VAE VICTIS! ó ¿De verdad fuímos tan “malos”?

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Bajo estas dos fotografías de la ciudad “martir” (300.000 muertos civiles)  de Dresden, que fue bombardeada con fóstoro incendiario en 1945 por la RAF, conviene meditar en la guerra… Dicen que fueron unos 50 millones los muertos totales de la WWII, entre ellos 14 millones de alemanes, 20 millones de “soviéticos”, 6 millones de polacos, etc., lo lógico es alegrarse de que los muertos hubieran sido muchos menos de los que se dice que fueron. Incluso hay sospechas de que las cifras de los muertos “soviéticos” como de otras nacionalidades estén muy exageradas.

En todo caso, debemos tener en cuenta que los romanos ya sentenciaron el Vae Victis!… (¡Ay de los vencidos!) … y dado que quienes perdieron la guerra en 1945 siguen siendo acosados y privados de la libertad de expresar sus razones, consideramos una aportación a la investigación de la historia dar a conocer hechos y datos generalmente omitidos por los grandes medios de comunicación. Además existe una razón dehigiene mental y es que dado que todos los europeos somos corresponsables de aquella guerra, nos interesa reivindicar el honor de nuestros antepasados y dejar de hacer juicios maniqueos. Ni los judíos fueron todos “santos” ni los “gentiles” fuimos tan “malos” como pretende la propaganda, pues no hay que olvidar que tomos somos seres humanos… Y como decía un principio inglés: “Right or wrong, my Country”… Y aquí, nuestro “country” es Europa. Y en todo caso: la verdad histórica debe abrirse paso…

Esto es lo que hemos encontrado en  http://www.stormfront.org/spanish/pregunt.htm:

 

Preguntas y respuestas sobre el “holocausto”

Revisado en enero de 1995

¿Qué prueba hay de que los nazis practicaron el genocidio o de que hayan matado deliberadamente a seis millones de judíos? Ninguna. La única evidencia la constituye el testimonio de “sobrevivientes” individuales. Este testimonio es contradictorio y ningún “sobreviviente” alega haber presenciado de hecho ningún “gaseo”. No hay pruebas concretas de ningún tipo: no hay enormes cantidades de cenizas; no hay instalaciones crematorias capaces de realizar la operación; no hay pilas de ropa; no hay jabón hecho a partir de seres humanos; no hay pantallas para lámparas hechas con piel humana; no hay archivos; no hay estadísticas demográficas.

¿Qué pruebas existen en cuanto a que no murieron seis millones de judíos a manos de los nazis?
Muchas; incluyendo las de naturaleza forense, demográfica, analítica y comparativa -todas concurriendo a probar la imposibilidad de esa cifra que representa una exageración irresponsable de, quizás, un 1000%.

¿Es cierto que Simón Wiesenthal afirmó, por escrito, que “no hubo campos de exterminio en suelo alemán”?
Sí. En “Books & Bookmen” -ejemplar de abril de 1975- y en “Stars & Stripes -ejemplar de enero de 1993-, Wiesenthal alega que el “gaseo” de judíos tuvo lugar en Polonia.

¿Si Dachau quedaba en Alemania y hasta Simon Wiesenthal dice que no fue un campo de exterminio, entonces ¿por qué miles de veteranos de guerra en los Estados Unidos dicen que lo fue?
Porque después de que los aliados capturaron Dachau, miles de conscriptos norteamericanos fueron llevados y paseados por Dachau en donde se les mostraron edificios de los que se dijo eran cámaras de gas y porque los medios masivos de difusión, amplia pero falsamente, afirmaron que Dachau era un campo de “gaseo”.
Auschwitz queda en Polonia, no en Alemania.

