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muere el filósofo GUSTAVO BUENO

8 de agosto de 2016

El filósofo Gustavo Bueno falleció ayer a los 91 años en Niembro (Asturias), dos días después de la muerte de su esposa. Su voluntad de armar un sistema de pensamiento marcó su obra
MANUEL CRUZ
7 AGO 2016 – 21:34 CEST

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Gustavo Bueno, en una imagen de 2003. MIGUEL GENER
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Hace algunas semanas, en el transcurso de una entrevista para un diario, me preguntaba la periodista por el libro de filosofía que más me había influido. Era una pregunta, claro está, de imposible respuesta. En vez de hurgar, inútilmente, entre mis textos favoritos, opté por tirar de memoria. Y di en recordar un panfleto de Manuel Sacristán que marcó a la gente de mi generación, aquel Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores, que tanta cola trajo, en la medida en que impugnaba, de manera radical, la existencia de Facultades de Filosofía, las mismas en las que, por esas fechas, estábamos pensando en ingresar.
Fue precisamente como cola de aquel panfleto como muchos de nosotros, estudiantes de finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, conocimos a Gustavo Bueno, quien, dos años después de la aparición del opúsculo sacristaniano, en 1970, publicó su libro El papel de la filosofía en el conjunto del saber. Era una respuesta desmesurada —el papel de Sacristán ocupaba 36 páginas y el texto de Bueno, 319—, alborotada y retadora, muy en su estilo. No se privaba, por ejemplo, de referir en el prólogo que solo había utilizado los libros que tenía a su alrededor, sin consultar los que tenía en las estanterías más altas porque no disponía de una escalera para acceder a ellos.
Vista la cosa con perspectiva, se puede afirmar que no era aquella intervención una mala carta de presentación del filósofo riojano. Por lo pronto, mostraba uno de sus principales rasgos, a saber, un temperamento polémico que no dejó de acompañarle nunca. De hecho, tan pespunteada de polémicas está su trayectoria que puede dibujarse la evolución de su pensamiento siguiendo el rastro de aquellos pensadores y aquellas posiciones teóricas con las que se fue peleando.
Personalmente, alcanzo a recordar el rifirrafe que mantuvo con Fernando Savater en las páginas de la añorada revista Triunfo a principios de los setenta, rifirrafe del que Bueno no salió, como era de prever, muy bien parado. También nos llegó noticia, más o menos por los mismos años, del incidente con Alberto Cardín en el que se vio involucrado, cuando el prematuramente desaparecido antropólogo estudiaba en Oviedo y le reprochaba al filósofo su ortodoxia prosoviética. Pero luego, como decíamos, el signo de las polémicas (y, obviamente, sus interlocutores) fue variando.
Discutió en especial sobre religión y sobre política, aunque también buscó el cuerpo el cuerpo en otros asuntos, como el de una reivindicación de la pena de muerte que no alcanzó el eco que parecía estar buscando. En todo caso, fue su evolución en el campo de la política la que le reportó mayor número de reproches, especialmente por su defensa de una idea de España que para muchos no dejaba de constituir una variante del más rancio nacionalismo español.
Aunque tal vez el rasgo teórico por el que mejor quede definido Gustavo Bueno sea por su voluntad de sistema. Durante algunos años, constituía casi un lugar común en la comunidad filosófica de nuestro país señalar que Bueno era, junto con Eugenio Trías, el último filósofo que todavía estaba empeñado, contra viento y marea, en elaborar su propio sistema, el denominado materialismo filosófico.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
Ensayos materialistas (1972). Intenta explicar la historia humana en función de una “conciencia autónoma” de la idea de Dios.
El animal divino (1985). Uno de sus ensayos más polémicos. Bueno divide las religiones en tres categorías y defiende que surgen como un proceso histórico que se inicia con el culto a los animales.
El mito de la cultura (1997). Uno de sus libros más populares, donde critica las nacionalidades porque pretenden arrogarse la cultura, imponiéndose al pensamiento científico.
España frente a Europa (2000). Desde la perspectiva de una filosofía materialista de la historia, discute la naturaleza de la identidad de España y la estructura de su unidad.
El mito de la izquierda (2003). Acusa a los independentistas de indefinición por su idea de Estado y su proyecto político.
La fe del ateo. (2007) Su gran negación de la existencia de Dios, por la que algunos le calificaron de islamófobo.
Se reparará en que el elogio tenía un carácter puramente formal, esto es, no entraba a enjuiciar el valor del concreto sistema elaborado por el autor de laTeoría del cierre categorial. No es, ciertamente, este momento, el de la despedida, el adecuado para entrar en la valoración técnica del mismo. Cumple ahora a quienes tanto se han reclamado de él, por ejemplo desde las páginas de la revista El Basilisco,acreditar la potencia teórica, la capacidad interpretativa y la fecundidad heurística de lo pensado, aunque la vigorosa personalidad de su creador les pone la tarea francamente cuesta arriba.
Sea como sea, no habría que descartar que una de las claves para aquilatar de manera adecuada la aportación de Gustavo Bueno se encuentre precisamente en esa distinción de la que luego tantos se han reclamado y que él ya dibujaba en su polémica con Sacristán. Me refiero a la distinción entre filosofía académica y filosofía mundana.
Acaso el privilegio del tiempo transcurrido, y la deriva que ha ido sufriendo el pensamiento filosófico tanto en el medio propiamente académico como en el espacio público, nos permitan considerar esas dos dimensiones del trabajo de Bueno bajo una nueva luz. Quizá, a medida que ambos escenarios iban evolucionando con el tiempo, empezó a desenvolverse en ambos con creciente dificultad, y no terminó de atinar con el lenguaje ni con las categorías adecuadas para cada uno de ellos (deviniendo abstrusamente hiperacadémico en un lugar y sencillamente extravagante en el otro, como cuando le dio por oficiar de comentarista del programa de televisiónGran Hermano). En cualquier caso, nada de eso rebaja el mérito de su intuición ni nos autoriza a minusvalorar el arrojo de haberse atrevido a transitar por ella.
Ha sido, en fin, para bien y para mal, un digno hijo de su tiempo, y lo supo resumir él mismo en una frase que pronunció cuando le preguntaron por aquellos de sus textos que todavía consideraba válidos: “Con fecha, todos; sin fecha, ninguno”. Apliquémonos esa lucidez.
Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea de la Universidad de Barcelona.

FUENTE:
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/08/07/actualidad/1470597848_433177.html

…sobre el derecho del pueblo a tener armas defensivas

10 de enero de 2016

A nadie se le escapa que en España los que usan armas legalmente son los policías, militares o profesionales de la seguridad privada –amén de un restringido cupo de profesiones de riesgo, como las de los joyeros, o algunos políticos o altos funcionarios-, aunque la mayoría están obligados a depositar su revolver o pistola en el cuartel, comisaría o sede central cuando no están de servicio… de manera que son ilegalmente los delincuentes los que se pasan por el forro la Ley; lo que conlleva que el ciudadano de a pie está a merced de que no tenga la mala suerte de que le ataquen los criminales, y que si esto sucede, las alarmas o la proximidad de una unidad de vigilancia policial pueda intervenir, algo que pasa de uvas a peras por obvias cuestiones de proporcionalidad entre las fuerzas policiales y el terreno a cubrir y la cantidad inmensa de criminales que andan sueltos, en su mayoría extracomunitarios.

De esta manera, un padre de familia que duerme con los suyos en su casa puede ser asaltado por una banda armada hasta los dientes, que después de amedrentarlos, herirlos y robarles pueden llegar a dispararles a matar, aún siendo seres humanos desarmados que como máximo solamente han reaccionado verbalmente a modo de autodefensa.

Así que la realidad es que la ley de la selva impera en toda plenitud y el ciudadano de pro, buena persona, cumplidor y pagador de impuestos, sanciones, multas, penalizaciones, sobrecargos y abusos y expolios mil de las administraciones públicas y de demasiados políticos y funcionarios se halla desamparado y al albur de que a un demente asesino con antecedentes penales en su país de origen no le de por descerrajar unos tiros a la familia inocente o  la persona que desgraciadamente pasaba por un sitio a una hora equivocados.

Por esto sorprende enterarse que en Estados Unidos de América, Barak Obama quiera ‘salvar miles de vidas’ aplicando unas nuevas medidas para el control de armas; que no prohibiéndolas (que es lo que se nos daba a creer).

La gente no sabe que lo que pretende el presidente de Estados Unidos es ampliar los controles de los antecedentes (penales) de los potenciales compradores de armas de fuego, como parte de una serie de medidas a adoptar a través de un paquete de acciones ejecutivas, que no necesitará contar con la aprobación del Congreso y que Obama anunciará formalmente este martes 5, pese a la oposición general de los congresistas republicanos y muchos de los demócratas a cualquier nueva legislación sobre las armas de fuego en EE.UU.

Marcadillo de armas de fuego; lo más normal

El asunto es el siguiente: Los vendedores que operan por internet o en ferias de armas, de las que hay a montones, por todos los sitios y continuamente, estarán obligados a llevar a cabo el control de antecedentes de los compradores; algo que no se llevaba a cabo y permite hasta ahora que se pueda comprar y vender una pistola o un fusil entre particulares como si se tratara de hacer una transacción de sellos, monedas o una bicicleta en plan ‘segundamano’, Es que ni siquiera se maneja documentación como la que se exige para vender una simple guitarra en un ‘cashconverter’ de turno.

En concreto, la  nueva legislación obligará a que:

  • Todos los vendedores deberán tener licencia y llevar a cabo control de antecedentes, lo que conllevará que se revocará o prohibirá negociar a algunos vendedores por internet y en ferias de armas –a menudo un rastrillo o ‘encantes’.
  • Los estados deberán suministrar información sobre personas no cualificadas para tener armas por razón de enfermedad mental o violencia doméstica.
  • El FBI aumentará el personal que procesa los controles de antecedentes en un 50%, con lo que contratará más de 230 nuevos empleados.

Llegados hasta aquí, la pregunta que nos hacemos es ¿acaso no se venían exigiendo unos mínimos requisitos para la adquisición de armas?  ¿Cualquier tarado mental o ex convicto por asuntos de violencia podía ir a una armería y comprar un revólver y munición? Eso no es lo que nos habían explicado.

