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“LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS” (cap. 01)

2 de febrero de 2013

sábado, diciembre 29, 2012

Stéphane Hessel o la pólvora mojada del sistema oligárquico

Stéphane Hessel

PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO “LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”

Resulta imposible comprender las ideas de Hessel sin explicar quién es. Para los aspectos básicos me remito a la página de Wikipedia, poco sospechosa animadversión hacia un ex prisionero de Buchenwald. Hessel es el vástago, padre judío y madre alemana, de una familia burguesa acomodada de Berlín. Alumno de una escuela de élite elevado a los altares de la ONU gracias a sus excelentes relaciones privadas con oligócratas (verbi gratia: la esposa de Roosevelt), Hessel “osténtase” ante los jóvenes actuales como paradigma ético. No cabe duda de que el comportamiento de Hessel durante la Segunda Guerra Mundial, abandonando un seguro exilio inglés para infiltrarse clandestinamente en territorio controlado por los alemanes, constituye un acto de heroísmo que sería mezquino negar. Tampoco puede obviarse la inteligencia y alto nivel cultural de Hessel, que explican en parte, pero sólo en parte, su vertiginosa carrera hacia las cumbres de la diplomacia occidental. Las luces de Hessel resultan de sobra conocidas, ¿hará falta subrayarlas? Mas junto a las luces existen también las sombras en su vida. Unas sombras que no pueden ser calificadas sólo de anecdóticas, por aquello de que nadie sería perfecto. Nuestra tarea consiste aquí en criticar las ideas de Hessel, pero a tenor de que él mismo se ha erigido como “modelo”, es decir, como encarnación de aquello que dice defender, no podremos eludir el trabajo de una cierta desmitificación personal.

De la lectura de su autobiografía se desprende, por de pronto, la decisiva influencia de unos progenitores que encarnan todos los tópicos de los ambientes vanguardistas. Por ejemplo, el adulterio de la madre tolerado por el padre marca tempranamente su impronta en la personalidad del muchacho. Éste desarrolla un sentido de la moralidad harto relativista, compatible, por un lado, con la picaresca, el robo y la mentira, y, por otro, con una vaga noción estética de “progresismo” muy propia de los “antifascistas” de procedencia burguesa. Para que nos hagamos una idea de la frivolidad intelectual de Hessel, obsérvese cómo valora las aficiones quirománticas de una compañera lesbiana de la madre y la idea de “racionalidad” que desprende:

Justamente porque trató la interpretación de las líneas de la mano como una ciencia, para mí encarna el triunfo seguro de la razón.[1]

Será la “razón” de la masonería, pero no aquello que un filósofo serio pueda admitir como tal. De la parte materna le benefician, por otro lado, nada desdeñables relaciones familiares con el mundo de la banca, en las cuales no profundizan las memorias, pero sabemos que cuando su padre Franz tiene que huir de los nazis, nada menos que los Rothschild de París son quienes le reclaman.[2] Hessel –cuyo talento y valentía, insisto en ello, no negamos- nunca ha dejado de moverse con listeza entre las altas esferas del poder, incluidas las del bando estalinista.

Ahora bien, después de décadas de impunidad del sionismo, que alguien con semejante pedigrí (se declara “amigo de Israel”), funcionario de las Naciones Unidas y diplomático francés a las órdenes del derechista Giscard d’Estaing, pueda gozar de credibilidad como crítico del “sistema”, sólo confirma el grado de lavado de cerebro al que han estado sometidos los ciudadanos de Occidente durante décadas. La inversión en propaganda ha sido muy útil para el dispositivo oligárquico, porque incluso cuando los maltratados por ese mismo aparato de explotación y coacción toman la palabra, aquello que habla en ellos y a través de ellos sigue siendo, en la mayor parte de los casos, la propia oligarquía. Parece evidente que el dispendio publicitario a lo largo de medio siglo resulta, más que rentable, imprescindible para los poderosos. Debemos entender así por qué gobiernos y grandes empresas gastan cantidades astronómicas de dinero en la partida de manipulación psíquica de la población.

Mayo del 68: el fraude de la modernidad transgresiva,
cuyos frutos conocemos bien. Cohn-Bendit
burlándose del “policía” en cuanto “encarnación de la ley”.

Hessel no debería, en efecto, merecer nuestra confianza ética. Preguntémonos cómo escapó Hessel a la muerte en Buchenwald. Pues bien, fue gracias a la intervención de Eugen Kogon, miembro del comité de políticos que dirigía el campo a cuenta de los alemanes. Kogon era “amigo” del médico de las SS que le salvó la vida. Todo esto nárralo el propio Kogon en su libro Der SS-Staat. Das System der deutschen Konzentrationslager, traducido al francés bajo el título L’enfer organisé (1947). Testigo del juicio de Nüremberg contra los nazis, Kogon devino una eminencia reconocida entre los escritores de la literatura sobre “el Holocausto” y se cuenta entre los “padres fundadores” de la República Federal Alemana. Pero resulta que, según Kogon, los nazis sólo le exigían al comité del campo, so pena de substituirlo por otro, que mantuviera el orden entre los presos. A cambio de esta colaboración, los energúmenos del comité, casi todos ellos de filiación estalinista, recibían porciones de comida suplementarias y se apropiaban, a costa de la mayoría, de las magras raciones de los presos comunes o políticos no comunistas, provocando con ello hambrunas, enfermedades y altos índices de mortandad. La supuesta ética de muchos de los supervivientes se basaba así en la corrupción, en la delación y en la bestialidad de los castigos que la mafia comunista de Buchenwald infligía al resto de los internos con la colaboración, por activa o por pasiva, de la dirección SS del campo. Kogon nos cuenta que el comité comunista de Buchenwald, compinchado con la SS, ocultaba a las inspecciones de Berlín y a los visitantes (cadetes de la policía, juventudes hitlerianas, diplomáticos o prominentes de potencias fascistas) las evidencias de que se practicaba la tortura (Kogon, p. 256):

Frecuentemente, tenían lugar en los campos las visitas de la SS. Con este motivo, la jefatura de la SS aplicaba un extraño método: por una parte disimulaba todos los detalles accesorios; por otra organizaba verdaderas exhibiciones. Todos los dispositivos que podían hacer adivinar que se torturaba a los presos eran pasados en silencio por los guías y se les ocultaba. De este modo el famoso potro que se encontraba en la plaza era disimulado en un barracón habitable hasta que partían los visitantes. (…) Igualmente eran apartadas las horcas y las estacas en las cuales se colgaba a los presos. Los visitantes eran conducidos a través de unas ‘instalaciones modelo’: enfermería, cine, cocina, biblioteca, almacenes, servicio de limpieza de ropa y sección de agricultura.[3]

El infierno estaba organizado, así reza el título galo de la obra, pero parece que los comunistas eran expertos en sacar partido de una situación política privilegiada empeorando la del resto de internos. Kogon afirma que “tenía en mis manos al doctor Ding-Schuller” (Kogon, p. 218) y algo más sorprendente todavía (Kogon, p. 275):

Las direcciones de los campos no eran capaces de ejercer un control sobre decenas de millares de presos de otra manera que no fuese la exterior y esporádica. Ella ignoraba lo que realmente sucedía tras las alambradas.[4]

Las conclusiones de Kogon resultan estupefacientes para los espectadores de Hollywood, porque al parecer haber sido preso de Buchenwald no constituye ninguna garantía de moralidad (Kogon, pp. 16-17):

(…) era un mundo en sí, un estado en sí, un orden sin derecho en el cual se arrojaba a un ser humano, que a partir de ese momento sacando partido de sus virtudes y de sus vicios –más vicios que virtudes- sólo combatía para salvar su miserable existencia. ¿Luchaba sólo contra la SS? ¡Por supuesto que no! Le era preciso luchar otro tanto, si no más, contra sus compañeros de cautiverio (…). Decenas de millares de supervivientes a los que el régimen de terror ejercido por arrogantes compañeros ha hecho sufrir aún más quizá que las infamias de las SS, me agradecerán por haber señalado igualmente este otro aspecto de los campos, por no haber tenido miedo de descubrir el papel representado en diversos campos por ciertos tipos políticos que hoy pregonan a voces su antifascismo intransigente. Yo sé que algunos camaradas míos se han desesperado viendo cómo la injusticia y la brutalidad fueron adornadas después con la aureola del heroísmo por personas honradas que no sospechaban nada. Esos explotadores de los campos no serán ensalzados en mi estudio porque éste ofrece los medios para hacer palidecer esas glorias usurpadas.

