PATSCHI se fue al paraíso de los felinos

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ESTOS PERRITOS ESTÁN ESPERANDO LA LLEGADA DE PATSCHI…para jugar con él… eternamente… La foto– muy reducida– de Patschi… está a la derecha de los perritos… Cuando Patschi llegue a su Destino en el Más Allá… publicaré una foto más espléndida… (S D q)…

Ayer, miércoles, dia 7 de septiembre de 2011, a las 8 h de la mañana, al entrar en la cocina, donde habitualmente Patschi tenía su dormitorio, (donde dormía solo, desde hace un año aproximadamente –durante muchos años durmió a los pié de la cama de su “familia humana”–), encontré a Patschi caído en el suelo y sin poder levantarse. Con la cabeza apoyada  en el suelo, maullaba como dando alaridos de dolor, que sin ser estridentes, eran algo melodiosos, con cierto tono de mansedumbre y de dulzura. Me dí cuenta de que era incapaz de sostenerse de pie… Había dejado su cena intacta… y entonces recordé que hace una semana, por unos segundos perdió el equilibrio mientras andaba por el salón… aunque se recuperó de inmediato. Comprendí que dada su edad, pues había nacido aproximadamente en abril de 1991, era llegada su hora de morir, es decir partir de este mundo… Por un instante pensé en salir de casa y acudir a mi trabajo, en la idea de que a mi regreso Patschi ya habría fallecido. Después pensé en despedirme de él pasandole la mano por el lomo y cabeza, a modo de caricia… Creo que en su mirada había súplica y desconcierto. Pensé que Patschi, por azares del Destino, iba a morir sin la presencia de las personas con las que tanto había compartido su vida y con las que había disfrutado y jugado: Mis dos hijas, ahora ya mujeres… También pensé en hacerle una fotografía para tener un testimonio de sus últimos momentos en vida… pero aparte de no tener una cámara fotográfica a mano, lo cierto es que en casa tenemos fotos de Patschi de cuando era jóven y hermoso… Pese a su ancianidad… pues 20 años en un gato equivalen a 80 ó 90 años en un hombre, Patschi conservaba su gracil y felina belleza de gato rubio europeo… pues esa es su denominación racial. Después decidí que lo más sensato es llevarlo a un clínica veterinaria. Alli decidirían si Patschi podría curarse o no… Cuando lo intruduje en una bolsa de la compra… Patschi no tenía fuerzas para resistirse… pero no obstante hizo extraordinarios esfuerzos y consiguió asomar cabeza y manos… Sus ojos tenian las pupilas negras muy agrandadas… Su mirada era realmente tierna y conmovedora pues emitian el mensaje de quien parece saber que se está preparando para un viaje a lo desconocido… Por un momento parecía que no estaba moribundo sino que en cuestión de horas podría recuperar la salud. La señora veterinario opinó que habría que tratar de saber qué enfermedad tenía Patschi para saber si habría posibilidad de sanarlo.