Manifestación a favor de las armas en Burns,  Oregón, con ocasión del caso de los granjeros

Porque, en el caso de que sea que sí, que así parece, que un artefacto letal en manos de la persona equivocada estaba al alcance de energúmenos sin más requisitos que entrar en una tienda, elegir, pagar y llevarse un Colt 45, es que los yanquis se habían vuelto locos. Y lo peor de todo es que se tergiversa la causa por la que se pretende poner orden a semejante desafuero, dado que el problema no es la segunda enmienda de la Constitución de EE.UU., que garantiza a todos los estadounidenses el derecho a tener armas; no. El escandaloso problema radica en que dichas armas las puedan tener individuos peligrosos; no hablemos ya de los que pululan entre ambientes marginales, bandas de crimen organizado, pandilleros y traficantes de mil leches que no hace falta que se suministren en el mercado legal de armamento, ya que éste genera un suficiente submundo de armas robadas que alimentan un mercado negro espeluznante, al que acude el lumpen que provoca el 90% de los actos violentos con fuego de pólvora y sus correspondientes heridos y asesinados… ¡y que nos venden como violencia ¡debida a la facilidad para adquirir armas legales!

¿O alguien cree que alguna de la escoria que atraca una licorería de noche, huye en un vehículo robado, es perseguido durante millas por la Policía y finalmente es interceptado y en lugar de rendirse se encara pistola en mano a los agentes había comprado el arma con su documentación en regla en una tienda regulada y legal?

Basta ya de manipulaciones. Las armas han de estar en manos de las fuerzas armadas y de seguridad de Estado, sí, pero también de la buena gente que considere que le es necesario disponer de ellas para su protección ante asesinos; que no en manos de asesinos que las usan para matar a la buena gente.

Así que igual que se legisla para que un permiso de conducción se conceda a alguien que cumple unos requisitos físico-mentales, teóricos y prácticos; o una escopeta de caza se autoriza a alguien que no tiene antecedentes penales, el acceso a armas cortas debería seguir el mismo camino.

¿O es que el sistema quiere que la población ande atemorizada desde todos los ángulos posibles para poder esquilmarla, expoliarla y someterla a los designios de alguna secta rara escondida por ahí?

FUENTE:

http://selectodigital.es/?p=2541

ABC, Madrid 15 sept 2015: GUSTAVO BUENO

15 de septiembre de 2015

ENTREVISTADO POR EL DIARIO ABC
Gustavo Bueno: «La Iglesia heredó el derecho romano y la filosofía griega y les dio un impulso gigantesco»
El filósofo Gustavo Bueno ha concedido una entrevista al diario Abc. A sus 91 años recién cumplidos, el profesor Bueno analiza la situación de la cultura en el mundo actual, hace un recorrido sobre su relación con la fe católica y da su parecer sobre el actual régimen democrático. Preguntado por su opinión sobre la ideología de género responde: «Como digas algo te llaman fascista».
15/09/15 9:43 AM | Imprimir | Enviar
(Hughes/Abc) Gustavo Bueno recibió a ABC Cultural en su residencia de Niembro (Asturias). Acaba de cumplir 91 años y en septiembre se estrena un documental sobre su vida y obra.
Cuando habla, el filósofo suelta las dos manos, vueltas hacia sí, y las deja moverse, apremiantes, al mismo ritmo de su pensamiento. Es un gesto antiguo que no es el del orante ni el del orador y que imitan sus discípulos.
Sin afectación, contra el confusionismo general, Bueno y su materialismo constituyen la actualidad del realismo español.
¿A qué le da vueltas ahora?
Un tema suscitado por un programa que vi en la televisión sobre la cultura. Es una cosa impresionante. Lo que entienden por cultura es sobre todo danza. Llaman a individuos que llevan una guitarra y solo saben rasguear, y danzan y el público también se mueve. La cultura es una de las columnas vertebrales de España hoy en día y cada día tiene más importancia. En El mito de la cultura contaba la anécdota de un alcalde que invitó a una gran orquesta sinfónica, se gastó varios millones y acosado por los periodistas respondió: «¡Pero es que es cultura!» Porque la cultura es sagrada completamente. Antes en la tele escuchabas conciertos sinfónicos, ahora han ido suprimiéndose porque es propio de élites y te ponen una danza que recuerda a los chimpancés, con la gente levantando los brazos. O Bob Dylan. Una cultura macarra. Pero se trata de que la gente vaya y haga algo.
Contra la mayoría, usted ha negado que hubiera una ruptura intelectual en la posguerra.
No la hubo, al menos yo no la noté. Hay una anécdota graciosa. Yo estaba en Salamanca en un colegio mayor que dirigía Lázaro Carreter. Allí estaba rodeado de filólogos, por cierto, que ponían los ojos en blanco cuando leían lo de que «Dios está azul» de Juan Ramón Jiménez, una auténtica idiotez. Ahí también estaban Cela y Tierno, que un día llegó diciendo que en España hacía falta fustigar a la clerigalla y que había un filósofo alemán que vivía en Londres y decía no se qué de que no todas las preguntas tienen respuesta. «¿Te refieres a Wittgenstein?» «¿Cómo, cómo?» «Que si se llama Wittgenstein.» Se lo tuve que escribir. «¡Sí, sí, ese!» «Pues un momentito –dije–, que lo tengo en la habitación.» Y se lo bajé. Luego lo tradujo del inglés, creo que no se enteró mucho. Tenía audacia, Tierno.
Yo venía de estudiar en Zaragoza, donde no había división de letras y ciencias, algo muy importante. Era el año 41 e íbamos a clases de psiquiatría o anatomía. Freud o Darwin no se podían estudiar en la facultad de letras porque allí estaba el clérigo. Nos enseñaba la foto de Darwin, con esa cara de simio, y nos decía: «¡Miren el darwinismo! ¡Él es el que procede del mono, no nosotros!» Esto a mí con dieciocho años me irritaba mucho. Pero en la facultad de medicina sí nos los explicaban, y nos íbamos allí. Así que en el franquismo había de todo. Teníamos un profesor católico y poeta, Frutos Cortés, que nos hacía leer El ser y el tiempo, de Heidegger, y El ser y la nada, de Sartre, en 1943, y en las bibliotecas estaban, para quien las quisiera leer, las obras de Bertrand Russell. Al seminario de Frutos llegó un día un cura catalán, don Ramón Roquer, y nos dio una conferencia sobre el neopositivismo porque había estado en los congresos del Círculo de Viena. ¿Así que donde está la discontinuidad? Esta anécdota la conté yo precisamente en el homenaje a Martín Santos que se hizo en Madrid, en el Liceo Francés, con todo el PSOE presente. Defendí allí que el tiempo de silencio de la novela no era el del franquismo, sino el de la bomba atómica, la teoría de Jaspers, que después de lanzada para qué íbamos a hablar ya, sólo quedaba callarse y esperar la siguiente. Pues menuda bronca se organizó.
Se definió como un católico ateo.
Mi familia era muy católica. Mi tía Ángeles era de la CEDA y he vivido siempre entre curas. En la adolescencia me dio por no ir a misa, y mi madre, que era aragonesa, me decía que hacía el ridículo si no iba. Y tenía razón. Entonces me las arreglé para coger el Tratado teológico-político de Spinoza, que está lleno de latinajos, de un armario cerrado con llave en el que lo guardaba mi padre junto a libros de Voltaire y Anatole France. Lo metí en un devocionario de mi tía y entonces en misa los domingos yo cogía el devocionario y me ponía a leer a Spinoza; y el notario, que estaba a mi lado, me miraba de reojo y le decía a mi padre: «Oye, tu hijo muy bien, va para cura».
Yo siempre vi lo mismo, que la Iglesia heredó el derecho romano y la filosofía griega y les dio un impulso gigantesco que en cierto modo fue lo que hizo la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Esto lo digo yo en un libro con comentarios a unas conferencias de Ratzinger,¡Dios salve la Razón! Yo a Ratzinger le seguía mucho, era un teólogo que sabía mucho, no como este Papa de ahora, que es otro cantar, pero yo no comparto la teología de Ratzinger, Dios no es racional. Confundirlo con la razón es absurdo. Me dediqué a sacar textos escolásticos donde dicen que Dios no es racional, que Dios no puede hacer silogismos. Dios directamente lo ve todo.
Ahí citaba además una serie de nombres para quienes, tipo Draper, hablaban del conflicto ciencia-Iglesia, de la Iglesia como campeón de la superstición; el krausimo, en una palabra. Para negarlo citaba a Copérnico, que era canónigo y su obra fue apoyada por los papas, porque no veían ninguna contradicción con el pasaje de Josué en que paraba el sol, lo que demostraba que el sol estaba en movimiento.
La enemistad de la Iglesia contra Copérnico y Galileo no fue por geocentrismo, sino por el atomismo, que sí planteaba dificultades para explicar el dogma de la transustanciación.
La Iglesias desvió la atención con la astronomía porque temían mucho más el atomismo y la negación de la Eucaristía, del Corpus Christi, que es la esencia del catolicismo y que aquí por cierto se negó como si tal cosa. Un día el ministro Ordóñez dejó de considerar el Corpus Christi como fiesta obligatoria. Esto es la revolución, pensé, y no se han dado ni cuenta.
Pues además de Copérnico estuvo Mendel con la teoría de la herencia o el abate Lemaître, precursor de la teoría del big bang. Todos curas. ¿Cómo que la iglesia catolica es enemiga de la ciencia? Ahora bien, en el siglo XIX la cosa cambia con el materialismo y el marxismo; ahí la Iglesia perdió francamente posiciones, porque se extendió completamente esta ideología, el darwinismo, la termodinámica, el origen del universo y el fin del mundo.
Ahora todos los teóricos del big bang, Fleischmann, Hawking, empiezan sus libros contando un mito azteca. Que Dios vomitó el mundo y de la vomitina salió el sol y no sé qué. ¿Para qué me lo cuentas? ¿Para que veamos que eres más listo? En el fondo, siguen teniendo esa ideología.
¿Lo dejó Ratzinger por cuestión de fe?
Yo creo que dudaba. Pero sencillamente estaba cansado, razones fisiológicas, y estaba al tanto de los enormes problemas de la Iglesia católica. La Iglesia estuvo bien en el poder, cuando las cruzadas.
Usted se ha aproximado a la religión desde el materialismo.
En El animal divino sostuve la tesis de que la religiones son verdaderas, que los númenes no son meras especulaciones mentales, sino que tienen una realidad. Los identifiqué en las cuevas prehistóricas. El bisonte, el tigre de los dientes de sable, les producían terror y empezaron a adorarlo, cosa que ya dicen los paleontólogos.
Es una vulgaridad completa lo que voy a contar, pero un día, paseando por un camino, vi que se acercaba un perrazo impresionante, y quizás se reanimó en mí un mecanismo del Paleolítico: ¿Voy a tener miedo a este perro? Cuando pasé a su lado no le miré, pero al dar varios pasos me volví y el perro hizo lo mismo y nos quedamos los dos mirándonos. Este es tan listo como yo, pensé.
¿Qué opinión le merece el animalismo?
Totalmente disparatado. Hubo uno del PSOE, Garrido, que presentó la moción para reconocerles derechos. Decir que tienen derechos es un absurdo. Incluso, en el colmo, les quieren extender los derechos humanos. Claro, como nadie sabe lo que son los derechos humanos… Fundamentar los derechos humanos en el hecho mismo de su reconocimiento es como el gesto del barón de Munchausen de sostenerse agarrándose de los pelos.
¿Qué recepción ha tenido el materialismo?
La palabra materialismo es lo que más ha asustado. Por materialismo la gente entiende corporeísmo, el del marxismo propiamente, que lo real son los cuerpos; y es una cosa tan grosera que a cualquiera le espanta. Pero el materialismo no es corporeísmo. La materia no es una sustancia única, que es la tesis de los presocráticos y la de Marx, sino que tiene géneros distintos, y concretamente tres géneros: M1, M2 y M3. M1 es la materia física. M2 es la materia psicológica, el ánimo, la psique, y luego está M3: por ejemplo, la distancia entre dos cuerpos es también material, pero no corpórea.
Materialismo es pluralismo, pero sin continuidad entre las partes de la materia. Lo esencial es la discontinuidad, que fue el gran descubrimiento de Platón cuando habló de lasymploké. Si todo estuviera ligado con todo (continuidad) sería imposible el conocimiento. «Todo está en todo» es la máxima del racionalismo para muchos, pero entonces no podríamos conocer nada. El principio de symploké implica que si todo estuviese desconectado de todo sería el caos. Platón dice que por tanto hace falta un principio según el cual no todo está ligado con todo o todo separado con todo. Nuestro materialismo es una forma de platonismo. Symploké, en una imagen, es el batallón de hoplitas cuando luchan con espadas y se entrelazan. Ese entrelazamiento.
¿Con Cataluña habrá «symploké»?
Eso es un desastre completamente. Acusan a Rajoy de pasota, pero creo que Rajoy tiene en cuenta el millón de individuos que sacarían a la calle los catalanes.
A mí antes me invitaban a ir allí, ahora nada. Estuve haciendo el servicio militar en el Pirineo en el 47 y no había problemas, pero aquello fue degradándose. Por el 56 formé parte de un tribunal examinador en Mallorca y suspendimos a todos porque no sabían español, solo mallorquín. Tuvimos que salir por la puerta de atrás. En septiembre volvimos a suspenderlos a todos; nos parecía absurdo que fuera bachiller un tipo que no sabía español siendo español.
En estas cosas lo principal no es el dinero, lo fundamental es el afán de ser distintos y el resentimiento. La confusión de ideas además es completa. La Constitución del 78 fue una cosa para salir del paso, hecha por gente que no sabía. El más eminente era Peces-Barba, una nulidad completa en filosofía del derecho. Otro que llegó a asombrarme fue Mayor Zaragoza, un pensamiento blando, malísimo. Estos son ingenuos completos, pero esta ingenuidad es intolerable a esta alturas.
Y la izquierda no sé lo que es. Es un concepto en principio puramente topográfico, de colocación en la Asamblea y antes en el Concilio de Nicea, pero políticamente no se sabe. Hay gente que dice, como Haro Tecglen, que son de izquierdas de toda la vida. Pues peor para ti. O que han mamado la izquierda. ¡Pero qué vas a mamar, si eso no se puede mamar!
En El mito de la derecha trato de demostrar que hay una derecha más a la izquierda que la izquierda. El franquismo tiene instituciones de izquierda: el Estado del Bienestar, la Seguridad Social, por eso las novedades no sé de dónde vienen.
Y luego, la democracia. ¿Pero quién sabe lo que es la democracia? Eso tiene bemoles. La de Pericles, dicen. Pero si era una democracia de esclavos. Descubrió el sistema de urnas y votar con piedras blancas o negras, la democracia procedimental, que yo he llamado muchas veces la democracia del autobús, como los del Imserso. A mitad de carretera se levanta un paisano y dice que en lugar de a Santiago nos vamos a Sevilla. A ver, votos. Pum. Pues todos a Sevilla. Eso está pasando ahora en los ayuntamientos con tanto grupo.
Platón y Aristóteles fueron críticos de la democracia de Pericles. Y modernamente, se cita a Rousseau y Kant como precursores, pero precisamente Rousseau dijo que la democracia está cerca de la tiranía porque tapa a la minoría. Además, ¿qué coño es el pueblo? Habló el pueblo y dijo mu. El pueblo es una fantasía completamente metafísica. El conjunto de los ciudadanos no es el pueblo.
Otro caso típico de confusión es el uso de los derechos humanos. Un ejemplo es lo de Atapuerca, con la mala sombra de usar una terminología contradictoria. Al hombre de Atapuerca le llaman el homo antecessor. ¡Pero si es antecessor entonces no es hombre! Lo dicen ustedes mismos, pero le aplican los derechos humanos y el derecho de ser tratado como tal. O el follón del cráneo del negro de Bañolas, que hubo que devolverlo. Reivindicar los derechos humanos para el tratamiento de unos huesos del Paleolítico obligaría a preguntar qué es el hombre para ellos.
¿Y la socialdemocracia?
Los soviéticos la llamaban el socialfascismo. Después del revisionista Bernstein y del renegado Kautsky, que decía Lenin, el Estado según ellos está en evolución permanente y es progresivo y gradual y no tiene fin. Por eso Lenin les acusaba de socialfascistas. La socialdemocracia eran los nazis. De hecho, los alemanes ayudaron al PSOE de aquí en la Transición. Eran la CIA y los alemanes los que financiaban esto. Y Carrillo vino porque a la URSS no le interesaba otro frente. La Transición fue una continuación del Plan Marhall, como Europa fue una invención del Plan Marshall.
¡Oh, Europa! Se les llena la boca, pero nadie sabe qué es Europa. Europeo soy antes que los alemanes porque cuando los alemanes andaban por las ramas nosotros ya teníamos un Estado, pero yo no tengo nada que ver con el Mercado Común. Europa es una biocenosis y su Historia no deja un solo mes sin una guerra.
Usted va en contra de mitos, supersticiones…
Contra las ideas confusas, para decirlo con Spinoza. Mi actitud es simplemente procurar que las ideas sean claras, pero no cortas, porque hay quien tiene ideas, pero cortas, como Boyer. Yo vi que la cosa iba muy en serio aquí cuando le confiscaron los bienes a Ruiz-Mateos.
¿Conoció a Fernandez Miranda?
Con Torcuato tuve mucha relación. Era muy de la época. Una mentalidad jurídica, había estudiado bastante a los clásicos: Vázquez de Menchaca, Soto…
¿Y Suárez?
No sabía lo que era. Era el jefe del Movimiento y cambió. Se fue a vivir a Puerta de Hierro para tener contacto con políticos. Medrar era su objetivo, lo cual está muy bien; y quería la paz universal, la igualdad. Otro ejemplo de confusión es la transparencia, que la gente no sabe lo que es. Que hay que ser transparente, dicen; ¿pero por qué? La opacidad es una condición necesaria de todos los animales en la lucha por la vida.
¿Qué filósofos hay ahora en España?
Todo el mundo es filósofo ahora. A un hotelero sevillano le preguntaron por su filosofía y dijo que se resumía en tres palabras: jamón, jamón y jamón. Y no niego que allí hubiese filosofía, pero el individuo no sabía lo que decía, porque la importancia a mi juicio del jamón es que elimina a todos los moros. Es una filosofía españolista frente a la yihad, que no come jamón. Ahí sí que hay filosofía.
¿Qué opina de la ideología de género?
Como digas algo te llaman fascista. Eso del género yo creo que tiene mucho recorrido, porque para las mujeres es su modo de sentirse víctimas y agruparse. Se parte seguramente de un complejo de inferioridad de la mujer, que quiere resarcirse inventando cosas raras como esa. Es curioso, en el libro de Lenin Materialismo y empiriocriticismo aparece mucho el machismo, pero como un adjetivo derivado del físico alemán Mach.
n los años 60 se usaba lo de Engels, que las mujeres habían tomado el oficio de los esclavos. Esto se generalizó, porque Engels lo decía de refilón, y entonces dijeron que había una lucha de sexos, que las mujeres eran proletariado y los hombres, explotadores. Y en los 70 andaba por Madrid un grupo que se llamaban Las Tigresas, que iban a violar hombres y a emascularlos. Me acuerdo de que por aquella época me entrevistó Sardà. Hablaban sobre el amor y me preguntó por Abelardo y Eloísa. Opiné que la cosa acabó mal porque a Abelardo le emascularon. Me dijeron que por favor no utilizara palabras filosóficas como emascular.
¿Cuántos años estuvo estudiando escolástica?
Recuerdo la impresión que me produjo en Salamanca ver aquellas filas impresionantes de infolios. Algo dirán estos frailes, pensé, y me tiré once años estudiando escolástica. Ahora se conoce al padre Ceferino porque tiene una calle en Oviedo, y se vive de una filosofía del big bang y el cerebralismo, el cerebro como un ordenador que nos permitirá pensar en todo. Y la gente con eso vive. ¿Qué es pensar? ¿Ponerse como el de Rodin, desnudo? Y sin embargo el de Rodin es el prototipo de pensador, el cogito ergo sum y todo lo que me rodea puede ser falso. Esa es la duda metódica de Descartes. Cada vez entiendo menos que Descartes se haya convertido en el prototipo de los filósofos. A lo mejor es que todo lo que me rodea no existe y lo que existe es el pensamiento, dice, pero luego su pensamiento va y encuentra a Dios. Pues hombre, haber empezado por ahí. En filosofía era un voluntarista radical.
Hablaba antes de Mayor y Peces-Barba, ¿los «homo antecessor» de lo actual?
Se decían los liberales de aquellos años. Que tampoco sabe nadie lo que es liberal. Una palabra que apareció en Sevilla por herencia de la famosa división que venía de Boecio entre las artes liberales y las serviles. Y servilón se llamaba a los de Fernando VII. Servil y liberal, y los liberales eran los médicos, los notarios, las profesiones que no dependían de un sueldo. Los liberales inventaron toda una teoría del ciudadano, eran la burguesía, la que triunfó en la Revolución Francesa. ¿Los derechos humanos? La crítica más firme a los derechos humanos que conozco se la hizo Marx: eran los derechos del burgués. Y luego la crítica de Adorno y la Escuela de Fráncfort al liberalismo y a la Ilustración.
La Ilustración es otro ejemplo. Recuerdo cuando el PSOE sacó a Carlos III y la Ilustración porque la izquierda quería ser la modernidad y la racionalidad, cuando el término era una palabra propagandística de Voltaire y compañía, que decían que era la luz; pero la teoría de la Iluminación era de San Buenaventura. Eso es la luz. ¿Pero qué luz era aquello?
Esto es esencial cuando llegas al bachillerato. Antes se estudiaba en serio la Historia de la filosofía, lo que te daba un criterio para no decir bobadas porque no partías de cero. En España ahora todo el mundo parte de cero, constantemente estamos descubriendo el Mediterráneo con conceptos equívocos, ambiguos. Tenemos el cerebro hecho polvo. No se puede hablar.
Llega a ser difícil entenderse…
Lo de la Diada, por ejemplo, es una cosa bochornosa, cómo te cuentan la historia de Casanova y demás. Pero los catalanes son la gente más ingenua que pueda haber. Los vascos son otra cosa y tienen el convenio por las guerras carlistas, y no se puede eliminar porque partimos siempre de la Historia, no partimos de cero como se creen los de Podemos. En lo de la Puerta del Sol parecía que estábamos en la etapa de los australopitecos y que íbamos a descubrir la asamblea.
Bueno, quizás ellos sí empiezan de cero.
Es la diferencia que encuentro yo con los de IU, que todavía es peor porque se lo creen, es una cosa realmente absurda, porque el marxismo de Cayo Lara no es de Marx, es el catecismo de Marta Harnecker, que es lo que se estudiaba.
Yo tengo la impresión de que actualmente en España la gente se ha degradado de tal modo que tenemos la cabeza totalmente destrozada, no hay ideas generales de establecer una sintaxis entre una cosa y otra, cada uno dice lo que le da la gana y no sabe lo que dice.
Nos faltan herramientas.
La tradición te las da. Uno de los enemigos principales de esto es el psicologismo, los pedagogos. Lo importante no es la psicología, es la Historia.
¿Hubo algún desfallecimiento en su pasión intelectual?
No, realmente no, pero eso es pura fisiología. Cuando cojo un libro de estudiante me acuerdo de cuando lo leía y es exactamente lo mismo. Por eso cuando dicen que hubo un corte en la Historia de España con la Transición, hombre, déjeme de historias. Corte, para el que estaba en la cárcel y acabó en las Cortes, no para mí.
Habrá sufrido una envidia atroz…
Yo más que envidia he visto imbecilidad. Y la sigo viendo.

