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un “feminismo” que miente…

7 de marzo de 2021

Publicado el marzo 7, 2021 por hirania

Por Christopher Fleming (R).-

 Mentira nº 1: En los países desarrollados existe una discriminación institucional contra la mujer. Si las feministas pudieran señalar una sola ley, una sola institución vinculada al estado, que claramente discrimina en contra de la mujer, no entiendo por qué aún no lo han hecho. Hablan mucho en términos generales del «sexismo institucionalizado», pero jamás citan ejemplos concretos de este supuesto “sexismo”.

Por supuesto que existe el “sexismo” y seguramente hay algunos hombres que desprecian a las mujeres por el mero hecho de ser mujeres, aunque yo nunca he conocido a ninguno; pero decir que hay casos aislados de odio hacía las mujeres no es lo mismo que acusar a todo el país de ser sexista.

Si en los países occidentales post-cristianos las feministas no encuentran mayores problemas de los que ocuparse, quizás sería mejor fijar su atención en lo que ocurre allende nuestras fronteras, como por ejemplo en los países musulmanes. ¡¡¡¡NOOOOO!!!! Ninguna feminista occidental está dispuesta a criticar la discriminación institucional que existe en esos países (una discriminación REAL, no imaginaria), porque existe un pacto tácito entre el feminismo y el Islam; es el viejo principio de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Las feministas tienen una narrativa sobre la que han construido toda su ideología, que no es más que una variante del marxismo: la opresión de las mujeres por parte del malvado patriarcado, derivado de la religión cristiana. Su gran enemigo es la la religión cristiana, en particular la Iglesia Católica.

Dado que en el Islam ven (correctamente) a un enemigo de la Iglesia, prefieren hacer caso omiso a todas sus atrocidades. Hay otra razón por su silencio cobarde: si osaran criticar el Islam, su narrativa caería como un castillo de naipes, porque todo el mundo vería enseguida que los lugares donde las mujeres gozan de mayor libertad son precisamente los países que antaño eran cristianos. De hecho, hay una relación directamente proporcional entre el respeto hacía la mujer en una sociedad y el grado de implantación del cristianismo.

La realidad es exactamente lo contrario de lo que nos quieren hacer creer las feministas (o LOS feministas, porque ahora hay muchos hombres convertidos a esta ideología):  En Occidente existen muchos casos de discriminación (legal) contra los varones, no contra las mujeres.

Algunos ejemplos de discriminación contra los hombres::

En oposiciones a puestos de policía o bomberos, las pruebas físicas para mujeres se valoran de manera distinta. Una mujer que saca un 4 sobre 10 en las pruebas físicas supera a un hombre que saca un 5, porque a las mujeres se les suma un 20% a la nota. Si esto no es discriminatorio, la palabra ya no tiene sentido. ¿Cómo servirá esto para mejorar el servicio que prestan los policías y bomberos? ¿Hay alguna situación que podemos imaginar en la que para un policía o un bombero será útil ser MENOS capaz físicamente? En una competición deportiva las mujeres están en una categoría aparte y pueden ganar una medalla de oro con un registro muy inferior a otros hombres. Pero con los servicios de emergencia no se trata de dar oportunidades a las mujeres, como si se tratara de las olimpiadas; estamos hablando de posibles situaciones de vida o muerte. Lo mismo está ocurriendo en las fuerzas armadas, donde se fijan cuotas para mujeres. Los políticos y mandos militares están tan desesperados por conseguir reclutar a mujeres, por dárselas de modernos, que discriminan contra varones mejor preparados para determinados trabajos.

Una mujer que es víctima de violencia doméstica (me niego a utilizar el término «violencia de género») recibe ayuda de todo tipo por parte de las instituciones, desde asistencia policial, hasta una plaza en residencias para mujeres maltratadas. No digo que esté mal todo esto, simplemente denuncio que un HOMBRE que es víctima de maltrato por parte de su pareja no suele recibir absolutamente ninguna ayuda. Ningún político habla de este tipo de violencia, la policía no se preocupa por el tema, no existen residencias para hombres maltratados en España, y si un hombre llama al 016, la línea gubernamental para víctimas de violencia doméstica, se les ignora completamente, como lo demuestra este vídeo. Sin embargo, en este país cada año mueren asesinados unos 30 hombres a manos de sus parejasEs cierto que mueren el doble de mujeres, pero la cobertura mediática y política en un caso es abrumadora y en el otro es prácticamente inexistenteY todo ello es sin contar los más de 3000 hombres que se suicidan cada año en España, muchos de ellos por culpa del trato discriminatorio que reciben de las instituciones en los trámites de separación.