Hoy, dia 8 de septiembre de 2011, jueves, a las 16 horas, una llamada telefónica de la clínica veterinaria me ha hecho saber “la mala noticia”, según palabras del comunicante, de que Patschi no podía ser curado, pues pese al tratamiento recibido, el mal es irreversible y de naturaleza neurológica. Aconsejan la “eutanasia”. Por sorprendente que parezca, pensé que si el hombre no es dueño de la vida para matar mediante la “eutanasia” a otro ser humano… ¿Por qué habría de ser justificable matar a un animal doméstico?, que, además, como en el caso de Patschi, se creía  un auténtico miembro de la familia. Ciertamente que no es un animal racional pero sí es un animal que tiene ánima y  posiblemente los animales tengan como destino del más allá de esta vida terrenal… algún paraíso aunque éste sea en una feliz inexistencia… o quizás… el destino de Patschi sería reencarnarse en algún otro gatito que, en esta oportunidad tuviera la feliz fortuna de no tener que vivir permanentemente sin prácticamente ninguna relación con gatos…y gatas de su misma raza  ó especie… Alguna vez he pensado en la crueldad humana que es mantener, por pereza o egoísmo, en cautividad a muchos animales domésticos, impidiéndoles la facultad natural de emparejarse y reproducirse engendrando una prole. Y me cabe el orgullo de no haber caído en la brutal costumbre que tanta gente practica de capar a los gatos machos, es decir castrarlos para evitar la natural tendencia de los felinos machos… de marcar el territorio con su orina. Yo respeto los “derechos humanos” de los perros y gatos… y no me atrevería a decir lo mismo de algunos individuos que pasan por “humanos” con menos méritos que Patschi. Es así como se explica que  se atribuya a un gran caudillo, amigo de los animales y cuyo nombre no es mencionado si no es para  calumniarle, la siguiente frase: “Cuanto más conozco a los hombres más estimo a los perros”. Por cierto, es muy significativo que algunos pueblos semíticos odien y consideren “impuros” a los perros… Mi esposa , por razones fortuitas  no está en  casa en estos días y así es que … Me cabe el orgullo y el consuelo de ser el único miembro de la familia que tendrá la posibilidad de decirle “adios” a Patschi. Es sabido que los “ateos” nunca dicen “adios”… pues esta expresión significa “A Dios gracias… etc” y por esta razón, porque yo no soy “ateo”, de forma deliberada y serena y también a modo de protesta contra la sociedasd materialista y hedonista en la que vivimos en Europa, he pensado en colocar en el cuello de Patschi una cinta con un escapulario de la Virgen María… Hay quien creerá que esto es absurdo ó herético, pero yo opino que es un gesto de deferencia y admiración a Patschi, una criatura inocente –pues como diria Savitri Devi, todos los felinos, incluidas las fieras, son inocentes o al menos no son responsables de sus actos– …y que  creo que siempre estará en el pensamiento de, al menos cuatro personas que convivieron con él… Con su vida –siempre acorde con las leyes natutrales y por tanto divinas– Patschi es un motivo de meditación sobre lo efímero de la vida y de que hay valores y verdades que nos trascienden y están por encima del tiempo y de la materia. Si el Dios de los seres humanos es tan misericordioso, como dicen los cristianos, es de esperar que Dios habrá reservado un destino adecuado y justo para Patschi, un gato bueno, cariñoso y fiel… hasta el punto de que él creyó ser un hijo más de mi esposa , a quien a veces parecía adorar como si fuera su madre, y por consiguiente hermano  de mis dos hijas [….cuando ellas eran niñas, Patschi era su compañero de juegos]. Quizás algún dia…allá en la Eternidad un dia nos reencontraremos –felizmente– no sabemos si con existencia corporal o más bien “espiritual”… junto al Único Ser que Es y tiene Existencia Eterna.

 

Madrid, 17 horas del dia 8 de septiembre de 2011, jueves.

Ahora, en este instante parto hacia la clínica Veterinaria para ver –vivo, pero dormido, todavía– a Patschi, un ser animal que tuvo como destino y misión ser nada más y nade menos que un gato… Que cuando muera… Descanse en Paz.

Post Data: Son las 19 horas del dia 8 de Sep de 2011: el ánima de PATSCHI ya estará retozando entre las Nubes. (Su cadaver, [ CAro DAbo VERsibus= cuerpo dado a los gusanos] será incinerado y sus cenizas dispersadas).

Su Vida habrá tenido sentido –por el bien y compañía que nos regaló durante 20 años . Si no fuera así… nada tendría sentido… pues todos y todo formamos parte del mismo Mundo Universo…

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2 comentarios to “PATSCHI se fue al paraíso de los felinos”

  1. cequattro Says:

    A veces los animales con sus instintos basicos nos muestran tener mejores animas que muchos seres humanos QEPD Patschi

  2. J.G. Says:

    Lamento la muerte de Patschi, que ya era muy viejo, pero era un animal muy fiel.
    Saludos

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