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13 comentarios
Comentario de Francisco Javier
La entrevista la leí ayer y es verdaderamente sublime.

Muestra una independencia intelectual digna de encomio.
15/09/15 11:01 AM
Comentario de Luis López
La verdad es que leyéndolo siente uno el inmenso placer de salir de este mundo estúpido de ideas erróneas -o ideologías- y comenzar a ver la realidad como exige el rigor filosófico.

De alguna manera esa manera de juzgar la realidad -con recelo, partiendo de que es muy probable que nos equivoquemos- es bastante cristiana; ya Gómez Dávila señalaba que “El cristiano es un escéptico que cree en Dios”.

En fin, don Gustavo, pese a su materialismo, creo que está más cerca de Dios que muchos que se llenan la boca pronunciándolo.
15/09/15 11:07 AM
Comentario de Jaime Fernández de Córdoba
A esto nos han llevado; el panorama es desolador, es dificilísimo encontrar a alguien que te pueda enseñar algo, con quien tener una conversación. Don Gustavo lo percibe con toda claridad, cuanto más los que trabajamos en una fábrica.
Pocos hay que tengan ya capacidad de crítica y pensamientos un tanto elevados.
“Yo tengo la impresión de que actualmente en España la gente se ha degradado de tal modo que tenemos la cabeza totalmente destrozada”, qué gran verdad.
Y los derechos, los derechos se adquieren por el cumplimiento de los deberes, o así tendría que ser al menos en una sociedad sana. ¿Qué panorama más desalentador! Y el caso es que esta es la naturaleza humana. Simplemente los medios y la “democratización” de todos los aspectos de la sociedad han aumentado la gravedad de las consecuencias.
Una entrevista de alguien que no teme decir la verdad de lo que piensa, palabras que también molestan al mundo ¡ojalá fueran así todos nuestros pastores! ¡que al mal llamaran mal y al bien, bien !
15/09/15 11:20 AM
Comentario de Miguel
No se a que viene la cita con cierto desprecio hacia Bob Dylan, no sacan conciertos de él por la TV, Dylan tiene mucha Cultura a sus espaldas y además se bautizó, es Cristiano y Judio y siempre ha sido muy religioso y respetuoso con la Cruz y Jesucristo.
Tiene un concepto equivocado de él.
Pero se le perdona
15/09/15 11:29 AM
Comentario de Francisco Javier
Miguel,

Bob Dylan tiene el grave pecado a sus espaldas (que pagará con numerosísimos años de purgatorio) de haber proporcionado melodías insulsas en Misa para privarnos de la belleza Gregoriana y Polifónica 😀

Así que la crítica se entiende 😉

(Comentario jocoso e irónico)
15/09/15 12:12 PM
Comentario de Percival
Creo que lo del cerebro pulverizado, y la estupidez voluntarista, imperan también fuera de España. Y tanto: es un mal mundial.
No sé muy bien si hay una apostasía general de la fe, pero hay un exilio general de la razón fundamentada.
15/09/15 4:17 PM
Comentario de Néstor
No se ve porqué el materialismo debería ser una especie de salvoconducto religioso. La explicación que da de la religión es una especie de sublimación del temor a los animales. Si la existencia de la Divinidad consiste en ser pintada en las paredes de una cueva, es extraño que eso pueda producir el éxtasis entre católicos. En todo caso le da la razón en cuanto al estado actual de la cultura.

En cuanto al escepticismo filosófico, no es católico. La Iglesia ha condenado el fideísmo, que sostiene que la verdad sólo puede ser conocida por la fe sobrenatural.

Saludos cordiales.
15/09/15 5:14 PM
Comentario de Yolanda
Bueno, bueno -y nunca mejor dicho-, menos idolatrar a Gustavo Bueno. Acaba de estar en una entrevista, ahora mismo, con Julia Otero en Onda Cero y, a pesar de que ha estado muy bien en sus críticas a quienes nos gusta que critique, y elogios a quienes nos gusta que elogie, no se ha privado de la enésima boutade para epatar: “estoy seguro de que Ratzinger es ateo” y lo ha repetido un par de veces más. Apenas ha intentado matizar o explicar la impactante frase, tras tanto elogio a la intelectualidad sólida de Benedicto XVI frente a las “carencias del actual Papa, con quien no podría sostener ni medio minuto de conversación. Y acabó añadiendo a Pascal a la lista de ateos.
Al final, se trata d Gustavo Bueno. Y aunque haya evolucionado, y resulten gratificantes algunas de sus opiniones, quienes tenemos una edad lo recordamos en los debates de La Clave, protagonizando las soflamas más furiosas y agresivas contra la fe y la Iglesia.
15/09/15 6:10 PM
Comentario de Rafael
No hay duda de que es un hombre que sabe, y mucho; pero también tiene un alto nivel de narcisismo, lo que conspira contra su entendimiento y se complica; el sentido de la humildad es fundamental para el conocimiento, sentido que no se aprecia mucho en este señor en sus expresiones, más allá de algunas, o varias, de sus opiniones que son polémicas y se puedan o no compartir. Es un hombre de 91 años que se mantiene coherente con el adolescente que fue, conozco algunos así.
15/09/15 8:03 PM
Comentario de Palas Atenea
Es normal que apunte al ateísmo a quienes admira, me refiero a Pascal y a Ratzinger, y encima agradecerle que no añada a San Buenaventura. En cambio yo me pregunto con la misma legitimidad si él es realmente ateo.
15/09/15 11:27 PM
Comentario de Jaime Fernández de Córdoba
Anda que a Reverte, una persona con mucho menos nivel intelectual y que dice cosas como que estuvo muy bien el bombardeo de Dresde, y que en España tenían que haber matado a todos los curas y nobles y otras mamarrachadas por el estilo, nadie le pega el repaso que aquí le propináis a don Gustavo. Yo sólo juzgo esta entrevista, que es lo que se pide comentar, y esta entrevista merece ser imprimida y guardada, cosa que por cierto voy a hacer ahora mismo.
16/09/15 11:21 AM
Comentario de Julio Manuel Espina Fernández
Gracias a todos, porque en estos comentarios veo mesura y buen sentido, lo cual se echa en falta por doquier. En general todos valoramos esta entrevista por encontrar en ella sustancia, a pesar de que podamos discrepar con su contenido. Que G. Bueno haya evolucionado no es poca cosa. En la Transición tuvo gran proyección pero a la vuelta de los años sufrió el menosprecio de los que antes le ensalzaban. Luego le tocó cuidar a su mujer…Tal vez todo eso jugó en su favor para atemperar su tendencia al protagonismo y acrisolar su amor a la verdad. Yo, que fui alumno suyo, voy a rezar por él.
17/09/15 12:21 AM
Comentario de Julio Manuel Espina Fernández
Gracias a todos, porque en estos comentarios veo mesura y buen sentido, lo cual se echa en falta por doquier. En general todos valoramos esta entrevista por encontrar en ella sustancia, a pesar de que podamos discrepar con su contenido. Que G. Bueno haya evolucionado no es poca cosa. En la Transición tuvo gran proyección pero a la vuelta de los años sufrió el menosprecio de los que antes le ensalzaban. Luego le tocó cuidar a su mujer…Tal vez todo eso jugó en su favor para atemperar su tendencia al protagonismo y acrisolar su amor a la verdad. Yo, que fui alumno suyo, voy a rezar por él.
17/09/15 1:17 AM
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FUENTE:
http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=24866

José Gay Bochaca: FILOSOFÍA FUNDAMENTAL

5 de septiembre de 2013

José Gay Bochaca

CURSO DE FILOSOFIA ELEMENTAL

Madrid, 1987

INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFIA

Naturaleza de la Filosofía

etimología de la palabra “filosofía” … p. 17…
…de fileo, amor, y sofía, sabiduria… en griego significa “amor a la sabiduría”.
Pitágoras empezó a llamarse “amante de la sabiduría”ó “filósofo” para distinguirse de los sabios ó sofistas.

definición de filosofía
Santo Tomás: “el conocimiento de todas las cosas por sus causas últimas, adquirido mediante la razón”

el objeto de la filosofía … p. 18
El objeto material de la filosofía son todas las cosas, es decir, toda la realidad, pues de ésta se puede buscar sus explicaciones últimas (las ciencias particulares estudiarán sólo algún aspecto concreto de la realidad). Y el objeto formal de la filosofía es el aspecto bajo el cual se estudia el objeto material, es decir, será por sus últimas causas, las explicaciones más profundas de lo que son las cosas (las ciencias particulares buscan las explicaciones más cercanas).

La Filosofía como Ciencia

Ciencia y filosofía …p. 18
La ciencia es “el conocimiento cierto por las causas”. Al ser la filosofía un conocimiento por las causas y ocuparse de las causas últimas, es claro que la filosofia es la ciencia más excelsa, pues las ciencias particulares sólo buscan las causas más inmediatas.
También la filosofía es la ciencia más eminente porque utiliza una metodología demostrativa, pero partiendo de los primeros principios de todo conocimiento.

