Posts Tagged ‘Identidad’

último libro de Andrea Marcolongo: “La lengua de los dioses”

13 de octubre de 2017

 

 

 

Antia García, en el diario “El País” (Madrid, 8 octubre 2017), en el suplemento “Ideas”, destaca que el libro “La lengua de los dioses”, de ANDREA MARCOLONGO, es  “una reivindicación del griego clásico”.

Antia García entrevista a Andrea Marcolongo, con motivo de la publicación de un libro que en Italia ha vendido más de 150000 ejemplares y que ahora edita Taurus en España con el titulo de “La Lengua de los dioses. Nueve razones para amar el griego”.

Andrea Marcolongo, que nació en Milán hace 29 años,  ya de muy jóven se entusiasmó con el estudio del idioma griego clásico. Andrea prefiere considerar al griego clásico, no como una “lengua muerta” en el sentido de que nadie la habla desde hace siglos, sino como una lengua fértil, muy fértil, pues sirve para crear nuevas palabras. Pone el ejemplo de la palabra “xenofobia” y explica que este término se acuñó en el siglo XX dando por entendido que “Xenos” es “extranjero” y “fobia” es  “miedo”. Y sin embargo, señala Andrea, los griegos nunca  habrían empleado así la palabra “xenofobia”, ya que “xenia”, de donde deriva “xenos”, significa “hospitalidad”, pues esta cualidad era uno de los valores más estimados en la antigua Grecia.

Antia García, la entrevistadora, hace la observación de que en España se ha relegado el estudio de asignaturas como filosofía y lengua griega, lo que rompe la relación de los alumnos con la cultura de la Grecia clásica. A lo cual, la helenista Andrea Marcolongo comenta que en Italia hay la misma discusión en el plano educativo, y añade que cuando los políticos toman esta clase de decisiones “es porque tienen miedo a que aprendamos a pensar”.

A la pregunta de “¿Qué nos han enseñado los clásicos?”, Andrea responde:  “Nos dejaron escrito todo lo que hay que saber sobre los seres humanos. Las tragedias griegas nos cuentan cosas de hoy día, porque nos explican que las personas no son pura y enteramente buenas, sino que dentro de nosotros también hay muchas cosas malas y tenemos que aprender a experimentar y gestionar nuestras emociones.”

Antia Garcia pregunta si “¿Estamos perdiendo  (…) la  esencia de nuestras lenguas al implantar tantos anglicismos?  Y Andrea Marcolongo señala el daño que se hace a un idioma cuando se introducen, innecesariamente, palabras de origen inglés, cuando podrían utilizarse términos del idioma que sufre la actual invasión de “anglicismos”.

 

FUENTE: “El País”, Madrid 8 octubre 2017, domingo.  Suplemento “Ideas”. “Conversaciones con futuro”. pág 7.

Fabrice Hadjadj, que fue ateo, defiende la familia cristiana

26 de agosto de 2016

Inicio / Vida y familia
Publica sus tesis «ultrasexistas» en «¿Qué es una familia?»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»
El filósofo Fabrice Hadjadj defiende la familia natural frente a la explotación deshumanizante del género y el consumo

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Rodolfo Casadei/Tempi.it17 noviembre 2014

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por ser “salvaje, anárquica y prehistórica”. De familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista… hasta que empezó a leer la Biblia para burlarse de ella… y encontró una gran sabiduría.

Hoy Fabrice Hadjadj expone sus tesis que llama “ultrasexistas” sobre la unión entre hombre y mujer, el sentido divino del nacimiento, el ser padres, madres e hijos, como en esta entrevista en Tempi.it.

El segundo tiempo del Sínodo extraordinario sobre la familia se jugará entre el 4 y el 25 de octubre del año que viene, cuando el argumento será retomado por el Sínodo ordinario con el título “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

Y visto como ha ido la primera parte del partido, será mejor entrenarse aún más y prepararse para que cada uno dé la propia contribución al juego de equipo.

Muy útil a este propósito puede revelarse la lectura seria de Qu’est-ce qu’une famille? (¿Qué es una familia?, ndt), el último libro escrito por Fabrice Hadjadj, pensador católico francés y director de la Fundación Anthropos en Lausanne (Suiza).

Autor siempre genial, sorprendente y provocador, como se deduce también esta vez por el subtítulo, que suena así: Suivi de la Transcendance en culottes et autres propos ultra-sexistes, es decir “resultado de la Trascendencia en las bragas y otras propuestas ultrasexistas”.

Para Hadjadj la familia es, a nivel humano, lo que a nivel cósmico es el agua para Tales de Mileto o el aire para Anaximandro: el principio anterior a todo el resto, el fundamento que no puede ser explicado precisamente porque es un fundamento.

Sólo se puede tomar constancia de él, comprobando que lo que le da forma es la diferencia sexual que se manifiesta como atracción entre el hombre y la mujer.

La familia es, ante todo, naturaleza, pero siempre ordenada y bajo la responsabilidad de la cultura.

Porque el nacer, propio de cada forma natural, en los humanos está siempre rodeado de un “hacer nacer”. Y del hacer nacer de la matrona a la mayéutica de Sócrates (no es casualidad que fuera hijo de una matrona), que ayuda a hacer nacer la verdad que está dentro de cada hombre, el paso es breve y necesario.

En el libro, del que se espera en breve una traducción en italiano, Hadjadj individua principalmente tres enemigos de la familia en las sociedades occidentales: las últimas tecnologías electrónicas, la transformación de la procreación en producción ingenieril de seres humanos y las derivas falocéntricas (justamente así) de la mayor parte de los feminismos de hoy.

Tempi lo ha entrevistado sobre estos temas (aquí en italiano).

-Su libro ha salido en la vigilia del Sínodo de los obispos sobre la familia. ¿Le parece que los trabajos y el documento final del Sínodo reflejan algunas de sus preocupaciones?
-El problema de un Sínodo es que tiene que hablar para la Iglesia universal, mientras las situaciones que la familia vive pueden ser muy distintas de un país al otro, incluso radicalmente opuestas.

»En lo que a mí concierne, se trata de pensar lo que sucede a la familia en las sociedades post-industriales marcadas por la economía liberal. La Relatio Synodi, en su diagnóstico, se queda satisfecha con evocar una vez más el «individualismo» y el «hedonismo», mientras que los debates se han cristalizado alrededor de la cuestión de los «divorciados vueltos a casar» o sobre la bendición a las personas homosexuales.

»De este modo me parece que falta totalmente lo que es, de manera absoluta, propio de nuestra época; es decir, la revolución antropológica que se está llevando a cabo con la transición de la familia a la empresa y del nacimiento a la fabricación – o si se prefiere, de la concepción oscura en el vientre de una madre a la concepción transparente en el espíritu del ingeniero…

»La familia ha sido atacada en el plano ideológico desde los inicios del cristianismo. Por ejemplo, por los gnósticos. Pero hoy el ataque es más radical: éste no proviene tanto de la ideología como del dispositivo tecnológico. Ya no es una cuestión de teoría, sino de práctica, de medios eficaces para producir, fuera de las relaciones sexuales, individuos más adecuados, con mejores prestaciones.

-Usted opone la mesa de madera, alrededor de la que se reúne la familia, con la tableta electrónica, que separa y aísla a los miembros y su conclusión es que la tecnología ha colapsado la familia y estamos asistiendo a su «destrucción tecnológica». ¿Estamos ante el enemigo más grande de la familia?
-¿Cuál es el lugar dónde se teje el tejido familiar? ¿Cuál es el lugar dónde las generaciones se encuentran, conversan, a veces pelean y, sin embargo, a través del acto muy primitivo de comer juntas, siguen compartiendo y estando en comunión? Tradicionalmente este lugar es la mesa. Sin embargo, hoy es cada vez más frecuente que cada uno de nosotros coma delante de la puerta de la nevera para poder volver lo más rápidamente posible a la propia pantalla individual.

»Ya no se trata ni siquiera de individualismo, sino de «dividualismo», porque en esa pantalla uno abre más de una ventana y se divide, se fragmenta, se dispersa, pierde su rostro para convertirse en una multitud de «perfiles», pierde su filiación para tener un «prefijo».

»La mesa implica reunirse dentro de una transmisión genealógica y carnal. La tableta implica la disgregación dentro de una diversión tecnológica y desencarnada. Por otra parte, la innovación tecnológica permite que lo que es más reciente sea mejor de lo que es más antiguo y, por lo tanto, destruye el carácter venerable de lo que es antiguo y de la experiencia.

»Si la mesa desaparece es también porque el adolescente se convierte en el cabeza de familia: es él quien sabe manejar mejor los últimos artilugios electrónicos y ni el abuelo ni el padre tienen nada que enseñarle.

-Usted escribe, de una manera muy provocadora, que si de verdad pensamos que todo lo que necesitan nuestros hijos es amor y educación, entonces no sólo una pareja de personas del mismo sexo puede cubrir esta necesidad, también lo puede hacer un orfanato de calidad. Si lo esencial es el amor y la educación, no está dicho que una familia sea necesariamente el lugar mejor para un niño. Entonces, ¿por qué la familia padre-madre merece ser privilegiada?
-Es la cuestión planteada en Un Mundo Feliz de Aldous Huxley: si tenéis un hijo por la vía sexual es sencillamente porque os habéis ido a la cama con una mujer. Esto no ofrece garantías sobre vuestras cualidades reproductivas ni sobre vuestras competencias como educadores. He aquí por qué sería mejor, para el bienestar del nuevo ser creado, ser puesto a punto dentro de una incubadora y educado por especialistas. Esta argumentación es muy fuerte.

»Mientras los cristianos sigan definiendo la familia como el lugar de la educación y del amor, ellos no la contradirán, sino que más bien darán armas a sus adversarios para que puedan concluir que dos hombres capaces de afecto y especializados en pedagogía son mucho más adecuados que un padre y una madre. Pero el problema es que sigue siendo el primado de lo tecnológico sobre lo genealógico lo que preside esta idea y nos empuja a sustituir a la madre con la matriz y al padre con el experto.

»Detrás de todo esto está el error de buscar el bien del niño y de no considerar ya su ser. Ahora bien, el ser del niño es ser el hijo o la hija de un hombre y de una mujer, a través de la unión sexual. A través de esta unión, el niño llega como una sobreabundancia de amor: no es el producto de un fantasma ni el resultado de un proyecto, sino una persona que surge, singular, inalcanzable, que supera nuestros planes.

»En lo que respecta al padre, del simple hecho que ha transmitido la vida recibe una autoridad sin competencia y esto es mucho mejor que cualquier competencia profesional. Porque el padre está allí, sobre todo, para manifestar al niño el hecho de que existir es bueno, mientras que los expertos sin competencia están allí para mostrar que lo bueno es llegar, tener éxito. Y además, su autoridad sin competencia lo empuja a reconocer delante del niño que él no es el Padre absoluto y, por lo tanto, a dirigirse junto a su hijo hacia ese Padre del cual cada paternidad toma su nombre.

