Archive for the ‘Aristocracia’ Category

La “desinformación” informativa… del “Ministro de la Verdad”…

9 de mayo de 2012

 

…Cuando los datos presuntamente informativos son abrumadoramente abundantes tratar de decubrir o conocer lo que más se acerque a la realidad objetiva es tarea muy difícil… Es posible que las medias verdades y las medias mentiras estén repartidas emn proporciones parejas…. Nuestra misión y desafío es distinguirlas…

Aquí tenemos un blog ( http://winstonsmithministryoftruth.blogspot.com.es) que tiene muy interesantes y sorprendentes informaciones. Probablemente en su mayoría son ciertas… pero, siempre queda  la duda…En todo caso, está inspirado en el Ministerio de la Verdad que George Orwell describió en su profético libro “1984”…

Friday, 31 December 2010

Non-Jews are dogs

Jewish professor Sacha Stern writes:

“The non-Jews are considered similar to dogs; they are even, according to the Mekhilta, of a lesser account than dogs. Ishmael, the ancestor of the Arabs, is “equal to a dog”, for both he and the dog eat carrion. Eating together with an uncircumcised is like eating together with a dog: for a dog is also uncircumcised. R. Akiva told Turnus Rufus that he appeared to him in a dream as a dog, and with good reason: for ‘what is the difference between you and dogs-you eat and drink, and so do they, you bear fruits and multiply, and so do they, you will eventually die, and so will they.’

It is quite clear that these statements aim at conveying that the non-Jews share
the general features of the animal world, and particularly the lowliness of dogs.”
Jewish professor Israel Shahak writes:
“Thus an Orthodox Jew learns from his earliest youth, as part of his sacred studies, that
Gentiles are compared to dogs, that it is a sin to praise them, and so on and so forth.”
===
Fuente:

Thursday, 30 December 2010

“A woman is a sack full of excrement”

The Talmud, the highest authority in Rabbinical Judaism, has some charming things to say on the fairer sex:

Professor Israel Shahak of the Hebrew University of Jerusalem, a survivor of the Warsaw Ghetto & Nazi concentration camp Bergen-Belsen writes:
“The numerous misogynistic statements in the Talmud and in talmudic literature constitute a part of every Haredi male’s sacred study. The statement in Tractate Shabat, page 152b, defining a woman is exemplary: ‘A woman is a sack full of excrement.'” page 38

The Soncino, English language edition of the Babylonian Talmud, Shabbath 152a reads:
“Though a woman be as a pitcher full of filth and her mouth full of blood, yet all speed after her.” source
===
Fuente:

la sexualidad en la Helade y las mentiras “modernas” sobre la Antigüedad

3 de enero de 2012

En un blog titulado EUROPA SOBERANA se publicó íntegramente un libro de los que no se distribuyen en librerías. Su título es “El míto de la homosexualidad en la Antigua Grecia” y su autor firma como Eduardo Velasco.  Se puede leer en esta dirección de internet:

http://europa-soberana.blogia.com/2011/062406–homosexualidad-en-la-antigua-grecia-el-mito-se-esta-derrumbando.php

Nota de TRESMONTES7:

No es casual que este blog tenga como título tresmontes7 / URANIA.

Urania es la diosa celeste que simboliza el amor en su significado más noble y espiritual. Su imágen está entre las siguientes arriba  expuestas y que paso a describir: 1) Soldados griegos.- 2) Afrodita,- 3) Apolo y Dafne, del escultor alemán Arno Brecker.- 4) Demóstenes,- 5) Gea,. 6) PLatón,- 7) Proserpina,- 8) Sapho,- 9) URANIA,- 10) soldados griegos,- 11) Soldados alemanes izan la bandera de la Swastika  por considerarse depositarios del legado griego,- 12) la Familia europea, obra artística de Wolfgang Willrich.

la luz viene de grecia…

2 de noviembre de 2010

Realmente la luz viene de Oriente… y situándonos en Hispania ó en Europa Occidental,  Grecia está situada al Este…

También el Sol sale por el Este…  y dado que se suele asimilar o relacionar la sabiduria y la cultura con la luz…( De aqui también los calificativos de “ilustres”, “iluminados”, etc…), me parece conveniente afirmar que el ya muy veterano grupo de investigación y estudios para la civilización europea es una fuente muy estimable de saber y conocer

aspectos fundamentales de la cultura y civilización europeas. Se trata de GRECE, cuya dirección es la siguiente:

http://www.grece-fr.net/textes/

Como muestra, vale reproducir lo siguiente:

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Robert de Herte
Eléments n°130
hiver 2009
Alain de Benoist
novembre 2008
Alain de Benoist
octobre 2008
Alain de Benoist
mai 2007
Robert de Herte
Eléments n°104
mars 2002
Robert de Herte
Eléments n°122
automne 2006
Robert de Herte
Eléments n°121
été 2006
Alain de Benoist
Nouvelle Ecole n°56
2006
Robert de Herte
Eléments n°28-29
mars 1979
Jacques Marlaud
L’Esprit Européen n°2006-05
mai 2006
Denys Magne
Eléments n°59
été 1986
Gennaro Malgieri
Eléments n°59
été 1986
Cercle Héraclite
Eléments n°59
été 1986
Robert de Herte
Eléments n°59
été 1986
Pierre Bérard
Les Amis d’Alain de Benoist
février 2004
Julien Freund
Les Amis d’Alain de Benoist
février 2004
Alain de Benoist
avril 2006
Robert de Herte
Eléments n°120
printemps 2006
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Eléments n°101
mai 2001
Alain de Benoist
Eléments n°111
janvier 2004
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Savitri, sacerdotisa del arianismo

28 de junio de 2010

Nota de URANIA:  Gracias a un blog de reciente aparición (www.savitridevi.es) hemos podido conocer algunas fotografías que nos dan testimonio de la biografia de Savitri Devi, una extraordinaria mujer que parece surgir de una Antigüedad eterna. Ha sido calificada, en un libro editado en Francia, como “sacerdotisa de Hitler”. En realidad ella era y es más que todo eso. Fue realmente un puente de unión entre la arianidad de la antiquísima tradición de la India y la de Europa. Una de sus obras, más interesantes, y que casi solo se encuentra en internet, es “Recuerdos de una mujer aria” (traducida al castellano en los años 80 del siglo XX) con el título de “La llama eterna“. En su prólogo, Savitri Devi, escribe que la India es el único país del mundo donde lo que llama la Fe Hitleriana puede expresarse con relativa libertad… y ello es debido a que desde una visión hindú, la guerra de Europa en los años 1939 a 1945, fue una batalla más, en la lucha  milenaria entre la  las fuerzas de la Luz y de la Obscuridad.  Como dato curioso y anecdótico, a través de un blog especializado en la figura de Adolf Hitler (Mein Führer) hemos sabido que en la India se prepara un filme sobre la vida del “último avatara”… como le llamó Miguel Serrano… En cuanto a las obras, de interés fascinante, de Savitri Devi, es evidente que siguen siendo inaccesibles para el gran público, pero se pueden conseguir a través de Iberlibro. Concretamente, “Recuerdos y Reflexiones de una Aria” puede leer se en versión pdf en libreopinion.com.

Pulso a la Iglesia: Judea presiona al Vaticano

22 de noviembre de 2009

En el blog hurania hemos leído un interesante artículo del que reproducimos una parte en la que su autor, Antonio Caponnetto, interpreta el sigificado teológico de un  supuesto “holocausto” del que todo el mundo habla sin saber ni siquiera el origen de esta palabra griega:

V. La mayor mentira de la mentira del Holocausto

A pesar de que lleva largo tiempo el alboroto inicuo armado ex profeso por el aparato judeo-modernista internacional contra las razonables declaraciones de Monseñor Richard Williamson, todavía no terminan de inteligir los católicos la verdadera gravedad de sostener la versión oficial del Holocausto. Incluso —y con pesar lo decimos— no terminan de entenderlo ciertos intelectuales católicos de orientación tradicionalista. A muchos de ellos el fastidio que les suscita la sola mención del Nacionalsocialismo, y la posibilidad siquiera indirecta de que puedan quedar defendiéndolo, les impide ver la profundidad del mal que se está consumando ante nuestra vista.
Porque esta versión oficial del Holocausto, que desde antes del pontificado de Benedicto XVI ya Roma se había decidido a sostener y a preservar, y que ahora ha cuasi dogmatizado, no contiene sólo una inadmisible fábula histórica sino una horrenda falsificación teológica. El mito de la Shoah no es principalmente inaudito porque se adulteren las cifras de los homicidios, las causas de las muertes o las condiciones edilicias de los campos de concentración. No radica su nocividad en hacer pasar por gases humanamente letales los desinfectantes del tifus, o en montar hornos crematorios después del triunfo aliado, o en trucar fotos, cifras, testimonios, juicios y acontecimientos. Ni siquiera es su peor culpa haber hecho un negocio multimillonario de esta mentira, como lo probó el judío Norman Finkelstein en su libro La industria del Holocausto. Todo esto y tantísimo más, describen la faz histórica, política y económica de este embuste basal del siglo XX, asegurado por los verdugos inmisericordes de Nüremberg y sellado en las tenidas torvas de Yalta y de Potsdam. Y todo esto, claro, estará bien que se dirima en el ámbito de los estudios historiográficos, distante si se quiere de las cuestiones de Fe.
Pero todavía hay algo mucho más tenebroso, y es la teología judaica sobre el Holocausto. Una teología dogmática que enseñan y hacen suya las más renombradas agrupaciones hebreas que suelen tener ahora libre acceso al Vaticano, o viceversa, que suelen dar hospedaje al Santo Padre. Según esta teología, Israel, no Cristo, es el Cordero Inmolado. Perseguido durante siglos y ofreciéndose en sacrificio permanentemente, alcanza el punto culminante de su ofrenda cuando muere masivamente bajo las tropelías del Tercer Reich. Tropelías antisemitas que, en esta cosmovisión mesiánica del Israel carnal, no tendrían sino como fundamento último las mismas enseñanzas católicas que durante siglos y siglos habrían predicado la culpabilidad hebrea en la muerte de Cristo. Al nazismo se llega por culpa del cristianismo; y bajo el nazismo la oblación mesiánica de Israel alcanza su punto culminante. Cristo es el gran destronado de su trono de Víctima, y acusados sus seguidores de instigación secular al antisemitismo, colócase en ese trono sangrante el mismo Israel. Del Gólgota ya no pende Aquel cuya sangre pidieron un día que cayera sobre sus testas impías y las de sus propios hijos. Pende sacrílegamente la mano y la mente, el puño y la inteligencia de aquellos que fraguaron la crucifixión del Redentor.

Parodia endemoniada de la economía de la salvación, caricatura infernal del genuino mesianismo, subversión radical del sentido de la Historia de clara inspiración cabalística, esta versión teológica del Holocausto es la que debe saber todo católico honrado que está adquiriendo cada vez que le hacen creer que “quien niega la Shoah no conoce el misterio de Dios ni de la Cruz de Cristo”. Palabras insensatas pronunciadas el 30 de enero por el Padre Federico Lombardi, Director de la Oficina de Información de la Santa Sede y que, lamentablemente, no fueron desmentidas ni enmendadas.

Es por este carácter paródico y endemoniado del mesianismo de Israel, que sus principales ideólogos monopolizan la denominación de holocausto para lo sucedido durante la Segunda Guerra Mundial, no permitiendo que el término se use para los cien millones de cristianos masacrados por el Comunismo a lo largo de la casi totalidad del siglo XX, porque es bien sabido que la dirigencia comunista responsable de este martirio colectivo ha sido y fue en su casi totalidad de origen hebreo.