 ¿Hay alguna prueba de que existiesen cámaras de gas construidas para dar muerte a seres humanos en, o cerca de, Auschwitz?
No. Se ofreció una recompensa de 50,000 dólares a quien aportase tal prueba, y el dinero fue depositado en un banco, pero no apareció nadie con prueba creíble alguna. Auschwitz, capturado por los soviéticos, fue ampliamente remodelado después de la guerra y se reconstruyeron distintos edificios para que pareciesen enormes cámaras de gas. Actualmente, Auschwitz es una gran atracción turística para el gobierno comunista polaco.

Si Auschwitz no fue un “campo de exterminio”, ¿cuál fue su verdadera finalidad?
Fue un complejo industrial a gran escala. Tuvo fábricas de caucho y combustible sintético (“Buna”) y los reclusos, fueron utilizados como mano de obra. El procedimiento para la obtención del “Buna” también fue empleado en los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial.

¿En qué se diferenciaron los campos de concentración alemanes de los campos de reubicación norteamericanos en los que se internaron a japoneses y a alemanes residentes en los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial?
Excepto por la denominación, la única diferencia significativa consistió en que los alemanes internaron a personas que constituían, real o supuestamente, una amenaza para la seguridad del esfuerzo bélico alemán, mientras que los norteamericanos internaron a personas exclusivamente a causa de su condición racial.

¿Por qué los alemanes internaron a los judíos en campos de concentración?
Porque consideraron que los judíos constituían una amenaza directa a la soberanía y a la supervivencia de la Nación alemana y porque los judíos aparecían con desproporcionada frecuencia en las organizaciones subversivas comunistas. Sin embargo, no sólo los judíos sino todos los sospechosos de socavar la seguridad nacional estuvieron expuestos o fueron internados.

¿Qué acción a gran escala emprendió el judaísmo internacional contra Alemania ya en 1933?
Un boicot económico internacional contra los productos alemanes.

¿Es cierto que el judaísmo internacional le “declaró la guerra” a Alemania?
Sí. Los medios masivos de difusión del mundo entero aparecieron con titulares que decían: “Judea declara la guerra a Alemania”.

¿Cuántos judíos había, antes de la guerra, en los territorios que posteriormente pasaron a ser controlados por los alemanes?
Menos de cuatro millones.
Si los judíos europeos no fueron exterminados por los nazis, ¿qué pasó con ellos?
Después de la guerra, los judíos europeos seguían estando en Europa, con excepción de, quizás, unos 300,000 de ellos entre los cuales están quienes efectivamente murieron por una multiplicidad de causas durante el conflicto, y los que consiguieron emigrar a Israel, los EE.UU., la Argentina, Canadá, etc.. La mayoría de los judíos que abandonaron Europa lo hizo después y no durante la guerra; lo cual no obsta para que se les incluya en el supuesto Holocausto.

¿Cuántos judíos huyeron al interior de la Unión Soviética?
Más de dos millones. Los alemanes nunca tuvieron a su alcance a esta población judía.

¿Cuántos judíos emigraron antes de la guerra quedando, por lo tanto, fuera del alcance de los alemanes?
Más de un millón (sin contar los que fueron absorbidos por la U.R.S.S.).

Si Auschwitz no fue un campo de exterminio, ¿por qué su comandante, Rudolf Höss (no confundir con Rudolf Hess), confesó lo contrario?
Con Höss se utilizaron métodos muy eficaces para hacerle decir exactamente lo que sus captores querían escuchar.

¿Existe alguna prueba de que americanos, británicos y soviéticos emplearon la tortura para forzar “confesiones” por parte de oficiales alemanes después de la guerra?
Hay pruebas en abundancia de que la tortura se empleó tanto antes como durante los famosos juicios de Nuremberg y aún después, en otros juicios por crímenes de guerra.

¿En qué medida el mito del “Holocausto” beneficia actualmente a los judíos?
Los sustrae de toda crítica como grupo social. Les proporciona un “nexo común” que permite el control por parte de sus líderes. Es un instrumento útil en campañas de recolección de fondos y permite justificar ayudas económicas a Israel que totalizan más de 10,000 millones de dólares al año sólo por parte de los Estados Unidos.