Manifestación “La Familia Sí Importa”, de 2005 en Madrid

-Usted cita como la otra causa de la destrucción de la familia el rechazo del nacimiento como nacimiento, es decir, como algo natural e imprevisto. Quien es favorable a la tecnologización del nacimiento dice que es necesario vigilar para que las biotecnologías se utilicen de una manera ventajosa para el niño que debe nacer, pero que a pesar de todo estas técnicas son buenas. ¿Qué les respondería?
-Si las biotecnologías se utilizan para acompañar o restaurar una fertilidad natural, soy favorable a las mismas: es el sentido mismo de la medicina. Pero si consisten en hacernos entrar en una producción artificial ya no se trata de medicina, sino de ingeniería. Lo que sucede entonces es que el niño se convierte en un derecho que es reivindicado, dejando de ser un don del cual uno se siente indigno. A partir de esto, ustedes pueden imaginar las influencias que sufrirá.

»Pero lo más grave está en otro hecho, en lo que yo llamaría la confusión entre novedad e innovación. Si el nuevo nacido renueva el mundo, es porque él de alguna manera nace prehistórico: no hay diferencias fundamentales entre el bebé italiano de hoy y el del hombre de las cavernas. Sigue siendo un pequeño primitivo, un pequeño salvaje que desembarca en la familia y que trae consigo un inicio absoluto, la promesa renovada de la aurora.

»Si en un futuro medimos el nacimiento con el metro de la innovación, si se fabrican principalmente bebés trashumanos, estos serán ancianos antes de nacer porque volverán a proponer la lógica del progreso y, por consiguiente, también de la fatal obsolescencia de los objetos técnicos. Corresponderán a los objetivos de quien los encarga, a las expectativas de su sociedad.

Nos encontramos frente a una inversión de las fórmulas del Credo: se quiere un ser que haya «nacido del siglo antes que todos los padres, creado y no engendrado».

-Usted escribe: «Gracias a la tecnología la dominación fálica está asegurada principalmente por mujeres histéricas producto de hombres castrados». ¿Qué quiere decir?
-Lo propio de lo femenino, en la maternidad, es acoger dentro de sí un proceso oscuro, el de la vida que se dona por sí misma. Crear úteros artificiales puede parecer una emancipación de la mujer, pero en realidad es una confiscación de los poderes que le son más propios.

»Por una parte se consigue que la mujer, al no ser ya madre, se convierta en una empleada o una ama (como si fuera una liberación); por la otra, que el proceso oscuro se convierta en un procedimiento técnico transparente, el de un trabajo externo y controlado, que es a lo que se limita la operación del hombre, que no tiene un útero y fabrica con sus propias manos.

»He aquí que nos encontramos frente a la paradoja de la mayor parte de los feminismos: no son más que un machismo de la mujer, una reivindicación de la igualdad pero sobre la escala de valores masculinos, un querer una promoción en pleno acuerdo con la visión fálica del mundo.

»Porque la fecundación y la gestación in vitro son cuanto más próximo hay a un dominio fálico de la fecundidad: no necesitar de lo femenino y hacer entrar la procreación en el juego de la fabricación, de la transparencia y de la competición.

»Ya he hablado de una inversión del Credo; en este caso podría hablar de una Contra-Anunciación. En la Anunciación evangélica, María acepta un embarazo que la supera dos veces, desde el punto de vista natural y desde el punto de vista sobrenatural. En la Contra-Anunciación tecnológica, la mujer rechaza cualquier embarazo y exige que la procreación sea una planificación integral, que ya no la supere, sino que se introduzca en su proyecto de carrera.

-Usted está de acuerdo con Chesterton en que la familia es la «institución anárquica por excelencia». ¿Qué significa? Actualmente, la familia sigue estando acusada de autoritarismo o de residuo de la época del poder patriarcal.
-La familia es una institución anárquica en el sentido que es anterior al Estado, al derecho y al mercado. Depende de la naturaleza antes de ser ordenada por la cultura, porque naturalmente el hombre nace de la unión de un hombre y de una mujer. En pocas palabras, tiene su fundamento en nuestra ropa interior. Es algo animal – el macho y la hembra – y al mismo tiempo nosotros creemos que esta animalidad es muy espiritual, de una espiritualidad divina, escrita en la carne: «Dios creó al hombre a su imagen, varón y mujer los creó».

»Hay algo que es donado, y no construido. Tanto que también el patriarca, como se ve en la Biblia, está siempre sorprendido y asimismo exasperado por sus hijos. Piensen en la historia de Jacob. Piensen en José, el padre de Jesús. No se puede decir, ciertamente, que tienen la situación bajo control.

»La autoridad del padre se transforma en autoritarismo cuando finge tener todo bajo control y ser perfectamente competente. Pero como he dicho antes, su verdadera y más profunda autoridad está en el reconocer que no está a la altura y que está obligado a dirigirse al Padre eterno.
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FUENTE:
http://www.religionenlibertad.com/fabrice-hadjadj-que-fue-ateo-y-nihilista-defiende-la-familia-cristiana-38762.htm

¿Quiénes causan las oleadas de refugiados?

14 de septiembre de 2015

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Quiénes causan las oleadas de refugiados?

Txema Viñal
Rebelión

“Quiero colocar la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto”. Esa frase la pronunció John Steinbeck (1902-1968), Premio Nobel de Literatura, a propósito de su novela-denuncia Las uvas de la ira, que sirvió de guión para la película del mismo título.
Fue una obra muy polémica en el momento de su publicación y resultó profundamente transgresora en su época. Está ambientada en la década de 1930, cuando Estados Unidos sufre una gran crisis económica tras el crack del 29.
Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierras por cambios en las condiciones de explotación de las mismas -la aparición de los tractores, entre otros- y obligados a emigrar a California, donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. En concreto, narra las dificultades de una familia en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida, ante la imposibilidad de seguir viviendo en su tierra.
Steinbeck escribió la novela como denuncia al sentirse «entristecido y indignado» por las condiciones de las víctimas de la Gran Depresión y, más concretamente, de los refugiados.
La crisis, agravada por una gran sequía, provocó el mayor desplazamiento de población habido en un corto espacio de tiempo en la historia de Estados Unidos. Tres millones de habitantes dejaron sus granjas durante la década de 1930, y más de medio millón emigró a otros estados, especialmente hacia el oeste.
Exalta los valores de la justicia, la solidaridad y la dignidad humana en un Estados Unidos que vive una etapa de profunda injusticia económica y política.
Al ver las imágenes de los refugiados que estos días están llegando a Europa, arriesgando sus vidas porque en su país no pueden ya vivir, por guerras o hambrunas, lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Quiénes causan todo esto?
Hoy sale en la prensa un ruego de los fabricantes de armas en España: que se muestren a la población los beneficios de la venta de armas. Tal vez habría que buscar por ahí a los causantes de ese desastre humano. Ellos sabrán qué beneficios se llevan en su cuenta de “ganancias”, pero en la cuenta de “pérdidas” deben figurar todos esos muertos y desplazados.
Sus planes
Según Hannover Politik, un reportaje en la televisión alemana:
“La marea de refugiados a la Unión Europea es una estrategia de globalización de EE.UU., concebida por un estratega militar estadounidense-judío llamado Thomas P.M. Barnet. Proclama que las fronteras nacionales deben abolirse y las razas deben mezclarse, para así poder suprimir los valores y religiones, allanando el camino para un Nuevo Orden Mundial global. He aquí varios ejemplos:
1) En 2010, el antiguo comisario de la Unión Europea anunció un proyecto piloto para 5 países del norte de África. Planeaba ayudas a Túnez, Libia, Argelia, Marruecos y Mauritania, para reducir el flujo de inmigrantes a Europa. El objetivo era crear unas buenas condiciones como para que los refugiados africanos quisieran permanecer en su continente. Con el inicio de la llamada “primavera árabe”, orquestada por EE.UU., como se ha demostrado, se detuvo el proyecto piloto. Los países fueron desestabilizados y Libia fue bombardeada bajo dirección americana, dejando tras de sí un caos desmedido e interminables oleadas de refugiados.
2) Muchas personas en Europa se preguntan, con razón, de dónde sacan los refugiados el dinero para pagar las enormes sumas a los contrabandistas. Una respuesta posible la publicó la renombrada revista austríaca Info-Direkt el 5 de agosto pasado: De acuerdo con la información de un empleado del servicio de inteligencia austríaco, se dispone de informaciones que prueban que organizaciones americanas están pagando a contrabandistas, que llevan a Europa diariamente a miles de refugiados. Existen informaciones que prueban que organizaciones de EE.UU. han creado un modelo de cofinanciación, cubriendo gran parte de los costos. También se pronuncia repetidamente la sospecha de que EE.UU., en el marco de una estrategia geopolítica, estaría implicado en el proceso.
3) En países de habla alemana aparecen continuamente campañas defendiendo la entrada ilegal de inmigrantes a Alemania o Austria. Una reciente página de internet anima a solicitantes de asilo en su viaje de vuelta de vacaciones a entrar ilegalmente en coche a Italia, Austria o Alemania. Un vistazo a los dueños de la página revela que el dominio pertenece al Instituto Ayn Rand, con sede en EEUU. Es un think tank -laboratorio de ideas- americano. El director ejecutivo es el judío -nacido en Israel- Yaron Brook. Este think tank americano-judío sigue una campaña profesional que exige sobre todo “humanidad” apelando a la empatía de los europeos. Sin embargo, no existe ninguna campaña parecida en EE.UU. que busque ayudar a inmigrantes mexicanos a entrar ilegalmente en EE.UU. Todo lo contrario, la frontera con México está protegida por una valla de 5 metros y guardias fronterizos patrullando. Los que son atrapados, son detenidos y deportados de inmediato.

4) ¿Cómo se gana dinero con la entrada de refugiados, y quién podría esconderse detrás de todo esto? El pasado 12 de agosto, en el diario austríaco Heute se leía: “Empresa de solicitantes de asilo ganó casi 21 millones de euros.”
El Estado no proporciona directamente la asistencia, vigilancia y alimentación de los solicitantes de asilo. Es una empresa privada, la “ORS Service AG”, activa en Suiza, Austria y Alemania, que recibió en 2014 alrededor de 21 millones de euros de las arcas del Estado, por medio del ministerio del Interior austríaco. Investigaciones del periódico austríaco Der Standard revelan que detrás de esta sociedad anónima está la empresa “Equistone Partners Europe (EPE)”. Esta, al mismo tiempo, pertenece a alrededor de 30 inversores institucionales y al banco Barclays. La empresa más influyente del mundo, según demostraron investigadores de la escuela politécnica federal de Zurich. De acuerdo a informaciones de Info-Direkt, el accionista más importante de Barclays es el banco privado internacional N.M Rothschild, dominado por la familia de banqueros -judíos- Rothschild. Estos tienen conexiones con el grupo Bildelberg, supeditado de forma indiscutible a las altas finanzas.
El concepto “altas finanzas” define un grupo que gracias a su influencia económica, ha acumulado poder político, ejerciéndolo mayormente a través de la banca privada. Tanto el grupo Bildelberg como las altas finanzas juegan un importante papel en la imposición de un nuevo orden mundial global bajo dirección americana. La firma americano-judía en las oleadas de refugiados a Europa es difícil de negar. Por eso no debemos descargar nuestro descontento en los inmigrantes o dejar que nos enfrenten con ellos. Esto sólo contribuiría a seguir desestabilizando a Europa, sirviendo así a los intereses de los instigadores -judíos- que se esconden detrás de esta tragedia. En su lugar, debemos exponer a los instigadores americanos y a sus aliados. Sionistas, políticos locales, grandes medios de comunicación y otras organizaciones -ONG, Cruz Roja, Cáritas, etc.-”
La historia se repite
Finales del siglo XIX. Queda abolida la esclavitud en Cuba. Los antiguos esclavos empiezan a ser asalariados, con un sueldo miserable. Las empresas azucareras necesitan mano de obra barata. Y sumisa. Tienen al lado mismo mano de obra barata, en las Antillas. Pero prefieren ir a China y traer 150.000 agricultores chinos. ¿Por qué?
Con un idioma distinto y una cultura distinta, los trabajadores chinos realizarán su trabajo y vivirán en guetos, sin mezclarse con la población autóctona. Cuando los cubanos hagan huelga, los chinos harán sin saberlo el papel de esquiroles. Divide y vencerás.
La historia se repite. Con la entrada masiva de refugiados, empujados por las guerras y el hambre que provocan los que manejan este mundo, los poderosos consiguen varios objetivos muy importantes para ellos. A mayor demanda de trabajo, se trabajará cada vez por menos dinero, en condiciones de semiesclavitud o, a la larga, de esclavitud total. Habrá un repunte del racismo y del fascismo. Y los valores tradicionales de cada país europeo se diluirán en un caos de culturas diversas sin cohesión. Esa unión que hace la fuerza será cada vez más difícil, en un mundo donde viviremos juntos ciudadanos amargados por la pérdida del Estado del bienestar y ciudadanos inmigrantes engañados con la tierra prometida.
Como en Las uvas de la ira, sólo la solidaridad podrá vencer tanta barbarie. Coloquemos la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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FUENTE:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203231

Salvador Borrego Escalante, 90 años…

21 de mayo de 2015

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Derrota-Mundial
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…70 años después, AH sigue siendo noticia…

1 de mayo de 2015

…Lógicamente, cierta prensa, como http://www.huffingtonpost.es/2015/04/30/hitler-curiosidades_n_7179938.html

“informa” de lo que llama “curiosidades”, como por ejemplo,

el 25 de febrero de 1932 consiguió la ciudadanía alemana.

original

Era un maniático antitabaco…

Los pitillos estaban absolutamente prohibidos en su presencia. Pese a que de joven fue fumador, cambió drásticamente hasta el punto de que llevarse un cigarrillo a la boca lo consideraba “un acto decadente” y el tabaco la plasmación de “la ira del Hombre Rojo —los indígenas americanos— contra el Hombre Blanco por haberle llevado el aguardiente”. Eliminó los paquetes de tabaco de las ‘cestas de Navidad’ que se enviaban a los soldados y fueron sustituidos por caramelos. Incluso sopesó la posibilidad de que, en el futuro, todos los cigarrillos fabricados en Alemania carecieran de nicotina.

… Y un pedorro: Hitler era vegetariano.

Hitler abusaba del consumo de azúcar hasta límites insospechados….

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Nota de TRESMONTES7 :

Los medios de propaganda del Sistema dominante desde 1945… critican  a AH por tratar de mejorar la salud de la gente al  oponerse a que los pulmones de miles de millones de hombres, mujeres y niños fueran envenenados con el humo del tabaco quemado.  

“LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS” (cap. 01)

2 de febrero de 2013

sábado, diciembre 29, 2012

Stéphane Hessel o la pólvora mojada del sistema oligárquico

Stéphane Hessel

PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO “LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”

Resulta imposible comprender las ideas de Hessel sin explicar quién es. Para los aspectos básicos me remito a la página de Wikipedia, poco sospechosa animadversión hacia un ex prisionero de Buchenwald. Hessel es el vástago, padre judío y madre alemana, de una familia burguesa acomodada de Berlín. Alumno de una escuela de élite elevado a los altares de la ONU gracias a sus excelentes relaciones privadas con oligócratas (verbi gratia: la esposa de Roosevelt), Hessel “osténtase” ante los jóvenes actuales como paradigma ético. No cabe duda de que el comportamiento de Hessel durante la Segunda Guerra Mundial, abandonando un seguro exilio inglés para infiltrarse clandestinamente en territorio controlado por los alemanes, constituye un acto de heroísmo que sería mezquino negar. Tampoco puede obviarse la inteligencia y alto nivel cultural de Hessel, que explican en parte, pero sólo en parte, su vertiginosa carrera hacia las cumbres de la diplomacia occidental. Las luces de Hessel resultan de sobra conocidas, ¿hará falta subrayarlas? Mas junto a las luces existen también las sombras en su vida. Unas sombras que no pueden ser calificadas sólo de anecdóticas, por aquello de que nadie sería perfecto. Nuestra tarea consiste aquí en criticar las ideas de Hessel, pero a tenor de que él mismo se ha erigido como “modelo”, es decir, como encarnación de aquello que dice defender, no podremos eludir el trabajo de una cierta desmitificación personal.

De la lectura de su autobiografía se desprende, por de pronto, la decisiva influencia de unos progenitores que encarnan todos los tópicos de los ambientes vanguardistas. Por ejemplo, el adulterio de la madre tolerado por el padre marca tempranamente su impronta en la personalidad del muchacho. Éste desarrolla un sentido de la moralidad harto relativista, compatible, por un lado, con la picaresca, el robo y la mentira, y, por otro, con una vaga noción estética de “progresismo” muy propia de los “antifascistas” de procedencia burguesa. Para que nos hagamos una idea de la frivolidad intelectual de Hessel, obsérvese cómo valora las aficiones quirománticas de una compañera lesbiana de la madre y la idea de “racionalidad” que desprende:

Justamente porque trató la interpretación de las líneas de la mano como una ciencia, para mí encarna el triunfo seguro de la razón.[1]

Será la “razón” de la masonería, pero no aquello que un filósofo serio pueda admitir como tal. De la parte materna le benefician, por otro lado, nada desdeñables relaciones familiares con el mundo de la banca, en las cuales no profundizan las memorias, pero sabemos que cuando su padre Franz tiene que huir de los nazis, nada menos que los Rothschild de París son quienes le reclaman.[2] Hessel –cuyo talento y valentía, insisto en ello, no negamos- nunca ha dejado de moverse con listeza entre las altas esferas del poder, incluidas las del bando estalinista.

Ahora bien, después de décadas de impunidad del sionismo, que alguien con semejante pedigrí (se declara “amigo de Israel”), funcionario de las Naciones Unidas y diplomático francés a las órdenes del derechista Giscard d’Estaing, pueda gozar de credibilidad como crítico del “sistema”, sólo confirma el grado de lavado de cerebro al que han estado sometidos los ciudadanos de Occidente durante décadas. La inversión en propaganda ha sido muy útil para el dispositivo oligárquico, porque incluso cuando los maltratados por ese mismo aparato de explotación y coacción toman la palabra, aquello que habla en ellos y a través de ellos sigue siendo, en la mayor parte de los casos, la propia oligarquía. Parece evidente que el dispendio publicitario a lo largo de medio siglo resulta, más que rentable, imprescindible para los poderosos. Debemos entender así por qué gobiernos y grandes empresas gastan cantidades astronómicas de dinero en la partida de manipulación psíquica de la población.

Mayo del 68: el fraude de la modernidad transgresiva,
cuyos frutos conocemos bien. Cohn-Bendit
burlándose del “policía” en cuanto “encarnación de la ley”.

Hessel no debería, en efecto, merecer nuestra confianza ética. Preguntémonos cómo escapó Hessel a la muerte en Buchenwald. Pues bien, fue gracias a la intervención de Eugen Kogon, miembro del comité de políticos que dirigía el campo a cuenta de los alemanes. Kogon era “amigo” del médico de las SS que le salvó la vida. Todo esto nárralo el propio Kogon en su libro Der SS-Staat. Das System der deutschen Konzentrationslager, traducido al francés bajo el título L’enfer organisé (1947). Testigo del juicio de Nüremberg contra los nazis, Kogon devino una eminencia reconocida entre los escritores de la literatura sobre “el Holocausto” y se cuenta entre los “padres fundadores” de la República Federal Alemana. Pero resulta que, según Kogon, los nazis sólo le exigían al comité del campo, so pena de substituirlo por otro, que mantuviera el orden entre los presos. A cambio de esta colaboración, los energúmenos del comité, casi todos ellos de filiación estalinista, recibían porciones de comida suplementarias y se apropiaban, a costa de la mayoría, de las magras raciones de los presos comunes o políticos no comunistas, provocando con ello hambrunas, enfermedades y altos índices de mortandad. La supuesta ética de muchos de los supervivientes se basaba así en la corrupción, en la delación y en la bestialidad de los castigos que la mafia comunista de Buchenwald infligía al resto de los internos con la colaboración, por activa o por pasiva, de la dirección SS del campo. Kogon nos cuenta que el comité comunista de Buchenwald, compinchado con la SS, ocultaba a las inspecciones de Berlín y a los visitantes (cadetes de la policía, juventudes hitlerianas, diplomáticos o prominentes de potencias fascistas) las evidencias de que se practicaba la tortura (Kogon, p. 256):

Frecuentemente, tenían lugar en los campos las visitas de la SS. Con este motivo, la jefatura de la SS aplicaba un extraño método: por una parte disimulaba todos los detalles accesorios; por otra organizaba verdaderas exhibiciones. Todos los dispositivos que podían hacer adivinar que se torturaba a los presos eran pasados en silencio por los guías y se les ocultaba. De este modo el famoso potro que se encontraba en la plaza era disimulado en un barracón habitable hasta que partían los visitantes. (…) Igualmente eran apartadas las horcas y las estacas en las cuales se colgaba a los presos. Los visitantes eran conducidos a través de unas ‘instalaciones modelo’: enfermería, cine, cocina, biblioteca, almacenes, servicio de limpieza de ropa y sección de agricultura.[3]

El infierno estaba organizado, así reza el título galo de la obra, pero parece que los comunistas eran expertos en sacar partido de una situación política privilegiada empeorando la del resto de internos. Kogon afirma que “tenía en mis manos al doctor Ding-Schuller” (Kogon, p. 218) y algo más sorprendente todavía (Kogon, p. 275):

Las direcciones de los campos no eran capaces de ejercer un control sobre decenas de millares de presos de otra manera que no fuese la exterior y esporádica. Ella ignoraba lo que realmente sucedía tras las alambradas.[4]

Las conclusiones de Kogon resultan estupefacientes para los espectadores de Hollywood, porque al parecer haber sido preso de Buchenwald no constituye ninguna garantía de moralidad (Kogon, pp. 16-17):

(…) era un mundo en sí, un estado en sí, un orden sin derecho en el cual se arrojaba a un ser humano, que a partir de ese momento sacando partido de sus virtudes y de sus vicios –más vicios que virtudes- sólo combatía para salvar su miserable existencia. ¿Luchaba sólo contra la SS? ¡Por supuesto que no! Le era preciso luchar otro tanto, si no más, contra sus compañeros de cautiverio (…). Decenas de millares de supervivientes a los que el régimen de terror ejercido por arrogantes compañeros ha hecho sufrir aún más quizá que las infamias de las SS, me agradecerán por haber señalado igualmente este otro aspecto de los campos, por no haber tenido miedo de descubrir el papel representado en diversos campos por ciertos tipos políticos que hoy pregonan a voces su antifascismo intransigente. Yo sé que algunos camaradas míos se han desesperado viendo cómo la injusticia y la brutalidad fueron adornadas después con la aureola del heroísmo por personas honradas que no sospechaban nada. Esos explotadores de los campos no serán ensalzados en mi estudio porque éste ofrece los medios para hacer palidecer esas glorias usurpadas.