Y es porque este carácter paródico del mesianismo debe quedar asegurado universalmente, que la teología dogmática judía elabora o promueve en abundancia obras como las de Yad Vashem (Jerusalém), M. Polakoff (Iom HaShoá VeHagvurá. Un manual para el recuerdo), Isajar Moshé Teijtel (Alegre madre de hijos), Pasión intacta, de George Steiner, Breviario del Odio, de León Poliakov —con su prólogo meaculpista del cristiano Francois Mauriac—, The destruction of the European Jews, de Raul Hilberg o la de Gustavo D. Perednik, Teología del holocausto, que con interés y provecho puede consultarse digitalmente. (…/…).

Precisamente en este ensayo dice Perednik, glosando a otros exégetas hebreos, que el capítulo 53 de Isaías, llamado Del Siervo del Eterno, no sería una prefiguración de la Crucifixión de Jesucristo, sino “que puede ser entendido perfectamente como una referencia al Holocausto”, pues en él “los sufrimientos son purificadores en dos sentidos: en lo personal y en un plano social” […] Aquí cabe evocar al filósofo que se basó precisamente en Isaías 53 para fundamentar su teología del Holocausto. Para Ignaz Maybaum, el judío sufre a fin de despertar la conciencia del mundo gentil que es su victimario. A partir del martirio judío, la humanidad entera, por reflejo, ahonda su búsqueda en la senda del bien […] “Mira:yo pongo hoy delante de ti la vida y la bendición, la muerte y la maldición”, concluye por decirnos la Torá. Berkovits, sostenedor de esta idea, agregará que en el tema del Holocausto, el contraste histórico es claro: “desde los humos de Treblinka, irrumpe el Estado de Israel. Lo que Berkovitz denominaría, después del horror, «la sonrisa suficiente». El retorno a Sión da el significado a la historia judía”.

Pero ni este texto representativo ni este artículo agotan lo que cabría saber al respecto. La nómina de expositores de este paródico mesianismo, se engrosaría si incluyéramos en ella a ciertos autores protestantes, como Robert McAfee Brown, o sedicentemente católicos como Harry James Cargas, mucho más entitativo, audaz y heterodoxo que el vocero vaticano Lombardi.

VI. La Iglesia debe pensar católicamente
Si se nos ha seguido benévolamente hasta aquí, con especial énfasis en la lectura del parágrafo anterior, un par de necesarias conclusiones podríamos ir elaborando.
La primera es que la Iglesia no puede asumir como propia la versión oficial sobre el Holocausto, ni mucho menos dotarla de la intangibilidad que se pretende.

Tiene esta versión un cúmulo inagotable de mentiras a designio, fruto principalmente de las llamadas “campañas de desnazificación”, con sus tribunales fiscalizadores, sus lavados de cerebro colectivos y sus programas de reeducación, cuya parcialidad antialemana y aliadófila jamás disimularon. Terminada la guerra, en el Bundesland de Baden-Württemberg se publicó sin rubores: “No debe ser dicho nada favorable sobre el Tercer Reich, y no debe ser dicho nada desfavorable sobre los aliados”. Y en 1960, el Presidente de Alemania Federal, Heinrich Lübke, hablando de “los textos escolares” referidos “al lapso histórico alemán de 1933 a 1945”, solicitó expresamente que trasmitieran “aborrecimiento por el Tercer Reich”.