Unidad y diversidad de la filosofía

El centro de la filosofía es la metafísica, es decir, el estudio del “ser” y sus “causas últimas”.
Pero además, hay una cierta relación entre la filosofía y las ciencias particulares, pues en último término éstas se fundamentan en la metafísica…(por ejemplo: la física debe tener en cuenta el sentido filosófico del espacio, del tiempo, de la cualidad, etc.). En esta relación entre filosofía y ciencias particulares pueden darse supuestos que sean erróneos al partir de concepciones filosóficas falsas (por ej.: en sociología, admitir leyes necesarias al negar la libertad humana; ó en física, reducir la materia a puros aspectos cuantitativos).

La Filosofía y la Teología

Filosofía y Revelación …p. 20

Autonomía de la filosofía …p. 21

El filósofo cristiano …. p. 21

Filosofía tomista y magisterio de la Iglesia … p. 22

La Filosofía y la Razón

Necesidad del conocimiento para filosofar ….p. 24

El método de la filosofía ….p.25

V.- división de la filosofía.- …………………… pág. 26

Nos hemos centrado en los grandes apartados de la filosofía clásica dejando de lado algunas disciplinas (como la antropología, la filosofía de la ciencia, de la política, del derecho, del arte, etc.) que son estudiadas en la actualidad pero que no vamos a incluir en un curso introductorio de la filosofía fundamental.

I. – filosofía real ó natural.:METAFíSICA [169] (4)
I. 1….la Metafísica general u Ontología estudia al ser en cuanto ser. (4.1)
I. 2…la Metafísica especial se divide en: (4.2)
I.2. a) Cosmología: estudia el universo fundamentalmente material. [81] (2)
I.2. b) Psicología racional: estudia el alma. [123] (3)
I.2. c) Teología natural ó Teodicea: estudia el ser inmaterial: Dios. [211] (5)
I. 3 Gnoseología ó Teoría del conocimiento: (4.3) estudia el alcance del conocimiento. [293] (7)

II.- filosofía moral……………: ÉTICA [251] (6)
II……la Ética estudia el obrar humano.

III.- filosofía racional……….: LÓGICA [33] (1)
III…..la Lógica estudia el procedimiento intelectual en relación con la verdad: Formal
Material

(4) El término metafísica se puede tomar en el sentido de enfoque que da unidad a las diferentes partes de la filosofía, es decir el estudio de la realidad por sus causas últimas. Por lo tanto, desde lo que es puramente material hasta lo más abstracto puede estudiarse desde el punto de vista metafísico.
Las ciencias particulares estudian la realidad de modo más parcial y limitado a través de las causas próximas.
Si nos referimos a los temas tratados exclusivamente por la metafísica, podemos decir que metafísica es “la ciencia del ente en cuanto ente” (llamamos ente a todo lo que es). Dicho en otras palabras, la metafísica tiene como objeto material “lo que es” (el ente) y su objeto formal es el estudio del ente bajo el punto de vista de su ser.

(4.1) La Metafísica general u Ontología estudia “lo que es”, el ente. Además estudia la estructura del ente (substancia y accidentes), la esencia, el acto de ser, los transcendentales y la causalidad.

(4.2) La Metafísica especial estudia:
(2) la Cosmología ó filosofía de la naturaleza y se centra en los seres inanimados, su composición, la teoría hilemórfica, etc.; y algunos temas que se relacionan con las ciencias experimentales: el origen del mundo, la extensión del universo, la composición de la materia, etc.
(3) la Psicología racional, que estudia los seres animados, ya sea en la vida vegetativa, o bien en la vida sensitiva y en la vida intelectual (el hombre). La psicología racional se completa con la psicología experimental, que estudia las causas próximas de los hechos psíquicos.

(5) la Teodicea, que estudia el conocimiento de Dios desde el punto de vista racional. Se centra en la demostración de la existencia de Dios y la esencia de Dios, es decir, su constitutivo formal (qué es Dios).

(4.3) La Gnoseología estudia reflexivamente el alcance del mismo conocimiento; es decir, la posibilidad de conocer la verdad y las diferentes posturas que se han adoptado frente a este problema en el transcurso de la historia de la filosofía.

(6) La Ética es una ciencia práctica que estudia la conducta humana, es decir, estudia la aplicación al acto humano de unos principios que regulen el obrar moralmente bien. Estudia el último fin del hombre –la felicidad—y los medios para conseguirlo.
La Ética general se centra en el estudio de los principios que rigen el obrar humano y así concretamente trata del fin último del hombre, de la ley moral, de la conciencia, el pecado, las virtudes.
La Ética especial estudia la aplicación de los principios generales a temas concretos referentes al hombre, como pueden ser el bien común, la familia, las leyes civiles, etc.

(1) La Lógica estudia las tres operaciones intelectuales: simple aprehensión, juicio y raciocinio, dando lugar a varios apartados: la lógica del concepto (resultado de la simple aprehensión), la lógica del juicio y la lógica del raciocinio. (y, según algunos autores, al apartado llamado epistemología ó filosofía de la ciencia, que estudia el proceso intelectual con referencia al saber científico.

HANNAH ARENDT, AMANTE JUDÍA

20 de junio de 2013

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Hannah Arendt:,  la pensadora más importante del siglo XX

Hannah Arendt, filósofa alemana de origen judío, discípula predilecta de Martin Heidegger, es uno de los nombres más importantes del pensamiento en el siglo XX. Su análisis sobre el “totalitarismo” sigue siendo una referencia fundamental y, en muchos aspectos, no ha sido superado. Ahora Ediciones Encuentro acaba de publicar una de las obras más señaladas de Arendt: Karl Marx y la tradición del pensamiento político occidental. La tesis fundamental de la autora: con Marx se cierra el ciclo de la filosofía política abierto con Platón. Un libro que hay que leer. Hannah Arendt nació en Linden (Alemania) hija de padres judíos laicos y creció en Königsberg y Berlín. Estudió filosofía con Martin Heidegger en la Universidad de Marburgo. Escribió su tesis doctoral sobre el concepto de amor en el pensamiento de Agustín, bajo la dirección del filósofo y psiquiatra existencialista Karl Jaspers. La tesis fue publicada en 1929, pero dada su condición judía fue inhabilitada para el ejercicio de la enseñanza en universidades alemanas en 1933.Se trasladó a París, donde  entabló amistad con el crítico literario y místico marxista [y judío] Walter Benjamin, y colaboró con la ayuda a refugiados judíos. Sin embargo, con la ocupación militar alemana de algunas partes de Francia que siguió a la declaración de guerra a Alemania, en 1939 tuvo que escapar de Francia. En 1941 emigró a los Estados Unidos con la ayuda del periodista estadounidense Varian Fry. Allí formó activamente parte de la comunidad judía-alemana en Nueva York y escribió para el semanario Aufbau. Después de la Segunda Guerra Mundial, retomó contacto con Heidegger y testificó a su favor en el proceso de desnazificación de Alemania.En 1951 se nacionalizó estadounidense. Falleció en 1975 y fue enterrada en el Bard College en Annandale-on-Hudson, Nueva York. En sus trabajos, Arendt trata sobre la naturaleza del poder y temas como la política, la autoridad y el totalitarismo en general y sobre la Shoah.Esta obra Karl Marx y la tradición del pensamiento político occidental fue escrito en un momento crucial de la biografía intelectual de Arendt, y en él se perfila por primera vez la tesis fundamental de la autora de que la obra de Marx suponía la conclusión y cierre de la tradición de filosofía política cuyo origen se remontaba a la obra de Platón. Con este escrito, inédito hasta fechas muy recientes, se proponía completar su obra Los orígenes del totalitarismo examinando en profundidad el marxismo como el único elemento ideológico que, a su parecer, conectaba la terrible novedad totalitaria con el cauce de la tradición del pensamiento político de Occidente.Esta edición de Encuentro incluye asimismo Reflexiones sobre la revolución húngara, escrito en la misma época. [ Es un estudio sobre la rebelión húngara de 1956 y la subsiguiente represión del ejército soviético.] Este capítulo fue incluido en la versión estadounidense de Los orígenes del totalitarismo, pero no así en las traducciones españolas de la obra.La Arendt más libre y lúcida, más ecuánime y menos comprometida ideológicamente, se expresa con singular intensidad en estas páginas. Todo el que quiera comprender la evolución política del siglo XX y del presente no puede obviar la lectura de este libro.http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=1341 

High-Brow Love: Hannah Arendt (Stacy Ross) and Martin Heidegger (Robert Krakovski) do more than just philosophize in ‘Hannah and Martin.’

The head and the heart try to meet in SJ Rep’s “Hannah and Martin” by Marianne Messina In San Jose Repertory Theatre’s production of Hannah and Martin, actress Stacy Ross makes the 20th-century thinker Hannah Arendt a pleasure to know. Feisty, but not cantankerous, strong but not domineering, quirky, sharp, mischievously wry—in short, fascinating—Ross’ Arendt does much to carry the play. The story follows the relationship between the Jewish Arendt and her mentor/lover Martin Heidegger, who later joined the Nazi party.

http://images.google.es/imgres?

conocer Nuestra Historia para orientarnos

24 de septiembre de 2010

 

Creo que fue un poeta quien escribió que tenía que viajar a China…para orientarse…

Yo opino que tenemos que conocer nuestra Historia…, de España y de Europa… para saber quienes somos,… a donde vamos y de dónde venimos…

Para empezar, supongo que seria buena idea comprar y leer un gran volumen de Historia de España recientemente escrito por Pio Moa y que, como era de esperar… está siendo boycoiteado… por los medios “progres” y por otros medios…

Copio del blog de Pio Moa lo siguiente:

 

En la historiografía española encontramos corrientes diversas que formulan visiones también muy distintas de nuestro pasado Una polémica famosa fue la que enfrentó a Américo Castro y a Claudio Sánchez Albornoz. Para el primero, España se había formado después de la invasión musulmana, y no como una pugna o reconquista,” sino como una básica convivencia entre las “tres culturas” (cristiana, islámica y judía). En esa combinación, los elementos realmente progresistas y propiamente cultos serían el musulmán y el hebreo, y el cristiano el más próximo a la barbarie (“La insidiosa reconquista”, la llama J. L. Cebrián). Castro llevaba su lucubración hasta explicar por la expulsión de judíos y moriscos una supuesta propensión de los españoles a la guerra civil. A la luz de los hechos históricos, estas versiones apenas merecen el calificativo de disparates. La lucha entre España y Al Ándalus fue excluyente por ambas partes. De haber ganado Al Ándalus, la península se parecería hoy al Magreb, donde la cultura cristiana y latina es arqueología; como lo es la islámica en España, aunque ahora se intenta reimplantarla desde el gobierno. Y comparado con los demás países europeos, no digamos con el norte de África, la propensión española a la guerra civil fue muy moderada, ya antes de ser expulsados judíos y moriscos. Solo en el siglo XIX hubo en España guerracivilismo.