Sin embargo, pese a estas afirmaciones, el propio Kogon reconoce de qué manera ha evitado, en su libro, inculpar a los presos políticos responsables de los mencionados abusos criminales (Kogon, pp. 20-21):

(…) para disipar ciertos temores y demostrar que este relato no corría peligro de transformarse en acta de acusación contra ciertos presos que habían ocupado una posición dominante en el campo, lo leí, a comienzos del mes de mayo de 1945, cuando ya estaba casi terminado y sólo faltaban los dos últimos capítulos de un total de doce, ante un grupo de quince personas que habían pertenecido a la dirección clandestina del campo o que representaban a determinadas agrupaciones políticas de detenidos.

En suma, Kogon admite en la introducción a su libro, ya de por sí bastante revelador, que encubrió a los responsables de los crímenes; no en vano el propio Kogon formaba parte de esa élite de presos privilegiados. Él mismo tenía mucho que callar. Ahora bien, si Hessel pudo falsificar sus papeles y salvar así su vida gracias a la amistad de Kogon con el médico-jefe de las SS, doctor Ding-Schuler, según cuenta la Wikipedia, parece evidente que Hessel pertenecía también de alguna manera, como poco en calidad de “protegido de lujo”, a la cúpula del comité:

At Buchenwald, Kogon spent part of his time working as a clerk for camp doctor Erwin Ding-Schuler, who headed up the typhus experimentation ward there. According to Kogon’s own statements, he was able to develop a relationship bordering on trust with Ding-Schuler, after becoming his clerk in 1943. In time, they had conversations about family concerns, the political situation and events at the front. According to Kogon, through his influence on Ding-Schuler, he was able to save the lives of many prisoners, including Stéphane Hessel, by exchanging their identities with those of prisoners who had died of typhus. In early April 1945, Kogon and the head prisoner nurse in the typhus experimentation ward, Arthur Dietsch found out from Ding-Schuler that their names were on a list of 46 prisoners who the SS wanted to execute shortly before the expected liberation of the camp. Ding-Schuler saved Kogon’s life at the end of the war by hiding him in a crate and smuggling him out of Buchenwald.[5]

En definitiva, Hessel pudo sobrevivir gracias a la brutal mafia de presos políticos que, en beneficio propio, gestionaba el campo a cuenta de las SS. Kogon y Hessel fueron ambos beneficiarios de esa mafia. ¿Cómo alcanzó Hessel tales posiciones de privilegio? El propio Hessel, quien reconoce en su autobiografía que ha sido un mentiroso empedernido hasta los 70 años, atribúyelo a la “amistad”:

A finales de septiembre, la conjura estaba madura. Yeo-Thomas debía elegir a los beneficiarios. ¿Uno? ¿Dos? Tres como máximo. Eligió a un inglés, Harry Peulevé, y a un francés, yo. ¿Por qué a mí? ¿Para que hubiera un oficial francés? ¿Porque hablaba alemán? Quién sabe. Tal vez por amistad.[6]

En la obra de Kogon, los hechos que afectan a Stéphane Hessel son relatados en las páginas 226-232 de la versión alemana y 217-225 de la francesa. Aunque el fondo del relato es el mismo, se trata de textos muy distintos. En la versión alemana, la original, ya se anuncia que Hessel se ha convertido en un funcionario de las Naciones Unidas:

Die Rettung gelang. Yeo-Thomas und Pauleve sind heute in London. Stéphane Hessel in New York bei der UN.

Drogas, sexo, pederastia, violencia, negación de todas
las normas: hoy son políticos corruptos.
¿Debería extrañarnos? Daniel Cohn-Bendit joven.

La versión francesa amplía la importancia atribuida a la figura de Hessel reproduciendo in extenso algunas notas o cartas que éste hiciera circular y en virtud de las cuales se le erige poco menos que en héroe cinematográfico. Desde luego, que Hessel culminara su carrera en la ONU no puede ser ajeno al hecho de que la cúpula comunista del campo decidiera seleccionarlo. Cuando habla de mera „amistad“, Hessel oculta los verdaderos motivos. En las dos versiones de la obra, Hessel es descrito por Kogon como alguien que trabaja para el servicio secreto del general De Gaulle. En consecuencia, la displicente actitud de Hessel hacia el comunismo debe ser observada con lupa, porque su salvación a manos de los comunistas de Buchenwald fue un acto político. Comunistas eran quienes decidían entre la vida y la muerte (Kogon, pp. 231-232):

Les forces clandestines du camp ont sauvé des centaines de camarades de toutes nations de ce block 61; dans cette affaire, c’étaient les communistes qui avaient le plus de chance. (…) Les détenus chargés du choix avaient toujours la possibilité de procéder à des échanges de persones, et les victimes qu’ils choisissaient n’étaient pas toujuours ceux qui étaient qualifiés de „traîtres“ ou „d’espions de la SS“ par leurs compatriotes. Dans toute una série de cas bien déterminés, on livra ainsi à la mort des hommes dont le seul crime était d’être en mauvais termes avec les communistes dirigeant leur groupe national, ou d’avoir fait quelque déclaration politique contre le parti communiste.

Pero es que, además, los comunistas sólo podían ejercer su dominio a través de sus contactos con los nazis. En el caso de Kogon, el Dr. Ding-Schuler, de las SS, como ya hemos subrayado. Conviene no olvidar, en este sentido, que en 1940, la vigencia del pacto germano-soviético, firmado el 23 de agosto de 1939, había convertido a comunistas de toda Europa en aliados del nacionalsocialismo. Para los antifascistas españoles, dicha alianza debió de convertirse en una auténtica revelación. Cuando los alemanes ocuparon París, el partido comunista francés y Hitler formaban en el mismo bando. Según cuenta Herbert Lottmann en La rive gauche, a los comunistas (Lottmann, p. 202):

(…) la línea oficial les hacía considerar la guerra francobritánica con Alemania como imperialista; en lugar de combatir el fascismo, la lealtad a la línea soviética les imponía sabotear a lo que ellos llamaban ‘la pretendida guerra antifascista’ y considerar agresores a los franceses y a los británicos. Después de la ocupación de París por los alemanes, en junio de 1940, todavía transcurrió un año hasta la invasión de la URSS por Hitler. El órgano oficial comunista, L’Humanité, publicado clandestinamente, trataba la guerra como un asunto de bandas rivales, entre bandidos, y está probado que los comunistas solicitaron a las fuerzas alemanas de ocupación el permiso para publicar un L’Humanité hostil a la guerra. La idea gustó a los alemanes, pero el gobierno de Pétain opuso su veto.

Hessel joven: “luché contra Hitler”.

Es en esa misma época que algunos comunistas presos en Alemania se convierten –por razones obvias- en internos privilegiados que controlan al resto de los reclusos. Esta relación de conveniencia entre nacionalsocialistas y comunistas no sería rota por Moscú, sino por los nazis, puesto que fue Hitler, ante un incrédulo Stalin, quien decidió invadir la Unión Soviética en 1941. En el momento de cruzar la frontera rusa, el holocausto todavía formaba parte del futuro, pero el régimen bolchevique, desde la época de Lenin, ya había exterminado a 13 millones de ciudadanos rusos. Este hecho no impidió a Churchill y De Gaulle, para quien Hessel trabajaba en calidad de espía, hacer causa común con los soviéticos, como si luchar contra Berlín fuera más justificable que apoyar a otro dictador; con la diferencia de que Stalin, en ese momento, además de tirano era ya un probado genocida y asesino de masas. Hitler, no. Atacada Rusia, el partido comunista se hizo inmediatamente con el control de la Resistencia francesa contra los alemanes, pero las características morales de esa Resistencia se tienen que convalidar con la atroz idiosincrasia del régimen estalinista para el que trabajaban, de forma consciente, la mayor parte de los resistentes. De manera que, cuando Hessel fue detenido e internado en Buchenwald, el apoyo que recibió por parte de la cúpula comunista del campo puede calificarse, sí, de “política”, pero en el peor sentido de la palabra. Hablar de “indignación” y, al mismo tiempo, aceptar un vínculo con los estalinistas, “compromiso” cuyas consecuencias Hessel no podía ignorar, es lo más parecido a burlarse de la gente, eso que los políticos profesionales acostumbran a hacer con los ciudadanos.

