum evangélico) aplicáis la norma del embudo. Para vosotros lo amplio y para nosotros lo estrecho. El papa alemán os ha dado una lección retirándose a la vida contemplativa de los que vosotros os reís pero es la dinamo de la Barca de Pedro. Tanto en el Este (Calcidia, Anatolia, Optina Pystina) como en el Oeste (Solesmes, Silos, la abadía de Miraflores, el priorato de San Frutos) Todo un gesto.

“LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS” (cap. 01)

2 de febrero de 2013

sábado, diciembre 29, 2012

Stéphane Hessel o la pólvora mojada del sistema oligárquico

Stéphane Hessel

PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO “LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”

Resulta imposible comprender las ideas de Hessel sin explicar quién es. Para los aspectos básicos me remito a la página de Wikipedia, poco sospechosa animadversión hacia un ex prisionero de Buchenwald. Hessel es el vástago, padre judío y madre alemana, de una familia burguesa acomodada de Berlín. Alumno de una escuela de élite elevado a los altares de la ONU gracias a sus excelentes relaciones privadas con oligócratas (verbi gratia: la esposa de Roosevelt), Hessel “osténtase” ante los jóvenes actuales como paradigma ético. No cabe duda de que el comportamiento de Hessel durante la Segunda Guerra Mundial, abandonando un seguro exilio inglés para infiltrarse clandestinamente en territorio controlado por los alemanes, constituye un acto de heroísmo que sería mezquino negar. Tampoco puede obviarse la inteligencia y alto nivel cultural de Hessel, que explican en parte, pero sólo en parte, su vertiginosa carrera hacia las cumbres de la diplomacia occidental. Las luces de Hessel resultan de sobra conocidas, ¿hará falta subrayarlas? Mas junto a las luces existen también las sombras en su vida. Unas sombras que no pueden ser calificadas sólo de anecdóticas, por aquello de que nadie sería perfecto. Nuestra tarea consiste aquí en criticar las ideas de Hessel, pero a tenor de que él mismo se ha erigido como “modelo”, es decir, como encarnación de aquello que dice defender, no podremos eludir el trabajo de una cierta desmitificación personal.

De la lectura de su autobiografía se desprende, por de pronto, la decisiva influencia de unos progenitores que encarnan todos los tópicos de los ambientes vanguardistas. Por ejemplo, el adulterio de la madre tolerado por el padre marca tempranamente su impronta en la personalidad del muchacho. Éste desarrolla un sentido de la moralidad harto relativista, compatible, por un lado, con la picaresca, el robo y la mentira, y, por otro, con una vaga noción estética de “progresismo” muy propia de los “antifascistas” de procedencia burguesa. Para que nos hagamos una idea de la frivolidad intelectual de Hessel, obsérvese cómo valora las aficiones quirománticas de una compañera lesbiana de la madre y la idea de “racionalidad” que desprende:

Justamente porque trató la interpretación de las líneas de la mano como una ciencia, para mí encarna el triunfo seguro de la razón.[1]

Será la “razón” de la masonería, pero no aquello que un filósofo serio pueda admitir como tal. De la parte materna le benefician, por otro lado, nada desdeñables relaciones familiares con el mundo de la banca, en las cuales no profundizan las memorias, pero sabemos que cuando su padre Franz tiene que huir de los nazis, nada menos que los Rothschild de París son quienes le reclaman.[2] Hessel –cuyo talento y valentía, insisto en ello, no negamos- nunca ha dejado de moverse con listeza entre las altas esferas del poder, incluidas las del bando estalinista.

Ahora bien, después de décadas de impunidad del sionismo, que alguien con semejante pedigrí (se declara “amigo de Israel”), funcionario de las Naciones Unidas y diplomático francés a las órdenes del derechista Giscard d’Estaing, pueda gozar de credibilidad como crítico del “sistema”, sólo confirma el grado de lavado de cerebro al que han estado sometidos los ciudadanos de Occidente durante décadas. La inversión en propaganda ha sido muy útil para el dispositivo oligárquico, porque incluso cuando los maltratados por ese mismo aparato de explotación y coacción toman la palabra, aquello que habla en ellos y a través de ellos sigue siendo, en la mayor parte de los casos, la propia oligarquía. Parece evidente que el dispendio publicitario a lo largo de medio siglo resulta, más que rentable, imprescindible para los poderosos. Debemos entender así por qué gobiernos y grandes empresas gastan cantidades astronómicas de dinero en la partida de manipulación psíquica de la población.

Mayo del 68: el fraude de la modernidad transgresiva,
cuyos frutos conocemos bien. Cohn-Bendit
burlándose del “policía” en cuanto “encarnación de la ley”.

Hessel no debería, en efecto, merecer nuestra confianza ética. Preguntémonos cómo escapó Hessel a la muerte en Buchenwald. Pues bien, fue gracias a la intervención de Eugen Kogon, miembro del comité de políticos que dirigía el campo a cuenta de los alemanes. Kogon era “amigo” del médico de las SS que le salvó la vida. Todo esto nárralo el propio Kogon en su libro Der SS-Staat. Das System der deutschen Konzentrationslager, traducido al francés bajo el título L’enfer organisé (1947). Testigo del juicio de Nüremberg contra los nazis, Kogon devino una eminencia reconocida entre los escritores de la literatura sobre “el Holocausto” y se cuenta entre los “padres fundadores” de la República Federal Alemana. Pero resulta que, según Kogon, los nazis sólo le exigían al comité del campo, so pena de substituirlo por otro, que mantuviera el orden entre los presos. A cambio de esta colaboración, los energúmenos del comité, casi todos ellos de filiación estalinista, recibían porciones de comida suplementarias y se apropiaban, a costa de la mayoría, de las magras raciones de los presos comunes o políticos no comunistas, provocando con ello hambrunas, enfermedades y altos índices de mortandad. La supuesta ética de muchos de los supervivientes se basaba así en la corrupción, en la delación y en la bestialidad de los castigos que la mafia comunista de Buchenwald infligía al resto de los internos con la colaboración, por activa o por pasiva, de la dirección SS del campo. Kogon nos cuenta que el comité comunista de Buchenwald, compinchado con la SS, ocultaba a las inspecciones de Berlín y a los visitantes (cadetes de la policía, juventudes hitlerianas, diplomáticos o prominentes de potencias fascistas) las evidencias de que se practicaba la tortura (Kogon, p. 256):

Frecuentemente, tenían lugar en los campos las visitas de la SS. Con este motivo, la jefatura de la SS aplicaba un extraño método: por una parte disimulaba todos los detalles accesorios; por otra organizaba verdaderas exhibiciones. Todos los dispositivos que podían hacer adivinar que se torturaba a los presos eran pasados en silencio por los guías y se les ocultaba. De este modo el famoso potro que se encontraba en la plaza era disimulado en un barracón habitable hasta que partían los visitantes. (…) Igualmente eran apartadas las horcas y las estacas en las cuales se colgaba a los presos. Los visitantes eran conducidos a través de unas ‘instalaciones modelo’: enfermería, cine, cocina, biblioteca, almacenes, servicio de limpieza de ropa y sección de agricultura.[3]

El infierno estaba organizado, así reza el título galo de la obra, pero parece que los comunistas eran expertos en sacar partido de una situación política privilegiada empeorando la del resto de internos. Kogon afirma que “tenía en mis manos al doctor Ding-Schuller” (Kogon, p. 218) y algo más sorprendente todavía (Kogon, p. 275):

Las direcciones de los campos no eran capaces de ejercer un control sobre decenas de millares de presos de otra manera que no fuese la exterior y esporádica. Ella ignoraba lo que realmente sucedía tras las alambradas.[4]

Las conclusiones de Kogon resultan estupefacientes para los espectadores de Hollywood, porque al parecer haber sido preso de Buchenwald no constituye ninguna garantía de moralidad (Kogon, pp. 16-17):

(…) era un mundo en sí, un estado en sí, un orden sin derecho en el cual se arrojaba a un ser humano, que a partir de ese momento sacando partido de sus virtudes y de sus vicios –más vicios que virtudes- sólo combatía para salvar su miserable existencia. ¿Luchaba sólo contra la SS? ¡Por supuesto que no! Le era preciso luchar otro tanto, si no más, contra sus compañeros de cautiverio (…). Decenas de millares de supervivientes a los que el régimen de terror ejercido por arrogantes compañeros ha hecho sufrir aún más quizá que las infamias de las SS, me agradecerán por haber señalado igualmente este otro aspecto de los campos, por no haber tenido miedo de descubrir el papel representado en diversos campos por ciertos tipos políticos que hoy pregonan a voces su antifascismo intransigente. Yo sé que algunos camaradas míos se han desesperado viendo cómo la injusticia y la brutalidad fueron adornadas después con la aureola del heroísmo por personas honradas que no sospechaban nada. Esos explotadores de los campos no serán ensalzados en mi estudio porque éste ofrece los medios para hacer palidecer esas glorias usurpadas.