¿En qué medida beneficia al Estado de Israel?
Justifica los millones de dólares -en concepto de “reparaciones”- que el Estado de Israel ha recibido de Alemania Federal (Alemania Oriental se negó a pagar). Es usado por el grupo sionista israelí para controlar la política exterior norteamericana en sus relaciones con Israel y para forzar al contribuyente norteamericano a aportar todo el dinero que Israel desea. Y estos aportes son cada vez más voluminosos.

¿Qué clase de gas fue utilizado por los nazis en los campos de concentración?
Zyklon-B; un gas hidrocianúrico.

¿Para qué usos fue -y sigue siendo- producido este gas?
Para exterminar al piojo causante del tifus. Es empleado en la fumigación de habitaciones y vestimenta. Puede ser adquirido, sin dificultad, hasta el día de hoy.

¿Por qué se usó este gas y no otro más adecuado para exterminios masivos?
Si los nazis hubieran querido usar gas para exterminar a seres humanos hubieran elegido algún otro entre los muchos que tenían a su disposición. El Zyklon-B es muy ineficiente, excepto en su uso específico como fumigante.

¿Cuanto tiempo se tarda en ventilar completamente un área fumigada con Zyklon-B?
Aproximadamente unas 20 horas. Todo el procedimiento es sumamente complejo y técnico. Se tienen que usar máscaras antigas y sólo pueden ser empleados técnicos altamente capacitados.

¿Cuál fue exactamente el procedimiento que supuestamente habrían empleado los nazis para exterminar a los judíos?
Las historias van desde dejar caer, a través de una perforación en el techo, contenedores de gas dentro de una habitación atestada de gente, hasta la inyección de gas a través de cañerías que terminaban en las duchas de las instalaciones sanitarias. Se alega que “millones” de judíos habrían muerto de esta manera.

¿Cómo pudo ser ocultado, a judíos que aún no habían sido arrestados pero que estaban destinados a ser exterminados, un plan masivo de estas proporciones?
No hubiera podido ser mantenido en secreto de ninguna forma. El hecho concreto es que no existieron gaseos masivos de este tipo en parte alguna. Los rumores acerca de los mismos provinieron exclusivamente de fuentes judías.

Si los judíos destinados a ser ejecutados conocían el destino que les esperaba, ¿por qué fueron a la muerte sin luchar ni protestar?
No lucharon ni protestaron simplemente porque no existió intención de matarlos. Sencillamente se les internaba y se les obligaba a trabajar. (N.del T.: actualmente, las autoridades israelíes se han dado cuenta de esta grave falla en el mito del “Holocausto” y por ello es que, de unos años a esta parte, paralelamente al “Holocausto”, ha surgido el mito adicional de la “heróica resistencia” supuestamente opuesta al “exterminio”.)
 

¿Aproximadamente cuántos judíos murieron en los campos de concentración?
Entre 300,000 y 500,000.
¿En qué forma murieron?
Principalmente por reiteradas epidemias de tifus que causaron estragos en la Europa sumida en la guerra de aquella época. También murieron de inanición y por falta de atención médica, hacia el fin de la guerra, debido a que todas las comunicaciones por ferrocarril y por rutas terrestres habían sido destruidas por el bombardeo aliado.

¿Qué es el tifus?
Es una enfermedad que siempre aparece cuando muchas personas se hallan encerradas juntas por largos periodos sin higienizarse. La enfermedad es portada por piojos que infectan el cabello y las ropas. Por ello es que las Armadas y los Ejércitos de todo el mundo tradicionalmente han impuesto cortes de cabello bien cortos a sus tropas. Irónicamente, si los alemanes hubieran usado mayores cantidades de Zyklon-B, muchos más judíos hubieran podido salir con vida de los campos de concentración.

¿Qué diferencia hay entre 6 millones y 300,000 judíos muertos durante este trágico período?
¡5,700,000! y aparte de ello -contrariamente a la propaganda del “Holocausto”- no hubo intención deliberada de exterminar a nadie.
Muchos sobrevivientes judíos de los “campos de exterminio” afirman haber visto pilas de cadáveres amontonados en fosas y quemados.