Albornoz rebatió a Castro con mil datos y argumentos, no obstante lo cual ha sido el segundo el más influyente, debido a que era presentado con marchamo progresista. Con la misma técnica se ha presentado en tiempos recientes a stalinistas, marxistas, anarquistas, golpistas y racistas, y al mismo Stalin como defensores de la democracia en España. Estupideces evidentísimas, pero repetidas masivamente. En muchos aspectos vivimos en el reino de la estupidez programada.

Con todo, Nueva historia de España no constituye una reivindicación de Sánchez Albornoz. Este lleva su refutación a Castro demasiado lejos cuando intenta explicar gran parte de nuestra historia por una “herencia temperamental” desde siglos o milenios antes de Roma. De ahí surge, creo, una historia mítica que, además, lleva a hablar de una “España musulmana”, verdadera contradicción en los términos. Nueva historia se apoya, por el contrario, en la herencia cultural, ofreciendo una visión histórica distinta, que rebate de modo más completo teorías como las de Castro.

Por otra parte, el marxismo –a menudo en versiones groseras– ha contaminado extraordinariamente los estudios históricos en España. Y no solo los de izquierda, que siguen impertérritos con su “método”, sino también los de gran parte de la derecha, como se aprecia, por poner un caso, en la Breve historia de España, de García de Cortázar, o en sus interpretaciones de la república, la guerra civil o la era de Franco. La derecha hispana nunca hizo una crítica fundada al marxismo, y con frecuencia ha intentado integrarlo eclécticamente al lado de otros enfoques, produciendo notables batiburrillos.

También ha solido narrarse nuestra historia demasiado aparte del entorno cultural europeo, de donde han surgido, tanto en la derecha como en la izquierda, versiones extravagantes, que contrastaban una imaginaria “Europa” homogénea con una España considerada excepción negativa. Estas distorsiones se manifiestan de mil maneras en la historiografía hispana más habitual.

Otro desenfoque que afecta sobre todo a los estudios con óptica de derecha es una especie de fijación con la etapa del Siglo de Oro, interpretada de manera sumaria y a menudo retórica, de lo que deriva un victimismo proclive a explicar la decadencia como causada, ante todo, por la enemistad de potencias exteriores, cuando no de sociedades secretas. Un poco en contra todo ello está escrita Nueva historia de España, expuesta a su vez, como es natural, a la crítica.

las ideas claras de Carl Schmitt

25 de febrero de 2010

URANIA copia de círculo  identitario Nietzsche el siguiente texto:

Los antagonismos religiosos y étnicos pueden convertirse en antagonismos políticos

«Todo antagonismo u oposición religiosa, moral, económica, étnica o de cualquier clase se transforma en oposición política en cuanto gana la fuerza suficiente como para agrupar de un modo efectivo a los hombres en amigos y enemigos. Lo político no estriba en la lucha misma; ésta posee a su vez sus propias leyes técnicas, psicológicas y militares. Lo político está, como decíamos, en una conducta determinada por esta posibilidad real, en la clara comprensión de la propia situación y de su manera de estar determinada por ello, así como en el cometido de distinguir correctamente entre amigos y enemigos. Una comunidad religiosa que haga la guerra como tal, bien contra miembros de otras comunidades religiosas, bien en general, es, más allá de una comunidad religiosa, también una unidad política. Sería también una magnitud política con sólo que ejerciese de un modo meramente negativo alguna influencia sobre ese proceso decisivo, si estuviese por ejemplo en condiciones de evitar guerras por medio de la correspondiente prohibición a sus seguidores, esto es, si poseyese la autoridad necesaria para negar efectivamente la condición de enemigo de un determinado adversario».
El concepto de lo político. Carl Schmitt. Alianza, Madrid, 2009, pág. 67.
____

Estos conceptos desarrollados aquí echan por tierra todo argumento musulmán en defensa de su práctica religiosa en Europa. Para una comunidad religiosa que es capaz de agrupar a los hombres en amigos y enemigos, en función de su pertenencia o no a su confesión, el utilizar las eventuales leyes de libertad de culto para hacerse aparecer como no ofensiva, no es sino parte de su lucha (1).

Aquel que le sigue en esta postura o bien es un ingenuo o bien un traidor.
En este sentido, un gobierno que no distingue adecuadamente entre amigos y enemigos del estado que gobierna, o es inservible en cuanto gobierno o forma parte del enemigo. En ambos casos es lícito derribarlo, no siendo una opción digna para el pueblo el mantenerlo. Hagamos uso aquí de conceptos schmittianos para explicar esto mejor. Un gobierno que no es capaz de hacer respetar la legalidad constituida en un asunto de suma importancia es un gobierno que reconoce tácitamente que la situación no es de normalidad. Relacionado con esto está el hecho de que, precisamente, el estado demoliberal, si por algo se caracteriza, es por no afrontar los problemas, por la indecisión permanente. El momento actual es excepcional, o se acerca a esa situación. La situación, que afecta al fundamento mismo del estado y de la nación, no está prevista en el ordenamiento constitucional. Éste no prevé la colonización del estado por masas inmigrantes y no existen normas para resolver esta eventualidad. Las leyes de extranjería (que, de todas formas, no están pensadas para la situación actual) no se cumplen y los inmigrantes están como tal y, de hecho, al margen de la ley. Los conflictos entre inmigrantes y nativos van in crescendo. En muchos lugares de Europa no reina la paz interior, condición sine qua non del estado de derecho, y la agrupación en amigos y enemigos según este vector (nativos/inmigrantes) va, poco a poco, perfilándose. Tal será la situación excepcional. Es el momento de la decisión, que señala, al mismo tiempo, quien es el soberano en el momento de excepción. La voluntad de poder de esta instancia soberana decidida (y, por definición, extrajurídica) es la que generará, si triunfa, un orden normativo nuevo y muy alejado de toda práctica liberal.
Por lo que hace a la última parte de este fragmento reproducido nos preguntamos retóricamente, ¿de qué modo una particular lectura de ciertos postulados del cristianismo está facilitando la invasión al retardar o impedir que al enemigo (musulmanes) se le reconozca como tal? (2). Respecto a las ideologías “progres”, emparentadas todas ellas con la nueva religión secular de los derechos humanos, tampoco caben dudas acerca de su colaboración de distintas maneras con el enemigo. De entre éstas son el feminismo y la ideología multiculturalista las más perjudiciales. El feminismo actúa fomentando el odio a la familia, desplomando la natalidad de los nativos (que son los tributarios de esta ideología perniciosa) y detrayendo futuros miembros a la comunidad nacional y creando así un vacío que a los invasores les va a resultar sencillo ocupar. Además, establece un mundo ginecocrático, donde los valores viriles y guerreros decaen. De la ideología multicultural mucho hemos hablado ya en otras ocasiones. Digamos simplemente que presenta como natural y aún positivo este estado de cosas sin precedentes, donde un supuesto derecho a inmigrar es considerado como absoluto y, sin duda, muy por encima de cualquier consideración hacia la soberanía popular.

(1) Viene bien recordar que los inmigrantes/colonos musulmanes instalados en España ya han creado un partido político musulmán (si bien abierto al pacto con inmigrantes/colonos de otras nacionalidades).

(2) Recordemas la escandalosa posición pro-musulmana de las autoridades católicas suizas ante el resultado del referéndum contra la minaretización de Suiza.
Publicado por León Riente en 2/15/2010 11:37:00 PM 2 comentarios
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Nota de URANIA:
Seguidamente reproducimos de Círculo Identitario Nietzsche dos comentarios que se publicaron a continuación del post de arriba:

2 comentarios:

julio dijo…

quizas el primer conocedor de la
realidad tal cual es (y no como querrian algunos imaginar)
es HERAKLITO…

Es genial su idea de que todo el universo, todo lo que existe está
en perpetuo polemos…

conflicto, guerra, contradiccion, etc,
eso explicara mejor que siempre ha habidy y siempre habrá “guerra”..

pues equivale a VIDA…

entonces la PAZ equivale a muerte,

reposo absoluto, encefalograma plano, muerte de los cementerios…

Estoy divagando…por supuesto.

Mi pregunta es:

¿Fue Heráclito precursor de
Carl Schmitt?

saludos

19 de febrero de 2010 20:28

León Riente dijo…

Saludos Julio.

Me interesa aclarar muy bien que además de los musulmanes, de los que “todo” el mundo habla (ya me gustaría que todo el mundo hablara de ellos), existen una serie de pueblos que también están empeñados en colonizarnos: amerindios, negros africanos, mestizos caribeños, etc.

Hay mucho por ahí que sólo combate contra los musulmanes “porque no se integran”. Un gran error. Precisamente los musulmanes al no integrarse (los que no se integran porque desgraciadamente hay otros que sí lo hacen) nos hacen un doble favor: 1) poner más de manifiesto que decir “inmigración” es utilizar un eufemismo para hablar de invasión/colonización/destrucción de nuestro pueblo; 2) si no se integran no se mezclan biológicamente tanto con los españoles como otro tipo de invasores (caso de los amerindios), no corrompiendo así nuestra estirpe.

Si he utilizado el caso de los invasores musulmanes en este artículo es porque es el que mejor se adapta como ejemplo a la teorización de Scmitt.

2ª Nota de URANIA: En IRANIA se publica un interesante trabajo titulado “Carl Schmitt, católico”

nietzsche vive!

8 de agosto de 2009

Se ha ironizado y glosado con frecuencia la cita de Federico Nietzsche sobre “Dios ha muerto!”… Lo que no cabe duda es que Nietzsche no puede ser considerado un ateista materialista al estilo de K. Marx, J.P. Sartre, etc.  Lo que sí está claro es que las ideas del genial pensador, pese a la hostilidad de la cultura hoy dominante, de raiz semítica, siguen vivas. La prueba está, por ejemplo en que existe un blog como este: círculo identitario nietzsche.

http://circulo-identitario-nietzsche.blogspot.com/

consciencia-verdad ….una grata sorpresa en forma de blog

3 de julio de 2009

A veces  nos sorprendemos descubriendo blogs que nos dan a entender que no todo el mundo está domesticado y sometido al lavado cerebral de Big Brother… Es el caso de un blog, titulado Consciencia-Verdad, muy clara y bellamente presentado, cuya dirección es:

http://consciencia-verdad.blogspot.com/

Una de las cosas que me ha llamado la atención es su valentía al incluir información procedente de fuentes “malditas”…. tal es el caso de un libro muy dificil de hallar titulado “Sinfonía en rojo mayor”…, publicado con pseudónimo (José Landowsky) y cuyo autor, al parecer, fue Mauricio Carlavilla,  policía  y gran conocedor de la “metapolítica” que ya se hizo famoso antes de 1936…

Y hablando de fuentes “malditas”… vale la pena decir que recientemente un autor casi clandestino, es decir marginal dado que denuncia al sistema mundialista, Joaquin Bochaca, ha publicado un libro que es algo asi como la lista de más de 170 autores, personas y personajes ilustres perseguidos y acosados por lo que llama la “nueva inquisición” que padece el mundo desde 1945…

Sin que este comentario signifique que comulguemos al 100% con el blog y autores citados, sí es necesario decir que, como dijo recientemente  Lady Renouf, en una conferencia celebrada en Madrid, defendemos la tradición greco-latina de proclamar el derecho a opinar con libertad y a investigar la historia y la realidad sin someternos a tabues dogmáticos y menos si esas limitaciones son impuestas por los poderes fácticos y polítricos hoy dominantes.