Sin embargo, pese a estas afirmaciones, el propio Kogon reconoce de qué manera ha evitado, en su libro, inculpar a los presos políticos responsables de los mencionados abusos criminales (Kogon, pp. 20-21):

(…) para disipar ciertos temores y demostrar que este relato no corría peligro de transformarse en acta de acusación contra ciertos presos que habían ocupado una posición dominante en el campo, lo leí, a comienzos del mes de mayo de 1945, cuando ya estaba casi terminado y sólo faltaban los dos últimos capítulos de un total de doce, ante un grupo de quince personas que habían pertenecido a la dirección clandestina del campo o que representaban a determinadas agrupaciones políticas de detenidos.

En suma, Kogon admite en la introducción a su libro, ya de por sí bastante revelador, que encubrió a los responsables de los crímenes; no en vano el propio Kogon formaba parte de esa élite de presos privilegiados. Él mismo tenía mucho que callar. Ahora bien, si Hessel pudo falsificar sus papeles y salvar así su vida gracias a la amistad de Kogon con el médico-jefe de las SS, doctor Ding-Schuler, según cuenta la Wikipedia, parece evidente que Hessel pertenecía también de alguna manera, como poco en calidad de “protegido de lujo”, a la cúpula del comité:

At Buchenwald, Kogon spent part of his time working as a clerk for camp doctor Erwin Ding-Schuler, who headed up the typhus experimentation ward there. According to Kogon’s own statements, he was able to develop a relationship bordering on trust with Ding-Schuler, after becoming his clerk in 1943. In time, they had conversations about family concerns, the political situation and events at the front. According to Kogon, through his influence on Ding-Schuler, he was able to save the lives of many prisoners, including Stéphane Hessel, by exchanging their identities with those of prisoners who had died of typhus. In early April 1945, Kogon and the head prisoner nurse in the typhus experimentation ward, Arthur Dietsch found out from Ding-Schuler that their names were on a list of 46 prisoners who the SS wanted to execute shortly before the expected liberation of the camp. Ding-Schuler saved Kogon’s life at the end of the war by hiding him in a crate and smuggling him out of Buchenwald.[5]

En definitiva, Hessel pudo sobrevivir gracias a la brutal mafia de presos políticos que, en beneficio propio, gestionaba el campo a cuenta de las SS. Kogon y Hessel fueron ambos beneficiarios de esa mafia. ¿Cómo alcanzó Hessel tales posiciones de privilegio? El propio Hessel, quien reconoce en su autobiografía que ha sido un mentiroso empedernido hasta los 70 años, atribúyelo a la “amistad”:

A finales de septiembre, la conjura estaba madura. Yeo-Thomas debía elegir a los beneficiarios. ¿Uno? ¿Dos? Tres como máximo. Eligió a un inglés, Harry Peulevé, y a un francés, yo. ¿Por qué a mí? ¿Para que hubiera un oficial francés? ¿Porque hablaba alemán? Quién sabe. Tal vez por amistad.[6]

En la obra de Kogon, los hechos que afectan a Stéphane Hessel son relatados en las páginas 226-232 de la versión alemana y 217-225 de la francesa. Aunque el fondo del relato es el mismo, se trata de textos muy distintos. En la versión alemana, la original, ya se anuncia que Hessel se ha convertido en un funcionario de las Naciones Unidas:

Die Rettung gelang. Yeo-Thomas und Pauleve sind heute in London. Stéphane Hessel in New York bei der UN.

Drogas, sexo, pederastia, violencia, negación de todas
las normas: hoy son políticos corruptos.
¿Debería extrañarnos? Daniel Cohn-Bendit joven.

La versión francesa amplía la importancia atribuida a la figura de Hessel reproduciendo in extenso algunas notas o cartas que éste hiciera circular y en virtud de las cuales se le erige poco menos que en héroe cinematográfico. Desde luego, que Hessel culminara su carrera en la ONU no puede ser ajeno al hecho de que la cúpula comunista del campo decidiera seleccionarlo. Cuando habla de mera „amistad“, Hessel oculta los verdaderos motivos. En las dos versiones de la obra, Hessel es descrito por Kogon como alguien que trabaja para el servicio secreto del general De Gaulle. En consecuencia, la displicente actitud de Hessel hacia el comunismo debe ser observada con lupa, porque su salvación a manos de los comunistas de Buchenwald fue un acto político. Comunistas eran quienes decidían entre la vida y la muerte (Kogon, pp. 231-232):

Les forces clandestines du camp ont sauvé des centaines de camarades de toutes nations de ce block 61; dans cette affaire, c’étaient les communistes qui avaient le plus de chance. (…) Les détenus chargés du choix avaient toujours la possibilité de procéder à des échanges de persones, et les victimes qu’ils choisissaient n’étaient pas toujuours ceux qui étaient qualifiés de „traîtres“ ou „d’espions de la SS“ par leurs compatriotes. Dans toute una série de cas bien déterminés, on livra ainsi à la mort des hommes dont le seul crime était d’être en mauvais termes avec les communistes dirigeant leur groupe national, ou d’avoir fait quelque déclaration politique contre le parti communiste.

Pero es que, además, los comunistas sólo podían ejercer su dominio a través de sus contactos con los nazis. En el caso de Kogon, el Dr. Ding-Schuler, de las SS, como ya hemos subrayado. Conviene no olvidar, en este sentido, que en 1940, la vigencia del pacto germano-soviético, firmado el 23 de agosto de 1939, había convertido a comunistas de toda Europa en aliados del nacionalsocialismo. Para los antifascistas españoles, dicha alianza debió de convertirse en una auténtica revelación. Cuando los alemanes ocuparon París, el partido comunista francés y Hitler formaban en el mismo bando. Según cuenta Herbert Lottmann en La rive gauche, a los comunistas (Lottmann, p. 202):

(…) la línea oficial les hacía considerar la guerra francobritánica con Alemania como imperialista; en lugar de combatir el fascismo, la lealtad a la línea soviética les imponía sabotear a lo que ellos llamaban ‘la pretendida guerra antifascista’ y considerar agresores a los franceses y a los británicos. Después de la ocupación de París por los alemanes, en junio de 1940, todavía transcurrió un año hasta la invasión de la URSS por Hitler. El órgano oficial comunista, L’Humanité, publicado clandestinamente, trataba la guerra como un asunto de bandas rivales, entre bandidos, y está probado que los comunistas solicitaron a las fuerzas alemanas de ocupación el permiso para publicar un L’Humanité hostil a la guerra. La idea gustó a los alemanes, pero el gobierno de Pétain opuso su veto.

Hessel joven: “luché contra Hitler”.

Es en esa misma época que algunos comunistas presos en Alemania se convierten –por razones obvias- en internos privilegiados que controlan al resto de los reclusos. Esta relación de conveniencia entre nacionalsocialistas y comunistas no sería rota por Moscú, sino por los nazis, puesto que fue Hitler, ante un incrédulo Stalin, quien decidió invadir la Unión Soviética en 1941. En el momento de cruzar la frontera rusa, el holocausto todavía formaba parte del futuro, pero el régimen bolchevique, desde la época de Lenin, ya había exterminado a 13 millones de ciudadanos rusos. Este hecho no impidió a Churchill y De Gaulle, para quien Hessel trabajaba en calidad de espía, hacer causa común con los soviéticos, como si luchar contra Berlín fuera más justificable que apoyar a otro dictador; con la diferencia de que Stalin, en ese momento, además de tirano era ya un probado genocida y asesino de masas. Hitler, no. Atacada Rusia, el partido comunista se hizo inmediatamente con el control de la Resistencia francesa contra los alemanes, pero las características morales de esa Resistencia se tienen que convalidar con la atroz idiosincrasia del régimen estalinista para el que trabajaban, de forma consciente, la mayor parte de los resistentes. De manera que, cuando Hessel fue detenido e internado en Buchenwald, el apoyo que recibió por parte de la cúpula comunista del campo puede calificarse, sí, de “política”, pero en el peor sentido de la palabra. Hablar de “indignación” y, al mismo tiempo, aceptar un vínculo con los estalinistas, “compromiso” cuyas consecuencias Hessel no podía ignorar, es lo más parecido a burlarse de la gente, eso que los políticos profesionales acostumbran a hacer con los ciudadanos.

Puede pretenderse honestamente que la alianza con Stalin tenía un sentido racional para los nacionalismos francés y británico, cuya intención de ganarle una guerra al nacionalismo alemán era en cuanto tal tan válida como la contraria. Pero aquélla quiere envolverse con el manto del heroísmo cuando no hay lugar para la palabra “ética” en semejante contexto abominable. Utilizar la ética para tales fines es indignante: si la Segunda Guerra Mundial fue desencadenada por la invasión alemana de Polonia, pero siempre con ese sentido ético, que Hessel esgrime, de amparar a un país agredido, ¿por qué Francia e Inglaterra no declararon la guerra a la URSS en 1939? ¿No cruzaron los soviéticos la frontera oriental y se apropiaron de la mitad de la nación polaca en cumplimiento del pacto Ribbentrop-Molotov? ¿No invadió Stalin a continuación los Países Bálticos y luego Finlandia? ¿Dónde se escondía entonces la supuesta ética de los gabinetes de Londres y París? Hessel afirma que se alegró cuando el Ejército Rojo derrotó a los nazis, pero esa victoria permitió, precisamente, que no sólo Polonia, sino toda la Europa del Este cayera en manos de Stalin. Quizá los polacos, víctimas de Katyn, no se alegraran tanto de los éxitos de Moscú. Gracias a su alianza con Inglaterra, Francia y Estados Unidos, el comunismo totalitario pudo extenderse a China y otros países; y continuar impunemente con sus genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en todo el mundo, hasta alcanzar la cifra de 100 millones de víctimas. ¿Es esta “ética de juventud” la que pretende esgrimir Hessel contra los políticos corruptos de nuestros días? ¿No fueron los acontecimientos a los que me estoy refiriendo el origen histórico del fraude, es decir, de la falsa democracia en el seno de un estamento político que ya ha mostrado con creces a todos los ciudadanos cuál es su verdadero rostro? ¿No será que él, Hessel, forma parte de la misma casta política que pretende criticar? ¿No trabajaba para ella al publicar su libro, como siempre hizo a lo largo de su dilatada carrera de trepador institucional?