Puede pretenderse honestamente que la alianza con Stalin tenía un sentido racional para los nacionalismos francés y británico, cuya intención de ganarle una guerra al nacionalismo alemán era en cuanto tal tan válida como la contraria. Pero aquélla quiere envolverse con el manto del heroísmo cuando no hay lugar para la palabra “ética” en semejante contexto abominable. Utilizar la ética para tales fines es indignante: si la Segunda Guerra Mundial fue desencadenada por la invasión alemana de Polonia, pero siempre con ese sentido ético, que Hessel esgrime, de amparar a un país agredido, ¿por qué Francia e Inglaterra no declararon la guerra a la URSS en 1939? ¿No cruzaron los soviéticos la frontera oriental y se apropiaron de la mitad de la nación polaca en cumplimiento del pacto Ribbentrop-Molotov? ¿No invadió Stalin a continuación los Países Bálticos y luego Finlandia? ¿Dónde se escondía entonces la supuesta ética de los gabinetes de Londres y París? Hessel afirma que se alegró cuando el Ejército Rojo derrotó a los nazis, pero esa victoria permitió, precisamente, que no sólo Polonia, sino toda la Europa del Este cayera en manos de Stalin. Quizá los polacos, víctimas de Katyn, no se alegraran tanto de los éxitos de Moscú. Gracias a su alianza con Inglaterra, Francia y Estados Unidos, el comunismo totalitario pudo extenderse a China y otros países; y continuar impunemente con sus genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en todo el mundo, hasta alcanzar la cifra de 100 millones de víctimas. ¿Es esta “ética de juventud” la que pretende esgrimir Hessel contra los políticos corruptos de nuestros días? ¿No fueron los acontecimientos a los que me estoy refiriendo el origen histórico del fraude, es decir, de la falsa democracia en el seno de un estamento político que ya ha mostrado con creces a todos los ciudadanos cuál es su verdadero rostro? ¿No será que él, Hessel, forma parte de la misma casta política que pretende criticar? ¿No trabajaba para ella al publicar su libro, como siempre hizo a lo largo de su dilatada carrera de trepador institucional?

Para la España que se ha convertido en epicentro del movimiento de los indignados, es muy importante tener una idea clara de contra qué está luchándose. En nuestros días, los historiadores, que, tras la caída del comunismo totalitario, tienen acceso a los archivos de Moscú, han llegado a conclusiones poco conocidas por la mayoría. Así, según Stephen Koch, autor de El fin de la inocencia (Koch, p. 317):

(…) durante los meses más cruciales, heroicos y sangrientos de la lucha armada antifascista en Europa, mientras españoles y radicales de todo el mundo se jugaban la vida por lo que creían que era una batalla para detener la oleada fascista, el gobierno soviético, el supuesto patrocinador de esa batalla y esa lucha, utilizaba el sufrimiento español en negociaciones cuyo objetivo era una alianza con Hitler.

La finalidad de Stalin al pactar con Hitler no era, empero, ni mucho menos, evitar la guerra, sino conseguir que el Tercer Reich y las potencias occidentales se desgastaran en un conflicto previo para, a continuación, poder sacar provecho de la situación e invadir una Alemania ya debilitada, expandiendo la sanguinaria dictadura comunista por toda Europa. El “antifascismo” en el que militó Hessel no representa más que una pieza muy pequeña en este puzzle de política caracterizada por el cinismo, el crimen y el más absoluto desprecio de todos los principios éticos (Koch, p. 157):

Stalin propuso una política dual, en apariencia contradictoria, pero coherente en la realidad. Una vez que Hitler estuvo en el poder, la estrategia de Stalin fue estabilizar sus fronteras orientales dirigiendo la agresión nazi contra las democracias occidentales. De haber guerra, quería que fuese entre Alemania y Occidente, mientras él quedaba al margen del conflicto tras la seguridad de una alianza con Hitler. Parece haber asumido que Hitler sería tan cauto como él. Estaba completamente convencido de que los alemanes jamás se embarcarían en una guerra en dos frentes. Por supuesto que, pese a su considerable admiración por el tirano de Berlín, Stalin no quería que Hitler ganase. Su idea era destruir a Hitler y a las democracias en una tercera guerra mundial que acabaría con la intervención del Ejército Rojo en territorios ya preparados por los servicios secretos y sólo cuando los combates de verdad hubieran cesado. Entonces, él, gángster contra gángster, podría apuñalar por la espalda a un rival ya maltrecho por los combates.

Hitler, perfectamente consciente del doble juego de Stalin, decidió adelantarse y atacarle por sorpresa en 1941, siendo así que el verdadero objetivo del nazismo no eran las democracias occidentales (a las que ofreció la paz en diversas ocasiones), sino la destrucción del comunismo y la creación de un “imperio alemán” en el Este que esclavizaría a los eslavos como “raza inferior”; colonialismo aplicado a europeos que nos escandaliza, pero que Francia, EEUU e Inglaterra ya habían puesto en práctica hasta la náusea con pueblos “de color”.

Hessel en apoyo
al partido de Cohn-Bendit.

Con todo lo que actualmente sabemos, la Segunda Guerra Mundial no cabe concebirla como una lucha entre la democracia y la tiranía, la ética y la infamia, según pretendieron hacernos creer los vencedores: fue una lucha entre distintos imperialismos, a cual más opresor e inmoral. Y de esa lucha brotó vencedora la putrefacta clase política actual, amparada en la hegemonía de los Estados Unidos e Israel, con las consecuencias que, pasados sesenta años, los ciudadanos conocemos de sobras (aunque las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, Dresde, Palestina o el gulag, entre otras atrocidades, dejaran claro desde el principio, para quien no quisiera taparse los ojos, lo que podía esperarse de los “antifascistas”). Pero Hessel pretende convencernos de que, pese a la corrupción, pese al crimen y el genocidio que precedió, acompañó y siguió a la victoria de los aliados, esa guerra fue una gesta épica; y que Hessel mismo debe servirnos de paradigma o modelo cívico para enfrentarnos, precisamente, a los herederos políticos de quienes ganaron. Semejante pretensión no puede sostenerse ni un segundo ante una conciencia crítica y bien informada sobre los hechos. Hessel miente. ¡No nos dejemos manipular!

Mimado por los comunistas, Hessel vivió en Buchenwald todo lo bien que se podía vivir en un campo de concentración de cualesquiera de los bandos en conflicto. Cierto es que los miembros de la Resistencia iban siendo liquidados a medida que avanzaba el curso de la guerra, pero lo que oculta Hessel al lector es que la Convención de Ginebra no amparaba a una guerrilla que, sin uniforme, lanzara alevosos ataques sorpresa –o sea, por la espalda- contra tropas regulares. El maquis, a la luz de la legislación militar internacional, estaba compuesto por criminales que podían ser ejecutados inmediatamente sobre el terreno de manera perfectamente legítima. Y así actuaron los aliados con los paracaidistas alemanes apresados que, con uniformes ingleses o americanos, habían precedido a la contraofensiva de la Wehrmacht en las Ardenas destruyendo o anulando postes de señalización y comunicaciones. No obstante, Hessel, espía y así reo de muerte, desconoció el horror en Buchenwald, ese celebérrimo horror del que, según Hessel, sólo tuvo noticias… ¡cuando leyó el libro de Kogon!