JULIUS EVOLA: CALIDAD MEJOR QUE CANTIDAD

2 de marzo de 2008

julius_evola.jpg

En épocas en que se valora más el número que la calidad de los hombres es conveniente leer en  HURANIA , blog amigo,  unas Orientaciones que quizás todos necesitamos conocer aunque no seríamos capaces de vivirlas.  Su autor es Julius Evola, pensador silenciado pero no vencido. Por nuestra parte, en URANIA reproducimos  lo que en Vu de Droite escribió Alain de Benoist sobre Julius Evola:

 

Julius Evola

Alain de Benoist

 

<<Lo que sigue concierne únicamente al hombre que, comprometido en el mundo actual y para el cual la vida moderna está más allá del punto problemático y paroxístico, no pertenece interiormente a este mundo y se siente, por su esencia, miembro de una raza diferente a aquella de la mayor parte de los hombres de hoy en día>> (Julius Evola, Cabalgar el tigre).

Talla alta, porte aristocrático, paralítico de las dos piernas tras un bombardeo durante la guerra, el filósofo Julius Evola escribió para un pequeño número de hombres, para aquellos que aun permanecen <<de pie, entre las ruinas>>. Murió el 11 de junio de 1974, a la edad de 76 años. Exactamente a las 15,15 horas, tal y como él mismo había predicho, dos años antes, a su amigo y discípulo Georges Gondinet. Sus cenizas fueron depositadas por su hijo Vittorio en la cumbre del Monte Rossa, en los Alpes italianos. Sobre la urna, siguiendo sus indicaciones, fue grabada una inscripción: “Non é caduto, é morto” (“Murió, no es un caído”).

Julius Evola fue, en Italia, el más eminente representante de un pensamiento “tradicional” que él mismo hacía remontar a Joseph de Maistre, José Donoso Cortés, Taparelli d´Azeglio y Solaro della Margherita. Se le ha comparado con el alemán Ernst Jünger o, más justamente, con el francés René Guènon.

En el viejo conflicto entre los güelfos, partidarios exclusivos del papado, y los gibelinos, para quienes el Imperio Romano Germánico fue, mucho antes que la Iglesia, una institución de carácter sobrenatural, el corazón de Julius Evola militaba con los segundos.

 

Rebelión contra el mundo moderno

Nacido huérfano en Roma, el 19 de mayo de 1898, el barón Julius Evola fue educado desde la infancia en lengua alemana, y ya en su temprana juventud estaba familiarizado con las obras de Nietzsche, Michelstädter y Otto Weininger. Durante la Primera Guerra Mundial luchó como oficial de artillería en el frente alpino contra los austríacos. Tomó parte activa en los movimientos estéticos y culturales de vanguardia que se desarrollaron en Italia, especialmente el dadaísmo de Tristan Tzara y, en menor medida, el futurismo de Marinetti, como poeta y como pintor. En 1920 publicó, en Munich, un artículo sobre El arte abstracto, que supuso su consagración dentro del dadaísmo.

Pero su formación científica le impulsa a mirar más lejos. Una primera serie de ensayos traduce su interés por la filosofía (Fenomenología del individualismo absoluto, 1920), el esoterismo (La tradición hermética, 1931)) y el movimiento de las ideas (Máscara y rostro del espiritualismo contemporáneo, 1932).

Entre 1927 y 1929 fue el director de la revista “Ur”. Un año más tarde, anima la revista “La Torre”. <<La palabra “Ur” –explicará–, es una vieja denominación del “fuego”. Pero también se relaciona con lo que es “primordial” u “original”, sentido que aun conserva en la lengua alemana>>.

El año 1934 estará marcado por la publicación de la que sería su obra fundamental: Rebelión contra el mundo moderno. Se trata de una especie de manifiesto en donde Evola describe, para oponerles, <<dos tipos universales, dos categorías a priori de la civilización>>: el mundo moderno y el mundo de la tradición –una tradición que asocia al esoterismo occidental (la aventura templaria y el misterio del Grial) y a un retorno a las fuentes de la antigüedad precristiana y de un pasado “hiperbóreo”: <<Nuestras consideraciones se dirigen constantemente alrededor de una oposición entre el mundo moderno y el mundo de la tradición, entre el hombre moderno y el hombre tradicional, la cual más que histórica es ideal: morfológica e incluso metafísica>>.

De entrada, la idea de “progreso”, con todos sus matices, es rechazada: <<Nada es tan absurdo como esta idea de progreso que, con su corolario de superioridad de la civilización moderna, se ha creado sus coartadas “positivas” falsificando la historia, insinuando en los espíritus mitos deletéreos, proclamando su superioridad en los mercados de la ideología plebeya, de la que forma parte>>.

Para Evola, el mundo moderno es <<un bosque petrificado en cuyo centro se encuentra el caos>>. Por consiguiente, la historia de los últimos dos milenios no es la de un progreso, sino la una involución.

Evola compara Occidente con un cuerpo: <<Después de haber estado vivos y ser móviles, los organismos son asaltados por la rigidez que transforma el cuerpo el cadáver, antes de llegar a la fase terminal de descomposición>>. <<Hemos entrado –precisa– en el último estado de un ciclo. El reino de la máquina, la expansión del materialismo, el igualitarismo invasor son sus signos manifiestos. Sobre la cultura europea se cierne el rodillo del americanismo, fundado, como el marxismo, sobre una concepción económica de la vida. Vivimos en la Era de las Sombras anunciada por los vedas hindúes (Kali-Yuga), la Edad de Hierro de la tradición clásica grecolatina, la Edad del Lobo del antiguo mundo nórdico. La tradición ha sido olvidada>>.

Habiendo así invertido la perspectiva histórica, Evola no disimula su prejuicio metodológico: <<En general, el orden de cosas del que nos ocuparemos, principalmente es aquel en el cual cada material que valga “históricamente” y “científicamente” es en cambio el material que menos vale; en donde aquello que en tanto mito, leyenda, saga, es destituido de su verdad histórica y de su fuerza demostrativa, adquiere en cambio justamente por esto una validez superior y se convierte en fuente para un conocimiento más real y más cierto (…) No sólo la roma de la leyenda nos hablará con palabras más claras que la temporal, sino también las sagas de Carlomagno nos dirán del rey de los Francos más que las crónicas y los conocimientos positivos de la época (…) Las verdades que pueden hacer comprender el mundo de la Tradición no son aquellas que se “aprenden” y se “discuten”. Ellas son o no son: solamente nos podemos acordar de ellas>>.

Y concluye: <<Solamente un retorno tradicional en una nueva conciencia unitaria europea puede salvar al Occidente>>.

Desde el mismo momento de su salida, el libro hizo un gran ruido. El poeta Gottfried Benn, después de su lectura, se declaró “transformado”. En Italia las reacciones son más mitigadas. Aunque vinculado de alguna forma a Mussolini, Julius Evola cuenta con un gran número de adversarios en las filas del partido fascista. El filósofo Giovanni Gentile le es particularmente hostil. El pesimismo aristocrático que se desprende de su obra no es el más conveniente para una época que practica el triunfalismo del mando. Su Imperialismo pagano, obra publicada en 1928, ya había enfurecido a los católicos e hizo enseñar los dientes a los medios concordatarios.

Evola continúa interesándose por el esoterismo. Después de La tradición hermética, publica El Santo Grial y la tradición gibelina del Imperio (1937), donde estudia los fundamentos de la mística caballeresca y de la concepción medieval del Imperio. La doctrina del despertar (1943) es un análisis sobe la ascesis del budismo; El yoga del poder, publicado el mismo año [traducido al español como El yoga tántrico. NdT], analiza los principios del tantrismo como doctrina adaptada al hombre del “Kali-Yuga”. Sienta también las bases de una “antropología espiritual” y emprende, siguiendo el ejemplo de Ludwig Ferdinand Clauss (Rasse und Seele, 1933), una definición de la raza basándose en criterios no exclusivamente biológicos (El mito de la sangre, 1937; Síntesis de la doctrina de la raza, 1943).

En 1945 se encuentra en Viena mientras la ciudad sufre un violento bombardeo angloamericano. El techo de la habitación se derrumba y una viga le aplasta la columna vertebral. Evola es hospitalizado durante dos años. Sus miembros inferiores han quedado paralizados.

Regresa a Italia en 1948. Dos años más tarde, en un panfleto titulado Orientaciones, presenta una serie de nuevas ideas que más tarde desarrollará en Los hombres y las ruinas (1953). El panfleto le vale ser conducido a juicio acusado de “intentar reconstruir el partido fascista”. La defensa de Evola se realiza en un clima altamente emotivo, en una inmensa sala repleta de partidarios y detractores. Las obras se suceden: Metafísica del sexo (1958), Cabalgar el tigre (1961), El camino del cinabrio, su autobiografía (1963), El arco y la maza (1968), etc.

 

El Estado orgánico

En Los hombres y las ruinas, Evola aborda directamente la cuestión política. Dirigiéndose a la joven “Destra” italiana, propone <<una visión general de la vida y una doctrina rigurosa del Estado>>. Al Estado moderno opone el ideal del Estado orgánico ya avanzada por Vico y Fustel de Coulanges, pero también por De Maistre y Donoso Cortés: el Estado en donde cada uno tiene su lugar –como, en un organismo, cada órgano tiene la suya. El Estado, dice, es un conjunto tan espiritual como físico. No es el “reflejo” de la sociedad. Es el agente que transforma y estructura la sociedad y que, asignándole un destino, hace de un agregado sin cohesión un verdadero conjunto elevado a la dignidad política.

<<El fundamento de todo verdadero Estado –escribe Evola– es la transcendencia de su principio; es decir, del principio de la soberanía, de la autoridad y de la legitimidad. La antigua definición romana de Imperium, por ejemplo, pertenecía esencialmente al dominio de lo sagrado: antes de expresar un sistema de hegemonía territorial supranacional, designaba la pura potencia del mando, la fuerza casi mística y la auctoritas propias a aquel que ejerce las funciones y ejerce la cualidad de jefe, tanto en el orden religioso y guerrero como en el de la familia patricia (gens) y del Estado (Res publica).