Sin embargo, pese a estas afirmaciones, el propio Kogon reconoce de qué manera ha evitado, en su libro, inculpar a los presos políticos responsables de los mencionados abusos criminales (Kogon, pp. 20-21):

(…) para disipar ciertos temores y demostrar que este relato no corría peligro de transformarse en acta de acusación contra ciertos presos que habían ocupado una posición dominante en el campo, lo leí, a comienzos del mes de mayo de 1945, cuando ya estaba casi terminado y sólo faltaban los dos últimos capítulos de un total de doce, ante un grupo de quince personas que habían pertenecido a la dirección clandestina del campo o que representaban a determinadas agrupaciones políticas de detenidos.

En suma, Kogon admite en la introducción a su libro, ya de por sí bastante revelador, que encubrió a los responsables de los crímenes; no en vano el propio Kogon formaba parte de esa élite de presos privilegiados. Él mismo tenía mucho que callar. Ahora bien, si Hessel pudo falsificar sus papeles y salvar así su vida gracias a la amistad de Kogon con el médico-jefe de las SS, doctor Ding-Schuler, según cuenta la Wikipedia, parece evidente que Hessel pertenecía también de alguna manera, como poco en calidad de “protegido de lujo”, a la cúpula del comité:

At Buchenwald, Kogon spent part of his time working as a clerk for camp doctor Erwin Ding-Schuler, who headed up the typhus experimentation ward there. According to Kogon’s own statements, he was able to develop a relationship bordering on trust with Ding-Schuler, after becoming his clerk in 1943. In time, they had conversations about family concerns, the political situation and events at the front. According to Kogon, through his influence on Ding-Schuler, he was able to save the lives of many prisoners, including Stéphane Hessel, by exchanging their identities with those of prisoners who had died of typhus. In early April 1945, Kogon and the head prisoner nurse in the typhus experimentation ward, Arthur Dietsch found out from Ding-Schuler that their names were on a list of 46 prisoners who the SS wanted to execute shortly before the expected liberation of the camp. Ding-Schuler saved Kogon’s life at the end of the war by hiding him in a crate and smuggling him out of Buchenwald.[5]

En definitiva, Hessel pudo sobrevivir gracias a la brutal mafia de presos políticos que, en beneficio propio, gestionaba el campo a cuenta de las SS. Kogon y Hessel fueron ambos beneficiarios de esa mafia. ¿Cómo alcanzó Hessel tales posiciones de privilegio? El propio Hessel, quien reconoce en su autobiografía que ha sido un mentiroso empedernido hasta los 70 años, atribúyelo a la “amistad”:

A finales de septiembre, la conjura estaba madura. Yeo-Thomas debía elegir a los beneficiarios. ¿Uno? ¿Dos? Tres como máximo. Eligió a un inglés, Harry Peulevé, y a un francés, yo. ¿Por qué a mí? ¿Para que hubiera un oficial francés? ¿Porque hablaba alemán? Quién sabe. Tal vez por amistad.[6]

En la obra de Kogon, los hechos que afectan a Stéphane Hessel son relatados en las páginas 226-232 de la versión alemana y 217-225 de la francesa. Aunque el fondo del relato es el mismo, se trata de textos muy distintos. En la versión alemana, la original, ya se anuncia que Hessel se ha convertido en un funcionario de las Naciones Unidas:

Die Rettung gelang. Yeo-Thomas und Pauleve sind heute in London. Stéphane Hessel in New York bei der UN.

Drogas, sexo, pederastia, violencia, negación de todas
las normas: hoy son políticos corruptos.
¿Debería extrañarnos? Daniel Cohn-Bendit joven.

La versión francesa amplía la importancia atribuida a la figura de Hessel reproduciendo in extenso algunas notas o cartas que éste hiciera circular y en virtud de las cuales se le erige poco menos que en héroe cinematográfico. Desde luego, que Hessel culminara su carrera en la ONU no puede ser ajeno al hecho de que la cúpula comunista del campo decidiera seleccionarlo. Cuando habla de mera „amistad“, Hessel oculta los verdaderos motivos. En las dos versiones de la obra, Hessel es descrito por Kogon como alguien que trabaja para el servicio secreto del general De Gaulle. En consecuencia, la displicente actitud de Hessel hacia el comunismo debe ser observada con lupa, porque su salvación a manos de los comunistas de Buchenwald fue un acto político. Comunistas eran quienes decidían entre la vida y la muerte (Kogon, pp. 231-232):

Les forces clandestines du camp ont sauvé des centaines de camarades de toutes nations de ce block 61; dans cette affaire, c’étaient les communistes qui avaient le plus de chance. (…) Les détenus chargés du choix avaient toujours la possibilité de procéder à des échanges de persones, et les victimes qu’ils choisissaient n’étaient pas toujuours ceux qui étaient qualifiés de „traîtres“ ou „d’espions de la SS“ par leurs compatriotes. Dans toute una série de cas bien déterminés, on livra ainsi à la mort des hommes dont le seul crime était d’être en mauvais termes avec les communistes dirigeant leur groupe national, ou d’avoir fait quelque déclaration politique contre le parti communiste.

Pero es que, además, los comunistas sólo podían ejercer su dominio a través de sus contactos con los nazis. En el caso de Kogon, el Dr. Ding-Schuler, de las SS, como ya hemos subrayado. Conviene no olvidar, en este sentido, que en 1940, la vigencia del pacto germano-soviético, firmado el 23 de agosto de 1939, había convertido a comunistas de toda Europa en aliados del nacionalsocialismo. Para los antifascistas españoles, dicha alianza debió de convertirse en una auténtica revelación. Cuando los alemanes ocuparon París, el partido comunista francés y Hitler formaban en el mismo bando. Según cuenta Herbert Lottmann en La rive gauche, a los comunistas (Lottmann, p. 202):

(…) la línea oficial les hacía considerar la guerra francobritánica con Alemania como imperialista; en lugar de combatir el fascismo, la lealtad a la línea soviética les imponía sabotear a lo que ellos llamaban ‘la pretendida guerra antifascista’ y considerar agresores a los franceses y a los británicos. Después de la ocupación de París por los alemanes, en junio de 1940, todavía transcurrió un año hasta la invasión de la URSS por Hitler. El órgano oficial comunista, L’Humanité, publicado clandestinamente, trataba la guerra como un asunto de bandas rivales, entre bandidos, y está probado que los comunistas solicitaron a las fuerzas alemanas de ocupación el permiso para publicar un L’Humanité hostil a la guerra. La idea gustó a los alemanes, pero el gobierno de Pétain opuso su veto.

Hessel joven: “luché contra Hitler”.

Es en esa misma época que algunos comunistas presos en Alemania se convierten –por razones obvias- en internos privilegiados que controlan al resto de los reclusos. Esta relación de conveniencia entre nacionalsocialistas y comunistas no sería rota por Moscú, sino por los nazis, puesto que fue Hitler, ante un incrédulo Stalin, quien decidió invadir la Unión Soviética en 1941. En el momento de cruzar la frontera rusa, el holocausto todavía formaba parte del futuro, pero el régimen bolchevique, desde la época de Lenin, ya había exterminado a 13 millones de ciudadanos rusos. Este hecho no impidió a Churchill y De Gaulle, para quien Hessel trabajaba en calidad de espía, hacer causa común con los soviéticos, como si luchar contra Berlín fuera más justificable que apoyar a otro dictador; con la diferencia de que Stalin, en ese momento, además de tirano era ya un probado genocida y asesino de masas. Hitler, no. Atacada Rusia, el partido comunista se hizo inmediatamente con el control de la Resistencia francesa contra los alemanes, pero las características morales de esa Resistencia se tienen que convalidar con la atroz idiosincrasia del régimen estalinista para el que trabajaban, de forma consciente, la mayor parte de los resistentes. De manera que, cuando Hessel fue detenido e internado en Buchenwald, el apoyo que recibió por parte de la cúpula comunista del campo puede calificarse, sí, de “política”, pero en el peor sentido de la palabra. Hablar de “indignación” y, al mismo tiempo, aceptar un vínculo con los estalinistas, “compromiso” cuyas consecuencias Hessel no podía ignorar, es lo más parecido a burlarse de la gente, eso que los políticos profesionales acostumbran a hacer con los ciudadanos.