El 8 de septiembre, dieciséis de nosotros fuimos llamados a la torre. Balachowski nos confirmó, tres días después, que habían sido ejecutados. Nos ocultó los aspectos atroces del ahorcamiento que había averiguado. Estos horrores, como tantos otros, yo los descubriría tres años más tarde en El estado de las SS de Eugen Kogon, nuestro segundo salvador. Kogon trabajaba también en el barracón 50 con Ding-Schukler (sic), cuya confianza se había ganado. Estaba al corriente de los experimentos in vivo que Ding llevaba a cabo con “criminales”.[7]

La descripción que hace Hessel de su estancia en Buchenwald incluye pasajes como los siguientes:

Escuchaba las noticias de la radio alemana a través de un altavoz. La víspera del bombardeo de Gustloff, París había sido liberado por los Aliados. Una gran emoción. Alfred Balachowski vino a vernos y nos trajo conejo. Estaba rico.

Ignoramos hasta qué punto había que disfrutar de privilegios para comer conejo en Buchenwald, pero, desde luego, no es ésta la imagen que se nos ofrece habitualmente de un campo de concentración nazi. Por lo demás, el propio Hessel compara su destino con el de los denominados Muselmänner, quienes trabajaban hasta la extenuación y cuyo aspecto físico era lo más parecido al de un faquir. Convine no olvidar que en aquellos momentos, centenares de miles de mujeres y niños alemanes eran quemados vivos por los bombardeos incendiarios aliados y, en consecuencia, los nazis no se andaban con chiquitas a la hora de tratar a los prisioneros enemigos. En cualquier caso, quizá por ser privilegiados de los campos, entre los que al parecer se contaba Hessel, podían también organizarse en Buchenwald espectáculos artísticos:

También estaba Hewitt, a quien los SS habían autorizado a montar un cuarteto de cuerda que tocaba Mozart, por la noche, en uno de los barracones. Extraño campo, donde se podía tocar música y escribir tragedias.

Conejo, teatro… Curiosas formas del “horror”. ¡El propio Hessel tiene que reconocerlo, pues la norma canónica de aquello que debe ser, a los ojos del mundo, un Konzentrationslager alemán, no procede de su propia experiencia, sino del libro de Kogon, como él mismo ha admitido! Pero la metodología con que Kogon escribió su obra tiene un carácter tan nauseabundamente político como los criterios que permitieron seleccionar a Hessel para ser salvado del fusilamiento (Kogon, p. 15):

J’espère être parvenu, même sur les points les plus délicats, à dire la vérité toujours de telle sorte qu’elle serve au bien et non au mal.

Que sirva al “bien” significa aquí: a la causa aliada de Stalin y Roosevelt.

El promotor de la “transgresión” Daniel Cohn-Bendit.
Toda su vida ha sido un político profesional.

Hessel funcionario de la ONU, diplomático, político

La carrera de Hessel empezó después de la Segunda Guerra Mundial. Una recomendación de la esposa de Roosevelt le permitió formar parte del grupo de redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Sobre Roosevelt ya se conocen algunas exquisiteces morales, como, por ejemplo, durante la conferencia de Teherán (1943), su aprobación a las propuestas de Stalin de asesinar a 50.000 oficiales alemanes prisioneros. Cuando Churchill manifestó su repugnancia ante semejante sugerencia, Roosevelt respondió:

Como siempre, parece que me toca hacer de mediador en la contienda. ¿Por qué no lo dejamos en 49.500?

Y el hijo de Roosevelt, Elliot, se sumó al coro del crimen de guerra planificado con la siguiente afirmación:

Espero que se ocupen de esos cincuenta mil criminales de guerra, pero ¡que no se olviden de otros varios centenares de miles de nazis!

Roosevelt fue favorable a la aplicación del plan Kaufman/Morgenthau, del que ya hablaremos más abajo, cuya finalidad era el exterminio del pueblo alemán. En una conversación con el ministro del Interior de EEUU a propósito de dicho plan genocida, castraciones y esterilizaciones incluidas, Roosevelt afirmó:

Tenemos que ser duros con los alemanes, y me refiero al pueblo alemán, no sólo a los nazis. También tenemos que castrar a los alemanes de a pie, o cuando menos habrá que tratarles de tal forma que no puedan seguir alumbrando sin más a individuos que deseen continuar por el mismo camino que antes.[8]

Como es sabido, la bomba atómica norteamericana fue construida bajo el mandato de Roosevelt y lanzada sobre el Japón por orden del presidente Truman. Pues bien, Truman heredó un memorándum secreto redactado por Roosevelt y Churchill donde se establecía que “una vez construida la bomba, se podría, después de maduras consideraciones, utilizar contra los japoneses, a los que se advertiría que se repetiría esta acción hasta que se rindieran.” No creemos que se pueda gozar de la amistad de la esposa de Roosevelt inocentemente. Mientras ella promovía la futura Declaración Universal de los Derechos Humanos, su marido, en la habitación contigua, diseñaba políticamente el arma absoluta y redactaba el documento que iba a permitir utilizarla contra decenas de miles de civiles inocentes. La ética no tolera estas ambigüedades. ¿Qué dijo la señora Roosevelt cuando Truman arrojó finalmente el “horror” –este sí, de verdad- sobre las cabezas de las mujeres y los niños japoneses? Agárrense, indignados: “Truman tomó la única decisión que podía”, pues el uso de la bomba era necesario “para evitar el tremendo sacrificio de vidas estadounidenses”. Pero esta afirmación es éticamente insostenible, además de una mentira de hecho: los norteamericanos estaban ya perfectamente informados de que la intención del Japón era rendirse de manera inmediata. El problema consistía precisamente en eso, porque EEUU buscaba poder lanzar la bomba para conocer sus efectos reales e intimidar, de paso, a la Unión Soviética. Por si fuera poco, una vez lanzada la de Hiroshima, y todo ello con el supuesto fin de salvar más vidas americanas, los héroes de la libertad glorificados por Hollywood lanzaron un segundo artilugio mortífero sobre Nagasaki. Eleanor, la amiga de Hessel, legitimó estas atrocidades. A tenor del favor que gozaba de la primera dama, no creemos que Hessel se lo reprochara como merecía… Una vez más, los amigos de Hessel le delatan. Toda su influencia personal procede de dudosos contactos con el estamento político oligárquico, y ello hasta niveles verdaderamente asombrosos. Ora son los criminales comunistas, ora los criminales capitalistas, pero Hessel no deja nunca de beneficiarse de singulares referentes humanos de la “barbarie” del siglo XX. Todo ello, empero, en nombre de unos “ideales maravillosos”, cuya encarnación humana él, como judío de Buchenwald, representaría paradigmáticamente.

Es cierto que Hessel cuenta también con el apoyo de Daniel Cohn-Bendit, el mítico dirigente “rebelde” de mayo del 68 convertido de por vida en funcionario de las instituciones europeas. Pero Cohn-Bendit no es precisamente un dechado de ética, siendo así que en su heroica juventud se dedicó a promover argumentaciones político-filosóficas a favor de las relaciones sexuales entre adultos y niños. Se le considera un legitimador ideológico de la pederastia y ha tenido que pedir perdón por ello (“La Vanguardia”, 22-2-2001):

Veintiséis años más tarde, la hija de Ulrike Meinhof desentierra varias entrevistas y un viejo libro Le grand bazar, publicado en 1975, sin que entonces llamase la atención, haciendo afirmaciones de este tipo: ‘Ocurrió que algunos niños me abrían la bragueta y me hacían cosquillas. Yo reaccionaba de manera diferente según las circunstancias. A veces, les decía a los niños: ¿Por qué no jugáis entre vosotros…? Pero ellos seguían y yo terminaba por acariciarlos’. Cohn-Bendit agrega: ‘Mi ligue con los chavales tomaba, rápido, formas eróticas…’ Estas afirmaciones y comentarios formaban parte de su libro, en el que su autor evoca su aventura personal en los medios ‘contra-culturales’ franceses y alemanes de los años sesenta y setenta, contando, con mucho detalle, sus grandes experiencias y grandes debates en materia de educación y sexualidad, y abogando, con distinto énfasis, en muy distintas ‘liberaciones’. Veinticinco años más tarde, Cohn-Bendit descubre horrorizado, afirma, el ‘alcance’ de sus declaraciones, realizadas, según él, ‘para escandalizar a los burgueses’. Cohn-Bendit sale al paso de cualquier sospecha de pederastia, declarando: ‘Nunca tuve relaciones sexuales con ningún niño. Por otra parte, los padres y los niños de la guardería donde yo trabajaba publicaron una carta abierta en la prensa alemana, insistiendo que jamás hubo la menor sospecha de pederastia. No hay ninguna duda’. El semanario L’Express desentierra hoy esta historia, y pone en boca de Cohn-Bendit esta frase: ‘Sabiendo lo que hoy sé sobre abusos sexuales, siento un remordimiento profundo por haber llegado a escribir y declarar estas cosas…’. Cohn-Bendit intenta explicarse afirmando que, en verdad, muchas de las afirmaciones de su libro Le grand bazar son sencillamente falsas, poniendo como propias ‘reflexiones sobre la sexualidad infantil que corrían entre los grupos contraculturales’. ‘Hoy -concluye Cohn-Bendit en L’Express- todo esto parece horrible e incomprensible. Y quizá lo sea. Pero, en mi libro, es un condensado de las discusiones que sosteníamos padres y educadores en la guardería donde yo trabajaba’.