El Estado aparece así como una noción esencialmente masculina. Sus relaciones con el pueblo (la Patria, la Nación) son análogas a las del hombre con la mujer, del pater familias con su familia y también, sobre el plano de las creencias indoeuropeas, del cielo con la tierra. <<Así, en la Roma antigua, las nociones de Estado e Imperium, de potencia sagrada, estaban estrechamente vinculadas al culto simbólico de las divinidades del cielo, de la luz y del mundo superior, opuesto a la región oscura de las Madres y las divinidades ctónicas>>.

Cuando se agotaron los recursos del Imperium, cuando la población ya no fue capaz de percibir el sentido, cuando los jefes de Estado ya no pudieron extraer su legitimidad de “lo alto”, intentaron extraerla de “lo bajo”. Fue la democracia, el cesarismo, la dictadura y la tiranía: sistemas diferentes pero que, todos, extraen su poder y su legitimidad del demos, la masa amorfa cuyo ideal más profundo es la supresión del Estado.

De paso, Julius Evola denuncia la ilusión igualitaria como un simple absurdo lógico: <<Muchos seres iguales no serían “muchos”, sino uno. Pretender la “igualdad de todos” implica una contradicción en los términos>>. Al contrario, en una sociedad jerarquizada pueden perfectamente concebirse diferentes <<niveles de igualdad>>: <<Mientras la idea jerárquica fue reconocida, las nociones de “par” y de “igual” fueron ideales aristocráticos. En Esparta, el título de omoioi, “los iguales”, estaba exclusivamente reservado a la élite que detentaba el poder, y era revocable en caso de indignidad. Por lo mismo, en Inglaterra, el título de “par” (peer) estuvo, como se sabe, reservado a los lords>>.

Jean-Baptiste Vico, inspirador de Montesquieu, ya había dicho: <<Los hombres desean en primer lugar la libertad de los cuerpos, y después la de las almas; es decir, la libertad de pensamiento y la igualdad con los otros; quieren enseguida sobresalir sobre sus iguales y, finalmente, colocar a sus superiores por debajo de ellos>> (Sciencia nuova. II, 23).

Al mismo tiempo, Julius Evola distingue entre el verdadero elitismo y el bonapartismo y el maquiavelismo. En Bonaparte ve al sucesor de los condottieri del Renacimiento, de los tribunos de la plebe romana y de los <<tiranos populares>> surgidos en la Grecia antigua tras el declive de las aristocracias. Existe un bonapartismo cada vez que el jefe extrae su autoridad de un conjunto, cada vez que se presenta como un “hijo del pueblo” y no como representante de una humanidad consumada, afirmando un <<principio superior>>.

<<Mientras el concepto tradicional de soberanía y autoridad implica la distancia –escribe Evola–, tal sentimiento de la distancia despierta en los inferiores la veneración, el respeto natural y una disposición instintiva a la obediencia y la lealtad hacia el jefe, todo ocurre aquí a la inversa: por una parte del poder, abolición de la distancia; por la otra, aversión por la distancia (…) El jefe bonapartista ignora el principio según el cual, contra más vasta es la base, más debe elevarse la cúspide. Sucumbe al complejo de “popularidad”, a las manifestaciones que le inspiran el sentimiento, ilusorio, de que el pueblo le sigue y le aprueba. Aquí, es el superior quien tiene necesidad del inferior para probar el sentimiento de su valor, y no al contrario, como sería lo normal>>.

Evola se posiciona así a favor de una ascesis del poder: <<Es bueno que la superioridad y el poder estén asociados, pero a condición de que el poder se funde sobre la superioridad y no la superioridad sobre el poder>>. También cita a Platón: <<Los verdaderos jefes son aquellos que no asumen el poder sino por necesidad, pues saben que únicamente a los mejores puede ser confiada esta tarea>> (La República, 347 c).

Deber militar y derecho a las armas

Por lo mismo, el <<estilo militar>>, que es uno de los aspectos de los valores heroicos, no debe ser confundido con el militarismo o con la guerra: <<La idea guerrera no conduce a un materialismo, no es sinónimo de exaltación de un uso brutal de la fuerza y de la violencia destructora. La formación calmada, consciente y dominada del ser interior y del comportamiento, el amor a la distancia, la jerarquía, el orden, la facultad de subordinar el elemento pasional e individual de sí mismo a principios y a fines superiores, siempre bajo el signo del honor y del deber, son los elementos esenciales de esta idea y el fundamento de un estilo preciso que debían en gran parte perderse cuando, los Estados en que todo esto correspondía a una larga y severa tradición de casta, fueron sustituidos por democracias nacionalistas, en donde el deber del servicio militar reemplazó al derecho a las armas>>.

Hoy en día, recuerda Julius Evola, las guerras están lejos de haber desaparecido. Al contrario, han devenido totales. Involucran a todo el conjunto de la población civil, forzada, en virtud del principio igualitario, a llevar el uniforme.

El hombre de élite, para Evola, no es pues el hombre de excepción, el genio ni mucho menos el excéntrico. Es <<aquel en el cual se expresa una tradición y una “raza del espíritu”, que debe su grandeza no al hombre, sino al principio, a la idea –en una cierta impersonalidad soberana>>. Los criterios decisivos son así el carácter, la forma de espíritu, antes que la inteligencia. Porque <<la visión del mundo (Weltanschauung) puede ser más precisa en un hombre sin instrucción que en un escritor, más firme en el soldado, el miembro de una estirpe aristocrática o el campesino fiel a la tierra que en el intelectual burgués, el profesor o el periodista>>.

La visión del mundo no es (no puede ser) algo individual. Necesariamente, procede de una tradición. Es la <<resultante orgánica de fuerzas a las cueles un cierto tipo de civilización debe la forma que le es propia>>.

<<La cultura –precisa Evola– no deja de ser un peligro para aquel que ya posee una visión del mundo. Precisamente, porque dispone de una configuración interior que le sirve de guía para discernir, como en todos los procesos de asimilación orgánica, lo que puede ser asimilado y lo que debe ser rechazado (…) Una de las peores consecuencias de la “libre cultura” está en que los espíritus incapaces de discriminar según un juicio recto, los espíritus que no poseen una forma propia, se encuentran fundamentalmente desarmados, en el plano espiritual, frente a las influencias de todo género>>.

De nuevo, Julius Evola reafirma que él no se dirige a las masas, sino a los “egregori” (los “guardianes”, en griego clásico): a aquellos que llevan en sí mismos la idea de una regeneración; a aquellos que son capaces de permanecer siempre de pie entre las ruinas. A los hombres bien nacidos Evola les dice que es inútil resistir directamente al caos ambiente: la corriente es demasiado fuerte para ser encauzada. Es mejor esforzarse en tomar el control de un proceso ya inevitable. <<Es necesario –escribe– determinar hasta qué punto se puede tomar partido en los trastornos destructores; hasta qué punto, gracias a una firmeza interior y una orientación hacia la trascendencia, lo no-humano del mundo moderno, en lugar de conducir hacia la infrahumanidad (como es el caso para la mayoría de sus formas actuales), puede favorecer las experiencias de una vía superior, de una libertad superior>>.

Una fórmula china resume este consejo: Cabalgar el tigre. Para así evitar ser mordido y, pudiera ser, para dirigir su curso.

 

Alcanzar una superación por lo alto

Lo que propone Evola, pues, es una contestación radical a la sociedad burguesa, pero una contestación inversa a la que vemos expresarse en la actualidad –que no es sino su antítesis relativa. No es a la burguesía en tanto que clase a la que se ataca, sino a la burguesía en tanto que forma de espíritu, <<a todo lo que revela la mentalidad burguesa, con su conformismo, sus repercusiones psicológicas y románticas, su moralismo y su deseo de una pequeña vida segura y un materialismo fundamental que encuentra su compensación en el sentimentalismo y la grandilocuencia humanitaria y democrática>>.

Por lo mismo, precisa, <<la burguesía, en toda forma de civilización tradicional, ocupa una posición social intermediaria entre la aristocracia guerrera y política y el pueblo, por lo cual existen dos maneras –una positiva y otra negativa– de superarla en tanto que categoría, de tomar posición contra el tipo, la civilización, los valores y el espíritu burgués. La primera posibilidad consiste en seguir una dirección que conduce hacia lo bajo; es decir, hacia los valores sociales marxistas o anarquistas opuestos a lo que llaman “decadentismo burgués” (…) El resultado no puede ser otro que una nueva regresión: hacia algo situado por debajo de la persona, no por encima de ella>>.

<<Pero existe otra posibilidad, a saber: una exigencia y una lucha contra el espíritu burgués, contra el individualismo y el falso idealismo, más decididas que la de los movimientos de izquierda, pero orientadas, esta vez, hacia lo alto. Esta segunda posibilidad está vinculada a un retorno de los valores heroicos y aristocráticos, asumidos de una forma clara y natural, sin retórica ni grandilocuencia. Porque se puede conservar la distancia frente a todo lo que no es sino subjetivo, se puede despreciar el conformismo burgués, su pequeño egoísmo y su pequeño moralismo, adhiriéndose a un estilo de impersonalidad activa, amar lo que es esencial y real en sentido superior, desligado de las brumas del sentimentalismo y de las estructuras intelectuales, consagrándose a una desmitificación radical, manteniéndose de pie, sintiendo la evidencia de aquello que, en la vida, va más allá de la vida, teniendo reglas precisas para la acción y para el comportamiento>>.

El partido de la Estrella Polar

En el momento de su desaparición, Julius Evola vivía en reclusión después de treinta años con las piernas muertas, entre sus mesas y sus libros, recibiendo a los amigos y cuantos pedían verlo. Convertido en el “maestro” de una parte de la “Destra” italiana, sobre todo de un creciente número de jóvenes, nunca dejó de ser atacado tanto por la extrema izquierda como por la democracia cristiana, que decía ver en él al ideólogo del neofascismo y de la subversión del sistema. Pero Evola siempre permaneció impasible, habiendo dejado dicho una sola vez, durante el juicio de 1950, que nunca se dejaría arrastrar al terreno de la polémica.

<<Las verdades de la tradición no se razonan ni se discuten: son o no son>>, repetía. <<El hombre de virtud no discute>>, dijo Lao Tse.

Animada por Gianfranco de Turris y por Vittorio Evola, la Fundación Julius Evola se ha propuesto velar por la conservación de los libros y los manuscritos dejados por Evola, así como <<defender los valores de una cultura conforme a la Tradición>>. La Fundación está instalada en el antiguo domicilio del maestro (Corso Vittorio Emanuele 197, Roma). En el interior, sobre la antigua mesa de trabajo de Evola, un pergamino enmarcado recuerda las palabras de Georges Gondinet pronunciadas durante su incineración: <<Pertenece al partido de la Estrella Polar>>.

 


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