 ¿Cuánto combustible hubiera hecho falta para llevar a cabo esta operación?
Bastante más de lo que disponían los alemanes con la crónica falta de combustible que ya sufrían por aquella época.

¿Pueden los cuerpos humanos ser quemados en fosas?
No. Es imposible que un cuerpo humano se consuma totalmente por las llamas de este modo ya que, en fosas abiertas, no puede ser generado el calor necesario.

¿Por qué había hornos crematorios en los campos de concentración?
Para disponer, eficiente e higiénicamente, de los cadáveres causados por las epidemias de tifus.

Suponiendo un funcionamiento al 100% de TODOS los crematorios en TODOS los campos del territorio controlado por los alemanes, ¿cuál es la cantidad máxima de cadáveres que hubiera sido posible cremar durante la totalidad del periodo en que dichas instalaciones crematorias estuvieron operando?
Unos 430,600.

¿Puede un horno crematorio operar al 100% en forma continua?
No. Un 50% resulta ya una estimación generosa (12 horas por día). Los hornos crematorios deben ser limpiados regularmente y a conciencia cuando están en uso continuo.

¿Cuánta ceniza queda de un cuerpo cremado?
Después de haber pulverizado completamente los huesos, aproximadamente la cantidad equivalente al contenido de una caja de zapatos.

Si seis millones de personas fueron cremadas por los nazis, ¿qué pasó con las cenizas?
Eso es algo que todavía tiene que ser “explicado”. Seis millones de cadáveres producirían literalmente toneladas de cenizas. Sin embargo, no hay pruebas de la existencia de ningún enorme depósito de cenizas de estas dimensiones.

Las fotos aéreas de Auschwitz (tomadas por los aliados durante el período en que las “cámaras de gas”, supuestamente, se hallaban operando a pleno) ¿muestran la existencia de cámaras de gas?
No. En realidad estas fotografías ni siquiera muestran indicio alguno de las enormes cantidades de humo que habrían existido en forma constante sobre el campo. Tampoco muestran las “fosas abiertas” en las que se alega que se quemaban cadáveres.

¿Qué disponían, esencialmente, las “Leyes de Nuremberg” alemanas de 1935?
Prohibían el matrimonio y las relaciones sexuales entre alemanes y judíos de un modo similar al de las leyes que existen hoy en Israel.

¿Hay precedentes norteamericanos de esas leyes alemanas?
Varios estados de los EE.UU. tuvieron leyes que prohibían el matrimonio y las relaciones sexuales entre personas de distintas razas, mucho antes de que surgiesen los nazis.

¿Qué fue lo que informó la Cruz Roja Internacional en relaci6n con la cuestión del “Holocausto”?
El informe de un delegado de la Cruz Roja Internacional que visitó Auschwitz en septiembre de 1944 señalaba que a los internados se les perniitía recibir correspondencia y encomiendas, y que los rumores referentes a las cámaras de gas no habían podido ser confirmados.

¿Cuál fue el papel desempeñado por el Vaticano durante el período en que se dice que fueron exterminados los seis millones?
Si hubiera habido un plan de exterminio, el Vaticano ciertamente se hallaba en posición de conocerlo. Pero, puesto que no existió plan alguno de este tipo, el Vaticano careció de razones para adoptar públicamente una posición contraria al mismo.

¿Hubo colaboración entre los nazis y los sionistas?
Sí. Ambos estaban interesados en sacar a los judíos de Europa y mantuvieron relaciones amistosas durante la guerra.

¿Qué pasa con las numerosas fotografías tomadas en los campos de concentración alemanes y que muestran pilas de cuerpos famélicos?