La ley vigente sobre la violencia doméstica, la LIVG de 2005, es claramente anticonstitucional, porque establece que un hombre que ejerce violencia contra su pareja reciba un castigo más severo que una mujer que hace lo mismoEl artículo 14 de la Constitución Española reza: «Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, SEXO, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.» (…).

Numerosos ayuntamientos de España, por no decir todos, tienen una Concejalía de la Mujer, que organiza actividades de todo tipo, exclusivamente para mujeres. Una vez, por curiosidad, pregunté en el pueblo donde vivía si podía apuntarme a una actividad determinada y me contestaron que no¿Por qué? Porque no era mujer. Al preguntar si existía otra entidad en el pueblo que organizaba actividades similares, subvencionadas con dinero público, dirigidas solamente a hombres, me miraron como si estuviera loco. El tema no es baladí, porque las instituciones discriminan sistemáticamente en contra de los varones al dedicar recursos públicos exclusivamente a mujeres, mientras no hay nada equiparable para varones.

El sistema educativo español discrimina en contra de los niños varones. No es una discriminación explícita, como en los casos anteriores, pero es muy real y tiene consecuencias devastadoras. En España se ha impuesto la educación mixta, lo cual no solamente es un craso error en el sentido académico, porque está demostrado que ambos sexos consiguen mejores resultados cuando se educan por separado, sino que causa traumas y frustraciones incalculables, debido al sesgo feminista que existe en el sistema.

En los colegios mixtos los niños están obligados a comportarse, y a aprender como si fueran niñas. Se castiga a los niños porque suelen ser más revoltosos, más ruidosos y menos reflexivos que las niñasSe exige que los niños estén sentados y callados durante horas en una silla. Esto es algo que para las niñas no suele ser problemático, pero para un típico niño de 6 años creo que sería difícil inventar una peor tortura. Hasta los contenidos que aprenden en el colegio están más pensados para niñas. Por ejemplo, en clases de lengua se prohíben los tebeos y se ensalzan las historias románticas. Se habla mucho de sentimientos, pero muy poco de acción. Recuerdo en el instituto el sopor que me producía tener que leer novelas de Jane Austen, de cuya calidad literaria no dudo, pero que ejerce muy poco atractivo para un chico de 14 años. ¿Cuántas novelas de aventura estudiamos en todos mis años de educación obligatoria? Ninguna, cero.

Ahora se dice que la competitividad es mala, pero para la mayoría de los varones es un gran estímulo en el aprendizajeLo que se llama «aprendizaje dialogado», que se adapta mucho mejor a la forma de pensar de las chicas, ha reemplazado el método socrático, una pedagogía más masculina. El resultado de este sistema feminista educativo es que los chicos o aprenden a comportarse como si fueran chicas, o simplemente fracasan en el colegio, lo cual explica porqué cada año las chicas obtienen mejores resultados que los chicos en los exámenes de bachiller, algo que antaño no era así.

Mentira nº 2: El mercado laboral discrimina contra las mujeres

 El hecho de que los hombres cobren como media 6000€ anuales más que las mujeres no significa que el mercado laboral sea “sexista“, porque para poder afirmar una cosa parecida habría que demostrar que, en igualdad de condiciones y para el mismo trabajo, se paga menos a las mujeres que a los hombres.

Sin embargo, esta práctica es ilegal y cualquier empresario que contratara a mujeres en estas condiciones sería inmediatamente denunciado. ¿Por qué las mujeres como media ganan menos que los hombres? Simplemente porque los hombres y mujeres somos diferentes; tenemos actitudes diferentes respecto al trabajo y queremos cosas diferentes en la vida. Las mujeres, si trabajan fuera de casa, generalmente buscan sobre todo un equilibrio entre su vida laboral y familiar.