Puede pretenderse honestamente que la alianza con Stalin tenía un sentido racional para los nacionalismos francés y británico, cuya intención de ganarle una guerra al nacionalismo alemán era en cuanto tal tan válida como la contraria. Pero aquélla quiere envolverse con el manto del heroísmo cuando no hay lugar para la palabra “ética” en semejante contexto abominable. Utilizar la ética para tales fines es indignante: si la Segunda Guerra Mundial fue desencadenada por la invasión alemana de Polonia, pero siempre con ese sentido ético, que Hessel esgrime, de amparar a un país agredido, ¿por qué Francia e Inglaterra no declararon la guerra a la URSS en 1939? ¿No cruzaron los soviéticos la frontera oriental y se apropiaron de la mitad de la nación polaca en cumplimiento del pacto Ribbentrop-Molotov? ¿No invadió Stalin a continuación los Países Bálticos y luego Finlandia? ¿Dónde se escondía entonces la supuesta ética de los gabinetes de Londres y París? Hessel afirma que se alegró cuando el Ejército Rojo derrotó a los nazis, pero esa victoria permitió, precisamente, que no sólo Polonia, sino toda la Europa del Este cayera en manos de Stalin. Quizá los polacos, víctimas de Katyn, no se alegraran tanto de los éxitos de Moscú. Gracias a su alianza con Inglaterra, Francia y Estados Unidos, el comunismo totalitario pudo extenderse a China y otros países; y continuar impunemente con sus genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en todo el mundo, hasta alcanzar la cifra de 100 millones de víctimas. ¿Es esta “ética de juventud” la que pretende esgrimir Hessel contra los políticos corruptos de nuestros días? ¿No fueron los acontecimientos a los que me estoy refiriendo el origen histórico del fraude, es decir, de la falsa democracia en el seno de un estamento político que ya ha mostrado con creces a todos los ciudadanos cuál es su verdadero rostro? ¿No será que él, Hessel, forma parte de la misma casta política que pretende criticar? ¿No trabajaba para ella al publicar su libro, como siempre hizo a lo largo de su dilatada carrera de trepador institucional?

Para la España que se ha convertido en epicentro del movimiento de los indignados, es muy importante tener una idea clara de contra qué está luchándose. En nuestros días, los historiadores, que, tras la caída del comunismo totalitario, tienen acceso a los archivos de Moscú, han llegado a conclusiones poco conocidas por la mayoría. Así, según Stephen Koch, autor de El fin de la inocencia (Koch, p. 317):

(…) durante los meses más cruciales, heroicos y sangrientos de la lucha armada antifascista en Europa, mientras españoles y radicales de todo el mundo se jugaban la vida por lo que creían que era una batalla para detener la oleada fascista, el gobierno soviético, el supuesto patrocinador de esa batalla y esa lucha, utilizaba el sufrimiento español en negociaciones cuyo objetivo era una alianza con Hitler.

La finalidad de Stalin al pactar con Hitler no era, empero, ni mucho menos, evitar la guerra, sino conseguir que el Tercer Reich y las potencias occidentales se desgastaran en un conflicto previo para, a continuación, poder sacar provecho de la situación e invadir una Alemania ya debilitada, expandiendo la sanguinaria dictadura comunista por toda Europa. El “antifascismo” en el que militó Hessel no representa más que una pieza muy pequeña en este puzzle de política caracterizada por el cinismo, el crimen y el más absoluto desprecio de todos los principios éticos (Koch, p. 157):

Stalin propuso una política dual, en apariencia contradictoria, pero coherente en la realidad. Una vez que Hitler estuvo en el poder, la estrategia de Stalin fue estabilizar sus fronteras orientales dirigiendo la agresión nazi contra las democracias occidentales. De haber guerra, quería que fuese entre Alemania y Occidente, mientras él quedaba al margen del conflicto tras la seguridad de una alianza con Hitler. Parece haber asumido que Hitler sería tan cauto como él. Estaba completamente convencido de que los alemanes jamás se embarcarían en una guerra en dos frentes. Por supuesto que, pese a su considerable admiración por el tirano de Berlín, Stalin no quería que Hitler ganase. Su idea era destruir a Hitler y a las democracias en una tercera guerra mundial que acabaría con la intervención del Ejército Rojo en territorios ya preparados por los servicios secretos y sólo cuando los combates de verdad hubieran cesado. Entonces, él, gángster contra gángster, podría apuñalar por la espalda a un rival ya maltrecho por los combates.

Hitler, perfectamente consciente del doble juego de Stalin, decidió adelantarse y atacarle por sorpresa en 1941, siendo así que el verdadero objetivo del nazismo no eran las democracias occidentales (a las que ofreció la paz en diversas ocasiones), sino la destrucción del comunismo y la creación de un “imperio alemán” en el Este que esclavizaría a los eslavos como “raza inferior”; colonialismo aplicado a europeos que nos escandaliza, pero que Francia, EEUU e Inglaterra ya habían puesto en práctica hasta la náusea con pueblos “de color”.

Hessel en apoyo
al partido de Cohn-Bendit.

Con todo lo que actualmente sabemos, la Segunda Guerra Mundial no cabe concebirla como una lucha entre la democracia y la tiranía, la ética y la infamia, según pretendieron hacernos creer los vencedores: fue una lucha entre distintos imperialismos, a cual más opresor e inmoral. Y de esa lucha brotó vencedora la putrefacta clase política actual, amparada en la hegemonía de los Estados Unidos e Israel, con las consecuencias que, pasados sesenta años, los ciudadanos conocemos de sobras (aunque las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, Dresde, Palestina o el gulag, entre otras atrocidades, dejaran claro desde el principio, para quien no quisiera taparse los ojos, lo que podía esperarse de los “antifascistas”). Pero Hessel pretende convencernos de que, pese a la corrupción, pese al crimen y el genocidio que precedió, acompañó y siguió a la victoria de los aliados, esa guerra fue una gesta épica; y que Hessel mismo debe servirnos de paradigma o modelo cívico para enfrentarnos, precisamente, a los herederos políticos de quienes ganaron. Semejante pretensión no puede sostenerse ni un segundo ante una conciencia crítica y bien informada sobre los hechos. Hessel miente. ¡No nos dejemos manipular!

Mimado por los comunistas, Hessel vivió en Buchenwald todo lo bien que se podía vivir en un campo de concentración de cualesquiera de los bandos en conflicto. Cierto es que los miembros de la Resistencia iban siendo liquidados a medida que avanzaba el curso de la guerra, pero lo que oculta Hessel al lector es que la Convención de Ginebra no amparaba a una guerrilla que, sin uniforme, lanzara alevosos ataques sorpresa –o sea, por la espalda- contra tropas regulares. El maquis, a la luz de la legislación militar internacional, estaba compuesto por criminales que podían ser ejecutados inmediatamente sobre el terreno de manera perfectamente legítima. Y así actuaron los aliados con los paracaidistas alemanes apresados que, con uniformes ingleses o americanos, habían precedido a la contraofensiva de la Wehrmacht en las Ardenas destruyendo o anulando postes de señalización y comunicaciones. No obstante, Hessel, espía y así reo de muerte, desconoció el horror en Buchenwald, ese celebérrimo horror del que, según Hessel, sólo tuvo noticias… ¡cuando leyó el libro de Kogon!

El 8 de septiembre, dieciséis de nosotros fuimos llamados a la torre. Balachowski nos confirmó, tres días después, que habían sido ejecutados. Nos ocultó los aspectos atroces del ahorcamiento que había averiguado. Estos horrores, como tantos otros, yo los descubriría tres años más tarde en El estado de las SS de Eugen Kogon, nuestro segundo salvador. Kogon trabajaba también en el barracón 50 con Ding-Schukler (sic), cuya confianza se había ganado. Estaba al corriente de los experimentos in vivo que Ding llevaba a cabo con “criminales”.[7]

La descripción que hace Hessel de su estancia en Buchenwald incluye pasajes como los siguientes:

Escuchaba las noticias de la radio alemana a través de un altavoz. La víspera del bombardeo de Gustloff, París había sido liberado por los Aliados. Una gran emoción. Alfred Balachowski vino a vernos y nos trajo conejo. Estaba rico.