Para la España que se ha convertido en epicentro del movimiento de los indignados, es muy importante tener una idea clara de contra qué está luchándose. En nuestros días, los historiadores, que, tras la caída del comunismo totalitario, tienen acceso a los archivos de Moscú, han llegado a conclusiones poco conocidas por la mayoría. Así, según Stephen Koch, autor de El fin de la inocencia (Koch, p. 317):

(…) durante los meses más cruciales, heroicos y sangrientos de la lucha armada antifascista en Europa, mientras españoles y radicales de todo el mundo se jugaban la vida por lo que creían que era una batalla para detener la oleada fascista, el gobierno soviético, el supuesto patrocinador de esa batalla y esa lucha, utilizaba el sufrimiento español en negociaciones cuyo objetivo era una alianza con Hitler.

La finalidad de Stalin al pactar con Hitler no era, empero, ni mucho menos, evitar la guerra, sino conseguir que el Tercer Reich y las potencias occidentales se desgastaran en un conflicto previo para, a continuación, poder sacar provecho de la situación e invadir una Alemania ya debilitada, expandiendo la sanguinaria dictadura comunista por toda Europa. El “antifascismo” en el que militó Hessel no representa más que una pieza muy pequeña en este puzzle de política caracterizada por el cinismo, el crimen y el más absoluto desprecio de todos los principios éticos (Koch, p. 157):

Stalin propuso una política dual, en apariencia contradictoria, pero coherente en la realidad. Una vez que Hitler estuvo en el poder, la estrategia de Stalin fue estabilizar sus fronteras orientales dirigiendo la agresión nazi contra las democracias occidentales. De haber guerra, quería que fuese entre Alemania y Occidente, mientras él quedaba al margen del conflicto tras la seguridad de una alianza con Hitler. Parece haber asumido que Hitler sería tan cauto como él. Estaba completamente convencido de que los alemanes jamás se embarcarían en una guerra en dos frentes. Por supuesto que, pese a su considerable admiración por el tirano de Berlín, Stalin no quería que Hitler ganase. Su idea era destruir a Hitler y a las democracias en una tercera guerra mundial que acabaría con la intervención del Ejército Rojo en territorios ya preparados por los servicios secretos y sólo cuando los combates de verdad hubieran cesado. Entonces, él, gángster contra gángster, podría apuñalar por la espalda a un rival ya maltrecho por los combates.

Hitler, perfectamente consciente del doble juego de Stalin, decidió adelantarse y atacarle por sorpresa en 1941, siendo así que el verdadero objetivo del nazismo no eran las democracias occidentales (a las que ofreció la paz en diversas ocasiones), sino la destrucción del comunismo y la creación de un “imperio alemán” en el Este que esclavizaría a los eslavos como “raza inferior”; colonialismo aplicado a europeos que nos escandaliza, pero que Francia, EEUU e Inglaterra ya habían puesto en práctica hasta la náusea con pueblos “de color”.

Hessel en apoyo
al partido de Cohn-Bendit.

Con todo lo que actualmente sabemos, la Segunda Guerra Mundial no cabe concebirla como una lucha entre la democracia y la tiranía, la ética y la infamia, según pretendieron hacernos creer los vencedores: fue una lucha entre distintos imperialismos, a cual más opresor e inmoral. Y de esa lucha brotó vencedora la putrefacta clase política actual, amparada en la hegemonía de los Estados Unidos e Israel, con las consecuencias que, pasados sesenta años, los ciudadanos conocemos de sobras (aunque las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, Dresde, Palestina o el gulag, entre otras atrocidades, dejaran claro desde el principio, para quien no quisiera taparse los ojos, lo que podía esperarse de los “antifascistas”). Pero Hessel pretende convencernos de que, pese a la corrupción, pese al crimen y el genocidio que precedió, acompañó y siguió a la victoria de los aliados, esa guerra fue una gesta épica; y que Hessel mismo debe servirnos de paradigma o modelo cívico para enfrentarnos, precisamente, a los herederos políticos de quienes ganaron. Semejante pretensión no puede sostenerse ni un segundo ante una conciencia crítica y bien informada sobre los hechos. Hessel miente. ¡No nos dejemos manipular!

Mimado por los comunistas, Hessel vivió en Buchenwald todo lo bien que se podía vivir en un campo de concentración de cualesquiera de los bandos en conflicto. Cierto es que los miembros de la Resistencia iban siendo liquidados a medida que avanzaba el curso de la guerra, pero lo que oculta Hessel al lector es que la Convención de Ginebra no amparaba a una guerrilla que, sin uniforme, lanzara alevosos ataques sorpresa –o sea, por la espalda- contra tropas regulares. El maquis, a la luz de la legislación militar internacional, estaba compuesto por criminales que podían ser ejecutados inmediatamente sobre el terreno de manera perfectamente legítima. Y así actuaron los aliados con los paracaidistas alemanes apresados que, con uniformes ingleses o americanos, habían precedido a la contraofensiva de la Wehrmacht en las Ardenas destruyendo o anulando postes de señalización y comunicaciones. No obstante, Hessel, espía y así reo de muerte, desconoció el horror en Buchenwald, ese celebérrimo horror del que, según Hessel, sólo tuvo noticias… ¡cuando leyó el libro de Kogon!

El 8 de septiembre, dieciséis de nosotros fuimos llamados a la torre. Balachowski nos confirmó, tres días después, que habían sido ejecutados. Nos ocultó los aspectos atroces del ahorcamiento que había averiguado. Estos horrores, como tantos otros, yo los descubriría tres años más tarde en El estado de las SS de Eugen Kogon, nuestro segundo salvador. Kogon trabajaba también en el barracón 50 con Ding-Schukler (sic), cuya confianza se había ganado. Estaba al corriente de los experimentos in vivo que Ding llevaba a cabo con “criminales”.[7]

La descripción que hace Hessel de su estancia en Buchenwald incluye pasajes como los siguientes:

Escuchaba las noticias de la radio alemana a través de un altavoz. La víspera del bombardeo de Gustloff, París había sido liberado por los Aliados. Una gran emoción. Alfred Balachowski vino a vernos y nos trajo conejo. Estaba rico.

Ignoramos hasta qué punto había que disfrutar de privilegios para comer conejo en Buchenwald, pero, desde luego, no es ésta la imagen que se nos ofrece habitualmente de un campo de concentración nazi. Por lo demás, el propio Hessel compara su destino con el de los denominados Muselmänner, quienes trabajaban hasta la extenuación y cuyo aspecto físico era lo más parecido al de un faquir. Convine no olvidar que en aquellos momentos, centenares de miles de mujeres y niños alemanes eran quemados vivos por los bombardeos incendiarios aliados y, en consecuencia, los nazis no se andaban con chiquitas a la hora de tratar a los prisioneros enemigos. En cualquier caso, quizá por ser privilegiados de los campos, entre los que al parecer se contaba Hessel, podían también organizarse en Buchenwald espectáculos artísticos:

También estaba Hewitt, a quien los SS habían autorizado a montar un cuarteto de cuerda que tocaba Mozart, por la noche, en uno de los barracones. Extraño campo, donde se podía tocar música y escribir tragedias.

Conejo, teatro… Curiosas formas del “horror”. ¡El propio Hessel tiene que reconocerlo, pues la norma canónica de aquello que debe ser, a los ojos del mundo, un Konzentrationslager alemán, no procede de su propia experiencia, sino del libro de Kogon, como él mismo ha admitido! Pero la metodología con que Kogon escribió su obra tiene un carácter tan nauseabundamente político como los criterios que permitieron seleccionar a Hessel para ser salvado del fusilamiento (Kogon, p. 15):

J’espère être parvenu, même sur les points les plus délicats, à dire la vérité toujours de telle sorte qu’elle serve au bien et non au mal.

Que sirva al “bien” significa aquí: a la causa aliada de Stalin y Roosevelt.

El promotor de la “transgresión” Daniel Cohn-Bendit.
Toda su vida ha sido un político profesional.

Hessel funcionario de la ONU, diplomático, político

La carrera de Hessel empezó después de la Segunda Guerra Mundial. Una recomendación de la esposa de Roosevelt le permitió formar parte del grupo de redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Sobre Roosevelt ya se conocen algunas exquisiteces morales, como, por ejemplo, durante la conferencia de Teherán (1943), su aprobación a las propuestas de Stalin de asesinar a 50.000 oficiales alemanes prisioneros. Cuando Churchill manifestó su repugnancia ante semejante sugerencia, Roosevelt respondió:

Como siempre, parece que me toca hacer de mediador en la contienda. ¿Por qué no lo dejamos en 49.500?

Y el hijo de Roosevelt, Elliot, se sumó al coro del crimen de guerra planificado con la siguiente afirmación:

Espero que se ocupen de esos cincuenta mil criminales de guerra, pero ¡que no se olviden de otros varios centenares de miles de nazis!

Roosevelt fue favorable a la aplicación del plan Kaufman/Morgenthau, del que ya hablaremos más abajo, cuya finalidad era el exterminio del pueblo alemán. En una conversación con el ministro del Interior de EEUU a propósito de dicho plan genocida, castraciones y esterilizaciones incluidas, Roosevelt afirmó:

Tenemos que ser duros con los alemanes, y me refiero al pueblo alemán, no sólo a los nazis. También tenemos que castrar a los alemanes de a pie, o cuando menos habrá que tratarles de tal forma que no puedan seguir alumbrando sin más a individuos que deseen continuar por el mismo camino que antes.[8]

Como es sabido, la bomba atómica norteamericana fue construida bajo el mandato de Roosevelt y lanzada sobre el Japón por orden del presidente Truman. Pues bien, Truman heredó un memorándum secreto redactado por Roosevelt y Churchill donde se establecía que “una vez construida la bomba, se podría, después de maduras consideraciones, utilizar contra los japoneses, a los que se advertiría que se repetiría esta acción hasta que se rindieran.” No creemos que se pueda gozar de la amistad de la esposa de Roosevelt inocentemente. Mientras ella promovía la futura Declaración Universal de los Derechos Humanos, su marido, en la habitación contigua, diseñaba políticamente el arma absoluta y redactaba el documento que iba a permitir utilizarla contra decenas de miles de civiles inocentes. La ética no tolera estas ambigüedades. ¿Qué dijo la señora Roosevelt cuando Truman arrojó finalmente el “horror” –este sí, de verdad- sobre las cabezas de las mujeres y los niños japoneses? Agárrense, indignados: “Truman tomó la única decisión que podía”, pues el uso de la bomba era necesario “para evitar el tremendo sacrificio de vidas estadounidenses”. Pero esta afirmación es éticamente insostenible, además de una mentira de hecho: los norteamericanos estaban ya perfectamente informados de que la intención del Japón era rendirse de manera inmediata. El problema consistía precisamente en eso, porque EEUU buscaba poder lanzar la bomba para conocer sus efectos reales e intimidar, de paso, a la Unión Soviética. Por si fuera poco, una vez lanzada la de Hiroshima, y todo ello con el supuesto fin de salvar más vidas americanas, los héroes de la libertad glorificados por Hollywood lanzaron un segundo artilugio mortífero sobre Nagasaki. Eleanor, la amiga de Hessel, legitimó estas atrocidades. A tenor del favor que gozaba de la primera dama, no creemos que Hessel se lo reprochara como merecía… Una vez más, los amigos de Hessel le delatan. Toda su influencia personal procede de dudosos contactos con el estamento político oligárquico, y ello hasta niveles verdaderamente asombrosos. Ora son los criminales comunistas, ora los criminales capitalistas, pero Hessel no deja nunca de beneficiarse de singulares referentes humanos de la “barbarie” del siglo XX. Todo ello, empero, en nombre de unos “ideales maravillosos”, cuya encarnación humana él, como judío de Buchenwald, representaría paradigmáticamente.