Por ejemplo, prefieren trabajos que les permiten estar en casa cuando sus hijos vuelven del colegio por la tarde. Sin embargo, los hombres, que no suelen tener en cuenta estas consideraciones, generalmente son más ambiciosos profesionalmente, y no es raro que caigan en la adicción al trabajo. Tras una maternidad es común que las mujeres pidan una reducción de su horario laboral, para estar más tiempo con sus bebés, no porque les obligan sus maridos, sino porque ELLAS QUIEREN. Las mujeres, aparte de estar de baja durante más días que los hombres por razones biológicas, como media trabajan menos horas que los hombres, se toman más vacaciones y están más tiempo de permiso sin sueldo.

Si realmente fuera cierto que los empresarios pudieran pagar a las mujeres un 24% menos por hacer exactamente el mismo trabajo que los hombres, habría que preguntarse porqué querrían contratar a hombres. Un 24% menos en salarios es mucho dinero, y si fuera posible ahorrarse esto en costes sin temor a represalias legales, todos lo intentarían. Pero no lo hacen, y en principio un empresario no es más reacio a contratar a un hombre que a una mujer.

Los feministas están obsesionados con la paridad en sectores como la investigación científica y la dirección de empresas. Dado que son sectores dominados por hombres, los feministas, partiendo de la falsa premisa de que todo es fruto de una injusta discriminación, exigen que haya más presencia femenina. Da igual que pocas mujeres quieran estudiar ciencias porque les atraen más otras materias; y da igual que muy pocas mujeres estén dispuestas a hipotecar su vida en aras de ganar dinero dirigiendo empresas. Nunca he oído a nadie pedir más presencia masculina en la medicina, una profesión en la que son mayoría las mujeres. Tampoco he oído a las feministas exigir que haya más mujeres en el sector de la construcción o en la recogida de basuras. Será que sólo les interesan las profesiones prestigiosas y bien remuneradas. Ninguna feminista se queja de que el 95% de las muertes por accidentes laborales en España sean de hombres, por la sencilla razón de que los hombres hacen los trabajos más duros, más desagradables y más peligrosos. Algunos políticos creen que pueden controlar las decisiones de las personas, pero la realidad es que a menudo las mujeres no eligen las opciones que quisieran los feministas. A pesar de gozar de muy pocas facilidades, y a pesar del bombardeo de propaganda feminista en contra de las amas de casa, en España las mujeres siguen optando por quedarse en casa cuando se lo pueden permitir. Por esta razón, en las sociedades donde hay mayor flexibilidad laboral, como EEUU, las mujeres ganan MENOS en proporción a los hombres que en países menos desarrollados.

Mentira nº 3: Los roles tradicionales de los sexos son meros constructos sociales

Uno de los dogmas principales del feminismo dice que, más allá de las evidentes diferencias físicas, los hombres y mujeres son esencialmente iguales. Los roles que han adoptado históricamente, según la narrativa feminista, son fruto de una subyugación de la mujer por parte del hombre, gracias a su mayor fuerza física. Si «liberamos» a la mujer de esta subyugación deberíamos ver como empiezan a comportarse exactamente igual que los hombres, porque habrá desaparecido lo único que mantenía la sociedad patriarcal. Esta fantasía igualitaria no sólo contradice todo lo que sabemos por sentido común, sino también las últimas investigaciones científicas. Cada vez está más claro que el cerebro masculino difiere del cerebro femenino. Además, nuestro equilibrio hormonal y emocional es completamente diferente. ¿Cómo vamos a comportarnos de la misma manera?

Es por esta fantasía feminista que los expertos, pagados con nuestros impuestos, nos aleccionan sobre la imperiosa necesidad de comprar juguetes no sexistas para nuestros hijos. Nos dicen: «si le compras una pistola a tu hijo, cómprale una también a tu hija.» (Bueno, como ahora las armas no son políticamente correctas, mejor no habría que comprar pistolas a nadie.) O dicen: «si les compras muñecas a tus hijas, cómprales muñecas también a tus hijos.» Dicen los feministas que todo es cuestión de educación, que no existe diferencia esencial entre niños y niñas. Cualquiera que tenga hijos sabe que esto es un disparate. Pero también es muy peligroso. Si tratamos a niñas y niños como si fueran iguales les causaremos graves problemas psicológicos, porque cada uno necesita una disciplina y una afectividad acorde a su personalidad. Creo que los padres saben de lo que hablo.