Ignoramos hasta qué punto había que disfrutar de privilegios para comer conejo en Buchenwald, pero, desde luego, no es ésta la imagen que se nos ofrece habitualmente de un campo de concentración nazi. Por lo demás, el propio Hessel compara su destino con el de los denominados Muselmänner, quienes trabajaban hasta la extenuación y cuyo aspecto físico era lo más parecido al de un faquir. Convine no olvidar que en aquellos momentos, centenares de miles de mujeres y niños alemanes eran quemados vivos por los bombardeos incendiarios aliados y, en consecuencia, los nazis no se andaban con chiquitas a la hora de tratar a los prisioneros enemigos. En cualquier caso, quizá por ser privilegiados de los campos, entre los que al parecer se contaba Hessel, podían también organizarse en Buchenwald espectáculos artísticos:

También estaba Hewitt, a quien los SS habían autorizado a montar un cuarteto de cuerda que tocaba Mozart, por la noche, en uno de los barracones. Extraño campo, donde se podía tocar música y escribir tragedias.

Conejo, teatro… Curiosas formas del “horror”. ¡El propio Hessel tiene que reconocerlo, pues la norma canónica de aquello que debe ser, a los ojos del mundo, un Konzentrationslager alemán, no procede de su propia experiencia, sino del libro de Kogon, como él mismo ha admitido! Pero la metodología con que Kogon escribió su obra tiene un carácter tan nauseabundamente político como los criterios que permitieron seleccionar a Hessel para ser salvado del fusilamiento (Kogon, p. 15):

J’espère être parvenu, même sur les points les plus délicats, à dire la vérité toujours de telle sorte qu’elle serve au bien et non au mal.

Que sirva al “bien” significa aquí: a la causa aliada de Stalin y Roosevelt.

El promotor de la “transgresión” Daniel Cohn-Bendit.
Toda su vida ha sido un político profesional.

Hessel funcionario de la ONU, diplomático, político

La carrera de Hessel empezó después de la Segunda Guerra Mundial. Una recomendación de la esposa de Roosevelt le permitió formar parte del grupo de redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Sobre Roosevelt ya se conocen algunas exquisiteces morales, como, por ejemplo, durante la conferencia de Teherán (1943), su aprobación a las propuestas de Stalin de asesinar a 50.000 oficiales alemanes prisioneros. Cuando Churchill manifestó su repugnancia ante semejante sugerencia, Roosevelt respondió:

Como siempre, parece que me toca hacer de mediador en la contienda. ¿Por qué no lo dejamos en 49.500?

Y el hijo de Roosevelt, Elliot, se sumó al coro del crimen de guerra planificado con la siguiente afirmación:

Espero que se ocupen de esos cincuenta mil criminales de guerra, pero ¡que no se olviden de otros varios centenares de miles de nazis!

Roosevelt fue favorable a la aplicación del plan Kaufman/Morgenthau, del que ya hablaremos más abajo, cuya finalidad era el exterminio del pueblo alemán. En una conversación con el ministro del Interior de EEUU a propósito de dicho plan genocida, castraciones y esterilizaciones incluidas, Roosevelt afirmó:

Tenemos que ser duros con los alemanes, y me refiero al pueblo alemán, no sólo a los nazis. También tenemos que castrar a los alemanes de a pie, o cuando menos habrá que tratarles de tal forma que no puedan seguir alumbrando sin más a individuos que deseen continuar por el mismo camino que antes.[8]

Como es sabido, la bomba atómica norteamericana fue construida bajo el mandato de Roosevelt y lanzada sobre el Japón por orden del presidente Truman. Pues bien, Truman heredó un memorándum secreto redactado por Roosevelt y Churchill donde se establecía que “una vez construida la bomba, se podría, después de maduras consideraciones, utilizar contra los japoneses, a los que se advertiría que se repetiría esta acción hasta que se rindieran.” No creemos que se pueda gozar de la amistad de la esposa de Roosevelt inocentemente. Mientras ella promovía la futura Declaración Universal de los Derechos Humanos, su marido, en la habitación contigua, diseñaba políticamente el arma absoluta y redactaba el documento que iba a permitir utilizarla contra decenas de miles de civiles inocentes. La ética no tolera estas ambigüedades. ¿Qué dijo la señora Roosevelt cuando Truman arrojó finalmente el “horror” –este sí, de verdad- sobre las cabezas de las mujeres y los niños japoneses? Agárrense, indignados: “Truman tomó la única decisión que podía”, pues el uso de la bomba era necesario “para evitar el tremendo sacrificio de vidas estadounidenses”. Pero esta afirmación es éticamente insostenible, además de una mentira de hecho: los norteamericanos estaban ya perfectamente informados de que la intención del Japón era rendirse de manera inmediata. El problema consistía precisamente en eso, porque EEUU buscaba poder lanzar la bomba para conocer sus efectos reales e intimidar, de paso, a la Unión Soviética. Por si fuera poco, una vez lanzada la de Hiroshima, y todo ello con el supuesto fin de salvar más vidas americanas, los héroes de la libertad glorificados por Hollywood lanzaron un segundo artilugio mortífero sobre Nagasaki. Eleanor, la amiga de Hessel, legitimó estas atrocidades. A tenor del favor que gozaba de la primera dama, no creemos que Hessel se lo reprochara como merecía… Una vez más, los amigos de Hessel le delatan. Toda su influencia personal procede de dudosos contactos con el estamento político oligárquico, y ello hasta niveles verdaderamente asombrosos. Ora son los criminales comunistas, ora los criminales capitalistas, pero Hessel no deja nunca de beneficiarse de singulares referentes humanos de la “barbarie” del siglo XX. Todo ello, empero, en nombre de unos “ideales maravillosos”, cuya encarnación humana él, como judío de Buchenwald, representaría paradigmáticamente.

Es cierto que Hessel cuenta también con el apoyo de Daniel Cohn-Bendit, el mítico dirigente “rebelde” de mayo del 68 convertido de por vida en funcionario de las instituciones europeas. Pero Cohn-Bendit no es precisamente un dechado de ética, siendo así que en su heroica juventud se dedicó a promover argumentaciones político-filosóficas a favor de las relaciones sexuales entre adultos y niños. Se le considera un legitimador ideológico de la pederastia y ha tenido que pedir perdón por ello (“La Vanguardia”, 22-2-2001):

Veintiséis años más tarde, la hija de Ulrike Meinhof desentierra varias entrevistas y un viejo libro Le grand bazar, publicado en 1975, sin que entonces llamase la atención, haciendo afirmaciones de este tipo: ‘Ocurrió que algunos niños me abrían la bragueta y me hacían cosquillas. Yo reaccionaba de manera diferente según las circunstancias. A veces, les decía a los niños: ¿Por qué no jugáis entre vosotros…? Pero ellos seguían y yo terminaba por acariciarlos’. Cohn-Bendit agrega: ‘Mi ligue con los chavales tomaba, rápido, formas eróticas…’ Estas afirmaciones y comentarios formaban parte de su libro, en el que su autor evoca su aventura personal en los medios ‘contra-culturales’ franceses y alemanes de los años sesenta y setenta, contando, con mucho detalle, sus grandes experiencias y grandes debates en materia de educación y sexualidad, y abogando, con distinto énfasis, en muy distintas ‘liberaciones’. Veinticinco años más tarde, Cohn-Bendit descubre horrorizado, afirma, el ‘alcance’ de sus declaraciones, realizadas, según él, ‘para escandalizar a los burgueses’. Cohn-Bendit sale al paso de cualquier sospecha de pederastia, declarando: ‘Nunca tuve relaciones sexuales con ningún niño. Por otra parte, los padres y los niños de la guardería donde yo trabajaba publicaron una carta abierta en la prensa alemana, insistiendo que jamás hubo la menor sospecha de pederastia. No hay ninguna duda’. El semanario L’Express desentierra hoy esta historia, y pone en boca de Cohn-Bendit esta frase: ‘Sabiendo lo que hoy sé sobre abusos sexuales, siento un remordimiento profundo por haber llegado a escribir y declarar estas cosas…’. Cohn-Bendit intenta explicarse afirmando que, en verdad, muchas de las afirmaciones de su libro Le grand bazar son sencillamente falsas, poniendo como propias ‘reflexiones sobre la sexualidad infantil que corrían entre los grupos contraculturales’. ‘Hoy -concluye Cohn-Bendit en L’Express- todo esto parece horrible e incomprensible. Y quizá lo sea. Pero, en mi libro, es un condensado de las discusiones que sosteníamos padres y educadores en la guardería donde yo trabajaba’.

