Fabrice Hadjadj, que fue ateo, defiende la familia cristiana

26 de agosto de 2016 by

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Publica sus tesis «ultrasexistas» en «¿Qué es una familia?»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por «salvaje y anárquica»
El filósofo Fabrice Hadjadj defiende la familia natural frente a la explotación deshumanizante del género y el consumo

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Rodolfo Casadei/Tempi.it17 noviembre 2014

Fabrice Hadjadj, que fue ateo y nihilista, defiende la familia cristiana por ser “salvaje, anárquica y prehistórica”. De familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista… hasta que empezó a leer la Biblia para burlarse de ella… y encontró una gran sabiduría.

Hoy Fabrice Hadjadj expone sus tesis que llama “ultrasexistas” sobre la unión entre hombre y mujer, el sentido divino del nacimiento, el ser padres, madres e hijos, como en esta entrevista en Tempi.it.

El segundo tiempo del Sínodo extraordinario sobre la familia se jugará entre el 4 y el 25 de octubre del año que viene, cuando el argumento será retomado por el Sínodo ordinario con el título “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”.

Y visto como ha ido la primera parte del partido, será mejor entrenarse aún más y prepararse para que cada uno dé la propia contribución al juego de equipo.

Muy útil a este propósito puede revelarse la lectura seria de Qu’est-ce qu’une famille? (¿Qué es una familia?, ndt), el último libro escrito por Fabrice Hadjadj, pensador católico francés y director de la Fundación Anthropos en Lausanne (Suiza).

Autor siempre genial, sorprendente y provocador, como se deduce también esta vez por el subtítulo, que suena así: Suivi de la Transcendance en culottes et autres propos ultra-sexistes, es decir “resultado de la Trascendencia en las bragas y otras propuestas ultrasexistas”.

Para Hadjadj la familia es, a nivel humano, lo que a nivel cósmico es el agua para Tales de Mileto o el aire para Anaximandro: el principio anterior a todo el resto, el fundamento que no puede ser explicado precisamente porque es un fundamento.

Sólo se puede tomar constancia de él, comprobando que lo que le da forma es la diferencia sexual que se manifiesta como atracción entre el hombre y la mujer.

La familia es, ante todo, naturaleza, pero siempre ordenada y bajo la responsabilidad de la cultura.

Porque el nacer, propio de cada forma natural, en los humanos está siempre rodeado de un “hacer nacer”. Y del hacer nacer de la matrona a la mayéutica de Sócrates (no es casualidad que fuera hijo de una matrona), que ayuda a hacer nacer la verdad que está dentro de cada hombre, el paso es breve y necesario.

En el libro, del que se espera en breve una traducción en italiano, Hadjadj individua principalmente tres enemigos de la familia en las sociedades occidentales: las últimas tecnologías electrónicas, la transformación de la procreación en producción ingenieril de seres humanos y las derivas falocéntricas (justamente así) de la mayor parte de los feminismos de hoy.

Tempi lo ha entrevistado sobre estos temas (aquí en italiano).

-Su libro ha salido en la vigilia del Sínodo de los obispos sobre la familia. ¿Le parece que los trabajos y el documento final del Sínodo reflejan algunas de sus preocupaciones?
-El problema de un Sínodo es que tiene que hablar para la Iglesia universal, mientras las situaciones que la familia vive pueden ser muy distintas de un país al otro, incluso radicalmente opuestas.

»En lo que a mí concierne, se trata de pensar lo que sucede a la familia en las sociedades post-industriales marcadas por la economía liberal. La Relatio Synodi, en su diagnóstico, se queda satisfecha con evocar una vez más el «individualismo» y el «hedonismo», mientras que los debates se han cristalizado alrededor de la cuestión de los «divorciados vueltos a casar» o sobre la bendición a las personas homosexuales.

»De este modo me parece que falta totalmente lo que es, de manera absoluta, propio de nuestra época; es decir, la revolución antropológica que se está llevando a cabo con la transición de la familia a la empresa y del nacimiento a la fabricación – o si se prefiere, de la concepción oscura en el vientre de una madre a la concepción transparente en el espíritu del ingeniero…

»La familia ha sido atacada en el plano ideológico desde los inicios del cristianismo. Por ejemplo, por los gnósticos. Pero hoy el ataque es más radical: éste no proviene tanto de la ideología como del dispositivo tecnológico. Ya no es una cuestión de teoría, sino de práctica, de medios eficaces para producir, fuera de las relaciones sexuales, individuos más adecuados, con mejores prestaciones.

-Usted opone la mesa de madera, alrededor de la que se reúne la familia, con la tableta electrónica, que separa y aísla a los miembros y su conclusión es que la tecnología ha colapsado la familia y estamos asistiendo a su «destrucción tecnológica». ¿Estamos ante el enemigo más grande de la familia?
-¿Cuál es el lugar dónde se teje el tejido familiar? ¿Cuál es el lugar dónde las generaciones se encuentran, conversan, a veces pelean y, sin embargo, a través del acto muy primitivo de comer juntas, siguen compartiendo y estando en comunión? Tradicionalmente este lugar es la mesa. Sin embargo, hoy es cada vez más frecuente que cada uno de nosotros coma delante de la puerta de la nevera para poder volver lo más rápidamente posible a la propia pantalla individual.

»Ya no se trata ni siquiera de individualismo, sino de «dividualismo», porque en esa pantalla uno abre más de una ventana y se divide, se fragmenta, se dispersa, pierde su rostro para convertirse en una multitud de «perfiles», pierde su filiación para tener un «prefijo».

»La mesa implica reunirse dentro de una transmisión genealógica y carnal. La tableta implica la disgregación dentro de una diversión tecnológica y desencarnada. Por otra parte, la innovación tecnológica permite que lo que es más reciente sea mejor de lo que es más antiguo y, por lo tanto, destruye el carácter venerable de lo que es antiguo y de la experiencia.

»Si la mesa desaparece es también porque el adolescente se convierte en el cabeza de familia: es él quien sabe manejar mejor los últimos artilugios electrónicos y ni el abuelo ni el padre tienen nada que enseñarle.

-Usted escribe, de una manera muy provocadora, que si de verdad pensamos que todo lo que necesitan nuestros hijos es amor y educación, entonces no sólo una pareja de personas del mismo sexo puede cubrir esta necesidad, también lo puede hacer un orfanato de calidad. Si lo esencial es el amor y la educación, no está dicho que una familia sea necesariamente el lugar mejor para un niño. Entonces, ¿por qué la familia padre-madre merece ser privilegiada?
-Es la cuestión planteada en Un Mundo Feliz de Aldous Huxley: si tenéis un hijo por la vía sexual es sencillamente porque os habéis ido a la cama con una mujer. Esto no ofrece garantías sobre vuestras cualidades reproductivas ni sobre vuestras competencias como educadores. He aquí por qué sería mejor, para el bienestar del nuevo ser creado, ser puesto a punto dentro de una incubadora y educado por especialistas. Esta argumentación es muy fuerte.

»Mientras los cristianos sigan definiendo la familia como el lugar de la educación y del amor, ellos no la contradirán, sino que más bien darán armas a sus adversarios para que puedan concluir que dos hombres capaces de afecto y especializados en pedagogía son mucho más adecuados que un padre y una madre. Pero el problema es que sigue siendo el primado de lo tecnológico sobre lo genealógico lo que preside esta idea y nos empuja a sustituir a la madre con la matriz y al padre con el experto.

»Detrás de todo esto está el error de buscar el bien del niño y de no considerar ya su ser. Ahora bien, el ser del niño es ser el hijo o la hija de un hombre y de una mujer, a través de la unión sexual. A través de esta unión, el niño llega como una sobreabundancia de amor: no es el producto de un fantasma ni el resultado de un proyecto, sino una persona que surge, singular, inalcanzable, que supera nuestros planes.

»En lo que respecta al padre, del simple hecho que ha transmitido la vida recibe una autoridad sin competencia y esto es mucho mejor que cualquier competencia profesional. Porque el padre está allí, sobre todo, para manifestar al niño el hecho de que existir es bueno, mientras que los expertos sin competencia están allí para mostrar que lo bueno es llegar, tener éxito. Y además, su autoridad sin competencia lo empuja a reconocer delante del niño que él no es el Padre absoluto y, por lo tanto, a dirigirse junto a su hijo hacia ese Padre del cual cada paternidad toma su nombre.

Manifestación “La Familia Sí Importa”, de 2005 en Madrid

-Usted cita como la otra causa de la destrucción de la familia el rechazo del nacimiento como nacimiento, es decir, como algo natural e imprevisto. Quien es favorable a la tecnologización del nacimiento dice que es necesario vigilar para que las biotecnologías se utilicen de una manera ventajosa para el niño que debe nacer, pero que a pesar de todo estas técnicas son buenas. ¿Qué les respondería?
-Si las biotecnologías se utilizan para acompañar o restaurar una fertilidad natural, soy favorable a las mismas: es el sentido mismo de la medicina. Pero si consisten en hacernos entrar en una producción artificial ya no se trata de medicina, sino de ingeniería. Lo que sucede entonces es que el niño se convierte en un derecho que es reivindicado, dejando de ser un don del cual uno se siente indigno. A partir de esto, ustedes pueden imaginar las influencias que sufrirá.

»Pero lo más grave está en otro hecho, en lo que yo llamaría la confusión entre novedad e innovación. Si el nuevo nacido renueva el mundo, es porque él de alguna manera nace prehistórico: no hay diferencias fundamentales entre el bebé italiano de hoy y el del hombre de las cavernas. Sigue siendo un pequeño primitivo, un pequeño salvaje que desembarca en la familia y que trae consigo un inicio absoluto, la promesa renovada de la aurora.

»Si en un futuro medimos el nacimiento con el metro de la innovación, si se fabrican principalmente bebés trashumanos, estos serán ancianos antes de nacer porque volverán a proponer la lógica del progreso y, por consiguiente, también de la fatal obsolescencia de los objetos técnicos. Corresponderán a los objetivos de quien los encarga, a las expectativas de su sociedad.

Nos encontramos frente a una inversión de las fórmulas del Credo: se quiere un ser que haya «nacido del siglo antes que todos los padres, creado y no engendrado».

-Usted escribe: «Gracias a la tecnología la dominación fálica está asegurada principalmente por mujeres histéricas producto de hombres castrados». ¿Qué quiere decir?
-Lo propio de lo femenino, en la maternidad, es acoger dentro de sí un proceso oscuro, el de la vida que se dona por sí misma. Crear úteros artificiales puede parecer una emancipación de la mujer, pero en realidad es una confiscación de los poderes que le son más propios.

»Por una parte se consigue que la mujer, al no ser ya madre, se convierta en una empleada o una ama (como si fuera una liberación); por la otra, que el proceso oscuro se convierta en un procedimiento técnico transparente, el de un trabajo externo y controlado, que es a lo que se limita la operación del hombre, que no tiene un útero y fabrica con sus propias manos.

»He aquí que nos encontramos frente a la paradoja de la mayor parte de los feminismos: no son más que un machismo de la mujer, una reivindicación de la igualdad pero sobre la escala de valores masculinos, un querer una promoción en pleno acuerdo con la visión fálica del mundo.

»Porque la fecundación y la gestación in vitro son cuanto más próximo hay a un dominio fálico de la fecundidad: no necesitar de lo femenino y hacer entrar la procreación en el juego de la fabricación, de la transparencia y de la competición.

»Ya he hablado de una inversión del Credo; en este caso podría hablar de una Contra-Anunciación. En la Anunciación evangélica, María acepta un embarazo que la supera dos veces, desde el punto de vista natural y desde el punto de vista sobrenatural. En la Contra-Anunciación tecnológica, la mujer rechaza cualquier embarazo y exige que la procreación sea una planificación integral, que ya no la supere, sino que se introduzca en su proyecto de carrera.

-Usted está de acuerdo con Chesterton en que la familia es la «institución anárquica por excelencia». ¿Qué significa? Actualmente, la familia sigue estando acusada de autoritarismo o de residuo de la época del poder patriarcal.
-La familia es una institución anárquica en el sentido que es anterior al Estado, al derecho y al mercado. Depende de la naturaleza antes de ser ordenada por la cultura, porque naturalmente el hombre nace de la unión de un hombre y de una mujer. En pocas palabras, tiene su fundamento en nuestra ropa interior. Es algo animal – el macho y la hembra – y al mismo tiempo nosotros creemos que esta animalidad es muy espiritual, de una espiritualidad divina, escrita en la carne: «Dios creó al hombre a su imagen, varón y mujer los creó».

»Hay algo que es donado, y no construido. Tanto que también el patriarca, como se ve en la Biblia, está siempre sorprendido y asimismo exasperado por sus hijos. Piensen en la historia de Jacob. Piensen en José, el padre de Jesús. No se puede decir, ciertamente, que tienen la situación bajo control.

»La autoridad del padre se transforma en autoritarismo cuando finge tener todo bajo control y ser perfectamente competente. Pero como he dicho antes, su verdadera y más profunda autoridad está en el reconocer que no está a la altura y que está obligado a dirigirse al Padre eterno.
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FUENTE:
http://www.religionenlibertad.com/fabrice-hadjadj-que-fue-ateo-y-nihilista-defiende-la-familia-cristiana-38762.htm

muere el filósofo GUSTAVO BUENO

8 de agosto de 2016 by

El filósofo Gustavo Bueno falleció ayer a los 91 años en Niembro (Asturias), dos días después de la muerte de su esposa. Su voluntad de armar un sistema de pensamiento marcó su obra
MANUEL CRUZ
7 AGO 2016 – 21:34 CEST

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Gustavo Bueno, en una imagen de 2003. MIGUEL GENER
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Hace algunas semanas, en el transcurso de una entrevista para un diario, me preguntaba la periodista por el libro de filosofía que más me había influido. Era una pregunta, claro está, de imposible respuesta. En vez de hurgar, inútilmente, entre mis textos favoritos, opté por tirar de memoria. Y di en recordar un panfleto de Manuel Sacristán que marcó a la gente de mi generación, aquel Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores, que tanta cola trajo, en la medida en que impugnaba, de manera radical, la existencia de Facultades de Filosofía, las mismas en las que, por esas fechas, estábamos pensando en ingresar.
Fue precisamente como cola de aquel panfleto como muchos de nosotros, estudiantes de finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, conocimos a Gustavo Bueno, quien, dos años después de la aparición del opúsculo sacristaniano, en 1970, publicó su libro El papel de la filosofía en el conjunto del saber. Era una respuesta desmesurada —el papel de Sacristán ocupaba 36 páginas y el texto de Bueno, 319—, alborotada y retadora, muy en su estilo. No se privaba, por ejemplo, de referir en el prólogo que solo había utilizado los libros que tenía a su alrededor, sin consultar los que tenía en las estanterías más altas porque no disponía de una escalera para acceder a ellos.
Vista la cosa con perspectiva, se puede afirmar que no era aquella intervención una mala carta de presentación del filósofo riojano. Por lo pronto, mostraba uno de sus principales rasgos, a saber, un temperamento polémico que no dejó de acompañarle nunca. De hecho, tan pespunteada de polémicas está su trayectoria que puede dibujarse la evolución de su pensamiento siguiendo el rastro de aquellos pensadores y aquellas posiciones teóricas con las que se fue peleando.
Personalmente, alcanzo a recordar el rifirrafe que mantuvo con Fernando Savater en las páginas de la añorada revista Triunfo a principios de los setenta, rifirrafe del que Bueno no salió, como era de prever, muy bien parado. También nos llegó noticia, más o menos por los mismos años, del incidente con Alberto Cardín en el que se vio involucrado, cuando el prematuramente desaparecido antropólogo estudiaba en Oviedo y le reprochaba al filósofo su ortodoxia prosoviética. Pero luego, como decíamos, el signo de las polémicas (y, obviamente, sus interlocutores) fue variando.
Discutió en especial sobre religión y sobre política, aunque también buscó el cuerpo el cuerpo en otros asuntos, como el de una reivindicación de la pena de muerte que no alcanzó el eco que parecía estar buscando. En todo caso, fue su evolución en el campo de la política la que le reportó mayor número de reproches, especialmente por su defensa de una idea de España que para muchos no dejaba de constituir una variante del más rancio nacionalismo español.
Aunque tal vez el rasgo teórico por el que mejor quede definido Gustavo Bueno sea por su voluntad de sistema. Durante algunos años, constituía casi un lugar común en la comunidad filosófica de nuestro país señalar que Bueno era, junto con Eugenio Trías, el último filósofo que todavía estaba empeñado, contra viento y marea, en elaborar su propio sistema, el denominado materialismo filosófico.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
Ensayos materialistas (1972). Intenta explicar la historia humana en función de una “conciencia autónoma” de la idea de Dios.
El animal divino (1985). Uno de sus ensayos más polémicos. Bueno divide las religiones en tres categorías y defiende que surgen como un proceso histórico que se inicia con el culto a los animales.
El mito de la cultura (1997). Uno de sus libros más populares, donde critica las nacionalidades porque pretenden arrogarse la cultura, imponiéndose al pensamiento científico.
España frente a Europa (2000). Desde la perspectiva de una filosofía materialista de la historia, discute la naturaleza de la identidad de España y la estructura de su unidad.
El mito de la izquierda (2003). Acusa a los independentistas de indefinición por su idea de Estado y su proyecto político.
La fe del ateo. (2007) Su gran negación de la existencia de Dios, por la que algunos le calificaron de islamófobo.
Se reparará en que el elogio tenía un carácter puramente formal, esto es, no entraba a enjuiciar el valor del concreto sistema elaborado por el autor de laTeoría del cierre categorial. No es, ciertamente, este momento, el de la despedida, el adecuado para entrar en la valoración técnica del mismo. Cumple ahora a quienes tanto se han reclamado de él, por ejemplo desde las páginas de la revista El Basilisco,acreditar la potencia teórica, la capacidad interpretativa y la fecundidad heurística de lo pensado, aunque la vigorosa personalidad de su creador les pone la tarea francamente cuesta arriba.
Sea como sea, no habría que descartar que una de las claves para aquilatar de manera adecuada la aportación de Gustavo Bueno se encuentre precisamente en esa distinción de la que luego tantos se han reclamado y que él ya dibujaba en su polémica con Sacristán. Me refiero a la distinción entre filosofía académica y filosofía mundana.
Acaso el privilegio del tiempo transcurrido, y la deriva que ha ido sufriendo el pensamiento filosófico tanto en el medio propiamente académico como en el espacio público, nos permitan considerar esas dos dimensiones del trabajo de Bueno bajo una nueva luz. Quizá, a medida que ambos escenarios iban evolucionando con el tiempo, empezó a desenvolverse en ambos con creciente dificultad, y no terminó de atinar con el lenguaje ni con las categorías adecuadas para cada uno de ellos (deviniendo abstrusamente hiperacadémico en un lugar y sencillamente extravagante en el otro, como cuando le dio por oficiar de comentarista del programa de televisiónGran Hermano). En cualquier caso, nada de eso rebaja el mérito de su intuición ni nos autoriza a minusvalorar el arrojo de haberse atrevido a transitar por ella.
Ha sido, en fin, para bien y para mal, un digno hijo de su tiempo, y lo supo resumir él mismo en una frase que pronunció cuando le preguntaron por aquellos de sus textos que todavía consideraba válidos: “Con fecha, todos; sin fecha, ninguno”. Apliquémonos esa lucidez.
Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea de la Universidad de Barcelona.

FUENTE:
http://cultura.elpais.com/cultura/2016/08/07/actualidad/1470597848_433177.html

Schopenhauer, pesimismo… felicidad… las mujeres

17 de junio de 2016 by

Del pesimismo a la felicidad en Schopenhauer

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=3AdUf4LKOuU

https://youtu.be/3AdUf4LKOuU

 

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=X_vrPN4WGXY

 

https://youtu.be/X_vrPN4WGXY

 

Arthur Schopenhauer: El arte de tratar a las mujeres

 

 

“¿QUIEN SOY YO?

21 de mayo de 2016 by

“¿Quién soy yo?” He aquí la pregunta que nos asalta acuciante, a veces de modo incluso
angustioso, en los momentos críticos de la vida, planteándonos el interrogante de nuestra
verdadera naturaleza, del sentido de nuestra vida, del origen y destino del ser que constituimos.
Pregunta ésta, tan sencilla como profunda, que, empleada de forma intencionada y
metódica, figura como elemento clave en toda vía de realización espiritual.

Un maestro japonés contemporáneo, en un libro que lleva precisamente por título “Watashi
ga dare ka?” (¿quién soy yo?), ha podido afirmar que todo el secreto de la doctrina Zen se
halla contenido en esa escueta fórmula interrogativa. Son muchas en la historia del Zen las
anécdotas que nos hablan del empleo por los maestros de esta fórmula, bajo una u otra
variante, como poderosa palanca para provocar en el discípulo el despertar interior. Así, al
acercarse Nagaku al sexto patriarca, fue recibido con la siguiente pregunta: “¿Qué es eso que
viene así hacia mí?”, pregunta a la que Nagaku tardó ocho años en encontrar la respuesta
adecuada. En cierta ocasión, el maestro Sekito preguntó a su discípulo Yakusan: “¿qué estás
haciendo aquí?” A lo que éste último respondió: “no estoy haciendo nada”. La réplica de
Sekito fue inmediata: “¿quién es entonces ese que no está haciendo nada?”. Observación que
provocó en Yakusan el satori.
En la tradición hindú, la repetición intensa y sistemática de tal interrogante sobre el propio
ser constituye la técnica que se conoce con el nombre de vichara ; término que significa
“discriminación”, y que alude al conocimiento discriminante entre la Realidad y lo irreal,
entre el Yo real y el yo ilusorio. Ramana Maharshi recomendaba a uno de sus discípulos:
“Prosigue la indagación ¿quién soy yo? Inexorablemente. Analiza tu personalidad entera.
Trata de descubrir por donde empieza la idea del Yo”. A otro de sus devotos que le interrogaba
sobre como conseguir la salvación, el gran yogui de nuestro siglo respondía: “Por una
incesante pregunta dirigida a ti mismo: ¿Quién soy yo?, llegarás a conocerte a ti mismo y con
ello alcanzarás la salvación”.
Es toda una empresa de búsqueda y hallazgo interior loque tal pregunta conlleva. La empresa
que encontramos como núcleo del esoterismo cristiano. “Búscate y encuéntrate”, era el consejo
que daba Jakob Böhme, incitando a plantearse, de un modo u otro, semejante interrogante.
Lo más necesario –decía- es “buscarnos a nosotros mismos antes de buscar el adorno
terrenal”, y aprender así cual es nuestro verdadero hogar. Y acto seguido, aclarando que tal
tarea no tiene nada que ver con el análisis sicológico, aclaraba que dicha búsqueda debía
efectuarse no “en el reino terreno”, sino teniendo a la vista “el reino de Dios”, “el misterium
divino y celestial”. Los hombres, decía Claude Saint-Martin, se ahorrarían muchos errores y
sufrimientos “si lejos de buscar la verdad en las apariencias de la naturaleza material” (como
pretenden hacer la ciencia moderna y la civilización individualista del confort), se determinasen
a “descender en sí mismos”, tratando de “explicar las cosas por el nombre, y no el
hombre por las cosas”; pues “es en él mismo y en la antorcha que le acompaña –añadía el
teósofo francés- donde el hombre debe encontrar sus consejos y todas sus luces”.
Formularse la pregunta “¿quién soy yo?” es romper la costra de condicionamientos, prejuicios
e ilusiones que recubren los ojos del alma y nos ocultan nuestra propia realidad. Es ir
directamente al centro, al fondo de nuestro ser, a la raíz misma de nuestra vida. Al plantearnos
tan decisivo y enigmático interrogantes –tan enigmático como insoluble por medio de
nuestros habituales mecanismos mentales, lógicos y racionales- nos situamos cara a cara
frente al misterio del ser, pasando por encima de los estereotipos, esquemas conceptuales y
opiniones insustanciales entre los que se desenvuelve la vida diaria. Traspasamos el telón
engañoso de lo que en la doctrina hindú se conoce con el nombre de nama-rupa (el nombre y
la forma) o como shin-jin (la mente y el cuerpo) en la tradición extremo-oriental; esto es, los
elementos constitutivos y característicos de la individualidad. Se trata, ni más ni menos, de
aquél “ver en la propia naturaleza” de que habla el Zen; o, dicho de otro modo –y para
expresarlo en términos propios dela tradición occidental-, de la puesta en práctica de la
célebre norma apolínea “conócete a ti mismo”.
Vivimos habitualmente una vida demasiado superficial, en la que el continuo sucederse de
hechos intrascendentes atraen nuestra atención hacia la periferia, impidiéndonos encarnar la
realidad que tenemos más a mano y que para nosotros es prioritaria: nuestra propia realidad
personal. Nuestra posición social, nuestro prestigio y buen nombre, nuestro bienestar y
seguridad, nuestras ocupaciones y preocupaciones nos tienen demasiado atareados para
permitirnos mirar lo que se oculta tras tales fenómenos y constituya su base y raiz. Todo ello
nos lleva a identificarnos con lo que de más irreal hay en nosotros; con la superficie de
nuestro ser: nuestra individualidad, nuestro yo efímero y contingente. “El hombre común
-escribe Hubert Benoit- vive únicamente en función de su Ego, pero no se pregunta nunca a