Mentira nº 4: La familia “tradicional” es una institución que oprime a la mujer

La verdad es justo lo contrario. La mujer es por naturaleza más vulnerable que el hombre, y el matrimonio y la familia (el adjetivo «tradicional» sobra) la protegen. A lo largo de la historia muchos hombres han vivido sin familia: marineros, soldados, aventureros, etc. El hombre puede vivir desarraigado de su tierra y de cualquier familia, satisfaciendo su instinto sexual con fulanas que encuentra en cada puerto. (…). Una mujer no puede vivir así, por lo que Dios quiso que el hombre se sacrificara y se entregara a una mujer hasta la muerte. Así con sus esfuerzos provee para su mujer y sus hijos, y éstos son protegidos por él y los suyos. El hombre también se beneficia de este arreglo, porque gracias a las mujeres existe el concepto del hogar. El hombre puede viajar, irse a la guerra, pero si está casado, siempre tiene un hogar donde volver. Si Ulysses no hubiera tenido a Penélope esperándole en Ítaca, la Odisea no tendría sentido.

Los feministas creen que al atacar el matrimonio y la familia «liberan» a la mujer y ayudan la Humanidad a progresar. En realidad el feminismo supone un enorme retroceso social. De un sistema que protege a la mujer y sus hijos volvemos al Salvaje Oeste, donde las mujeres crían a sus hijos solas y éstos crecen sin padres. Los hombres vagan sin rumbo fijo, dejan preñadas a las mujeres con las que se encuentran, pero sin sentirse responsable por nadie más que ellos mismos; una sociedad que se compone sólo de individuos, donde lo que prima es el egoísmo y el sálvase-quien-pueda, Con este panorama es imposible establecer una sociedad con un sistema de justicia eficaz y garantías para los más débiles. 

El concepto feminista de «amor libre» ha hecho un daño terrible a la mujer. Antes de la revolución sexual la mujer tenía la llave en las relaciones con los hombres, pero gracias a la «liberación» que les trajo el feminismo, se la entregaron sin contrapartida alguna. Ahora que las mujeres ofrecen sus favores carnales sin exigir compromiso alguno, y que la misma noción de castidad es desconocida para las mujeres postmodernas, los hombres consiguen lo que quieren sin ninguna necesidad de casarse. Esto resulta en millones de niños concebidos fuera del matrimonio, o ilegítimamente, como decían antes. En España aún no se han visto las consecuencias de esta plaga, pero en el Reino Unido la mayoría de los nacimientos ocurren ya fuera del matrimonio, y en EEUU la situación es aún peor, sobre todo en la comunidad negra. La tasa de niños negros ilegítimos en EEUU ahora supera el 75%. Nacer fuera del matrimonio es una de las peores cosas que le puede pasar a un niño; conlleva precariedad emocional por la falta de disciplina paternal y el desequilibrio inherente en una familia monoparental; son más expuestos a abusos sexuales (estadísticamente la mayor situación de riesgo es vivir con las parejas de la madre), y el trauma por la falta de su padre le acompañará de por vida. No es de sorprender que la gran mayoría de los presos en las cárceles occidentales son hijos de madres solteras.

Mentira nº 5: El feminismo ha logrado grandes avances para la mujer

Lo que ha conseguido el feminismo, lejos de «liberar» a la mujer, es esclavizarla. Los «avances» que suelen señalar los feministas van todos en detrimento de la felicidad de las mujeres. Veamos uno por uno estos falsos avances.

El divorcioEl ideal del feminismo es que las mujeres sean autónomas, sin tener que depender para nada de los hombres. Para lograr este objetivo primero se legalizó y luego se facilitó al máximo el divorcio, que al principio era un proceso engorroso, porque había que demostrar infidelidad del otro cónyuge, pero que ahora es un mero trámite; uno se puede divorciar simplemente porque le da la gana, sin tener que aportar razón alguna.

Si tiene que existir el divorcio, yo pienso que sería más justo que existieran dos formas de contrato matrimonial: un tipo para los novios que realmente se quieren y están dispuestos a seguir casados hasta la muerte, y otro tipo para los “liberales” que sólo se quieren lo suficiente para decirse «ya veremos lo que esto dura.» De esta manera, se sabría si una boda es de verdad, o una boda de paripé.

Los feministas creen que han logrado algo grande con el divorcio. Sin embargo, es una espada de doble filo, porque muchos hombres; al ver como se las gastan muchas mujeres, deciden que el matrimonio no es para ellos, y en consecuencia muchas mujeres se ven abocadas a la soltería. El divorcio es todo menos un avance, porque el concepto de autonomía personal que justifica el divorcio es contrario a la naturaleza del ser humano.  La familia existe precisamente porque nos necesitamos unos a otros.