Hessel y Cohn-Bendit son correligionarios del partido Europe Ecologie. Pero un ciudadano indignado nunca aceptaría compartir escaño u opción política con un personaje capaz de semejantes afirmaciones, sobre cuyas consecuencias no basta con disculparse. Quien en edad adulta ha dicho: “podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme” (1976), tiene que dimitir de cualquier cargo público. Pero Cohn-Bendit, muy a la española, no soltó jamás su poltrona y no parece que Hessel se lo haya reprochado. Al contrario, le apoyó públicamente el 9 de febrero de 2011 en la campaña electoral de Europe Écologie. Una vez más, la política pasa por delante de la ética en Hessel. ¿Cuenta este personaje con autoridad moral alguna para tutelar filosóficamente la rebelión de los indignados? Que el lector juzgue por sí mismo.

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[1]Hessel, S., Mi baile con el siglo, Barcelona, Destino, 2011, p. 40.

[2]Op. cit., p. 33.

[3] Traducimos directamente de la versión francesa, pero, para mayor seguridad, hemos confrontado el texto con la versión original (p. 260) y constatado que la francesa es más extensa e incluye detalles que no se encuentran en la edición alemana, pese a lo cual el sentido es básicamente el mismo: “SS Besuche fanden in den Lagern haufig statt. Die Lagerführung entwickelte dabei eine merkwürdige Praxis: einerseits verschleierte sie die Zusammenhänge, anderseitszeigte sie besondere Schaustücke. Einrichtungen, die auf Marterungen der Häftlinge hinweisen konnten, wurden bei den Führungen übergangen, derartige Gegenstände versteck. So kam zum Beispiel der berüchtige „Bock“, wenn er auf dem Appellplatz stand, so lange in eine Wohnbaracke, bis die Besucher wieder gegangen waren. En la versión francesa se encuentra la siguiente precisión, ausente en la alemana: Une fois, semble-t-il, on oublia de prendre ces mesures de prudence : un visitant ayant demandé quel était cet instrument, l’un des chefs de camp répondit que c’était un modèle de menuiserie servant à fabriquer des formes spéciales. Les potences et les pieux auxquels on pendait les détenus étaient également rangés chaque fois.

[4] Versión francesa: Les directions des camps n’étaient pas capables d’exercer sur des dizaines de milliers de serfs un contrôle autre que purement extérieur et sporadique.Elles ignoraient ce qui se passait réellement derrière les barbelés.Versión alemana (p. 280) : Die Lagerführungen waren nicht imstande, Zehntausende von Unterjochten anders als rein äuBerlich und durch plötzliche Eingriffe zu kontrolieren. Was hinter dem Stacheldraht wirklich vorging, blieb ihnen verborgen.

[5]Traducimos al castellano: “(…) en Buchenwald, Kogon pasó parte de su tiempo trabajando como oficinista para el doctor Erwin Ding-Shuler, quien lideraba la sala de experimentación del tifus del campo. Según las propias declaraciones de Kogon, fue capaz de desarrollar una relación que bordeaba la confianza con Ding–Schuler después de convertirse en su oficinista en 1943. A partir de entonces, tenía con él conversaciones sobre asuntos familiares, la situación política y el frente. De acuerdo con Kogon, gracias a su influencia con Ding–Schuler, fue capaz de salvar la vida de muchos prisioneros, incluido Stéphane Hessel, cambiando sus identidades con aquellos que habían muerto de tifus. A principios de abril de 1945, Kogon y el jefe de enfermeros prisioneros de la sala de experimentación con tifus, Arthur Dietsch (sic) supieron por el propio Ding-Schuler que sus nombres estaban en la lista de 46 prisioneros que los SS querían ejecutar inmediatamente antes de la esperada liberación del campo. Ding-Schuler salvo la vida de Kogon al final de la guerra escondiéndolo en un cajón de embalaje y sacándolo ilegalmente de Buchenwald.

[6]Hessel, S., Mi baile con el siglo. Memorias, Barcelona, Destino, 2011, p. 100.

[7) Hessel, S., Bailando con el siglo, op. cit., p. 99.

[8]Reagan, Geoffrey: Guerras, políticos y mentiras. Cómo nos engañan manipulando el pasado y el presente, Barcelona, Crítica, 2006, p. 45.

Publicado por ENSPO en

Las causas profundas de la “CRISIS”…

14 de diciembre de 2012

Las verdaderas causas de la presunta crisis económica

 
Hace unos años todavía teníamos que hacer un esfuerzo para convencer a la gente de que la incompetencia de la administración era un mero epifenómeno, un síntoma superficial de un problema mucho más profundo: la corrupción política e institucional. Eran tiempos en los que, para la mayoría de los ciudadanos, podía “haber” políticos corruptos, pero se trataba de casos aislados, como ocasionales y anecdóticas parecían también las escandalosas inepcias de los altos cargos y los profesionales del escaño. Hoy ya sabemos que no es así y, afortunadamente, la ciudadanía empieza a tener conciencia de que la corrupción es, como poco, un fenómeno generalizado, pero habría que ir todavía más allá: la corrupción no es una cuestión de cantidad, de “más o menos”, de manera que pudiérase ahora sostener que hay “mucha” o que incluso “todo” es corrupción, sino que -hete aquí nuestra tesis- la corrupción define la esencia misma del sistema oligárquico, éste es constitutiva y estructuralmente corrupto. De manera que quienes, en el mundo de la política, farfullan sobre regeneración democrática y nos explican el cuento de que si les votamos a ellos combatirán la corrupción (como si se tratara sólo de un problema de personas y no de un elemento o rasgo sistémico), son los futuros corruptos. En Italia ya han pasado por eso: partidos enteros se fundaron supuestamene para combatir la corrupción, o basaron sus campañas electorales en una presunta lucha contra la corrupción, por ejempo la Liga Norte. Pues bien, todos aquellos regeneradores han terminado implicados en casos de corrupción. Hay que empezar a hacerse preguntas, porque nos va la vida en ello.
 
Una primera consecuencia de la cotidiana lectura de los periódicos: la excepción es el político o administrador público honesto -alguien que, tarde o temprano, será expulsado del sistema precisamente por serlo-. Entonces, la pregunta que debemos plantearnos es por qué el sistema es necesariamente corrupto, por qué ha de serlo quiéranlo o no las personas, como entes individuales, ubicadas en los distintos escalones de la jerarquía político-administrativa.
 
De la incompetencia a la corrupción
 
Vayamos, empero, por pasos. Primero, de la incompetencia a la corrupción. En la actualidad estamos sufriendo una crisis económica que afecta a la práctica totalidad del mundo occidental, pero especialmente a Europa y, dentro de Europa, a países “meridionales” como Italia y España. A su vez, en España, la comunidad autónoma más afectada por la crisis -puede hablarse de bancarrota administrativa- es Cataluña. De ahí se podría concluir que la crisis económica de Occidente tiene en la sociedad catalana un ejemplo a la vez singular y único del que ya nos hemos ocupado en otras entradas de esta bitácora.
 
Pero la crisis económica no es más que una generalización de lo que antaño parecían casos puntuales de incompetencia. La crisis económica comporta algo así como una saturación de aparentes inepcias, el estallido de la antigua “incompetencia” en una falla estructural del sistema y, por tanto, en una crisis política e institucional de carácter técnico que reclama “mejores técnicos”, de ahí los casos de gestión directa del poder por parte de los tecnócratas… Ahora bien, tanta inepcia no puede atribuirse precisamente a errores técnicos que esos mismos técnicos puedan “solucionar”: nuestros políticos y administradores han demostrado ser, todos ellos en conjunto (y precisamente por ello ninguno asume responsabilidad alguna a título individual) unos incompetentes y esta “incompetencia” les impide incluso nombrar al técnico que pueda aportar las soluciones (el caso del ministro de economía español Luis de Guindos es patente: se trata de un directivo de Goldman Sachs, uno de los bancos causantes de la crisis).
 
La clave está en otro sitio. En efecto, al mismo tiempo, y paralelamente a la crisis económica, se observa un estallido de los casos de corrupción, de suerte que a la crisis institucional por inepcia (que podría mantenerse aislada y abordarse “técnicamente”) se añade una crisis institucional de idiosincrasia moral. La ciudadanía empieza a tener la certeza de que los políticos, además de unos incompetentes, que lo son sin duda alguna, son además unos pillos, unos auténticos ladrones y, en cualquier caso, que la crisis económica, de alguna manera, guarda una conexión con ese otro fenómeno más de fondo, a saber: la debacle política de un entramado institucional basado en el crimen. ¿Es esto un problema técnico? Pues allí donde existe corrupción se vulneran preceptos penales y la crisis redúcese realmente, en última instancia, al hecho de que los políticos roban o permiten que otros roben el dinero o los recursos de la sociedad. Este robo comporta la comisión de diversos delitos, como la prevaricación, la falsedad documental, el cohecho, etc.
 