sí mismo sobre su Ego”. En otras palabras: el hombre ordinario, que jamás se ha interrogado
sobre lo legítimo o ilegítimo de sus pretensiones egotistas, vive ciego con respecto a sí
mismo, esclavizado por el yo, cegado por ese mismo yo que pretende afirmarse por encima y
a costa de todo.
Nuestra vida es una permanente esclavitud a nuestro yo individual. Esclavitud tanto más
tiránica, violenta e indestructible cuanto que reposa sobre un substrato subconsciente. La
tiranía del yo se afianza en la medida en que la aceptamos inconscientemente y con complacencia;
nos aferra tanto más cuanto menos es examinada y reconocida. Más aún: la ignorancia
egolátrica que nos domina, nos hace creer ilusoriamente que en esta tiranía de nuestro yo
radica nuestro bien y nuestra libertad. No hay peor esclavitud que la del que está convencido
de ser plenamente libre en medio de la abyección de su estado servil.
Si queremos lograr la verdadera libertad, y, con ella,, la plena realización, hemos de tomper
semejante círculo vicioso y acabar con esta situación; pues en la identificación con el yo está
la raíz de todo mal y de toda ignorancia. Para llegar a ser libres hemos de encontrar la verdad
que se encierra dentro de nosotros –“la verdad os hará libres”, enseña la doctrina evangélicay
descubrir lo que realmente somos. Como dice el Abad Stéphane, en una reciente obra, de la
máxima altura, en la que se exponen algunos aspectos de la doctrina metafísica cristiana, “el
peor error es confundir nuestra esencia verdadera -nuestro <> inmortal- con nuestro
ego perecedero” (Traducimos por Si, la voz francesa Soi, pronombre reflexivo que hace
referencia al Absoluto, al Principio trascendente). Y pocas herramientas hay tan poderosas
para poner fin a semejante situación cono la autoindagación de que tratamos. La pregunta
“¿quién soy yo?” actúa aquí como una espada tajante, fulmínea y luminosa, que corta de un
golpe el nudo gordiano que atenaza nuestra existencia.
Cualquier situación es buena para plantearnos la pregunta. Especialmente propicios son
aquellos momentos en que nuestra alma se ve sacudida por una u otra razón, en sentido
favorable o desfavorable. Cuando nos asalte una preocupación, suframos una humillación,
nos invada el temor o la angustia, nos aflija un dolor físico o moral, nos domine una
sensación de desbordante alegría, despierte en nosotros una sensación de triunfo o aliente una
esperanza, es la hora de hacer surgir en nosotros la radical interrogación. Preguntémonos,
situando como objeto de indagación el sujeto que somos: ¿quién es el que sufre? ¿quién se ve
acosado por la ansiedad? ¿quién es realmente el que se ve angustiado, abatido y humillado?
¿en quién despierta el miedo? ¿quién eres tú que te afanas por ganar la vida y prosperar
siempre más y más? ¿quién es este ser que siente el aguijón de la ambición, de la ira, del
odio, de la envidia, o en el que despunta el amor, la compasión, la buena voluntad? ¿qué
individuo es éster que experimenta esta sensación de felicidad, que se siente orgulloso y
triunfador? ¿quién el que siempre responde: yo?
Yasutanni-roshi, célebre maestro zen de nuestros días, aconsejaba tener siempre presente,
durante las horas del día, esta enigmática pregunta: desde el despertar por la mañana hasta el
momento de ir a dormir por la noche; al andar, al comer, al trabajar, al hablar, al descansar, al
lavarse, al afeitarse, etc.… “Esta forma dinámica de autointerrogarse –decía- constituye el
camino más rápido hacia la autorrealización”. Y Sri Ramakrishna, el iluminado santo hindú
de la era moderna, observaba a este respecto, con su sabia palabra: “Aun cuando estemos
cegados por toda clase de deseos mundanos, puede surgir en nosotros la pregunta: ¿quién soy
yo que gozo de todo esto?. Ese puede ser el momento en que comience la revelación del
secreto.
Ni que decir tiene que la pregunta de que tratamos no tiene por qué ser formulada
verbalmente, articulada con palabras sonoras e inteligibles. Como bien observara Ramana
Maharshi no se trata de un mantra, en el que lo esencial es la repetición de unas determinadas
palabras con un determinado ritmo. Ha de ser ante todo y sobre todo un interrogante
existencial, que se haga presente como incógnita vivida en la existencia ordinaria, que
arranque de lo más hondo del ser como poderoso anhelo de saber lo que somos y de resolver
el problema radical de nuestra vida.
Prosigamos incansablemente tan importante indagación. Mantengamos permanentemente
viva en nosotros esa pregunta. Y no admitamos respuestas a medias. Exijamos una respuesta
auténtica, total y definitiva.
No tardaremos en descubrir que la fórmula en cuestión encierra una insospechada potencia
transformadora y puede llegar a convertirse en la llave que nos abra las puertas del templo de
la sabiduría.