Mentira nº 6: El aborto

El «derecho» de asesinar a sus hijos antes de nacer es para los / las feministas un gran avance social, que ha liberado a las mujeres de la carga de ser madres cuando no les conviene. No sirve de nada discutir con los / las feministas sobre el aborto, porque es un tema puramente emocional para ellos/ ellas :  En vano se les dirá a los / las abortistas, por ejemplo, que el embrión en el seno de una mujer embarazada tiene un ADN distinto al de la madre.

En vano les dirás que la vida humana empieza en el momento de la concepción, por lo que cualquier procedimiento posterior que acabe con esa vida es MATAR. En vano les dirás que si una mujer no quiere cuidar de su hijo, hay muchas familias esperando para adoptar. En vano les dirás que un aborto tiene gravísimas consecuencias físicas, pscicológicas y espirituales sobre la mujer. Además, parece que los feministas no se dan cuenta de que el aborto es aprovechado por hombres sin escrúpulos que utilizan a las mujeres como objetos sexuales, para mantener su estilo de vida hedonista e irresponsable. (…). Personalmente he conocido muchos casos en que la mujer va al abortorio presionada por su novio, que no quiere saber nada de del bebé. El aborto, más que una conquista para la mujer, es una trampa que la destruye.

Cristopher Fleming

FUENTE: http://www.alertadigital.com (7 marzo 2021)

el absurdo título dado a Ahmed Infante…

7 de marzo de 2021

Una de las fechorías más repugnantes de la transición fue declarar “padre de la patria andaluza” a un cretino chiflado, como Blas Infante.

por Pío Moa

 6 MARZO 2021

Una de las fechorías más repugnantes de la transición fue insultar a los andaluces declarando “padre de la patria andaluza” a un cretino chiflado, Blas Infante.  Desmán completado ensuciando a Andalucía con la bandera islámica diseñada por el orate. En su momento, la bandera fue recibida con una mezcla de rechifla e indignación a las que respondía el citado cretino:  “¡Qué gobierno, qué país!  Llegar a sentir alarma ante el flamear de una bandera de inocentes colores, blanca y verde! Le hemos quitado el negro como el duelo después de las batallas,  y el rojo como el carmín de nuestros sables, y todavía se inquietan”. ¡El inocente Blas! Es difícil medir la felonía, no tanto de este como de los infames politicastros que hicieron allí la transición simbolizando a Andalucía con la bandera almohade (gran regalo para Marruecos) y atacando directamente a España y su historia. Salvo cuatro desgraciados, ningún andaluz se sentía andalusí o musulmán ni tenía interés por un sujeto como el tal Blas, fusilado por los nacionales, a quienes no parecía hacer gracia la advertencia del “carmín de nuestros sables”. Pero en 1982 y 83 los “demócratas” se apresuraron a imponer bandera y patriarcado de la patria, como si Andalucía no hubiera existido tras la expulsión de los moros hasta que el orate se dedicó a “pensar”. Así rompían de modo radical con el referéndum de 1976 y con la misma constitución del 78.  Es algo que define perfectamente una calidad moral, intelectual y política, y la define como propia de bandas de cacos: PSOE, UCD, AP (luego PP) y “andalucistas”. Y ahí siguen esos corruptos golfos prometiendo Andalucía al islam y corroyendo la idea de España. 

FUENTE:

https://elcorreodeespana.com/opinion/616349517/Una-de-las-fechorias-mas-repugnantes-de-la-transicion-fue-declarar-padre-de-la-patria-andaluza-a-un-cretino-chiflado-como-Blas-Infante-Por-Pio-Moa.html

El feminismo genera odio.