 ¿Son fotos trucadas?
Las fotografías pueden ser trucadas, sin duda. Pero es mucho más simple agregarle una acotación o un comentario falaz a una foto o a un recorte fotográfico auténtico. Por ejemplo: una pila de cadáveres famélicos ¿es prueba de que se trata de gente “gaseada” o deliberadamente hambrienta hasta morir? ¿O es que la fotografía muestra a víctimas de una tremenda epidemia de tifus? ¿O a personas que murieron de hambre por la carencia de alimentos en los campos hacia fines de la guerra? Fotografías de pilas de cadáveres de niños y mujeres alemanas, masacradas por los bombardeos aliados, se han hecho circular como fotografías de víctimas judías.

¿Cuántos libros se han publicado en los que se refutan afirmaciones de la versión oficial del “Holocausto”?
Por lo menos 60. Y hay más en proceso de elaboración.

¿Qué sucedió cuando el Instituto de Revisión Histórica ofreció 50,000 dólares a cualquiera que pudiese probar que hubo judíos gaseados en Auschwitz?
No se aportó ninguna prueba que mereciese la recompensa ofrecida, pero el Instituto fue demandado por 17 millones de dólares por un sobreviviente del “Holocausto”, quien alega que la oferta le ha hecho perder el sueño, lo ha perjudicado comercialmente y representa una “negación injuriante de hechos establecidos”.

¿Qué hay de cierto en la afirmación de que quienes cuestionan el “Holocausto” son antisemitas o neonazis?
Se trata de una infamia destinada a desviar la atención de hechos concretos y de argumentos contundentes. Entre los investigadores que han refutado los alegatos del “Holocausto” los hay de todas las ideologías: demócratas, republicanos, libertarios, socialistas, cristianos, judíos, etc… No hay correlación entre la refutación del “Holocausto” y el antisemitismo o el neonazismo. De hecho, cada vez son más los investigadores judíos que reconocen abiertamente que las pruebas referentes al “Holocausto” resultan altamente insuficientes.

¿Ha sufrido el Instituto de Revisión Histórica (Institute for Historical Review) alguna represalia por sus esfuerzos en mantener el derecho a la libertad de palabra y a la libertad académica?
El IHR ha sufrido atentados con bombas cinco veces y ha sido dos veces objeto de demostraciones por parte de representantes de la Liga de Defensa Judía (Jewish Defense League) que portaban banderas israelíes y proferían amenazas de muerte. Amenazas de muerte hechas por teléfono son, prácticamente, un hecho cotidiano. El 4 de julio de 1984, las oficinas y almacén del IHR fueron completamente destruidos en un delito de incendio.
 

¿Dónde puedo obtener más información sobre la “otra cara” de la historia del “Holocausto”, así como sobre hechos referentes a otras áreas del revisionismo histórico de la Segunda Guerra Mundial?
Puede escribir a: Institute for Historical Review, Post Office Box 2739, Newport Beach, California 92659, U.S.A., que tiene una gran variedad de libros, casettes y videocasettes sobre importantes cuestiones históricas y que además publica una revista trimestral.
Para un estudio más detallado sobre la cuestión del Holocausto, lea los siguientes libros disponibles del Instituto de Revisión histórica:
The Hoax of the Twentieth Century, por el Dr. Arthur Butz, Pb., $9.95.
The Holocaust Story and the Lies of Ulysses, por Paul Rassinier, Pb., $12.00.
Auschwitz: A Judge Looks at the Evidence, por Wilhelm Staeglich, Hb. $19.95; Pb., $11.95.
(Por favor, en todos los pedidos de libros, añada el 10% para cubrir gastos de facturación y franqueo.)

 

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Una respuesta to “VAE VICTIS! ó ¿De verdad fuímos tan “malos”?”

  1. PiensoLuegoPiensoLuegoExisto Says:

    El “problema” judio

    Si bien todos dicen “tolerar”, “no tener problemas”, o “aceptar” a los judios, creo que es de publico conocimiento que la realidad marca un concepto distinto. Toda mi vida he visto la discriminacion indiscriminada (e…

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