Con sublevante patetismo se advierte que nadie pide estudiar la verdad histórica, investigar serenamente, escudriñar las fuentes, cotejar testimonios, fatigar archivos. Ningún rebelde librepensador se atreve al llegar aquí a pensar libremente. Lo que se pide es instalar de modo unánime y sacramental el pensamiento único elaborado por Israel. Ardid inmoral y escandaloso que viene siendo elaborado perseverantemente desde el infame juicio de Nüremberg, cuyas aberraciones de toda índole jamás se quieren mencionar. Empezando por la que señala Carlos Whitlock Porter en su Not guilty at Nuremberg: se desecharon sin escrúpulos las 312.022 declaraciones notariales presentadas por la defensa, se aceptaron como moneda de buena ley, en cambio, las 8 ó 9 declaraciones presentadas por la fiscalía. Mención aparte significaría recordar la nómina de atentados judíos —algunos de ellos mortales— contra autores e instituciones dedicadas a la revisión histórica. Por probar este aserto, el 3 de enero de 1996, el embajador de Israel en la Argentina, Israel Avirán, ordenó la captura y el secuestro de la revista “Memoria” que entonces editábamos con un puñado de amigos.

El Santo Padre, precisamente por su doble condición de patriota alemán y de intelectual destacadísimo, debe ser la persona indicada para advertir que esta versión ruinosa y ficta no puede ser asumida por la Iglesia. Entiéndase bien: no se trata de exigirle a Roma que avale una determinada escuela historiográfica en contra de otra, ni de que tome partido por el revisionismo u otorgue rango de definición ex cathedra a los asuntos meramente terrenos. Pero se trata sí, de rogarle con insistencia que busque celosamente la verdad del pasado, que promueva esa búsqueda con empeño y sabiduría, que apoye a los estudiosos serios y veraces, desdeñando interpretaciones facciosas, preñadas de adulteraciones y de embustes de grueso calibre. Se trata, en suma, de tener bien presente, que el último dogma fue el de la Asunción de María Santísima.

No podemos conformarnos cada vez con menos, que es una de las definiciones de la tibieza; ni podemos tampoco aceptar la necesidad del doble discurso como constitutivo ineludible de las relaciones diplomáticas. Cierto es que el grueso de las sociedades vive bajo las falacias de la virtualidad y bajo el sometimiento de esos ídolos que supo describir Bacon. Cierto que al amparo de esos ídolos, que entenebrecen la realidad, pocos y cada vez menos son los que distinguen lo que las cosas son, como gustaba decir Gilson. Y cierto al fin, si se quiere, que no le corresponde al Pontífice hacer de historiador, ni andar dirimiendo sobre el Zyklon B o los alambrados de púas en Auschwitz. Pero si ya no hemos de pedirle al Vicario de Cristo que combata a los hijos de las tinieblas, y bregue por la Verdad en la totalidad de sus manifestaciones, ¿a quién entonces deberíamos acudir los católicos?

En su confortadora encíclica Spe Salvi, Su Santidad Benedicto XVI memora un texto del Sermón 340 de San Agustín, que parece contener toda una respuesta al dilema que estamos planteando. Explica allí el de Hipona que una misión se ha impuesto: “corregir a los indisciplinados, confortar a los pusilánimes, sostener a los débiles, refutar a los adversarios, guardarse de los insidiosos, instruir a los ignorantes, estimular a los indolentes, aplacar a los soberbios, apaciguar a los pendencieros, ayudar a los pobres, liberar a los oprimidos, mostrar aprobación a los buenos”. Todo un programa para estas cruciales circunstancias.

Pero además, y como quedó dicho, existe otra razón superior para que la Iglesia rechace enfáticamente la versión oficial del Holocausto, y es que tras la misma asoma una teología dogmática judía groseramente anticristiana, burdamente paródica del genuino mesianismo, deliberada mueca hostil de inspiración talmúdica contra la misión salvífica de Nuestro Señor Jesucristo, y su Divina Majestad.