„Preußens Gloria”… Ich hatt’ einen Kameraden

10 de marzo de 2016 by

„Preußens Gloria” auf dem Roten Platz in Moskau

https://www.youtube.com/watch?v=C0IYnRQJas0

https://youtu.be/C0IYnRQJas0

 

 

Preußens Gloria Prussian Glory HD

 

https://www.youtube.com/watch?v=5SWTSPFT2ls

https://youtu.be/5SWTSPFT2ls

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Ich hatt’ einen Kameraden (subtitulada)

 

Ricardo Jiménez Arenas

https://youtu.be/SIxT9ybl18I

 

https://www.youtube.com/watch?v=SIxT9ybl18I

 

Yo tenia un camarada (en Español)

 

https://youtu.be/4j94uGPzfg4

https://www.youtube.com/watch?v=4j94uGPzfg4

Alte Kameraden – Band of the Bundeswehr Stabkorps, Hamburg

10 de marzo de 2016 by

Alte Kameraden – Band of the Bundeswehr Stabkorps, Hamburg.   ………….04

 

https://www.youtube.com/watch?v=1mHUXITOIVg

https://youtu.be/1mHUXITOIVg

17 blogs interesssantes

10 de octubre de 2015 by

17 blogs interesssantes

13 blogs son …wordpress.com
europa89, fuegofrio, hirania, hirania89, hurania, hyrania, jrania, yrania.
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y cuatro blogs son de blogspot.com

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urania89.blogspot.com

yrania89.blogspot.com

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ABC, Madrid 15 sept 2015: GUSTAVO BUENO