Hessel y Cohn-Bendit son correligionarios del partido Europe Ecologie. Pero un ciudadano indignado nunca aceptaría compartir escaño u opción política con un personaje capaz de semejantes afirmaciones, sobre cuyas consecuencias no basta con disculparse. Quien en edad adulta ha dicho: “podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme” (1976), tiene que dimitir de cualquier cargo público. Pero Cohn-Bendit, muy a la española, no soltó jamás su poltrona y no parece que Hessel se lo haya reprochado. Al contrario, le apoyó públicamente el 9 de febrero de 2011 en la campaña electoral de Europe Écologie. Una vez más, la política pasa por delante de la ética en Hessel. ¿Cuenta este personaje con autoridad moral alguna para tutelar filosóficamente la rebelión de los indignados? Que el lector juzgue por sí mismo.

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[1]Hessel, S., Mi baile con el siglo, Barcelona, Destino, 2011, p. 40.

[2]Op. cit., p. 33.

[3] Traducimos directamente de la versión francesa, pero, para mayor seguridad, hemos confrontado el texto con la versión original (p. 260) y constatado que la francesa es más extensa e incluye detalles que no se encuentran en la edición alemana, pese a lo cual el sentido es básicamente el mismo: “SS Besuche fanden in den Lagern haufig statt. Die Lagerführung entwickelte dabei eine merkwürdige Praxis: einerseits verschleierte sie die Zusammenhänge, anderseitszeigte sie besondere Schaustücke. Einrichtungen, die auf Marterungen der Häftlinge hinweisen konnten, wurden bei den Führungen übergangen, derartige Gegenstände versteck. So kam zum Beispiel der berüchtige „Bock“, wenn er auf dem Appellplatz stand, so lange in eine Wohnbaracke, bis die Besucher wieder gegangen waren. En la versión francesa se encuentra la siguiente precisión, ausente en la alemana: Une fois, semble-t-il, on oublia de prendre ces mesures de prudence : un visitant ayant demandé quel était cet instrument, l’un des chefs de camp répondit que c’était un modèle de menuiserie servant à fabriquer des formes spéciales. Les potences et les pieux auxquels on pendait les détenus étaient également rangés chaque fois.

[4] Versión francesa: Les directions des camps n’étaient pas capables d’exercer sur des dizaines de milliers de serfs un contrôle autre que purement extérieur et sporadique.Elles ignoraient ce qui se passait réellement derrière les barbelés.Versión alemana (p. 280) : Die Lagerführungen waren nicht imstande, Zehntausende von Unterjochten anders als rein äuBerlich und durch plötzliche Eingriffe zu kontrolieren. Was hinter dem Stacheldraht wirklich vorging, blieb ihnen verborgen.

[5]Traducimos al castellano: “(…) en Buchenwald, Kogon pasó parte de su tiempo trabajando como oficinista para el doctor Erwin Ding-Shuler, quien lideraba la sala de experimentación del tifus del campo. Según las propias declaraciones de Kogon, fue capaz de desarrollar una relación que bordeaba la confianza con Ding–Schuler después de convertirse en su oficinista en 1943. A partir de entonces, tenía con él conversaciones sobre asuntos familiares, la situación política y el frente. De acuerdo con Kogon, gracias a su influencia con Ding–Schuler, fue capaz de salvar la vida de muchos prisioneros, incluido Stéphane Hessel, cambiando sus identidades con aquellos que habían muerto de tifus. A principios de abril de 1945, Kogon y el jefe de enfermeros prisioneros de la sala de experimentación con tifus, Arthur Dietsch (sic) supieron por el propio Ding-Schuler que sus nombres estaban en la lista de 46 prisioneros que los SS querían ejecutar inmediatamente antes de la esperada liberación del campo. Ding-Schuler salvo la vida de Kogon al final de la guerra escondiéndolo en un cajón de embalaje y sacándolo ilegalmente de Buchenwald.

[6]Hessel, S., Mi baile con el siglo. Memorias, Barcelona, Destino, 2011, p. 100.

[7) Hessel, S., Bailando con el siglo, op. cit., p. 99.

[8]Reagan, Geoffrey: Guerras, políticos y mentiras. Cómo nos engañan manipulando el pasado y el presente, Barcelona, Crítica, 2006, p. 45.

Publicado por ENSPO en

October 8, 2012 : Coup dÉtat? Putsch? Golpe de Estado?

1 de noviembre de 2012

……..LOS “GOLPISTAS”…?

Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)…. GOBIERNO…. PUEBLO…

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Este blog reproduce a continuación casi la totalidad del artículo publicado en FILOSOFÍA CRÍTICA con el titular de

“La alta finanza sionista toma el poder en Europa“:

El putsch, que el carácter antidemocrático del Tratado de Maastricht y las instituciones comunitarias habían preparado a lo largo de décadas, es un hecho (denomínase MEDE la monstruosa criatura y nació el pasado 8 de octubre). Además, está provocando otros coups d’état, consecuencia de la fechoría matriz, en Grecia, Italia y… España. [01]

La denominada “crisis económica” ha sido provocada expresamente desde oscuros cenáculos y logias para poder implementar aquello que Naomi Klein denomina “la doctrina del shock”. Había que generar en Europa una “situación histórica” que legitimara el “estado de excepción” desde el cual argumentar “medidas extremas necesarias” que en condiciones normales la gran masa de la ciudadanía europea no aceptaría. Dichas medidas, de índole neoliberal, tienen como finalidad desmantelar el denominado “Estado social y democrático de derecho”, una carcasa propagandística construida después de la Segunda Guerra Mundial y concebida para evitar el avance del comunismo o el retorno del fascismo, pero en beneficio de la oligarquía occidental, no de “la gente”, como nos han hecho creer hasta hoy. Ahora bien, el montaje de cartón piedra, que jamás fue una democracia, ya no es necesario, sino harto molesto, un engorro para los planes oligárquicos de dominación mundial.

Se necesita, además, una Europa dócil, absorta en sus propios problemas económicos internos, de cara a los grandes acontecimientos que espéranse con fervor en Oriente Medio: la construcción de Eretz Israel (que, en la mente transtornada de los sionistas, debe preceder a la llegada del Mesías). La única amenaza política que por nuestros pagos pesaba sobre ese proyecto delirante era la posible reacción de los pueblos europeos en solidaridad con Palestina. Pero si conocemos el mismo tipo de miseria que las chozas del Brasil, quizá ya no tengamos ni tiempo ni ganas para ocuparnos de los lejanos y ajenos asuntos de la Tierra Prometida.

