VOTAR AL MENOS MALO

by

mafaldademocracia.jpgSi las votaciones sirvieran para cambiar de régimen o de sistema político… estarían prohibidas… Las únicas elecciones generales que propiciaron un cambio de régimen fueron las de 1933 en Alemania… Luego, en 1939 se empezó a formar una alianza de unos  de 80 países (las luego llamadas Naciones Unidas) que  en 1945  ganaron la guerra mundial con un coste de más de 50 millones de vidas humanas.  Y lógicamente, desde entonces, en cualquier país del mundo donde hay elecciones, normalmente siempre “ganan” los partidos que están dentro de cierta disciplina… Cuando algún gobierno, como por ejemplo, el de Sadam Hussein,  tira de la cuerda más de lo debido, se “rompe la baraja”… El país es invadido y se impone por decreto y por imperativo  militar un nuevo orden en el marco del cual… pueden celebrarse “elecciones”… Eso ya ocurrió en Alemania después de la primera y segunda guerras mundiales, en Rusia… después de la  revolución y guerra civil, en China, después de la guerra civil maoísta, en Cuba, después del paseo militar de los barbudos castristas, etc.

No es de esperar que quienes controlan los poderes más decisivos en el mundo estén dispuestos a perderlos por una papeletas más o menos en las urnas…  Y es lógico que asi sea. Desde que el mundo es mundo… todos los  Imperios, Estados y Regímenes se han establecido por la fuerza de las armas…

No hay otra fuerza mayor… Por eso quienes vamos a votar en 9 de marzo lo haremos convencidos de que como mucho vamos a intentar que salga un gobierno un poquito menos malo que el anterior…  Y en este sentido es interesante lo que escribe Pedro Rizo en Minuto Digital :

 En diversos círculos conservadores se piensa en superar la ruina moral actual con grandes dosis de idealismo. (…). Se piensa que las creencias religiosas deben tener reflejo en la sociedad, si es que son reales y ciertas. Que un católico no puede ser cómplice de miles de asesinatos por aborto, ni aceptar un marco legal que respalde las exigencias de la homosexualidad, votando a quienes nada quieren saber de moral cristiana. (…).

Los círculos conservadores católicos iniciaron meses atrás una campaña de denuncias contra el PP con el propósito de restarle votos el próximo 9 de marzo. Curiosamente no proponen otra cosa menos negativa. Así que, pensemos quienes no apoyaremos al PSOE ni a ninguna de sus sucursales, si no cabe preguntarnos: ¿A qué otro partido, que no sea el PP, debemos votar con posibilidades de tumbar a los socialistas? (…).

El enemigo de mi peor enemigo es mi aliado estratégico más inmediato. Francamente, no me parece sensato atacar al PP. Aparte de que saltemos de la sartén al fuego, lo que hay es lo que hay. Con lo que no hay no se puede hacer nada.

Les voy a traer una ilustración a modo de parábola. Érase unas inundaciones como nunca se habían visto en aquel país. Se movilizó a todas las fuerzas civiles. A un ciudadano que asomaba por la ventana del altillo de su casa se le acercó una lancha municipal. “¡Salte usted!” El hombre contestó: “No, el alcalde no es de mi partido. Prefiero esperar de que Dios me salve.” Los de la lancha se fueron y él quedó rezando. Poco después, el hombre ya en el tejado, se acercó una zodiac de la Cruz Roja: “¡Eh, salte que le llevamos!” Y el hombre contestó de nuevo: “No, que ustedes son ateos y masones. Yo rezo a Dios que me salvará.” El nivel siguió creciendo, los cadáveres flotando pasaban delante del náufrago agarrado a la antena de la TV y con el agua al cuello. Un helicóptero del Ejército se le acerca y oye que le informan por megáfono: “Le estamos bajando una barquilla, átese los arneses para izarle.” El hombre contestó otra vez: “¡No! Yo soy pacifista y ustedes son símbolo de la violencia. Espero en Dios que me salvará.” Las aguas subieron más y pocos minutos después también nuestro pobre ahogado subía a la presencia de Dios.  Y le dijo, no sin cierto enfado: “¡Oh, Dios! ¿Por qué no me hiciste caso cuando tanto te lo pedí?” Y el buen Dios, igualmente enfadado, le contestó: “¡Cómo que no te hice caso…! ¡Te mandé dos lanchas y hasta un helicóptero…!” (…).
Si hoy el voto lo tiramos al pozo de los deseos seremos culpables más que cómplices. No sería razonable que “las injurias a Dios” se acepten en virtud de un cauce ideal que no existe. Lo mejor es enemigo de lo bueno; el eterno engaño de Luzbel, o de Baphomet, maestro manipulador de las buenas apariencias.

Lo primero que hay que conseguir es que el PSOE pierda el gobierno; lo segundo, construir una alternativa realmente eficaz al PP. Y ya que lo segundo parece el parto de los montes, ante lo concreto de la cita de las urnas consígase al menos lo primero.

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: