Archive for the ‘Antropología’ Category

Alte Kameraden – Band of the Bundeswehr Stabkorps, Hamburg

10 de marzo de 2016

Alte Kameraden – Band of the Bundeswehr Stabkorps, Hamburg.   ………….04

 

https://www.youtube.com/watch?v=1mHUXITOIVg

https://youtu.be/1mHUXITOIVg

23 noviembre 2015: ROJO Y NEGRO

23 de noviembre de 2015

https://youtu.be/Pl5UdxT3gKA

DIVISIÓN AZUL – La Patrulla

LA BANDERA 1935 Legión Española

https://www.youtube.com/watch?v=8QI6jIAgKFw

https://youtu.be/ahAY7Go8ihg

….DEBEMOS REENCONTRARNOS A NOSOTROS MISMOS…!

2 de junio de 2013

Pensamientos aryas, pensamientos blancos (III). In Memoriam Dominique Venner (1935-2013).

Manu Rodríguez. Desde Europa (22/05/13).

*

*Dominique Venner ha partido hacia el espacio simbólico, hacia el mismo cielo, allí donde moran nuestros antepasados. Nos ha dejado el testimonio de su vida, y un testamento del que entresaco estas palabras:
À défaut de posséder une religion identitaire à laquelle nous amarrer, nous avons en partage depuis Homère une mémoire propre, dépôt de toutes les valeurs sur lesquelles refonder notre future renaissance…
Lacking an identitarian religion to moor us, we share a common memory going back to Homer, a repository of all the values ​​on which our future rebirth will be founded…
Falta una religión identitaria que nos una, compartimos una memoria en común que se remonta a Homero, un depósito de todos los valores en los cuales nuestro futuro renacer será fundado…
***
*Nosotros no necesitamos una nueva religión, sino tomar conciencia de nuestras culturas pre-cristianas. Que recuperemos tales culturas en vista a educar a nuestros hijos de acuerdo con el variado legado que estas representan. Pienso en los Eddas, en el Mabinogion, en Homero, Virgilio… Por no hablar de nuestros trágicos, nuestros poetas, nuestros filósofos… Extraer de ese riquísimo fondo cultural ejemplos y máximas morales.
Necesitamos también templos o iglesias. Recintos acotados de religación. Un fuego siempre vivo en estos recintos será suficiente. Necesitamos lugares donde reunirnos y donde rememorar nuestra(s) historia(s); donde cultivar nuestro precioso legado. Lecturas de textos, comentarios, mesas redondas y demás. Algo colectivo, social. Centros religioso-culturales donde nuestra gente pueda tener apoyo psicológico o espiritual, o recibir información cumplida y veraz acerca de nuestros ancestros, o las incidencias de nuestra historia. Repartir el año con conmemoraciones especiales relacionadas con hitos felices o luctuosos de nuestro pasado –la cristianización o islamización de nuestros pueblos, por ejemplo. Calendarios con un ‘santoral’ propio (nuestros héroes o figuras más representativas). Recuperar los nombres griegos, romanos, celtas, germanos y demás…
Es decir, hacer lo que no pudimos hacer. Tener nuestra propia historia, pues nuestra historia fue usurpada por los clérigos cristianos. Tuvimos una historia cristiana.
En fin, tenemos que crear la comunidad (‘ecclesia’) arya. Lo que, por las circunstancias citadas, nunca tuvimos. Las ‘ecclesias’ aryas tienen que pulular en nuestros pueblos y ciudades. Nuestros ‘sacerdotes’ (a falta de otra palabra mejor) serán expertos en teologemas y mitemas aryas, en historia, en antropología, en lingüística indoeuropea… Deben ser expertos en las variadas tradiciones indoeuropeas.
Es obvio que tales centros religiosos (vinculantes) serán sólo para los aryas. El resto de los pueblos o razas están excluidos. Esto es, no será una ‘fe’ universal, sino étnica. Los fieles serán, pues, aryas.
Tenemos que completar la crítica destructiva hacia nuestros enemigos con alternativas positivas y constructivas para nuestro pueblo. Tenemos que ofrecer caminos, salidas.
La creación de la ‘comunidad arya’ (la palabra ‘ecclesia’, de donde nuestra ‘iglesia’ en castellano, viene a decir también ‘comunidad’ –es su sentido originario) es un sueño. ‘Aryan Community of…’ Ésta es la idea. Los templos han de tener sus bibliotecas y salas de lectura. Tales templos llevarán nombres relacionados con las divinidades o personajes (de cualquier rama) de relevancia en nuestra historia. Tenemos que articular una suerte de ‘año arya’, con sus fiestas y celebraciones. Dedicar días especiales al grupo germano, al grupo celta, al grupo romano, etc. Esto requerirá un trabajo conjunto, de equipo, en el que participen especialistas de todas las disciplinas relacionadas con la historia de los pueblos indoeuropeos –desde su origen hasta nuestros días.
Debemos tener incluso escuelas aryas para nuestros pequeños. Hay que elaborar textos pedagógicos adecuados en los que potenciemos nuestros valores. Nuestros textos teológicos o literarios son una buena fuente para la educación moral de nuestros hijos. Nosotros no necesitamos recurrir a ninguna tradición extranjera, estamos sobrados de conocimiento y sabiduría. E incluso pienso que ningún pueblo puede superarnos en esto.
Volver a llegar a ser un pueblo
*Dos personajes de la antigua tradición arya védica son importantes en nuestra memoria. Hablo de Manu y de Aryaman.
De las ramas iranias e indias, fundadas por aryas hace unos cuatro mil años, hemos de tomar su legado lingüístico-cultural arcaico (los Vedas) y adoptarlos como cosa propia. Recomiendo a todos la lectura de los Vedas (sobre todo el Rig-Veda). Los grupos aryas puros (blancos) desaparecieron hace alrededor de tres mil años. Los aryas que llegaron a esa zona debieron ser pocos en número, fueron absorbidos en unos pocos siglos por las razas autóctonas. Poco más tarde aparecieron el hinduismo y otras ideologías de salvación (budismo, jainismo…) absolutamente contrarias al espíritu arya védico y a todas nuestras tradiciones culturales. El espíritu arya védico (épico, heroico, belicoso; activo, afirmativo) que recorría el Rig Veda desapareció absolutamente en toda la literatura india post-védica (hinduista, budista o jainista). El hinduismo y las otras ideologías similares (nihilistas) tienen al parecer más que ver con las culturas indias pre-aryas que con los Vedas citados.
Hay otras lenguas y culturas indoeuropeas que hace tiempo dejaron de existir, como las del grupo hitita, de los que conservamos textos jurídicos y religiosos y que forman parte del legado indoeuropeo. De todo hemos de cuidar, y todo lo nuestro ha de ser conservado.
Los aryas o indoeuropeos no somos de ayer o antes de ayer.
*Debemos lograr textos unificados que le valgan tanto a un celta, como a un eslavo, como a un germano… Debemos crear la mentalidad arya, el espíritu arya. Más allá de los matices raciales o nacionales que nos dividen. Tenemos que llegar a ser un sólo pueblo. Éste es el trabajo, ésta es la meta.
El nacionalismo blanco afecta ahora a todas las naciones blancas. Los estadounidenses (y australianos y canadienses…) cada vez tienen más conciencia de sus raíces culturales europeas, sin distinción; cada día se sienten más europeos. Se ha producido una evolución ideológica al respecto. Los parámetros actuales requieren, y exigen, otra estrategia, otro discurso, más ambicioso si cabe que el de los nacionalismos de la primera mitad del siglo pasado. Necesitamos conciencia de pueblo, de raza, de cultura.
La evolución de los diversos pueblos europeos ha sido conjunta. Hemos compartido la misma arquitectura, la misma música, la misma literatura, la misma ciencia… Hemos elaborado una cultura común desde hace cientos de años –a pesar de nuestras diferencias lingüísticas. Nada de esto hubiera sido posible si nuestras sensibilidades bio-culturales hubieran sido distintas.
*La raza es evidente por sí misma. No necesitamos proclamarla. Pero no basta la raza, a la raza le sigue el genio. El genio es creador, es el creador de la lengua y la cultura. El genio responde a la raza (hablamos de genes). La cultura responde a la raza.
Somos blancos de raza, y somos indoeuropeos por las lenguas y las culturas que nuestros pueblos han generado. Es el genio de mi raza el que ha creado o generado tales culturas, tales mundos.
Los mundos generados por nuestros pueblos (griegos, romanos, germanos… aryas védicos…) son sagrados. Así como es sagrada nuestra raza, son sagradas también nuestras culturas. Ésta es la actitud que hay que observar con nuestras culturas pre-cristianas. Con las nuestras, con las generadas por nuestros antepasados. Es nuestra raza la que ahí habla; nuestro genio.
Así de indisolubles, de indisociables, han de estar nuestra naturaleza genética, y nuestra naturaleza cultural o simbólica. Como una doble hélice. El logos natural, y el logos simbólico. Abrazados; como una sola cosa.
El logos simbólico procede del logos natural, de la raza, de una comunidad, en un principio, racial –es una relación como de madre e hijo. También los individuos son hijos de la comunidad. La comunidad genera por igual naturaleza y cultura.
La lengua y la cultura (simbolemas y culturemas) son como los elementos constructivos que maneja nuestro genio para crear. Como los aminoácidos para el genoma.
Las culturas generadas por los pueblos son sus señas de identidad. Lo más natural y propio.
La cultura marca el camino de un pueblo, y es, en un principio, indisociable de su ser genético, de su genio, de su raza. Cada raza, o pueblo, un mundo.
Como almas escindidas los individuos y pueblos que han sido privados de sus tradiciones y les ha sido impuesto una ajena. Privados de su lengua, de su voz, de su ser. Pueblos que hablan con lenguaje prestado, extranjero.
Cuerpos aryas que hablan en términos judeo-mesiánicos o musulmanes, o… Lejos de su hogar, de su cielo; de su lengua, de su mundo.
Recuperar la palabra, recuperar la voz propia, recuperar el ser. De esto se trata; es lo primero.
La nación arya ha de pasar primero por esta restitución y esta afirmación de lo propio; del legado ancestral y propio. Las voces de nuestros pueblos; de nuestro genio, de nuestra raza.
Hay que prestarle la debida atención a la herencia lingüístico-cultural, a la dotación simbólica. Esta dotación es la que hace de nosotros seres simbólicos.
Los aryas tenemos que reconocernos en todas las culturas generadas: la griega, la romana, la arya védica, la germana, la celta… Los mundos creados por nuestra raza. El haber, la riqueza, los bienes más espirituales. El múltiple legado. Es también lo más próximo, lo más cercano, lo más nuestro; nuestro rostro, nuestro ser.
La dotación simbólica nuestra hace seres simbólicos nuestros. Así como la dotación genética nuestra hace seres genéticos nuestros. Nos reproducimos en la tierra y en el cielo. Nos perpetuamos.
La educación de nuestros pequeños es esencial, tienen que llegar a ser lo que son por naturaleza, uno de nosotros.
Voluntad de futuro. En la tierra como en el cielo. En la naturaleza como en la cultura. Perpetuar nuestro cuerpo y nuestra alma; nuestro ser total.
*Conseguir que los aryas vuelvan a su casa, a su hogar, a sus mundos. Volverlos a su ser. No podemos descuidar el alma, el legado espiritual de nuestros antepasados. El alma nuestra; el espíritu, el genio de nuestros antepasados –el ‘icor’ que corre por nuestras venas.
Sin ese ser nuestro somos ciegos, y esclavos. Servimos a otro; otro nos lleva por donde quiere. Carecemos de libertad y de luz. Es el destino de muchos pueblos, los nuestros incluidos, cristianizados o islamizados (espiritualmente alienados y colonizados). Su destino se les ha ido de las manos, está en manos de otro.
Que el arya vuelva a tomar las riendas de su destino. Que recupere la dirección y el sentido. Para ello ha de despojarse de todo lo extraño, de todo lo ajeno; ha de volver a su ser.
Es una purificación, una purgación, una catarsis. Se suda lo ajeno, como una mala fiebre. Se recupera la salud.
Si esto se cumpliera sería una nueva primavera, una nueva promesa para los pueblos aryas. La negrura, las tinieblas, se disiparían y quedarían en nada ante los primeros rayos de nuestro nuevo sol, ante las primeras luces de nuestro nuevo día.
La unidad espiritual es tan importante como la unidad racial. De nada vale la homogeneidad racial sin la homogeneidad espiritual. Andaríamos dispersos –como ahora–; ninguna unidad. Un solo cuerpo y una sola mente, la nación arya. Es la condición ‘sine qua non’ de la victoria.
No conseguiremos tal unidad hasta que no quede ni un solo arya que sea o se diga cristiano, musulmán, o budista. Un pueblo libre de judaina y de budaina, y de cualquier otra ‘fe’ extraña. Aryas puros de cuerpo y de alma. Ésta es la condición que nos pone la diosa Victoria. Y es también la primera ‘empresa’ –conseguir semejante unidad.
Limpiar, purificar a nuestro pueblo de tanta impureza. Una catarsis colectiva de los pueblos aryas.
*Nuestro espacio. Nuestra atmósfera, y nuestra luz. Allí donde nos instruimos; allí donde bebemos de las fuentes de nuestro saber. Un recinto santo exclusivo para aryas. Nada profano, nada ajeno. Nada impuro. Tan sólo los variados y abundantes frutos de nuestros pueblos (germanos, romanos, celtas, griegos… aryas védicos). Nuestros cantos, nuestros relatos, nuestra sabiduría…
El alma arya. La conciencia arya. El ser simbólico, espiritual, arya. El actual, el renovado, el recién nacido. Éste recoge en si el múltiple legado. Es la suma. Es el alma múltiple, rica; experimentada, sabia. Madura.
Los nuevos aryas. Lo que viene. Una renovación y una reivindicación de nuestro pasado, incluido el más reciente, el de la primera república arya. Nuestro ser saldrá de nuevo a la luz. Nos reivindicamos; reivindicamos nuestro ser biosimbólico (étnico y cultural) –nuestra memoria, nuestra herencia. Que nadie ose arrebatarnos el ser, que nadie ofenda nuestras señas de identidad (la esvástica sobre todo).
Nuestra primera misión es limpiar a todos los nuestros de elementos extranjeros. Purificarlos, y volverlos a su ser ancestral.
Necesitamos más guerreros, los necesitamos a todos. Esta vez venceremos con la sola palabra, con la sola voz. Nuestra palabra prevalecerá.
Una dulce tormenta. Un murmullo, un clamor, un fervor colectivo, luminoso, radiante; como una aurora. Nuestro despertar, nuestro renacer, nuestra victoria.
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Hasta la próxima,
Manu
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FUENTE: http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2013/05/91-pensamientos-aryas-pensamientos.html
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COMENTARIOS:

ENSPO31 de mayo de 2013 20:13
¿Te has planteado, Manu, que quizá nuestra identidad no sea una religión, sino un sistema de valores? ¿Crees realmente que “resucitando” religiones ya muertas y, lo peor, religiones que en su momento fueron abandonadas por los propios europeos de forma voluntaria en la mayoría de los casos, marcamos el camino futuro de Europa? No te niego la buena intención, pero creo que estás cayendo en la misma trampa que el enemigo: para él, lo más importante es la RELIGIÓN, pero nosotros, aunque tuvimos nuestras religiones, superamos el estadio religioso con los griegos porque esas mismas religiones conducían derecho a la verdad racional y en eso consistía precisamente su valor. El problema no es nuestra religión perdida, sino que con el cristianismo retrocedimos a un estadio ya superado de nuestra evolución y maduración como pueblo, un estadio de desarrollo que la ciencia y la filosofía habían dejado atrás en tiempos de Adriano, cuando no éramos paganos y todavía no éramos tampoco criatianos, cuando el cielo se quedó vacío y la MUERTE se mostró por fin desnuda en toda su abismal inmensidad. NO ESTUVIMOS A LA ALTURA DE NOSOTROS MISMOS, POR RAZONES QUE HE EXPLICADO EN MI BLOG, y Europa se aferró a un “salvador” indigno de ella. En consecuencia, entiendo que estás señalando un camino errado y, por el bien de Europa, por el bien de nuestra causa, no me queda más remedio que contestar a tus consignas. Lo haré en el blog nombrándote abiertamente, si me lo permites. No se trata de ningún ataque personal, sino de la crítica debida a las ideas que estás exponiendo y que, supongo, esperas que sean debatidas. Saludos cordiales.

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ENSPO1 de junio de 2013 12:53
abierto debate en el foro

http://adecafcom.puntoforo.com/viewtopic.php?t=2210

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ramiro1 de junio de 2013 18:04
Europa fue indigna de su salvador.

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ENSPO1 de junio de 2013 19:58
El “salvador” hebreo era indigno de Europa, no te equivoques. Pero Europa no estuvo a la altura de su reto por razones que es nuestro deber analizar, comprender y superar. No otra es la propuesta de ENSPO desde hace treinta años, pero clama en el desierto de la hedionda ultra católica y evoliana.

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BENEDICTO XVI SE DESPIDE CON GESTO PROFÉTICO.

28 de febrero de 2013

Con este titular, el blog yugo y atril publica un comentario sobre la retirada de Benedicto XVI del
Pontificado Romano. Lo que sigue es reproducción literal:

EL NOMBRE DE LA ROSA. UMBERTO ECO. UN ATAQUE A LA LINEA DE FLOTACIÓN DE LA BARCA DE SAN PEDRO QUE ES EL MONAQUISMO

Yo también sigo abrazado a mi cruz, corroboro las palabras del papa Benito que en su despendida se ha mostrado grandiosamente humilde casi de la misma forma como accedió a la sede santa, hecho del que me hice lenguas en este blog. Luego la cosa se torció porque querían convertir a este profesor bávaro en un títere mediático al estilo Wojtyla. Algo que no le iba. Estaba claro. Al parecer, la Curia quiso chantajearle y comulgar con ruedas de molino y presentó su pontifical dimisión. Hurra por Benedicto.

Sin embargo, los lobos en desguisa de corderos siguen amenazando al redil y el peligro sigue latente. El papa se va a un monasterio. La vida orante, la liturgia, la renuncia a las cosas del mundo, fueron los cangilones de esa inmensa noria que mueve a la Iglesia las aspas de los molinos de viento del Espíritu que salva y purifica. Todo un gesto. Ego filius Ecclesiae y viviendo una vida en observancia de las leyes divinas (la búsqueda de la verdad en las páginas evangélicas y de la belleza que contienen muchos libros, sigue mi seminario vacío aunque lleno de fulgores que son gritos) me duele la Iglesia en manos de los judíos y me hacen pupa los ataques a Ella. Los recibo como si fueran míos. Anteanoche emitieron por TVE1 El nombre de la Rosa. Para mayor indignación y consternación de nosotros los creyentes. Se trata de una cuchillada feroz a la yugular de la base de la Iglesia a cargo de Humberto Eco un judío italiano que se está muriendo de cáncer si no se ha muerto. El monasterio de Montecasino ha sido destruido dos veces. La primera por el bombardeo de los norteamericanos que se ensañaron con las viejas piedras levantadas por san Benito de Nursia en el siglo VI y la segunda con esta novela. No digo que yo la película en el que borda el papel Sean Connery interpretando a un franciscano capitular, Guillermo de Baskerville, haciendo de Sherlock Holmes no sea interesante pero el mensaje está cargado de veneno. Trata de destruir el monaquismo cargado de santidad y de paciencia de amor a la cultura. Los benedictinos fueron los heraldos con su lema de ora et labora cálamo en ristre y transcribiendo viejos textos de la antigüedad que de no ser por ellos se hubieran perdido la hoz, el rastrillo, la mano en la besana del arado que roturó baldíos o empuñando la gubia para construir catedrales y edificios de la segunda venida de Cristo a Europa. Ellos salvaron a Europa. Fueron la rama de olivo según las profecías y por esto el papa reinante quiso llamarse Benito en honor al padre de Europa. El literato italo-hebreo se fija en los defectos que tuvo o pudo tener aquella iglesia del Cisma de Aviñón: simonía, lujuria, soberbia, inquisición. Precisamente los más avaros, los lujuriosos, los más prepotentes y falsarios que dicen llamarse los del pueblo elegido habiéndose convertido por su protervia y perfidia en el pueblo maldito se atreven a ensañarse con las mermas de una institución divina pero manejada por pecadores que tratando de servir a Cristo lo traicionan. El nombre de la rosa, emblema los Rochild, de la masonería, de la mariconería, es el emblema designado para capitanear las mesnadas de los anticristos nada tiene que ver con mi SEMINARIO VACIO LOS PECADOS MORTALES DE LA IGLESIA. Que los hubo, los ha habido y los habrá. Miré usted don Humberto nuestra fe no es un problema de bragueta aun reconociendo que los problemas del celibato difícilmente lograron ser resueltos para atrición de algunos eclesiásticos y para dar pábulo a la llama furiosa de los blasfemos que despotrican contra la iglesia. Es un pecado un accidente que no afecta a la sustancia que es la economía de la salvación. Sólo la tolerancia y paciencia de las clases consagradas, amigo Eco, y el sentido de la libertad que caracteriza al cristianismo ha permitido que usted se mofe de lo más sagrado. Si usted hubiera sido mahometano lo más seguro es que lo hubiesen condenado a muerte como a Salmon Rushdie pero como es judío ha recibido todas las complacencias de la sinagoga. A mí El Nombre de la rosa al igual que el Código Da Vinci me parecen la versión anticatólica de los Versos Satánicos. La escena del monje marica que se envenena pasando las hojas de un códice prohibido es una quimérica combinación folletinesca entre novela negra y libro de aventuras. El retrato que hace del abad, del prior y de fray Remigio son caricaturas. La vida en los monasterios medievales. Luego se mofa de la liturgia y del canto gregoriano. La escena asadura de buey que porta el donado como regalo a la muchacha por el favor sexual es toda una repelente invocación a las furias del Averno. Otros personajes diabólicos son el monje ciego y otros tonsurados que esgrimen un cerquillo en punta de muy mala calaña pertenecen al cupo de encomendados a Satanás. Ciertamente que eso que llaman concupiscencia del saber y allegar conocimiento que siempre engendra dolor puede haber sido un defecto de los que vivimos bajo la sombra de la cruz y al pie de los sueños que emiten los libros en sus mensajes puede que sea otro de los pecados eclesiales pero Cristo dijo vosotros sois la sal de la tierra y no pertenecéis al mundo etc… pero la quema de la Biblioteca donde se guarda nada menos que el Beato de Liébana inunde más tristeza incluso que el auto de fe de la saludadora, el hereje y el pobre Salvatore impresionante escena que recuerdan al Gólgota. Transmiten más incluso que la muerte del inquisidor. Se hace una calumniosa caricatura de san Bernardo el cantor de la Virgen el doctor Melifluo. Y eso también me llenó el corazón de dolor pero hay algo que salva a toda esta funesta cinta y es el Amor entre la pobre chica utilizada como barragana del convento y el novicio que acompaña al franciscano Guillermo de Baskervile. La secuencia final es apoteósica. Sí. Únicamente nos salvará el amor que es de lo que el cristianismo se trata. Nos llega a través del mensaje de la Resurrección en la cual no creéis vosotros lo judíos. Ya sé que tenéis vara alta en la curia y si algo moteja de mentira todo ese invento fabricado por los pérfidos ingleses del Shoah que no es más que un holocuento os rasgáis las vestiduras, apeláis a los derechos humanos y nos denuncias ante los tribunales acusándonos de xenófobos, fascistas, de borrachos o de locos. Como buenos sepulcros blanqueados (ni Papini se atrevió a llamaros perros ni a meterse con vosotros pues os tenía miedo, el propter metum judeorum evangélico) aplicáis la norma del embudo. Para vosotros lo amplio y para nosotros lo estrecho. El papa alemán os ha dado una lección retirándose a la vida contemplativa de los que vosotros os reís pero es la dinamo de la Barca de Pedro. Tanto en el Este (Calcidia, Anatolia, Optina Pystina) como en el Oeste (Solesmes, Silos, la abadía de Miraflores, el priorato de San Frutos) Todo un gesto.

“matromonio gay” contra el Papa Benedicto XVI

14 de enero de 2013


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“IN GAY WE TRUST”

las “feministas ucranianas”, haciendo burla del lema
“In God we trust”, se manifiestan contra el Papa Benedicto XVI
para apoyar la politica de Hollande para imponer en Francia el
mal llamado “matrimonio gay”…
“mal llamado” así porque la palabra “matrimonio” hace referencia
al oficio de MADRE,

Las causas profundas de la “CRISIS”…

14 de diciembre de 2012

Las verdaderas causas de la presunta crisis económica

 
Hace unos años todavía teníamos que hacer un esfuerzo para convencer a la gente de que la incompetencia de la administración era un mero epifenómeno, un síntoma superficial de un problema mucho más profundo: la corrupción política e institucional. Eran tiempos en los que, para la mayoría de los ciudadanos, podía “haber” políticos corruptos, pero se trataba de casos aislados, como ocasionales y anecdóticas parecían también las escandalosas inepcias de los altos cargos y los profesionales del escaño. Hoy ya sabemos que no es así y, afortunadamente, la ciudadanía empieza a tener conciencia de que la corrupción es, como poco, un fenómeno generalizado, pero habría que ir todavía más allá: la corrupción no es una cuestión de cantidad, de “más o menos”, de manera que pudiérase ahora sostener que hay “mucha” o que incluso “todo” es corrupción, sino que -hete aquí nuestra tesis- la corrupción define la esencia misma del sistema oligárquico, éste es constitutiva y estructuralmente corrupto. De manera que quienes, en el mundo de la política, farfullan sobre regeneración democrática y nos explican el cuento de que si les votamos a ellos combatirán la corrupción (como si se tratara sólo de un problema de personas y no de un elemento o rasgo sistémico), son los futuros corruptos. En Italia ya han pasado por eso: partidos enteros se fundaron supuestamene para combatir la corrupción, o basaron sus campañas electorales en una presunta lucha contra la corrupción, por ejempo la Liga Norte. Pues bien, todos aquellos regeneradores han terminado implicados en casos de corrupción. Hay que empezar a hacerse preguntas, porque nos va la vida en ello.
 
Una primera consecuencia de la cotidiana lectura de los periódicos: la excepción es el político o administrador público honesto -alguien que, tarde o temprano, será expulsado del sistema precisamente por serlo-. Entonces, la pregunta que debemos plantearnos es por qué el sistema es necesariamente corrupto, por qué ha de serlo quiéranlo o no las personas, como entes individuales, ubicadas en los distintos escalones de la jerarquía político-administrativa.
 
De la incompetencia a la corrupción
 
Vayamos, empero, por pasos. Primero, de la incompetencia a la corrupción. En la actualidad estamos sufriendo una crisis económica que afecta a la práctica totalidad del mundo occidental, pero especialmente a Europa y, dentro de Europa, a países “meridionales” como Italia y España. A su vez, en España, la comunidad autónoma más afectada por la crisis -puede hablarse de bancarrota administrativa- es Cataluña. De ahí se podría concluir que la crisis económica de Occidente tiene en la sociedad catalana un ejemplo a la vez singular y único del que ya nos hemos ocupado en otras entradas de esta bitácora.
 
Pero la crisis económica no es más que una generalización de lo que antaño parecían casos puntuales de incompetencia. La crisis económica comporta algo así como una saturación de aparentes inepcias, el estallido de la antigua “incompetencia” en una falla estructural del sistema y, por tanto, en una crisis política e institucional de carácter técnico que reclama “mejores técnicos”, de ahí los casos de gestión directa del poder por parte de los tecnócratas… Ahora bien, tanta inepcia no puede atribuirse precisamente a errores técnicos que esos mismos técnicos puedan “solucionar”: nuestros políticos y administradores han demostrado ser, todos ellos en conjunto (y precisamente por ello ninguno asume responsabilidad alguna a título individual) unos incompetentes y esta “incompetencia” les impide incluso nombrar al técnico que pueda aportar las soluciones (el caso del ministro de economía español Luis de Guindos es patente: se trata de un directivo de Goldman Sachs, uno de los bancos causantes de la crisis).
 
La clave está en otro sitio. En efecto, al mismo tiempo, y paralelamente a la crisis económica, se observa un estallido de los casos de corrupción, de suerte que a la crisis institucional por inepcia (que podría mantenerse aislada y abordarse “técnicamente”) se añade una crisis institucional de idiosincrasia moral. La ciudadanía empieza a tener la certeza de que los políticos, además de unos incompetentes, que lo son sin duda alguna, son además unos pillos, unos auténticos ladrones y, en cualquier caso, que la crisis económica, de alguna manera, guarda una conexión con ese otro fenómeno más de fondo, a saber: la debacle política de un entramado institucional basado en el crimen. ¿Es esto un problema técnico? Pues allí donde existe corrupción se vulneran preceptos penales y la crisis redúcese realmente, en última instancia, al hecho de que los políticos roban o permiten que otros roben el dinero o los recursos de la sociedad. Este robo comporta la comisión de diversos delitos, como la prevaricación, la falsedad documental, el cohecho, etc.
 
Ahora bien, para que los políticos y altos cargos puedan cometer delitos de forma impune se necesita ante todo la complicidad del entero entramado de funcionarios, sindicatos y presuntos técnicos reclutados por concurso u oposición, empleados públicos encargados de distinguir entre los actos basados en la eficacia, la eficiencia y, hablando en términos muy generales, la racionalidad política y administrativa, y los actos fraudulentos inherentes al delito, técnicamente “irracionales”. Éstos vulneran la ley, cuando existe una ley que vulnerar. En otros casos, y a tenor del hecho de que las leyes las promueven los políticos, ni siquiera existe transgresión normativa, sino simple transgresión moral, por ejemplo las escandalosas dietas, jubilaciones y acumulaciones de cargos que leyes hechas a medida del expolio, permiten sin que pueda hablarse siquiera de delito. Habría que separar conceptualmente uno y otro aspecto a efectos jurídicos, aunque ambos en el fondo remiten a una raíz común: la crisis “institucional”, política.
 
Centrémonos, por el momento, en el primero. No sé si recordarán que un ministro del Partido Popular, el señor Zaplana, aprobó una norma en virtud de la cual los funcionarios no podían denunciar el acoso psicológico-laboral a la Inspección de Trabajo. Nadie se dio cuenta entonces -y, al parecer, tampoco se da cuenta ahora- de la enorme trascendencia de esa aparentemente inocua circular ministerial que dejaba inermes a los empleados públicos ante las presiones de los políticos y los altos cargos nombrados a dedo por los políticos.
 
De la corrupcíón a la criminalidad
 
Que la promoción profesional de los servidores públicos no dependa de su eficiencia, preparación y eficacia, sino de la confianza que inspiren al político o alto cargo de turno, significa que quienes van a controlar las palancas de mando serán, precisamente, aquellos que, conscientes de cuál es el camino para medrar y no disponiendo de otro por su falta de preparación o inteligencia, actuarán siempre, no como funcionarios servidores de la ley, sino como miembros del “equipo” particular del político de turno, es decir, de aquellos que se muestran, ante todo, leales al jefe. Por el contrario, los funcionarios conscientes de su preparación y eficacia no dependen de dicha lealtad mafiosa, pueden apelar al mérito que, según la norma legal, debería regir la carrera administrativa. Pues bien, contra estos funcionarios legalistas y mejor preparados se pensó la circular de Zaplana. Porque si el político quiere sacarle “partido” a su cargo, necesita funcionarios corporativisas leales al jefe y, al mismo tiempo, debe combatir a los funcionarios honestos, legalistas y más capacitados precisamente en cuanto dependen sólo de sí mismos, del mérito -y no de los favores– en su gestión administrativa. El acoso laboral es el arma que, con la inestimable colaboración de esa banda de mafiosos y corruptos comprados con sobres de dinero negro que son los sindicalistas, permite doblegar la voluntad del funcionario legalista y destruirle como profesional. Pero, ¿qué sucede con una administración que promueve a los ineptos y a los tolerantes con las irregularidades, mientras coloca de baja médica a los más capacitados? El resultado sólo puede ser el desastre. Y al final el desastre llegó, porque tenía que llegar.
 
Ya se perfila, pues, muy resumida, la oscura relación entre incompetencia y corrupción. Los dos fenómenos que permiten conectar ambos facta aparentemente independientes son el corporativismo y el acoso laboral o mobbing, haz y envés de un mecanismo único de subordinación de la legalidad, la racionalidad y la verdad a ciertos opacos “intereses”. Pero no veo que en ningún periódico o medio de comunicación se hable sobre el tema. Tenemos artículos sobre la crisis, y tenemos artículos sobre casos de corrupción. Pero los periodistas, que en esto también son, como los sindicalistas, pseudo profesionales comprados por el poder, se guardan muy mucho de analizar y explicarle a la gente algo tan sencillo como el sentido de la circular de Zaplana, la relación entre crisis económica y saqueo del erario público o, más en general, vulneración sistemática de la ley, perpetrada impunemente ante los ojos de millones de funcionarios que, al parecer, cuando van a trabajar no ven ni oyen nada; el misterioso nexo entre cosas como el acoso laboral impune y la quiebra de las administraciones públicas.
 
Salimos así de la crisis económica, de la incompetencia generalizada y de la bancarrota técnica de un sistema gobernado por técnicos (muy pagados de sí mismos, arrogantes por lo que respecta a las humanidades, pero unos técnicos que nos han llevado a la ruina), para llegar a la criminalidad estructural de un dispositivo administrativo que implica a funcionarios, sindicalistas, altos cargos y políticos. La crisis económica no es económica, es esencialmente política; o, en otros términos, es consecuentemente económica sólo porque causalmente fue, desde el principio, una crisis política.
 
De la criminalidad al genocidio
 
Los ciudadanos se preguntarán de dónde surge esta criminalidad estructural. Porque algo tan enorme como lo que estamos denunciando aquí no puede suceder por casualidad. Hablamos, no de una corrupción más o menos generalizada, insisto en ello, sino de una organización criminal -el estamento político- consciente de que lo es; de unas administraciones que amparan mafias al servicio de ciertos delincuentes llamados “políticos”, testaferros del poder económico-financiero; de gentes que, enquistadas en las más altas cúpulas del poder, son perfectamente sabedoras de la verdad y han diseñado el sistema institucional actual precisamente con tales fines delictivos o radicalmente inmorales (con fines que nunca podrían ser públicamente reconocidos). Esta es la verdad: nuestras existencias como ciudadanos transcurren envueltas en la ficción, en el fraude sostenido como un decorado de cartón piedra, consistente en la ingenua creencia de que nuestros representantes públicos son personas decentes y bienintencionadas. No lo son. Tantos casos de corrupción, incontables ya y únicamente la punta del iceberg de una realidad que jamás llegará a los juzgados o la prensa, resultarían imposibles si todo un estamento político no sólo los hubiera permitido, no sólo los hubiera querido, sino que desde el principio se hubiera organizado con ese objetivo. ¿Qué fin? Manipular, engañar, explotar y saquear literalmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos en beneficio de una élite denominada oligarquía. De ahí que, desde las primeras líneas, hablemos de sistema oligárquico y no de sistema democrático. La democracia liberal actual es una impostura, un teatrillo de ladrones, criminales y asesinos. Simplemente no existe esa “democracia” y la rebelión ciudadana sólo puede consistir en llegar a tomar conciencia, en conseguir entender de una santa vez el significado del concepto “sistema oligárquico”.
 
Por este motivo tenemos que ir todavía más allá. ¿Hay más aún? Sí.
Es menester preguntarse por los orígenes del sistema oligárquico. Son esos orígenes los que permiten comprender por qué los fundamentos mismos de la presunta “democracia” emanan ab ovo de la organización de un dispositivo criminal controlado por la alta finanza y los políticos. Y ese origen es el genocidio. El actual aparato de poder se instauró tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base legitimadora del juicio de Nüremberg, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la narración oficial del Holocausto. Tales tres son los pilares ideológico-propagandísticos del sistema oligárquico. Tras ellos se esconden, empero, genocidios impunes, como hemos argumentado en otras entradas harto conocidas de esta bitácora. Nuestros políticos son criminales porque antes fueron, y son hasta el día de hoy, genocidas. Sus latrocinios, sus manipulaciones, ilegalidades, mentiras…, representan muy poca cosa comparados con los cadáveres hundidos en el fondo de esa charca infecta denominada “democracia”. Los casos de corrupción son como una delgada capa de moho flotando en la superficie del agua putrefacta. Si apartamos esa mera apariencia contemplaremos con horror los rostros de silenciosas víctimas que, por millones, yacen en el fondo.
 
Es lo que hemos intentado explicar en el libro La manipulación de los indignados (2012).

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FUENTE:
http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/las-verdaderas-causas-de-la-presunta.html

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Posted on 7 de septiembre de 2012by

Entre estas fotografias hay un panfleto supuestamente editado por IZQUIERDA UNIDA, es decir los restos de el histórico PCE, que al principio se autotitulaba “Partido Comunista Español”.  Dada su obscenidad y su nula estética no es necesario decir más.


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