El golpe de Estado se concreta en el llamado MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad), una suerte de FMI continental que eleva hasta cimas hasta ahora inéditas la naturaleza opaca, antidemocrática y bochornosamente oligárquica de las instituciones de la Unión Europea. Para que nos hagamos una idea de lo que el MEDE es, puede decirse que se trata de un instrumento de chantaje político, apoyado en la deuda soberana, que forzará a los Estados deudores a adoptar ciertas medidas económicas neoliberales si quieren seguir recibiendo créditos para pagar… los intereses de una deuda provocada por los propios prestamistas. [02]

El MEDE, vinculado al proyecto Euro Plus, o sea, al “fortalecimiento” de la moneda única, establece unos requisitos muy claros que incluso “El País” (órgano de Goldman Sachs) reconoce abiertamente con total desparpajo:

El Pacto por el Euro Plus consiste en una serie de compromisos que deben asumir los miembros del euro y los demás países de la UE que voluntariamente deseen suscribirlo para impulsar la competitividad (a base de la contención salarial), fomentar el empleo (reformas del mercado laboral); asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas (control del gasto en pensiones, sanidad y prestaciones sociales) y reforzar la estabilidad financiera (reforma de la supervisión y nuevas pruebas de resistencia a la banca). (El País, 26 de marzo de 2011).

Todo esto ha sucedido sin que la gente, en general, se entere o sea plenamente consciente de las implicaciones de hechos y noticias “sin importancia”, pero los políticos profesionales de la casta sí que se enteran (!vaya si se enteran!) y están actuando -ejemplar es el caso catalán– en consecuencia. Dentro del grupo de países que deben ser sometidos a la doctrina del shock, los siguientes después de Grecia e Irlanda son Italia y España. En estos momentos es España el Estado que se encuentra en el centro del huracán… Las veleidades secesionistas de Cataluña forman parte de los elementos tormentosos, pero todavía no está muy claro si la marca “España” va a seguir funcionando como hasta ahora o si la zona peninsular quedará fragmentada en micro-estados más manejables, entre ellos Cataluña y el País Vasco. En cualquier caso, el MEDE significa algo así como un gobierno económico de banqueros, pero un gobierno no electo y completamente “privado”. Organismo oligárquico neoliberal, sionista y criminal para el allanamiento del pueblo de Europa sería su definición más cautelosa.

El MEDE se puso en funcionamiento, como digo, el 8 de octubre de 2012. Según informa “El Triangle” el 19 de octubre de 2012,

(…) asumirá las competencias de gestionar el crédito en los estados miembros -el fondo de rescate-, y nacido con unas peculiares condiciones: sus propiedades y activos disfrutan de inmunidad total ante los estados de la UE y son ajenos a cualquier control de las instituciones de las democracias estatales; y sus integrantes -del director a cualquier empleado- están exentos de cualquier tipo de proceso legal por sus actividades vinculadas con el MEDE.

Nadie podrá investigar al MEDE. Sus miembros no rinden cuentas ante el poder judicial, pero gobiernan Europa. Más o menos como el rey de España, pero en este caso es el usurero el que toma el poder en todo el continente, y no precisamente como monarca constitucional, que reina “pero no gobierna”, sino como monarca absoluto. Es el triunfo de la alta finanza sionista pronosticado por  Hitler. Que quienes hoy mandan abonen con sus actos al archi-enemigo nazi es su mayor vergüenza. Los representantes políticos electos de la “democracia”, en primer lugar la casta anti-alemana de ocupación de Alemania (que trabaja activamente para que toda Europa odie a este país como causante y beneficiario “nazi” de la crisis, algo que ha podido verse en las manifestaciones de indignados de Grecia) son los únicos responsables de semejante ignominia, son ellos efectivamente quienes signan la entrega de sus respectivos estados a la oligarquía sionista transnacional.
Para aquellos que sospechen que todo lo dicho es una exageración, nada menos que Jürgen Habermas, alguien poco sospechoso de fascismo (no como nosotros, asesinos SS convictos y confesos), ha afirmado que estamos ante un golpe de Estado financieroa ambos lados del Atlántico:

En su nuevo libro titulado Zur Verfassung Europas (Sobre la Constitución Europea) Jürgen Habermas, el miembro más relevante de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt, describe cómo la presión de la crisis y la histeria de los mercados han aplastado la democracia dentro de la Unión Europea. El poder ha dejado de pertenecer a los ciudadanos y se lo han apropiado instituciones como el Consejo Europeo, cuya legitimidad democrática es bastante cuestionable. Habermas sugiere básicamente que los tecnócratas han llevado a cabo, eficaz y silenciosamente, un golpe de estado financiero. Está ocurriendo algo inesperado: un retroceso democrático a ambas orillas del Atlántico.

El MEDE culmina las tareas del Consejo Europeo en aplicación del Tratado de Maastricht: la imposición a Europa de la doctrina neoliberal, el fin del “modelo europeo” heredado, en última instancia, del fascismo (Keynes se limitó a plagiar a Hitler). Sólo le faltaba añadir a Habermas, pero ese hueco ya lo cubre Petras, quién es el autor o sujeto del golpe de Estado y sus relaciones con el sionismo. A ellas nos hemos referido en otras entradas y seguiremos ampliando la información con nuevas posts de la serie “Milton Friedman y la ideología oligárquica”.

Todo esto está pasando de verdad. No es un sueño. Despertad, compatriotas, o pronto será demasiado tarde. En la tiranía que se acerca, seréis esclavos, no hombres libres.

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[01]: La secesión de Cataluña es sólo uno de los escenarios locales de la ensordecida, alevosa y criminal toma del poder político por parte de la oligarquía financiera. Aquí, gracias a la extraordinaria estupidez de los catalanistas, y a diferencia del resto de Europa, donde la oligarquía avanza de puntillas, se alzará el Hombre de la Tijera ruidosamente en volandas de muchedumbres narcotizadas por 30 años de lavado de cerebro pseudo nacionalista. Quien nos trae el neoliberalismo es, en efecto, Artur Mas, pero los principales y futuros perjudicados por los recortes, ya sodomizados además repetidas veces para que no les quepa ninguna duda razonable sobre lo que les espera, aplauden al traidor como liberador de una inexistente “opresión” madrileña. Nunca tantos idiotas estuvieron tan contentos con su propia desgracia.
Artur Mas dixit(29 de octubre de 2012, “El País”, p. 12):

Nuestra transición nacional hacia el Estado propio pasa necesariamente por seguir formando parte de Europa, y el primer paso es cumplir las obligaciones que fija la UE. Asumiremos la gestión de la Tesorería General de la Seguridad Social y de las cotizaciones, de manera que nos permitan hacer un mercado de trabajo más dinámico y creador de puestos de trabajo.

Ya sabemos cuál es el significado de estas afirmaciones en términos de doctrina neoliberal: MEDE y desregulación laboral. Pero a la hora de comerse el pastel en su casa, el “patriota” Mas no escatima.

[02]: Véase al repecto la noticia, muy edulcorada, de “El País”:

http://elpais.com/diario/2011/03/26/economia/1301094003_850215.html

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DOCUMENTACIÓN ANEXA Texto completo del Tratado MEDE:
http://www.eurozone.europa.eu/media/582869/01-tesm2.es12.pdf
Significado del Tratado MEDE (que confirma los temores de Habermas expresados en 2011):
http://financialred.com/mede-o-la-impunidad-del-poder-absoluto/
El pasado 8 de octubre comenzó a funcionar el MEDE, siglas que responden al nombre de Mecanismo Europeo De Estabilidad. Se puede definir al MEDE como una nueva institución financiera gubernamental que viene a asumir las funciones que temporalmente desempeñaron el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera. En principio el MEDE nace con el objetivo de facilitar ayuda financiera en forma de préstamos a aquellos países de la Zona Euro que sufran graves problemas de financiación. Una ayuda financiera que sólo se activará tras la petición del país en cuestión, y tras la cual un grupo formado por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo evaluarán las necesidades de financiación, procediendo a negociar las condiciones de financiación.
El núcleo central del MEDE, encargado de tomar las decisiones de mayor transcendencia, está formado por los ministros de Economía y Finanzas de los diferentes países de la Zona Euro, siendo su Director Ejecutivo el alemán Klaus Regling.
Aúnque su capacidad real de préstamo será de 500.000 millones de euros, el MEDE está dotado de 700.000 millones de euros. De esta cantidad, 80.000 millones de euros serán aportaciones directas de capital de los estados miembros de la Zona Euro, mientras que los 620.000 millones de euros restantes son aportaciones de esos mismos estados en forma de avales de capital movilizable. Como la aportación de cada estado es proporcional al peso que se tenga en el Banco Central Europeo, a España le corresponderán aportar 9.523 millones de euros en capital desembolsado y otros 73.804 millones de euros en forma de garantías y de capital movilizable.
Impunidad e inmunidad total frente a los estados Si aparentemente el MEDE es la última institución creado bajo la excusa de los rescates financieros, tras la lectura del Tratado que lo constituye descubriremos un gran número de aspectos preocupantes y alarmantes que nos aclaran por qué esta institución ha sido creada a la sombra de opinión pública europea.
El verdadero rostro del MEDE es el de un monstruo que se erige como un Estado absoluto, como el único Estado realmente soberano, situándose por encima de cualquier legislación estatal.
El patrimonio del MEDE, sus propiedades y sus activos, poseen una inmunidad judicial total frente a cualquier tipo de acción judicial del resto de los estados miembros. Su patrimonio no podrá ser objeto de investigación, requisa, confiscación, expropiación o cualquier otra forma de embargo o ejecución resultante de alguna acción ejecutiva, judicial, administrativa o legislativa.
Asimismo, los activos del MEDE están exentos de cualquier tipo de restricción, regulación o medida de control de cualquier naturaleza. Respecto a sus archivos y todos los documentos que le pertenezcan o estén en su posesión, serán totalmente inviolables.
Además, los locales del MEDE serán inviolables, y su personal goza de inmunidad jurisdiccional en relación con sus actuaciones. Por otro lado, el patrimonio y los ingresos del MEDE están exentos de cualquier fiscalidad, mientras que los salarios y los emolumentos de sus miembros quedan exentos de todo impuesto nacional sobre la renta.
Esta inviolabilidad de sus activos y archivos, y la inmunidad de sus altos cargos, que no podrán ser juzgados ni investigados por sus actividades profesionales, nos sitúa ante una suerte de Estado virtual que goza de un status superior al del resto de estados miembros. Una especie de golpe de estado financiero, uno más, bajo la ya eterna excusa de la crisis y sus rescates.

Publicado porENSPOen8:56 a.m.
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2 comentarios:

Anónimo dijo…
Bueno ya tenemos al nuevo papado, espada espiritual, que gobernará sobre las naciones sin que nadie más que Dios (el del tabernáculo vacio, o de los infinitos ceros del dinero-crédito) esté por encima de él para juzgar sus actos. Éste es el golpe de estado, oficial en toda regla, por parte de la oligarquía y la confirmación de la esclavitud de los pueblos de Europa y la servidumbre de la economía productiva de éstos subyugada por el parasitismo sin fin de la oligarquía financiera promotora del NOM.
6:23 a.m.
ENSPOdijo…
En efecto, estamos entrando en una nueva era de dará culminación a todas las esperanzas mesiánicas. Ahora sólo falta una guerra en Oriente Medio para que los acontecimientos empiecen a precipitarse más rápido incluso que nuestra capacidad para poder analizarlos o simplemente comentarlos. Pero hay “acontecimientos” que avanzan de puntillas, como éste del MEDE, que la prensa oligárquica ha encubierto haciendo honor a las verdaderas funciones del “cuarto poder”: ser una simple extensión de los otros tres.
11:18 a.m.

“tiranía democrática”!

25 de marzo de 2011

Cada día con más frecuencia, se están produciendo hechos que confirman que Europa y el mundo occidental, en general, se deslizan hacia una tiranía prohibicionista, en nombre, una vez más, de la “libertad”, los “derechos humanos” y de la “democracia”. 

 Dos ejemplos: El primero es una noticia que hemos conocido a través de una web fanáticamente representativa del Big Brother orweliano que parece ser el ideal del “Sistema”  hoy dominante:

Barcelona * Paisos Catalans
El Juzgado Penal nº 15 de Barcelona ha ordenado la destrucción de todos los ejemplares de 17 títulos de libros, un busto de Hitler, una esvástica de hierro, cascos militares y fotografías y carteles de temática nacionalsocialista decomisados en la librería Europa, cuyo propietario, Pedro Varela, está encarcelado tras ser condenado por un delito de difusión de ideas genocidas y contra los derechos fundamentales garantizados por la Constitución.
Entre los títulos que se deberán destruir, se encuentran libros como Mi lucha, Raza, inteligencia y educación, Los protocolos de Sión o discursos completos del Hitler de 1933, 1934 y 1935.
El abogado de Varela había solicitado la devolución de los libros decomisados que no tenían relación con el delito que se le imputó, en total, 4.793 ejemplares correspondientes a 48 títulos diferentes.
El juez ha indicado a la División de Información de los Mossos d’Esquadra que revisen el listado presentado por el librero y se devuelvan aquellos libros, banderas y material de oficina requisado que no tengan relación con el delito.

Publicado por SARE ANTIFAXISTA en miércoles, marzo 23, 2011
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El segundo ejemplo es la imposición de una llamada “ideologia de género”
que atenta contra las bases morales de la familia. El caso más dramático de
esta política se denuncia en “Alfa y Omega” (Madrid, 24 marzo 2011/ pág. 25):

La historia parece sacada de una novela de George Orwell, o de la China de Mao Zedong. Sin embargo, está ocurriendo en Alemania, en pleno 2011: cinco padres han ingresado ya en prisión, y otros 35 podrían hacerlo próximamente, por negarse a que sus hijos participen en los talleres de Educación sexual obligatoria, impuestos por el Estado. 
  
Las familias, todas de la localidad de Salzkotten, se oponen a que sus hijos participen en el programa de educación sexual Mi cuerpo es mío, que el Estado alemán estableció en 2005, y que incluye una parte práctica e interactiva, en la que los menores participan como protagonistas en talleres de sexualidad, representan roles y tienen que abordar cuestiones como la masturbación y la homosexualidad, desde la perspectiva de la ideología de género. 
  
Lo más llamativo es que estas familias han llevado a sus hijos a la escuela Liborius, un colegio católico que, sin embargo, está obligado por las autoridades locales a impartir estos talleres. Al considerar que esta formación es contraria a la que desean para sus hijos, y viola su derecho a educar a sus hijos conforme a sus convicciones, los padres han estado sacando a sus hijos del centro durante las horas en que se impartían los talleres. Hace unos días, la Policía se personó en sus casas con una orden de arresto. 
  
La primera en ser encarcelada fue una madre de 12 hijos, condenada a seis semanas en prisión, a la que han seguido otros dos padres, uno con 8 hijos y otro con 10. El pasado septiembre, otra madre de cuatro hijos estuvo cinco días en prisión, y el pasado mes de agosto, un padre de doce hijos fue encarcelado, durante 40 días, por los mismos motivos. También en 2007, otras dos familias que sacaban a sus hijos del aula durante esos talleres tuvieron que someterse a un curso (de 4 días) de re-educación sexual, que incluía la participación interactiva y obligatoria en Mi cuerpo es mío
  
A pesar del silencio mediático generalizado, la reacción no se ha hecho esperar, y la Alliance Defense Fund se ha hecho cargo de la defensa de estas familias ante el Tribunal de Estrasburgo, al considerar que, con estos programas, Alemania vulnera la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Convenio para la Protección de las Libertades Fundamentales, que reconocen «el derecho de los padres a garantizar la educación y la enseñanza de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas, morales y pedagógicas». En España, Profesionales por la Ética ha impulsado una Declaración en defensa de estas familias, que ya han ratificado 43 asociaciones de ocho países europeos, Estados Unidos, Kenya, Filipinas y México.
 

    

J.A.M. 