Es cierto que Hessel cuenta también con el apoyo de Daniel Cohn-Bendit, el mítico dirigente “rebelde” de mayo del 68 convertido de por vida en funcionario de las instituciones europeas. Pero Cohn-Bendit no es precisamente un dechado de ética, siendo así que en su heroica juventud se dedicó a promover argumentaciones político-filosóficas a favor de las relaciones sexuales entre adultos y niños. Se le considera un legitimador ideológico de la pederastia y ha tenido que pedir perdón por ello (“La Vanguardia”, 22-2-2001):

Veintiséis años más tarde, la hija de Ulrike Meinhof desentierra varias entrevistas y un viejo libro Le grand bazar, publicado en 1975, sin que entonces llamase la atención, haciendo afirmaciones de este tipo: ‘Ocurrió que algunos niños me abrían la bragueta y me hacían cosquillas. Yo reaccionaba de manera diferente según las circunstancias. A veces, les decía a los niños: ¿Por qué no jugáis entre vosotros…? Pero ellos seguían y yo terminaba por acariciarlos’. Cohn-Bendit agrega: ‘Mi ligue con los chavales tomaba, rápido, formas eróticas…’ Estas afirmaciones y comentarios formaban parte de su libro, en el que su autor evoca su aventura personal en los medios ‘contra-culturales’ franceses y alemanes de los años sesenta y setenta, contando, con mucho detalle, sus grandes experiencias y grandes debates en materia de educación y sexualidad, y abogando, con distinto énfasis, en muy distintas ‘liberaciones’. Veinticinco años más tarde, Cohn-Bendit descubre horrorizado, afirma, el ‘alcance’ de sus declaraciones, realizadas, según él, ‘para escandalizar a los burgueses’. Cohn-Bendit sale al paso de cualquier sospecha de pederastia, declarando: ‘Nunca tuve relaciones sexuales con ningún niño. Por otra parte, los padres y los niños de la guardería donde yo trabajaba publicaron una carta abierta en la prensa alemana, insistiendo que jamás hubo la menor sospecha de pederastia. No hay ninguna duda’. El semanario L’Express desentierra hoy esta historia, y pone en boca de Cohn-Bendit esta frase: ‘Sabiendo lo que hoy sé sobre abusos sexuales, siento un remordimiento profundo por haber llegado a escribir y declarar estas cosas…’. Cohn-Bendit intenta explicarse afirmando que, en verdad, muchas de las afirmaciones de su libro Le grand bazar son sencillamente falsas, poniendo como propias ‘reflexiones sobre la sexualidad infantil que corrían entre los grupos contraculturales’. ‘Hoy -concluye Cohn-Bendit en L’Express- todo esto parece horrible e incomprensible. Y quizá lo sea. Pero, en mi libro, es un condensado de las discusiones que sosteníamos padres y educadores en la guardería donde yo trabajaba’.

Hessel y Cohn-Bendit son correligionarios del partido Europe Ecologie. Pero un ciudadano indignado nunca aceptaría compartir escaño u opción política con un personaje capaz de semejantes afirmaciones, sobre cuyas consecuencias no basta con disculparse. Quien en edad adulta ha dicho: “podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme” (1976), tiene que dimitir de cualquier cargo público. Pero Cohn-Bendit, muy a la española, no soltó jamás su poltrona y no parece que Hessel se lo haya reprochado. Al contrario, le apoyó públicamente el 9 de febrero de 2011 en la campaña electoral de Europe Écologie. Una vez más, la política pasa por delante de la ética en Hessel. ¿Cuenta este personaje con autoridad moral alguna para tutelar filosóficamente la rebelión de los indignados? Que el lector juzgue por sí mismo.

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[1]Hessel, S., Mi baile con el siglo, Barcelona, Destino, 2011, p. 40.

[2]Op. cit., p. 33.

[3] Traducimos directamente de la versión francesa, pero, para mayor seguridad, hemos confrontado el texto con la versión original (p. 260) y constatado que la francesa es más extensa e incluye detalles que no se encuentran en la edición alemana, pese a lo cual el sentido es básicamente el mismo: “SS Besuche fanden in den Lagern haufig statt. Die Lagerführung entwickelte dabei eine merkwürdige Praxis: einerseits verschleierte sie die Zusammenhänge, anderseitszeigte sie besondere Schaustücke. Einrichtungen, die auf Marterungen der Häftlinge hinweisen konnten, wurden bei den Führungen übergangen, derartige Gegenstände versteck. So kam zum Beispiel der berüchtige „Bock“, wenn er auf dem Appellplatz stand, so lange in eine Wohnbaracke, bis die Besucher wieder gegangen waren. En la versión francesa se encuentra la siguiente precisión, ausente en la alemana: Une fois, semble-t-il, on oublia de prendre ces mesures de prudence : un visitant ayant demandé quel était cet instrument, l’un des chefs de camp répondit que c’était un modèle de menuiserie servant à fabriquer des formes spéciales. Les potences et les pieux auxquels on pendait les détenus étaient également rangés chaque fois.

[4] Versión francesa: Les directions des camps n’étaient pas capables d’exercer sur des dizaines de milliers de serfs un contrôle autre que purement extérieur et sporadique.Elles ignoraient ce qui se passait réellement derrière les barbelés.Versión alemana (p. 280) : Die Lagerführungen waren nicht imstande, Zehntausende von Unterjochten anders als rein äuBerlich und durch plötzliche Eingriffe zu kontrolieren. Was hinter dem Stacheldraht wirklich vorging, blieb ihnen verborgen.

[5]Traducimos al castellano: “(…) en Buchenwald, Kogon pasó parte de su tiempo trabajando como oficinista para el doctor Erwin Ding-Shuler, quien lideraba la sala de experimentación del tifus del campo. Según las propias declaraciones de Kogon, fue capaz de desarrollar una relación que bordeaba la confianza con Ding–Schuler después de convertirse en su oficinista en 1943. A partir de entonces, tenía con él conversaciones sobre asuntos familiares, la situación política y el frente. De acuerdo con Kogon, gracias a su influencia con Ding–Schuler, fue capaz de salvar la vida de muchos prisioneros, incluido Stéphane Hessel, cambiando sus identidades con aquellos que habían muerto de tifus. A principios de abril de 1945, Kogon y el jefe de enfermeros prisioneros de la sala de experimentación con tifus, Arthur Dietsch (sic) supieron por el propio Ding-Schuler que sus nombres estaban en la lista de 46 prisioneros que los SS querían ejecutar inmediatamente antes de la esperada liberación del campo. Ding-Schuler salvo la vida de Kogon al final de la guerra escondiéndolo en un cajón de embalaje y sacándolo ilegalmente de Buchenwald.

[6]Hessel, S., Mi baile con el siglo. Memorias, Barcelona, Destino, 2011, p. 100.

[7) Hessel, S., Bailando con el siglo, op. cit., p. 99.

[8]Reagan, Geoffrey: Guerras, políticos y mentiras. Cómo nos engañan manipulando el pasado y el presente, Barcelona, Crítica, 2006, p. 45.

Publicado por ENSPO en

RUSIA, bastión de Europa…

23 de junio de 2012

El alcalde de Moscú:

“Rusia, el último bastión del tradicionalismo en Europa,

defiende su espacio étnico de la injerencia extranjera”

Vojislav Seselj

Vojislav Seselj

Vladimir Platonov, presidente del Consejo de la ciudad de Moscú, ha declarado “Ciudadano de honor” de la capital rusa al líder nacionalista serbio Vojislav Seselj. La solicitud fue presentada por la Alianza derechista-conservador y ya ha sido criticada por algunos sectores de la izquierda y el liberalismo europeos, tanto monta.

Platonov respondió a estas críticas recordando que el pasado 4 de mayo, en una ceremonia solemne, Angelina Jolie recibió el título de honor de Sarajevo para “mantener vivo el recuerdo de la guerra en Bosnia y Herzegovina”.

Angelina Jolie protagonizó la película “En la Tierra de Sangre y Miel”, un film que distorsiona la verdad histórica y proyecta una imagen negativa de los serbios, mientras que los musulmanes bosnios eran presentados como mártires inocentes.

“Los liberales de izquierda, que siempre defienden a los islamistas, están tratando de cultivar los sentimientos de culpa entre los serbios, para imponer en todo el mundo la impresión de que los serbios son una especie de nación genocida. Los miembros de la comunidad musulmana de Bosnia se han creado una imagen de víctimas. Sin embargo, no recuerdan nunca los crímenes de guerra cometidos por la división 28 del Ejército de Bosnia y Herzegovina bajo el mando de Naser Oric o brigada Mujahideen”, declaró el mandatario moscovita.

Considera por tanto lógico que Moscú, “siendo de hecho el último bastión del tradicionalismo en Europa”, nombre a Vojislav Seselj ciudadano de honor de la ciudad. “Acusarle de crímenes de guerra es un intento de imponer a Serbia el sentimiento de culpa y dictar la voluntad de la izquierda y el establishment liberal de la UE. Para ellos, los Balcanes han sido siempre un campo de tiro para el desarrollo de las tecnologías. Hoy se persigue a Seselj, mañana se acusará a los rusos por su actiación en el Cáucaso”

“Por la defensa de Seselj, Rusia defiende su espacio étnico y cultural de la injerencia extranjera”, apostilló Platonov.

La raza europea… en peligro de desaparecer…!

25 de mayo de 2012

El biólogo evolutivo de la Universidad de Reading, Mark Pagel era uno de los científicos que pensaban que las razas humanas no tenían base científica, pero Pagel ha cambiado totalmente de opinión y da su testimonio:

Hay una censura muy intensa en la manera que se nos permite pensar y hablar de la diversidad de la gente en la Tierra. Oficialmente, “somos todos iguales: no hay razas”. Erróneo, como las viejas ideas sobre la raza; los estudios modernos sobre el genoma revelan un panorama sorprendente, apasionante y diferente de la diversidad genética humana. Por término medio, unas razas somos genéticamente similares a otras en un 99,5%. Este porcentaje no es el que se barajaba antes; es menor que el calculado previamente, que era del orden del 99,9%. Para poner en perspectiva esta diferencia, que puede parecer minúscula, hay que subrayar que genéticamente somos similares en alrededor de un 98,5%, o puede que más, a los chimpancés, que son nuestros parientes evolutivos más próximos. En otras palabras, este nuevo porcentaje reviste gran importancia para nosotros. Entre otras cosas, deriva de muchas diferencias genéticas pequeñas que se han conocido a partir de estudios comparativos de poblaciones humanas. Todo esto significa guste o no, que puede haber muchas diferencias genéticas entre poblaciones humanas, incluso diferencias que podrían corresponder a la antigua clasificación por razas, y diferencias que son reales, en el sentido de que hacen a un grupo determinado mejor que otro a la hora de dar respuesta a un determinado problema particular del medio en que se desenvuelve. Esto no quiere decir en modo alguno que haya un grupo que en general sea “superior” a otro, o que un grupo debería ser preferido sobre otro. Ahora bien, nos pone sobre aviso de que debemos estar dispuestos a hablar de diferencias genéticas entre poblaciones humanas.