Ahora bien, para que los políticos y altos cargos puedan cometer delitos de forma impune se necesita ante todo la complicidad del entero entramado de funcionarios, sindicatos y presuntos técnicos reclutados por concurso u oposición, empleados públicos encargados de distinguir entre los actos basados en la eficacia, la eficiencia y, hablando en términos muy generales, la racionalidad política y administrativa, y los actos fraudulentos inherentes al delito, técnicamente “irracionales”. Éstos vulneran la ley, cuando existe una ley que vulnerar. En otros casos, y a tenor del hecho de que las leyes las promueven los políticos, ni siquiera existe transgresión normativa, sino simple transgresión moral, por ejemplo las escandalosas dietas, jubilaciones y acumulaciones de cargos que leyes hechas a medida del expolio, permiten sin que pueda hablarse siquiera de delito. Habría que separar conceptualmente uno y otro aspecto a efectos jurídicos, aunque ambos en el fondo remiten a una raíz común: la crisis “institucional”, política.
 
Centrémonos, por el momento, en el primero. No sé si recordarán que un ministro del Partido Popular, el señor Zaplana, aprobó una norma en virtud de la cual los funcionarios no podían denunciar el acoso psicológico-laboral a la Inspección de Trabajo. Nadie se dio cuenta entonces -y, al parecer, tampoco se da cuenta ahora- de la enorme trascendencia de esa aparentemente inocua circular ministerial que dejaba inermes a los empleados públicos ante las presiones de los políticos y los altos cargos nombrados a dedo por los políticos.
 
De la corrupcíón a la criminalidad
 
Que la promoción profesional de los servidores públicos no dependa de su eficiencia, preparación y eficacia, sino de la confianza que inspiren al político o alto cargo de turno, significa que quienes van a controlar las palancas de mando serán, precisamente, aquellos que, conscientes de cuál es el camino para medrar y no disponiendo de otro por su falta de preparación o inteligencia, actuarán siempre, no como funcionarios servidores de la ley, sino como miembros del “equipo” particular del político de turno, es decir, de aquellos que se muestran, ante todo, leales al jefe. Por el contrario, los funcionarios conscientes de su preparación y eficacia no dependen de dicha lealtad mafiosa, pueden apelar al mérito que, según la norma legal, debería regir la carrera administrativa. Pues bien, contra estos funcionarios legalistas y mejor preparados se pensó la circular de Zaplana. Porque si el político quiere sacarle “partido” a su cargo, necesita funcionarios corporativisas leales al jefe y, al mismo tiempo, debe combatir a los funcionarios honestos, legalistas y más capacitados precisamente en cuanto dependen sólo de sí mismos, del mérito -y no de los favores– en su gestión administrativa. El acoso laboral es el arma que, con la inestimable colaboración de esa banda de mafiosos y corruptos comprados con sobres de dinero negro que son los sindicalistas, permite doblegar la voluntad del funcionario legalista y destruirle como profesional. Pero, ¿qué sucede con una administración que promueve a los ineptos y a los tolerantes con las irregularidades, mientras coloca de baja médica a los más capacitados? El resultado sólo puede ser el desastre. Y al final el desastre llegó, porque tenía que llegar.
 
Ya se perfila, pues, muy resumida, la oscura relación entre incompetencia y corrupción. Los dos fenómenos que permiten conectar ambos facta aparentemente independientes son el corporativismo y el acoso laboral o mobbing, haz y envés de un mecanismo único de subordinación de la legalidad, la racionalidad y la verdad a ciertos opacos “intereses”. Pero no veo que en ningún periódico o medio de comunicación se hable sobre el tema. Tenemos artículos sobre la crisis, y tenemos artículos sobre casos de corrupción. Pero los periodistas, que en esto también son, como los sindicalistas, pseudo profesionales comprados por el poder, se guardan muy mucho de analizar y explicarle a la gente algo tan sencillo como el sentido de la circular de Zaplana, la relación entre crisis económica y saqueo del erario público o, más en general, vulneración sistemática de la ley, perpetrada impunemente ante los ojos de millones de funcionarios que, al parecer, cuando van a trabajar no ven ni oyen nada; el misterioso nexo entre cosas como el acoso laboral impune y la quiebra de las administraciones públicas.
 
Salimos así de la crisis económica, de la incompetencia generalizada y de la bancarrota técnica de un sistema gobernado por técnicos (muy pagados de sí mismos, arrogantes por lo que respecta a las humanidades, pero unos técnicos que nos han llevado a la ruina), para llegar a la criminalidad estructural de un dispositivo administrativo que implica a funcionarios, sindicalistas, altos cargos y políticos. La crisis económica no es económica, es esencialmente política; o, en otros términos, es consecuentemente económica sólo porque causalmente fue, desde el principio, una crisis política.
 
De la criminalidad al genocidio
 
Los ciudadanos se preguntarán de dónde surge esta criminalidad estructural. Porque algo tan enorme como lo que estamos denunciando aquí no puede suceder por casualidad. Hablamos, no de una corrupción más o menos generalizada, insisto en ello, sino de una organización criminal -el estamento político- consciente de que lo es; de unas administraciones que amparan mafias al servicio de ciertos delincuentes llamados “políticos”, testaferros del poder económico-financiero; de gentes que, enquistadas en las más altas cúpulas del poder, son perfectamente sabedoras de la verdad y han diseñado el sistema institucional actual precisamente con tales fines delictivos o radicalmente inmorales (con fines que nunca podrían ser públicamente reconocidos). Esta es la verdad: nuestras existencias como ciudadanos transcurren envueltas en la ficción, en el fraude sostenido como un decorado de cartón piedra, consistente en la ingenua creencia de que nuestros representantes públicos son personas decentes y bienintencionadas. No lo son. Tantos casos de corrupción, incontables ya y únicamente la punta del iceberg de una realidad que jamás llegará a los juzgados o la prensa, resultarían imposibles si todo un estamento político no sólo los hubiera permitido, no sólo los hubiera querido, sino que desde el principio se hubiera organizado con ese objetivo. ¿Qué fin? Manipular, engañar, explotar y saquear literalmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos en beneficio de una élite denominada oligarquía. De ahí que, desde las primeras líneas, hablemos de sistema oligárquico y no de sistema democrático. La democracia liberal actual es una impostura, un teatrillo de ladrones, criminales y asesinos. Simplemente no existe esa “democracia” y la rebelión ciudadana sólo puede consistir en llegar a tomar conciencia, en conseguir entender de una santa vez el significado del concepto “sistema oligárquico”.
 
Por este motivo tenemos que ir todavía más allá. ¿Hay más aún? Sí.
Es menester preguntarse por los orígenes del sistema oligárquico. Son esos orígenes los que permiten comprender por qué los fundamentos mismos de la presunta “democracia” emanan ab ovo de la organización de un dispositivo criminal controlado por la alta finanza y los políticos. Y ese origen es el genocidio. El actual aparato de poder se instauró tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base legitimadora del juicio de Nüremberg, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la narración oficial del Holocausto. Tales tres son los pilares ideológico-propagandísticos del sistema oligárquico. Tras ellos se esconden, empero, genocidios impunes, como hemos argumentado en otras entradas harto conocidas de esta bitácora. Nuestros políticos son criminales porque antes fueron, y son hasta el día de hoy, genocidas. Sus latrocinios, sus manipulaciones, ilegalidades, mentiras…, representan muy poca cosa comparados con los cadáveres hundidos en el fondo de esa charca infecta denominada “democracia”. Los casos de corrupción son como una delgada capa de moho flotando en la superficie del agua putrefacta. Si apartamos esa mera apariencia contemplaremos con horror los rostros de silenciosas víctimas que, por millones, yacen en el fondo.
 
Es lo que hemos intentado explicar en el libro La manipulación de los indignados (2012).

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FUENTE:
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/las-verdaderas-causas-de-la-presunta.html

La poligamia…como solución?