 
 
 
 
 
 
 

 

  
 
 

 

Barcelona: cárcel por delito de “impreSión”

11 de octubre de 2009

Del blog  Las crónicas de Juan Fernández Krohn, editadas  en periodistadigital.com , recogemos fragmentos de un comentario sobre recientes sentencias de la Audiencia de Barcelona sobre “delitos de opinión”:

Las Ediciones Nueva Republica son una editorial considerada revisionista que acaba de verse condenada por negacionista ahora en la Audiencia provincial de Barcelona (1) En este tema, sea dicho de entrada, soy consciente de adentrarme en aguas profundas, aqui ya lo saben, pero tampoco es la primera vez ni sera la unica mas que seguro. He seguido de no muy lejos -por la via del Internet- la actividades de esta editora sobre todo desde que publicaron el libro sobre el FES que incluia un texto de mi propia pluma como aqui ya saben. Y en el asunto que ahora nos ocupa mantengo una postura analoga -desde luego, ¿por que no deberia ser asi?- a la que ya tengo aqui defendida en el caso de David Irving que me ganó algunos ataques virulentos en esta bitacora.

Si es cierto que la libertad de expresion tiene sus limites tambien es verdad que estan en mala posicion para defenderlos y aplicarlos los que tanto la invocaron, siempre de forma absoluta. Las revisiones son el pan nuestro del historiador y de la historiografia, como declaro una vez con gran acierto el historiador aleman “revisionista” Ernest Nolte que escapo siempre (por poco) él mismo al perseguimiento en los tribunales. He venido pues como digo siguiendo una tras otra las publicaciones sucesivas de esta editorial desde ya hace tiempo y es obvio que la linea central de inspiracion de su oferta edtorial lo es justamente la Memoria historica de los vencedores del 36 y de sus amigos y aliados (de entonces)…La historia es campo de batalla, ideologica y de propaganda; la literatura -incluso en su forma puramente narrativa- no lo es menos, ya creo haberlo venido aqui probando e ilustrando desde que esta bitacora inicio su singladura. Y si bien es cierto que las lineas de frente andan mucho mas activas en el terreno historico, que en el puramente literario, en España y hoy por hoy y ya desde hace algun tiempo; el de la literatura es un terreno neuralgico que no debe de forma alguna verse desguarnecido.

(…/…)

Hay tambien una razon que me pilla si cabe un poco mas de cerca habida cuenta de los años (ya) largos que llevo residiendo en Belgica y lo es el nombre de Leon Degrelle del que la editora perseguida habra publicado en los ultimos tiempos sus dos titulos mas divulgados, “Almas ardientes” y “La campaña de Rusia, el primero un texto de poesia heroica (en prosa) que llevaba en su (primera) edicion española un prologo plagado de elogios nada menos que de Gregorio Marañon -para algunos sin duda uno mas en la lista (interminable) de exponentes de literatura española “fascista”-, y el segundo, el propio testimonio de su autor de lo que vivio al frente de la Legion Valona en el frente del Este. La condena a muerte de Leon Degrelle siempre en vigor en Belgica es un anacronismo clamoroso y estrepitoso con pocos parangones en la Europa de la UE, ya lo tengo dicho y mantenido en esta bitacora, sin atenerme por cierto en nada a las consecuencias (…); y ni siquiera su condena por el Tribunal constiucional (español) poco antes de su muerte invalida en modo alguno el valor de esos escritos.

LLOPART ggggg

Birmingham: obscuro porvenir en Europa

6 de septiembre de 2009

Los medios de comunicación insisten en llamar “antifascistas” a los inmigrantes violentos y a sus aliados ó “tontos útiles” de la Izquierda autóctona, cuando en la calle se enfrentan a quienes se oponen a la islamización ó a la inmigración ilegal (ó legal)… Es más… a quienes se oponen a la “invasión”… la prensa les califica de “extrema derecha”…  Esto es lo que hace el diario británico Mail al informar de recientes desórdenes callejeros producidos en Birmingham:

“Police arrest 30 after violent street clashes between anti-fascists and right-wing ‘English Defence League’ protesters in Birmingham.”
MAS ANTIFAS BIRMINGHAN 4
 BIR Israel  10
 BIRMIGHAM  blancos 8
 
EDL  BLANCOS BIRMINGHAM 6

 

 BIRMIGHAM  blancos 7

Sobre esta noticia informa Nueva Europa:

Una demostración autorizada del grupo nacionalista
The English Defence League en central Birmingham teminó violentamente cuando se le enfrentó un grupo de izquierdas, Antifas y “asiaticos” con el lema del antifascísmo.

‘Mas o menos  250 personas luchando entre ellas
Docenas de policías y un helicoptero trataron de contener la lucha.

manifiesto del guerrero

10 de octubre de 2008

Tras la segunda guerra mundial, en algunas islas del Océano Pacífico quedaron emboscados algunos soldados nipones que nunca se rindieron ya que su honor les impedía entregarse; del mismo modo, ya empezado el siglo xxi, algunos hombres libres se niegan a claudicar ante  el sistema globalizador.

La carta anónima que   hemos encontrado en un blog pertenece al tipo humano del guerrero:

La revolución debe venir exclusivamente de hombres blancos. Sin embargo, muchos hombres blancos, debilitados por las ideas “feministas” creen todavía en las “soluciones pacíficas”.

Entré en esta lucha cuando comprendí que ”la belleza de la mujer blanca no debe perecer en la Tierra “, aunque por regla general, la mujer salvaguardará a los individuos y a sus familias por encima de la supervivencia de nuestra raza. Para una mujer vulgar un guerrero, arriesgando su vida y la libertad no es un buen proveedor para el sustento diario.

Las mujeres que conozco desprecian al guerrero y dicen: Queremos un hombre “responsable”.

Bien… ser “responsable” en un país ocupado por los enemigos equivale a la traición y la esclavitud. Los que llaman “hombres responsables” trabajan toda su vida para tener casa, fincas y así se encadenan con deudas. Luego pagan la mitad de su salario en impuestos que el Sistema utiliza para financiar el asesinato de su raza. Después de trabajar, se visten con su ropa fabricada en China, comen sus platos coreanos, y en su televisión japonesa, ven como las mujeres blancas coquetean con judíos, negros y mestizos. Yo voy con la verdad por delante; por eso las mujeres vulgares me odian.

Desde los albores de la historia, los hombres sin poder han levantado ejércitos con la promesa o premio de pillaje, la venganza y la captura de las mujeres. No hay otras motivaciones o posibles recompensas. Pierden el tiempo quienes traten de intimidar a los posiblemente últimos guerreros blancos con palabras rimbombantes como: robo, violación y asesinato. La “ley” que invocan quienes están en el poder es la “ley” que usan para esclavizar a los que están fuera del poder.

El hombre blanco es un esclavo derrotado y cómico, burlado por el mundo y despreciado o utilizado por su propia mujer. El sistema siempre habla de dar prioridad a “las mujeres y a las minorías”… Utilizan a las propias mujeres blancas contra el hombre blanco. Y somos los hombres blancos ya la verdadera minoría que debe y tiene que ser libre. Aceptar las cadenas supondría la desaparición de su raza y la pérdida de nuestras mujeres.

La otra opción sería examinar y venerar las palabras de Robert Jay Mathews, como él habla desde su tumba: ”Entregad sus almas a sus Dioses y cargad sus armas, es tiempo para ocuparse del plomo. Somos las legiones de los condenados, el Ejército de los ya muertos ….” A menos que tengamos un ejército invisible de Bárbaros totales, desprovistos de piedad, de compasión, de dudas, de restrictivos moralismos, estamos condenados. El que practica la caballerosidad con el enemigo, cuando el enemigo es un bellaco, pelea con ambas manos atadas a su espalda. Nuestro ejército debe tener compromiso, como los kamikaze palestinos, para liberar a nuestra tierra.

Mejor vivir un día como un león, que cién años como una oveja. Tomemos el pillaje, las mujeres y la vida de nuestros enemigos. No pasemos nuestra breve estancia en Midgard en ocioso deleite.

 

Nuestros antepasados Vikingos nos marcan el camino en sus incursiones y lucha contra los que ocupaban el poder en Europa doce siglos atrás.

La civilización está en su ocaso: estamos en guerra!. ¡¡¡Seamos un Berserker hasta el día de la partida hacia el Valhalla…!!!

Tras de la anarquía y la revolución puede surgir una nueva nación Blanca. Y si no tenemos el triunfo, que el enemigo hable con horror, para las generaciones venideras, de la furia de los últimos hombres del Norte.


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