 

El actor británico John Rhys-Davies quien personificó a “Gimli” en la película de Peter Jackson, El Señor de los Anillos (2001-2003), basada en la obra de J. R. R. Tolkien, declaró en una entrevista de 2004: “Existe una catástrofe demográfica que está ocurriendo en Europa y de la que nadie quiere hablar, que no nos atrevemos a plantear porque tenemos miedo de ofender a las personas por cuestiones raciales. Y claro que debemos ser respetuosos. Pero hay algo cultural también… En 2020, el 50% de los niños en los Países Bajos menores de 18 años será de origen musulmán… Y que no se olvide, aunado a esto está este colapso en los números. Los europeos no están teniendo bebés. La población de Alemania a finales del siglo va a ser el 56% de lo que es ahora. Las poblaciones de Francia, el 52% de lo que es ahora. La población de Italia estará por debajo de las 7 millones de personas… Yo creo que Tolkien dice que ciertas generaciones serán desafiadas. Y si no se levantan para enfrentar ese desafío, perderán su civilización. Eso tiene una verdadera resonancia en mí. Estoy a favor de la cultura blanca tradicional… Estoy enterrando mi carrera de manera tan notoria en estas entrevistas que es doloroso. Pero creo que hay algunas preguntas que exigen respuestas honestas“.

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Nota de Tresmontes:

El texto arriba copiado es parte de un post publicado en el blog Nueva Europa.

…la España del 18 de Julio también perdió la guerra…!

14 de mayo de 2012

En un excelente blog,  VITA MILITIA EST, su autor, Janus Montsalvat, publica, con el titular de “Crónicas alrededor del franquismo”  el artículo que URANIA/tresmontes7 tiene a bien reproducir íntegramente (con el presunto permiso de Janus Montsalvat):

El franquismo como sistema político o, mejor dicho, el Estado del 18 de Julio cimentado con la sangre de tantos miles y miles de mártires y de héroes, llegó realmente a su fin en el hemistiquio de 1956-59 cuando Franco se desembarazó definitivamente de los últimos restos de la Falange histórica, enterró las propuestas falangistas de Arrese y entregó el poder a los tecnócratas de Opus Dei, hombres ya claramente vinculados al plutocratismo judeo-capitalista y desligados completamente del idealismo inicial del Régimen, idealismo que aún compartían grandes sectores del mismo (Frente de Juventudes, Guardia de Franco, ex-Divisionarios, SEU, Alféreces Provisionales, etc.) y que precisamente en los 50 aún seguían luchando por una autentificación de las estructuras del mismo. No deja de ser curioso que en la senda iniciada en febrero de 1957 -la crisis más traumática y decisiva del Régimen franquista-, el proceso de des-falangización del Estado fue paralelo al proceso de des-militarización y de burocratización y des-politización del mismo. El Estado del 18 de Julio, desde sus mismos orígenes (18-VII-1936) hasta la dramática crisis político-ideológica e institucional de finales de los 50, se caracterizó por ser un Estado fuertemente autoritario, militarista, viril, con una doctrina legitimadora del Sistema y con una componente falangista muy fuerte e importante, no decimos que fuera un Estado completa y verdaderamente falangista, porque mentiríamos, pero sí que al menos la Falange, o, si se prefiere, la Falange franquista (que no era lo mismo, ni mucho menos, que la Falange mítica de José Antonio), fue algo así como el “primus inter pares” de la coalición del 18 de Julio: su predominio político e ideológico hasta el 57 fue innegable. A partir de entonces, la única “doctrina” legitimadora de la nueva senda liberal-capitalista iniciada en 1957-59, serían el “desarrollo y el consumismo”… el nacional-sindicalismo y el nacional-catolicismo (nunca nos ha hecho mucha gracia dicho calificativo, primero por ser un término peyorativo lanzado por los enemigos y segundo por su gran carga clericalizante), serían definitivamente enterrados por considerarse “anacrónicos” en la Europa decadente plutocrática y demo-marxista nacida de la catástrofe de 1945.

Franco, como muy bien dijo Víctor D’Ors, fue un derrotado más de los vencedores de 1945, siempre fue considerado como un “apestado”, otra cosa es que por una serie de condicionamientos históricos -la “Guerra Fría”- acabara siendo “aceptado” por los vencedores, aunque no sin cierta resignación, y eso Franco lo sabía. Su Régimen siempre estuvo en cuarentena y los 30 años que mediaron entre la derrota de Europa de 1945 y su muerte en 1975, vinieron a ser algo así como una “prórroga” de esa derrota. Franco, aún en contra de sus ideas y de su cosmovisión, fue obligado a “evolucionar”… Los acuerdos de 1953 con EEUU y con el Vaticano en su día fueron señalados como una victoria indiscutible de Franco sobre el brutal cerco diplomático y comercial que le impusieron las democracias desde 1943-45, pero a la larga constituyeron su derrota definitiva en el plano ideológico y doctrinal. Con esos acuerdos, el final del Estado del 18 de Julio y de la Falange estaban sellados, ya que representaban la derrota ideológica definitiva del Sistema… tan sólo cuatro años después finalizaba la Era Azul del Régimen, comenzando lo que el falangista de la vieja guardia José Luis de Arrese calificó como “proceso de transición hacia el nacionalcapitalismo piadoso (encarnado por los nuevos tecnócratas del Opus Dei) y hacia la monarquía burguesa y liberal”; el tiempo le ha dado la razón. El Ejército, con una oficialidad en gran parte joven y forjada en los campos de batalla de la Cruzada, la Falange y el Requeté, ganaron la Guerra pero perdieron la Paz, ya que a partir del 57 la “Victoria” (a la larga una “victoria sin alas”, parafraseando a José Antonio) fue administrada por burócratas y tecnócratas fríos y sin alma, banqueros y negociantes de la peor calaña.

Ya decía Carl Schmitt que no hay mentalidades y actuaciones más antagónicas y antitéticas que las de un político y un negociante… qué duda cabe de que los tecnócratas, aquellos que tanto hablaban de “desarrollo”, “progreso”, “consumo”, “renta per cápita”, “eficacia” y demás tecnicismos materialistas y anti-espirituales, entraban dentro de la segunda categoría señalada por el gran jurista alemán.      Lo verdaderamente admirable de Franco es que supo mantenerse firme ante la adversidad y salió triunfante ante la multitud de frentes que se le abrieron a partir de 1943. Apelando al espíritu de Sagunto y de Numancia aguantó con una firmeza sobre-humana el temporal que amenazaba con arrasarlo todo, dispuesto en todo momento a no claudicar, a morir con las botas puestas: “De aquí sólo saldré con los pies por delante”, dijo a uno de sus más allegados en 1945 cuando muchos, entre ellos el mismísimo Serrano Súñer e incluso algunos falangistas que empezaron a cambiarse de chaqueta ante el temor de lo que se avecinaba, le aconsejaron que dejara el poder y restaurara la monarquía en la persona odiosa y repugnante del traidor de Don Juan, ser rastrero y nefasto capaz de pactar con el mismísimo diablo con tal de subir al poder (estuvo en connivencia con los servicios secretos yanquis en 1945 para propulsar y organizar un levantamiento popular contra el Régimen, del que el famoso “Manifiesto de Lausana” de Marzo del 45 era su primer episodio o, si se quiere, su preámbulo…). “Yo no hago la tontería de Primo de Rivera, de aquí al cementerio”, fueron otras palabras dichas a sus allegados por parte de Franco, verdaderamente admirables por su estoicismo y su valentía y heroísmo espartanos… Pero claro, tuvo su precio y a cambio se vio obligado a reestructurar su Régimen de forma por él no prevista ni deseaba; de todas formas siguió dando una orientación falangista -aunque fuera disminuyendo con el paso de los años debido a la presión ideológica de los vencedores del 45- hasta finales de los 50 e incluso pensó y deseó en una institucionalización del Régimen en sentido plenamente falangista como demuestra su apoyo a la reforma política de Arrese y su equipo de la Secretaría General de la Falange de 1956-57. La condena del Vaticano y la oposición cerrada y obtusa de los Obispos españoles imposibilitaron que dichos proyectos triunfaran definitivamente, además resultaban “anacrónicos” en plena fase de reconocimiento internacional del Régimen y del restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas con el democratismo internacional.

Franco salió triunfante de las conspiraciones monárquicas de 1943-47, constantes y corrosivas, de la “carta de los generales” de 1943 invitándole a abandonar el poder, de la carta de los 27 influyentes procuradores y consejeros invitándole a ídem de lo mismo y a restaurar la fracasada monarquía liberal, de las Conferencias que los vencedores organizaron en Yalta y Postdam -los “buenos”, en la terminología democrática al uso, es decir, los carniceros de Dresden, Hamburgo, Colonia, Hiroshima, Nagasaki, los asesinos de millones de seres humanos en definitiva… ¡¡¡CON STALIN A LA CABEZA!!!, verdaderamente demencial-, donde se programó el futuro reparto del botín europeo y se acordó, si no arrasar al Régimen de Franco como propuso Stalin, sí derrocarlo por la vía del asfixiamiento económico, aislamiento absoluto en lo comercial y diplomático, sin descartar la vía armada (ahí tenemos a los maquis, apoyados por las democracias). Salió triunfante de toda esa multitud de frentes abiertos, pero salió derrotado totalmente desde punto de vista doctrinal. El ya fallecido periodista Emilio Romero -de pasado azul, como tantos otros-, señaló en su día que si Franco hubiera sido un “político” al uso, en el sentido moderno y demoliberal del término, sin duda hubiera abandonado el poder acobardado y anonadado ante la gigantesca coalición mundial que se le echó encima tras la caída de los fascismos, pero supo capear el temporal y mantener el barco a flote ante el diluvio democrático y marxista que amenazaba con hundir nuevamente a España. Esa es su gloria y su grandeza, pero también perdió la II Guerra Mundial -como señala Álvaro D’Ors en su gran libro “La Violencia y el Orden”- aún sin haber participado directamente en ella, ya que los vencedores de 1945 fueron los tradicionales enemigos de España: Inglaterra -la pérfida Albión-, Francia -centro subversivo originario de los principios disolventes y decadentes liberales-, EEUU -los liquidadores definitivos de los últimos restos del Imperio Español- y la Rusia soviética -culpable de los mayores desastres que España ha sufrido en el siglo XX-. Franco, genial militar y uno de los grandes estadistas de la Europa contemporánea, no era un idealista sino un pragmático, si hubiera sido un idealista como lo fueron los líderes nacional-revolucionarios europeos, hubiera tenido un final similar al que tuvieron todos ellos y fue ese pragmatismo el que le permitió sobrevivir en un mundo tan disoluto y cambiante, aun a costa de sacrificar todo idealismo. Sus principales errores políticos, a la larga, fueron un desastre para el futuro de España que él consideraba “atado y bien atado”: la entrega del poder a la Tecnocracia y la restauración de la fracasada y decadente monarquía borbónica, aunque quizá era un “signo de los tiempos” el que la antaño viril, caballeresca y católica España acabara convirtiéndose en el basurero y estercolero de la Europa democrática y del Nuevo Orden Mundial plutocrático y,  frente a esto, reconozcamos que Franco poco o nada podía hacer. De todas formas, pese a los fuertes y graves condicionamientos de todo tipo (cosmológico, ciclológico, político, etc.) creemos en la eterna libertad del hombre verdaderamente diferenciado del resto de la masa -del inmundo y grosero vil populacho- y en el poder divino que atesora de poder subvertir el orden establecido, siempre y cuando este orden sea perverso y contra-natura y, además y sobre todo siempre y cuando esté influenciado -el hombre diferenciado del que hablábamos- por ideales verdaderamente supraterrenales, trascendentes y espirituales; algo que hoy brilla por su ausencia en esta Europa crepuscular y en ruinas. “Mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”, ésa debería ser la consigna que deberíamos seguir todos los que nos consideramos exiliados de este nefasto y satánico mundo artificial de seres robotizados y sin alma, de gigantescas e infernales estructuras de hormigón y de acero, perfecta reproducción en la Tierra del Infierno y del mundo demoníaco.