16 de agosto de 2012

Ante la dramática caída de la natalidad en las naciones de etnia europea, cabría como hipotesis considerar la poligamia como forma de familia complementaria a la ya milenaria familia monogámica de origen romano.  Es en este marco como me parece interesante reproducir íntegramente lo que se dice sobre la poligamía en un blog de ideología y religión musulmanas: www.islamyciencia.com

 

14. La Poligamia

Abordemos ahora la importante cuestión de la poligamia. La poligamia es una  práctica  ancestral que encontramos en muchas sociedades humanas. La  Biblia no condenó la  poligamia. Por el contrario, el Antiguo Testamento y los Textos Rabínicos  certifican frecuentemente la legalidad de la  poligamia. Se dice que el rey  Salomon tenía 700 esposas y 300  concubinas (1 Reyes 11:3) También, se dice que el rey  David tuvo muchas esposas y concubinas (2  Samuel 5:13). El Antiguo Testamento incluye algunas indicaciones sobre  cómo distribuir  la propiedad de un hombre entre los hijos de esposas diferentes  (Deut. 22:7).La única restricción  de la poligamia consiste en la prohibición de  casarse con la hermana de la  esposa, para evitar la rivalidad (Lev.  18:18).El Talmud aconseja un máximo de cuatro esposas.51 Los judíos  europeos  continuaron practicando la poligamia hasta el siglo XVI. Los judíos   Orientales practicaron regularmente la poligamia hasta que regresaron a  Israel,  donde se encuentra prohibida por el derecho civil. Sin embargo, según la ley  religiosa que se sobrepone en algunos casos al derecho  civil, es permisible.  52

¿Qué dice  el Nuevo Testamento? Según el Padre Eugenio  Hillman en su profundo libro, La Poligamia a examen: “En ninguna parte del Nuevo  Testamento aparece una orden explícita de que  el matrimonio deba ser monógamo ni  ningún mandato que prohíba la  poligamia.” 53

Es más, Jesús no habló en  contra de la poligamia a pesar de que era  práctica común en la sociedad judía de  su tiempo. El Padre Hillman  resalta el hecho de que la Iglesia de Roma prohibió  la poligamia para  conformarse a la cultura Grecorromana –que prescribía una sola  esposa  legal mientras toleraba el concubinato y la prostitución–. Cita a San   Agustín: “Ahora realmente en nuestro tiempo,  y siguiendo la costumbre romana, no se permite ya tomar a otra esposa.” 54. Las iglesias africanas y los cristianos africanos recuerdan a menudo  a sus hermanos europeos que la prohibición de la Iglesia sobre la  poligamia es  una tradición cultural y no un mandato cristiano  auténtico. También el Corán  permite la poligamia, pero no sin algunas  restricciones:

4:(3) “..Si teméis ser injustos para con los  huérfanos, no os caséis más que con  dos, tres o cuatro, de las mujeres que os  gusten. Más si aún teméis no  poder ser equitativos con ellas, casaos con una  sola. (Corán,  4:3).

El Corán,  contrariamente a la Biblia, limita el número máximo de esposas a cuatro, bajo la  estricta condición de tratarlas equitativa y  justamente. No debe interpretarse  que el Corán exhorta a los creyentes a practicar la poligamia, o que la  poligamia se considere la situación  ideal. En otras palabras, el Corán “toleró”  o “permitió” la poligamia, y nada más, pero, ¿por qué? ¿Por qué permite la  poligamia? La respuesta es simple: hay tiempos y lugares en los que existen   profundas razones sociales y morales para la poligamia. Como se indica  en el  anterior versículo coránico, el problema de la poligamia en el  Islam no puede  entenderse al margen de las obligaciones que tiene la  comunidad hacia los  huérfanos y las viudas. El Islam, como religión  universal válida para todo  tiempo y lugar, no puede eludir estas  profundas  responsabilidades.

En la  mayoría de las sociedades humanas, hay un número mayor de mujeres que de  varones. En Estados Unidos hay, por lo menos, ocho millones más de mujeres que  de hombres. En un país como Guinea hay 122 hembras por cada 100  varones.

En  Tanzanía, hay 95.1 varones por 100 hembras. 55 ¿Qué debe hacer una sociedad ante  una proporción tan desequilibrada entre los sexos? Hay varias  soluciones:  algunos sugieren el celibato, otros preferirían el  infanticidio de las hembras  —¡lo cual todavía sucede en algunas  sociedades de nuestro tiempo!—. Otros pueden  pensar que la única salida es que la sociedad tolere todas las modalidades de  permisividad  sexual: la prostitución, el sexo fuera del matrimonio, la   homosexualidad, etc. Para otras sociedades, como la mayoría de las  sociedades  africanas de hoy, la solución más honorable es permitir el  matrimonio polígamo  como institución cultural y socialmente aceptada.

El punto  que a menudo suele malinterpretarse en Occidente es el hecho de  que las mujeres  de otras culturas no necesariamente ven la poligamia  como un signo de  degradación. Por ejemplo, muchas novias africanas  jóvenes, cristianas,  musulmanas o de otra creencia, preferirían casarse con un hombre casado que haya  demostrado ser un marido responsable.  Muchas esposas africanas instan a sus  maridos a que consigan a una  segunda esposa para no sentirse solas. 56 Un  estudio de más de seis mil mujeres, de edades comprendidas entre los 15 a los 59  años, realizado  en la segunda ciudad más grande de Nigeria, mostró que el 60 por  ciento de estas mujeres estarían contentas si sus maridos tomaran a otra  esposa.  Sólo el 23 por ciento expresó enojo ante la idea de compartir a su marido con  otra esposa. El setenta y seis por ciento de las mujeres–en un estudio  realizado en Kenya– considera positivamente la  poligamia. En un estudio  emprendido en la Kenyarural, 25 de cada 27 mujeres consideraron que la  poligamia es mejor  que la monogamia. Estas mujeres sienten que la poligamia  puede ser una  experiencia feliz y beneficiosa si las esposas cooperan entre sí.  57

La poligamia, en la mayoría de las sociedades africanas, es una  institución tan  respetable que algunas iglesias protestantes están  mostrándose más tolerantes  hacia ese hecho. El obispo de la Iglesia  Anglicana en Kenya declaró que, “Aunque  la monogamia puede ser ideal  para la expresión del amor entre marido y mujer, la  iglesia debe  considerar que en determinadas culturas, la poligamia es  socialmente  aceptable y que la creencia de que la poligamia es contraria a   Cristiandad no puede mantenerse por más tiempo.” 58 Tras un cuidadoso  estudio de  la poligamia africana, el Reverendo David Gitari,de la Iglesia Anglicana, ha  concluido que la poligamia, como  idealmente suele practicarse es más cristiana  que el divorcio y las  segundas nupcias, hasta donde alcanzan los intereses de  las esposas y  los hijos abandonados. 59 Yo conozco personalmente a algunas  esposas  africanas muy cultas que, a pesar de haber vivido en Occidente durante   muchos años, no tienen ninguna objeción contra la poligamia. Una de  ellas, que  vive en los Estados Unidos, anima solemnemente a su marido  para que consiga una  segunda esposa que le ayude a criar a los niños.

El problema del desequilibrio en la proporción de los sexos se torna  verdaderamente  problemático en tiempos de guerra. Las tribus de los  indios nativos americanos  sufrían graves desproporciones entre los  sexos a causa de las bajas que se  producían tras las batallas. Las  mujeres de estas tribus, que de hecho  disfrutaban de un estatus  bastante alto, aceptaron la poligamia como la mejor  protección frente a la alternativa de ser excesivamente tolerantes en materia  sexual. Los  colonos europeos, sin ofrecer a cambio ninguna alternativa,  condenaron  esta poligamia del indio como ‘salvaje’.  60

Después de  la segunda guerra mundial había en Alemania 7,300,000 más de mujeres que de  hombres(3.3 millones de ellas eran viudas). Había 100 hombres de entre 20 a 30 años por cada 167 mujeres de esa misma edad. 61. Muchas de estas  mujeres  necesitaban un hombre no sólo como compañero sino como  proveedor de bienes para  la casa en un tiempo de miserias y penalidades inconcebibles. Los soldados de  los Ejércitos Aliados victoriosos se  aprovecharon de la vulnerabilidad de estas  mujeres. Muchas muchachas  jóvenes y viudas mantuvieron relaciones con miembros  de las fuerzas de  ocupación. Muchos soldados americanos y británicos pagaban sus  placeres mediante cigarrillos, chocolate, y pan. Los niños se alegraban con los  regalos que aquellos extranjeros les dejaban. Un muchacho de diez años  que oía  hablar a otros niños de tales regalos, deseaba de todo corazón  un ‘inglés’ para  su madre, porque ella no podía aguantar más el hambre. 62

En este  punto hemos de interrogar a nuestra conciencia: ¿Qué resulta más  digno para una  mujer? ¿Aceptar y respetar a una segunda esposa como  hicieron las indias nativas  o convertirse en una prostituta de hecho  como en la ‘civilizada’ intervención de  los Aliados? En otras palabras, ¿qué dignifica más a una mujer, la norma  coránica o la teología basada en la cultura del Imperio  Romano?