Llama poderosamente la atención que en estos agitados días alrededor del caso Williamson, haya pasado inadvertida toda voz eclesial, empezando por la de Benedicto XVI, que nos haya remitido a la Mit brennender sorge de Pío XI. Allí está todo lo que un católico debe saber para tomar distancias del Nacionalsocialismo, y de cuanto aquella ideología y su concreción política pudieron haber tenido de injusto y aún de ominoso. Pero está todo lúcida y corajudamente explicado en perspectiva católica, para que ningún bautizado confunda el rumbo y la finalidad. “La Cruz de Cristo” —dice Pío XI— “aunque su solo nombre haya llegado a ser para muchos locura y escándalo, sigue siendo para el cristiano la señal sacrosanta de la redención, la bandera de la grandeza y de la fuerza moral. A su sombra vivimos, besándola morimos; sobre nuestro sepulcro estará como pregonera de nuestra fe, testigo de nuestra esperanza, aspiración hacia la vida eterna” [nº 31].

http://www.revistacabildo.blogspot.com/
Nota de URANIA: Independientemente de que históricamente  las cosas ocurrieran según la versión oficial o bien de otro modo, tal como sólo es posible conocer por medio de ciertos investigadores,  lo cierto es que para el Cristianismo el único y supremo holocausto es el sacrificio en Cruz de Jesucristo.

Por otra parte, algunos  historiadores hablado del genocidio del pueblo alemán —víctimas de bombardeos, bajas en el frente de guerra y éxodo de los territorios de Prusia– y un artista ha representado lo que llamó el holocausto de Europa en un lienzo sólo dado a conocer a unas pocas personas de Barcelona en los años 80.

En todo caso, incluso si se acepta la versión hoy dominante de la historia reciente, la interpretación religiosa que hace Caponnetto es digna de consideración incluso para los “no creyentyes”.


defensa de la monarquía

13 de noviembre de 2008

Si algo debe hacerse, se elige un jefe; si algo debe postergarse o demorarse, se nombra una comisión…

Esa frase o mejor, la idea que encierra, se atribuye a Napoleón, quien pese a sus errores, demostró ser un genio en cuanto a lo excepcional de su personalidad.

Hoy se comprueba por doquier que incluso en las llamadas democracias parlamentarias y en las repúblicas presidencialistas se va imponiendo siempre el carisma de un lider y esto ocurre pese a que generalmente el caudillismo, la monarquía, es decir, el gobierno de un solo jefe es denostado. Un ejemplo de que la monarquia es el mejor de los gobiernos es el Estado Vaticano o, mejor dicho, la Iglesia Católica, la cual ha entrado en decadencia después del concilio Vaticano II en la medida de que su gobiero se ha hecho más asambleario o más colegial.

En relacion con este post se tratan temas relacionados en dos blogs: en montalbo y en yrania.

aristocracia, mejor que democracia…

1 de noviembre de 2008

Es de sentido común que al igual que la cabeza gobierna al cuerpo humano,  los ariastócratas son los que naturalmente deben tomar el gobierno de la sociedad. En nuestro tiempo confuso y masificado hasta los reyes se autoproclaman democráticos sin darse cuenta del contrasentido que ello supone.

En el blog montalbo hemos encontrado una interesante reseña sobre un libro titulado Nobílitas.

Ocurre que la mayoría de nosotros, los ciudadanos “normales” nos autodefinimos como “pueblo”, aunque algunos, en el fuero interno, nos juzguemos mejor dotados intelectual, moral  y físicamente que el comun de las gentes. Por eso tenemos tendencia a creer que es posible y moralmente aceptable el gobierno de la “mayoría”… Sólo cuando nos percatamos de que siempre la “mayoría” representa el criterio de lo vulgar y de lo acomodaticio, caemos en la cuenta de que el mejor gobierno es, en principio, el ejercido por los mejores, y esto redundaría en beneficio de todos. Lógicamente ese gobierno de los nobles o aristócratas debe estar sometido a normas y principios de derecho natural e incluso divino como única forma evitar el despotismo, que es lo que ocurre cuando se prolama al “pueblo” como “soberano”.

No deja de ser una broma que alguien pueda creer en serio que existe la posibilidad de que el “pueblo” se gobierne a sí mismo… Es una imposibilidad semejante a la partenogenesis o autofecundación… Entre poder o gobierno y sociedad gobernada es evidente de que hay una bipolaridad, dos sujetos…


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