Una gran filósofa hindú dividía a los hombres en tres categorías: aquellos que están “Sobre el Tiempo”, los que están “Contra el Tiempo” y, finalmente, los que están “Con el Tiempo”, es decir, estos últimos son los que creen y están a merced de la corriente disolutoria y decadente del devenir, los que están a merced del mundo cambiante y en continua revuelta, muy típico de la modernidad anti-tradicional. Los primeros, los que están “Sobre el Tiempo”, es la categoría a la que pertenecen los místicos y grandes reformadores religiosos para los que el Tiempo  simplemente es una cárcel o una prisión de la que hay que huir mediante el desapego y la renuncia a todo lo material.  En cuanto a los segundos, aquéllos que están “Contra el Tiempo”, son los que hacen o quieren hacer frente de forma admirable y heroica a la corriente disolvente y degradada de la modernidad inspirándose en valores tradicionales y arcaicos con la esperanza revolucionaria de alterar un orden de cosas injusto y aberrante desde el punto de vista espiritual y metapolítico, remontando con su accionar el proceso de caída por la pendiente… Franco, al igual que todos los grandes líderes nacional-revolucionarios siglo XX, pertenece a la segunda categoría.

Tiempos duros y difíciles nos esperan. Es posible que estemos viviendo ya esos tiempos finales de los que habla el Evangelio, tiempos catastróficos que conllevarán no un “final del mundo”, del que tanto pseudo-profeta habla haciendo el juego a la subversión mundial al servicio del Anti-Cristo -deseosa como está por acelerar el proceso de caos y de caída- sino el FINAL DE UN MUNDO, es decir, el de la actual pseudo-civilización materialista y antitradicional, totalmente anti-espiritual e infra-humana.

Tenemos la promesa de la venida más o menos próxima de un nuevo Héroe Vengador, la Parusía para los cristianos, Kalki para los hindúes, etc. Puede que ello sea un símbolo, pero la Historia demuestra que los Nuevos Órdenes, los nuevos ciclos áureos de civilización han surgido después de etapas catastróficas, cataclísmicas, traumáticas y después de indecibles padecimientos y horrores. No queremos decir que estemos cruzados de brazos esperando que todo nos venga como un regalito del cielo, sino que queremos decir con ello que todos los procesos de destrucción que estamos viviendo y los venideros, vienen a ser algo así como los dolores de parto de un mundo nuevo que pugna por nacer, lo importante es que ese “Nuevo Orden” en el que creemos y por el que lucharon y murieron tantos y tantos camaradas mucho mejores que nosotros, y por el que seguiremos luchando, ese “Nuevo Orden”, repetimos, viva ya dentro de nosotros, nos guíe y de sentido a nuestras vidas en medio de este mundo crepuscular, porque, tengamos seguridad en ello, aunque nosotros no lleguemos a verlo, ni siquiera nuestros hijos, ese día llegará en un futuro: “Y vi un nuevo Cielo y una nueva Tierra, porque el primer Cielo y la primera Tierra han desaparecido, y el mar ya no existe (símbolo, el del mar, de disolución y de inestabilidad..)”, es la promesa de San Juan en el Apocalipsis, último Libro Sagrado del Nuevo Testamento. “De la putrefacción y descomposición alquímicas, surge el Oro Filosofal”, como decían los filósofos herméticos del Medievo. Tenemos que estar preparados y en alerta ante lo que se avecina, por de pronto Europa está sufriendo una invasión en toda regla por parte de seres primitivos y supersticiosos portadores de una cosmovisión anti-europea y anti-cristiana y frente a ello, la Iglesia post-conciliar predica el abandono moral y la renuncia, dice que los abracemos y los acojamos como “hermanos”… a los mismos que quieren darnos el tiro de gracia como cultura. Eso es cobardía, traición y renegar de nuestros gloriosos y sagrados Ancestros. Europa históricamente -y no digamos España- se ha afirmado luchando contra el Islam, no podemos ahora pretender acogerlos en nuestro seno de forma masiva como si hermanitos de la caridad fueran. Lo repetimos, la actitud de la Iglesia post-conciliar, favorable al multiculturalismo y a la globalización, la convierte en una institución subversiva más al servicio del Nuevo Orden Mundial que amenaza con triturarlo todo, pueblos, culturas, tradiciones, razas, religiones, etc., todo ello en aras de un mundo igualado y nivelado por lo bajo, por lo infra-humano, un mundo de seres con mentalidad de esclavo y sin ninguna conciencia   -ni religiosa, ni histórica, ni moral- fácilmente manipulable y manejable y sin ninguna capacidad de respuesta ante la odiosa tiranía totalitaria que poco a poco se está imponiendo a nivel mundial. El Evangelio habló del Reinado del Anti-Cristo, ¿Y qué es sino el Nuevo Orden Mundial?…

En otro orden de cosas, y retomando hilos anteriores,  señalar que nunca simpatizamos con la figura de Carrero Blanco. Parece que al final se dio cuenta del callejón sin salida al que había conducido al Régimen tras apoyar a pies juntillas a los tecnócratas opusdeístas y tras su enfermizo anti-falangismo. Señalamos esto porque en el Gobierno que nombró ya como Presidente en Junio de 1973 por primera vez desde 1957 los tecnócratas prácticamente desaparecen del mismo, a excepción del Ministerio de Asuntos Exteriores: nombrando para ello a su amigo López Rodó. Pero siempre nos ha resultado más que incómodo que tuviera como lugarteniente al deleznable y cínico de Torcuato Fernández Miranda, el hombre que ya se había encargado de desmontar el Movimiento desde dentro desde que accedió a dicho cargo en la fecha emblemática            -nuevamente todo un “signo de los tiempos”- del 29 de Octubre de 1969, nada menos que cuando se celebraba el XXXVI Aniversario de la Fundación de la Falange, donde semejante hipócrita y cínico se presentó al acto de Jura del cargo ¡¡¡con camisa blanca!!!… toda una declaración de intenciones y algo totalmente herético, pese a todo, en la España de entonces (dicen que Franco lo consideró un insulto y un agravio). Pensamos que Carrero, aleccionado en este sentido por el “murciélago” (así calificaba despectivamente a Torcuato el sector falangista del Régimen que lo odiaba a muerte), tenía planeado un proceso de transición tras la muerte de Franco hacia una “democracia controlada”, pero esto es algo que el atentado de la ETA (con la CIA actuando entre bastidores) nos impidió ver o comprobar.

No podemos por más que concluir estas líneas recordando que esta miserable plutocracia demo-liberal que se nos ha impuesto tras la caída del franquismo nos está conduciendo a la miseria y a la pobreza; eso sí, siempre “liberados” de las cadenas que nos impuso el franquismo. Y mientras los foráneos disfrutan de ayudas gubernamentales de todo tipo, los españoles somos algo así como ciudadanos de segunda, sólo útiles para pagar los impuestos que a su vez sirven para mantener en el poder a una burocracia y a unos politicastros cada vez más corruptos, degenerados y perversos; eso sí, con los votos de la masa borreguil y debidamente telebasurizada. Es un círculo vicioso verdaderamente diabólico.

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Nota de Tresmontes: La fuente original del artículo es:

http://vitamilitiaest.wordpress.com/2010/05/12/cronicas-alrededor-del-franquismo/

“¡miente… que algo queda!”

19 de abril de 2012

El saludo neonazi de Breivik

“Si hay una figura que odio es Adolf Hitler” (Anders B. Breivik, “Manifiesto 2083”)
Hoy leemos con sorpresa en “La Vanguardia” (17-4-12, p. 3) que Breivik “exhibe un peculiar saludo neonazi” (sic)  antes de sentarse en el banquillo de los acusados. No creo que hayamos sido los únicos en saltar de la silla ante tan repugnante manipulación. El gesto chulesco de Breivik, con el puño cerrado, no es fascista ni neonazi, sino una suerte de saludo comunista con el brazo extendido. Tan válido habría resultado anotar que se trataba de un peculiar saludo hitleriano, cuan de un peculiar saludo bolchevique. En ambos casos estaríamos ante una falsedad, una mentira consciente, siendo así que en sus escritos ideológicos, por llamarlos de alguna manera, Breivik se pronunció contra el nazismo tanto como contra el comunismo.
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Nota de TRESMONTES:
Cuando se atribuye a Goebbels la frase de que “una  mentira repetida mil veces se convierte en verdad”… ya se está mintiendo… porque esa frase no es original de Goebbels… sino de la práctica de la propaganda soviética… Lo que realmente dijo Goebbels es que esa frase no responde a la realidad…
Es notorio que todos los medios de comunicación mienten  cuando dicen que el asesino de Oslo (que en su Manifiesto afirma odia a Hitler y a Quisling) hizo el “saludo nazi”, el “romano”, el “fascista”, el “neonazi”, etc., ó como lo quieran llamar. Lo cierto es que es un enfermo mental cuyo cerebro ha razonado en función de la realidad social, política y demográfica  creada en Europa desde que en los años sesenta del siglo XX se abrieron las fronteras de Europa para que entraran todo tipo de gentes del mundo entero… Lo cual, se mire como se mire, es  que Europa es víctima de una colonización que no sólo no la “enriquece”… sino que la aboca a un futuro tenebroso… Y esto no lo piensan los “nazis” sino cualquiera que conozca la historia de Europa y, por ejemplo, las causas de la caida del Imperio Romano… aunque en aquella ocasión los “bárbaros” invasores,  fueron, por otra parte, fermento de revitalización biológica…
Fuente del post de arriba:

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