Es interesante notar que en una conferencia internacional de la juventud  celebrada  en Munich en 1948 se debatió sobre el problema del gran  desequilibrio en la  proporción de los sexos en Alemania. Cuando se  concluyó que ninguna solución  podía ser satisfactoria, algunos  participantes sugirieron la poligamia. La  reacción inicial de la  audiencia fue una mezcla de miedo y rechazo. Sin embargo,  después de un estudio cuidadoso de la propuesta, los participantes estuvieron de   acuerdo en que era la única solución viable. Por consiguiente, la  poligamia fue  incluida entre las recomendaciones finales de la  conferencia.  63

El mundo  de hoy posee más armas de destrucción masiva que nunca y las  iglesias europeas  podrían, más tarde o más temprano, verse obligadas a  aceptar la poligamia como  la única solución. El Padre Hillman ha reconocido reflexivamente este hecho: “es bastante probable que estas técnicas genocidas –nuclear, biológica,  química..–  puedan producir tan drásticos desequilibrios entre los  sexos, que el matrimonio  polígamo se convertiría en una forma necesaria de supervivencia…. Entonces,  contrariamente a la costumbre anterior y a la ley, surgiría una inclinación  natural y moral en favor de la  poligamia. En semejante situación, los teólogos y  líderes de la iglesia argumentarían rápidamente razones de peso y textos  bíblicos para  justificar una nueva concepción del matrimonio.”  64

En nuestros días, la poligamia sigue siendo una solución viable para  alguno de los  males sociales de las sociedades modernas. Las  obligaciones comunitarias que el  Corán menciona en relación con la  licitud de la poligamia son en la actualidad  más viables en algunas  sociedades Occidentales que en Africa. Por ejemplo, en  los Estados  Unidos de hoy, hay una severa crisis de este tipo en la comunidad   negra. Uno de cada veinte varones negros jóvenes puede morir antes de  alcanzar  los 21 años. Para los que están entre los 20 y los 35 años de  edad, el homicidio  es la principal causa de muerte. 65

Además de  que muchos varones negros están en paro, en la cárcel, o sumidos en la  drogadicción. 66 Como resultado, una de cada cuatro mujeres negras  de 40 años  nunca se ha casado, en comparación a una de cada diez entre  las mujeres blancas.  67 Es más, muchas negras jóvenes son madres antes  de los 20 años y se encuentran  necesitadas de provisión. La  consecuencia final de estas trágicas circunstancias  es que un número  creciente de mujeres negras están comprometidas con lo que se  denomina  un ‘hombre compartido’. 68 Es decir, muchas de estas solitarias y   desgraciadas mujeres negras mantienen relaciones con hombres casados.  Las  esposas ignoran frecuentemente el hecho de que están ‘compartiendo a sus  maridos’ con otras mujeres. Algunos analistas de lo que se  denomina ‘la crisis  del hombre-compartido’ recomiendan enérgicamente a  la comunidad afroamericana  una poligamia de consenso como solución  temporal a la escasez de varones negros  hasta que se emprendan las  necesarias reformas en la sociedad americana a más  largo plazo. 69 Por  poligamia de consenso ellos entienden una poligamia que sea  asumida por la comunidad y en la que todas las partes involucradas estén de   acuerdo, en lugar del secreto que normalmente envuelve al sistema de   hombre-compartido que resulta perjudicial tanto para la esposa como para la  comunidad en general. El problema del hombre-compartido en la  comunidad  afroamericana fue el tema de una mesda redonda que tuvo lugar en la Temple  University de Filadelfia el 27 de enero de 1993. 70  Algunos de los participantes  recomendaron la poligamia como remedio  potencial para la  crisis.

También sugirieron que la poligamia no debería estar prohibida por ley,  particularmente  en una sociedad que tolera la prostitución y las  amantes. El comentario de una  mujer del público de que los  afroamericanos necesitaban aprender de Africa,  donde la poligamia es  práctica común, arrancó un entusiástico  aplauso.

Philip  Kilbride, antropólogo americano de formación católica romana, en su provocativo   libro, El matrimonio polígamo en nuestro tiempo, propone la poligamia  como gran  solución a algunos de los males de la sociedad americana.  Defiende que el  matrimonio polígamo puede ser en muchos casos una  alternativa potencial al  divorcio, evitándose así el impacto  perjudicial que ejerce el divorcio sobre  muchos niños. Mantiene que, en la sociedad americana, muchos de los divorcios  son consecuencia del  desenfreno en las relaciones extraconyugales. Según  Kilbride, resolver  un asunto extraconyugal mediante un matrimonio polígamo en  lugar de con un divorcio, es mejor para los hijos, “Los hijos recibirían mejor un aumento de la  familia que la opción que sólo les ofrece separación y disolución.” Es  más, sugiere que otros grupos también se beneficiarían de  matrimonio polígamo:  las mujeres maduras que sufren una escasez crónica de hombres y las  afroamericanas que están viviendo la fómula del   ‘hombre-compartido’.71

En 1987, una encuesta dirigida por el periódico estudiantil de la Universidad de  Berkeley, en California, preguntaba a los estudiantes si ellos estaban de   acuerdo con que la ley debía permitir a los hombres tener más de una  esposa como  solución a la evidente escasez de varones solteros en  California. Casi todos los  estudiantes estuvieron de acuerdo con la  propuesta. Una estudiante incluso  declaró que un matrimonio polígamo  podría satisfacer sus necesidades emocionales  y físicas, al mismo  tiempo que le daría más libertad que una unión monógama. 72  De hecho,  este mismo argumento también es usado por las escasas mujeres mormonas   fundamentalistas residuales que todavía practican la poligamia en los  Estados  Unidos. Ellas creen que la poligamia es la forma ideal para que una mujer tenga  una profesión e hijos, ya que las esposas se ayudan  entre sí para cuidar de los  hijos. 73

Hemos de  añadir que la poligamia en el Islam es un hecho de mutuo  consentimiento. Nadie  puede obligar a una mujer a que se case con un  hombre ya casado. Además, la  esposa tiene el derecho de estipular que  su marido no se case con otra mujer  como segunda esposa.74 La Biblia, por su  parte, recurre a veces a forzar la poligamia. Una  viuda sin hijos debe casarse  con el hermano de su marido, aún cuando él ya esté casado (véase el epígrafe “la  Condición de las Viudas”),  prescindiendo de su consentimiento (Génesis  38:8-10).

Debemos resaltar que en muchas sociedades musulmanas contemporáneas la  práctica de la  poligamia es rara, allí donde la diferencia entre los  miembros de ambos sexos no  es grande. Podemos afirmar con seguridad que la proporción de matrimonios  polígamos en el mundo musulmán es mucho  menor que la proporción de relaciones  extraconyugales en Occidente. En  otras palabras, los hombres en el mundo  musulmán contemporáneo son, en  sentido estricto, más monógamos que los hombres  occidentales.

Billy Graham, eminente cristiano evangelista, ha reconocido este  hecho: “la Cristiandad no puede responder a  la cuestión de la poligamia. Si la  Cristiandad actual no puede hacerlo, es en su  propio detrimento. El  Islam ha permitido la poligamia como una solución a los  males sociales y ha permitido un cierto grado de libertad a la naturaleza  humana, pero  sólo dentro del marco estrictamente definido de la ley. Los países   cristianos hacen un gran alarde de monogamia, pero en realidad practican la  poligamia. Nadie ignora el papel que juegan las amantes en la  sociedad  occidental. En este sentido, el Islam es una religión  fundamentalmente honesta,  y permite a un musulmán casarse con una  segunda esposa si puede, pero prohibe  estrictamente todas las  relaciones amorosas clandestinas como medio de  salvaguardar la probidad moral de la comunidad.” 75

Es interesante destacar que muchos países —tanto no-musulmanes como  musulmanes—han  proscrito la poligamia en el mundo de hoy. Tomar a una  segunda esposa, incluso  con el consentimiento libre de la primera, es  una violación de la ley. Por otro  lado, estafar a la esposa sin su  conocimiento y consentimiento, ¡es  absolutamente legítimo hasta donde  la ley lo permite! ¿Cuál es la sabiduría  legal que existe tras  semejante contradicción? ¿Se diseña la ley para premiar la  decepción y  castigar la honestidad? Es uno de las paradojas más incomprensibles  de  nuestro moderno y ‘civilizado’ mundo.


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