7 de marzo de 2021

por Pio Moa

El feminismo no se puede entender partiendo de su “pensamiento”, que es más bien un antipensamiento o una antilógica. Se entiende bien, en cambio, a partir de sus lemas. Creo que el que mejor condensa su ideología es este, de  Kate Millett una de las más significadas “pensadoras” feministas : “El amor es el opio de las mujeres, como la religión el de las masas”. ¿Se les  ha impuesto el sentimiento amoroso por efecto del patriarcado? Vaya usted a saber,  pero en todo caso está claro que lo que liberaría a la mujer sería el odio. ¿El odio a qué o a quiénes? Aparentemente al varón: ¿cómo es que el varón ha gozado siempre de todos los privilegios — según las (los) feministas–, y las mujeres lo han soportado, cuando –afirman– hombre y mujer son por naturaleza iguales? Difícil de explicar algo tan “antinatural”. Claramente el odio hacia el varón está teñido de envidia.
En cambio es odio incondicional al hijo, que tanto “limita” la vida femenina desde la concepción, y por ello, sobre todo, el odio a la misma mujer, que no solo ha aceptado su “esclavitud sumisa” durante milenios, sino que además ha amado a su opresor y a la maternidad que la desiguala y oprime. De ahí que el aborto sea “el sacramento” por excelencia del feminismo, como indican otras consignas, junto con el odio a las mujeres que deciden tener hijos y criarlos, como denunciaba la feminista moderada Doris Lessing. Hay cientos de consignas en el mismo sentido: “Soltera, siempre soltera; bollera, siempre bollera”; (con música) “Que nos detengan, que somos abortistas, malvadas feministas, y no nos pueden controlar”;  “Nosotras decidimos” (sobre el ser humano que llevan en el vientre, que no procede solo de la mujer: destruir una vida humana da  impresión de un poder absoluto, del que carecerían las mujeres,  por contraste con el que atribuyen histéricamente al varón). Y un largo etcétera. En el fondo es un odio al género humano, como decían erróneamente los paganos romanos del cristianismo.
Creo que el tema da para mucho más, de momento aquí queda. Y un ejemplo del odio que llega a generar  esa ideología alucinada (me lo manda el historiador portugués José Luis Andrade):
CADENAS DESVERGONZADAS DE ODIO
 “Que todos los que votaron por el fascista tengan los hogares quemados, los hijos destripados, los vientres hinchados con amoníaco y rasguen las vestiduras ardiendo y en desesperación”.
Estas palabras de incitación al odio fueron escritas ayer en la página personal de Facebook de la profesora Eugénia Vasques. El fascista al que se refiere es el Profesor de Derecho André Ventura, diputado del parlamento portugués y ex activista de la Juventud Socialdemócrata, que hace menos de dos años fundó el partido Chega [¡Basta!], un partido de derecha no domesticada ni avergonzada. Chega apoyó a su líder como candidato a la presidencia de la República habiendo obtenido 500.000 votos lo que motivó la rabia total de la izquierda portuguesa. No hay registro de que Facebook haya censurado o denunciado el post a diferencia de lo que hicieron cada vez que alguien se quejó o criticó las acciones de BLM ou Antifa. ¿Pero quién es la profesora Eugénia Vasques, ciudadana portuguesa?
Vivió en París, donde estudió en la Universidad de París VIII, entre 1970 y 1975. Obtuvo su diploma en Teatro (Formación de actores), en la Escuela de Teatro del Conservatorio Nacional, luego Escuela Superior de Teatro y Cine de Lisboa, luego se graduó en Lenguas y Literaturas Modernas (Portugués y Francés)en la Facultad de Letras de la Universidad de Lisboa y su doctorado en lenguas y literaturas hispánicas en la Universidad de California (Santa Bárbara), equivalente a estudios portugueses, en la Universidad Nova de Lisboa. Es miembro de la Junta Directiva del Club UNESCO para la Educación Artística.
Forma parte del lobby del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra, dirigido por Boaventura Sousa Santos. Este profesor es uno de los organizadores e inspiradores del Foro de São Paulo y del más reciente Grupo de Puebla. La organización académica que logró establecer se especializó en la producción masiva de Maestrías y Doctorados en Sociología y Humanidades, recibiendo grandes cantidades de fondos y subvenciones de la Unión Europea y de algunas universidades de los Estados Unidos. También fue uno de los inspiradores del Bloco de Esquerda [Bloque de Izquierda] que agrupa a los comunistas trotskistas y posmodernistas en Portugal. La profesora Eugenia Vasques, vista aquí en la foto con la líder del Bloco de Esquerda, la comediante Catarina Martins, es una activista de ese partido.

FUENTE:

http://www.elcorreodeespana.com

https://elcorreodeespana.com/opinion/212186566/El-feminismo-genera-odio-Por-Pio-Moa.html

himno de la División Azul

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Países de reconocimientos limitados en el exterior

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