15 de septiembre de 2015 by

ENTREVISTADO POR EL DIARIO ABC
Gustavo Bueno: «La Iglesia heredó el derecho romano y la filosofía griega y les dio un impulso gigantesco»
El filósofo Gustavo Bueno ha concedido una entrevista al diario Abc. A sus 91 años recién cumplidos, el profesor Bueno analiza la situación de la cultura en el mundo actual, hace un recorrido sobre su relación con la fe católica y da su parecer sobre el actual régimen democrático. Preguntado por su opinión sobre la ideología de género responde: «Como digas algo te llaman fascista».
15/09/15 9:43 AM | Imprimir | Enviar
(Hughes/Abc) Gustavo Bueno recibió a ABC Cultural en su residencia de Niembro (Asturias). Acaba de cumplir 91 años y en septiembre se estrena un documental sobre su vida y obra.
Cuando habla, el filósofo suelta las dos manos, vueltas hacia sí, y las deja moverse, apremiantes, al mismo ritmo de su pensamiento. Es un gesto antiguo que no es el del orante ni el del orador y que imitan sus discípulos.
Sin afectación, contra el confusionismo general, Bueno y su materialismo constituyen la actualidad del realismo español.
¿A qué le da vueltas ahora?
Un tema suscitado por un programa que vi en la televisión sobre la cultura. Es una cosa impresionante. Lo que entienden por cultura es sobre todo danza. Llaman a individuos que llevan una guitarra y solo saben rasguear, y danzan y el público también se mueve. La cultura es una de las columnas vertebrales de España hoy en día y cada día tiene más importancia. En El mito de la cultura contaba la anécdota de un alcalde que invitó a una gran orquesta sinfónica, se gastó varios millones y acosado por los periodistas respondió: «¡Pero es que es cultura!» Porque la cultura es sagrada completamente. Antes en la tele escuchabas conciertos sinfónicos, ahora han ido suprimiéndose porque es propio de élites y te ponen una danza que recuerda a los chimpancés, con la gente levantando los brazos. O Bob Dylan. Una cultura macarra. Pero se trata de que la gente vaya y haga algo.
Contra la mayoría, usted ha negado que hubiera una ruptura intelectual en la posguerra.
No la hubo, al menos yo no la noté. Hay una anécdota graciosa. Yo estaba en Salamanca en un colegio mayor que dirigía Lázaro Carreter. Allí estaba rodeado de filólogos, por cierto, que ponían los ojos en blanco cuando leían lo de que «Dios está azul» de Juan Ramón Jiménez, una auténtica idiotez. Ahí también estaban Cela y Tierno, que un día llegó diciendo que en España hacía falta fustigar a la clerigalla y que había un filósofo alemán que vivía en Londres y decía no se qué de que no todas las preguntas tienen respuesta. «¿Te refieres a Wittgenstein?» «¿Cómo, cómo?» «Que si se llama Wittgenstein.» Se lo tuve que escribir. «¡Sí, sí, ese!» «Pues un momentito –dije–, que lo tengo en la habitación.» Y se lo bajé. Luego lo tradujo del inglés, creo que no se enteró mucho. Tenía audacia, Tierno.
Yo venía de estudiar en Zaragoza, donde no había división de letras y ciencias, algo muy importante. Era el año 41 e íbamos a clases de psiquiatría o anatomía. Freud o Darwin no se podían estudiar en la facultad de letras porque allí estaba el clérigo. Nos enseñaba la foto de Darwin, con esa cara de simio, y nos decía: «¡Miren el darwinismo! ¡Él es el que procede del mono, no nosotros!» Esto a mí con dieciocho años me irritaba mucho. Pero en la facultad de medicina sí nos los explicaban, y nos íbamos allí. Así que en el franquismo había de todo. Teníamos un profesor católico y poeta, Frutos Cortés, que nos hacía leer El ser y el tiempo, de Heidegger, y El ser y la nada, de Sartre, en 1943, y en las bibliotecas estaban, para quien las quisiera leer, las obras de Bertrand Russell. Al seminario de Frutos llegó un día un cura catalán, don Ramón Roquer, y nos dio una conferencia sobre el neopositivismo porque había estado en los congresos del Círculo de Viena. ¿Así que donde está la discontinuidad? Esta anécdota la conté yo precisamente en el homenaje a Martín Santos que se hizo en Madrid, en el Liceo Francés, con todo el PSOE presente. Defendí allí que el tiempo de silencio de la novela no era el del franquismo, sino el de la bomba atómica, la teoría de Jaspers, que después de lanzada para qué íbamos a hablar ya, sólo quedaba callarse y esperar la siguiente. Pues menuda bronca se organizó.
Se definió como un católico ateo.
Mi familia era muy católica. Mi tía Ángeles era de la CEDA y he vivido siempre entre curas. En la adolescencia me dio por no ir a misa, y mi madre, que era aragonesa, me decía que hacía el ridículo si no iba. Y tenía razón. Entonces me las arreglé para coger el Tratado teológico-político de Spinoza, que está lleno de latinajos, de un armario cerrado con llave en el que lo guardaba mi padre junto a libros de Voltaire y Anatole France. Lo metí en un devocionario de mi tía y entonces en misa los domingos yo cogía el devocionario y me ponía a leer a Spinoza; y el notario, que estaba a mi lado, me miraba de reojo y le decía a mi padre: «Oye, tu hijo muy bien, va para cura».
Yo siempre vi lo mismo, que la Iglesia heredó el derecho romano y la filosofía griega y les dio un impulso gigantesco que en cierto modo fue lo que hizo la transición de la Edad Media a la Edad Moderna. Esto lo digo yo en un libro con comentarios a unas conferencias de Ratzinger,¡Dios salve la Razón! Yo a Ratzinger le seguía mucho, era un teólogo que sabía mucho, no como este Papa de ahora, que es otro cantar, pero yo no comparto la teología de Ratzinger, Dios no es racional. Confundirlo con la razón es absurdo. Me dediqué a sacar textos escolásticos donde dicen que Dios no es racional, que Dios no puede hacer silogismos. Dios directamente lo ve todo.
Ahí citaba además una serie de nombres para quienes, tipo Draper, hablaban del conflicto ciencia-Iglesia, de la Iglesia como campeón de la superstición; el krausimo, en una palabra. Para negarlo citaba a Copérnico, que era canónigo y su obra fue apoyada por los papas, porque no veían ninguna contradicción con el pasaje de Josué en que paraba el sol, lo que demostraba que el sol estaba en movimiento.
La enemistad de la Iglesia contra Copérnico y Galileo no fue por geocentrismo, sino por el atomismo, que sí planteaba dificultades para explicar el dogma de la transustanciación.
La Iglesias desvió la atención con la astronomía porque temían mucho más el atomismo y la negación de la Eucaristía, del Corpus Christi, que es la esencia del catolicismo y que aquí por cierto se negó como si tal cosa. Un día el ministro Ordóñez dejó de considerar el Corpus Christi como fiesta obligatoria. Esto es la revolución, pensé, y no se han dado ni cuenta.
Pues además de Copérnico estuvo Mendel con la teoría de la herencia o el abate Lemaître, precursor de la teoría del big bang. Todos curas. ¿Cómo que la iglesia catolica es enemiga de la ciencia? Ahora bien, en el siglo XIX la cosa cambia con el materialismo y el marxismo; ahí la Iglesia perdió francamente posiciones, porque se extendió completamente esta ideología, el darwinismo, la termodinámica, el origen del universo y el fin del mundo.
Ahora todos los teóricos del big bang, Fleischmann, Hawking, empiezan sus libros contando un mito azteca. Que Dios vomitó el mundo y de la vomitina salió el sol y no sé qué. ¿Para qué me lo cuentas? ¿Para que veamos que eres más listo? En el fondo, siguen teniendo esa ideología.
¿Lo dejó Ratzinger por cuestión de fe?
Yo creo que dudaba. Pero sencillamente estaba cansado, razones fisiológicas, y estaba al tanto de los enormes problemas de la Iglesia católica. La Iglesia estuvo bien en el poder, cuando las cruzadas.
Usted se ha aproximado a la religión desde el materialismo.
En El animal divino sostuve la tesis de que la religiones son verdaderas, que los númenes no son meras especulaciones mentales, sino que tienen una realidad. Los identifiqué en las cuevas prehistóricas. El bisonte, el tigre de los dientes de sable, les producían terror y empezaron a adorarlo, cosa que ya dicen los paleontólogos.
Es una vulgaridad completa lo que voy a contar, pero un día, paseando por un camino, vi que se acercaba un perrazo impresionante, y quizás se reanimó en mí un mecanismo del Paleolítico: ¿Voy a tener miedo a este perro? Cuando pasé a su lado no le miré, pero al dar varios pasos me volví y el perro hizo lo mismo y nos quedamos los dos mirándonos. Este es tan listo como yo, pensé.
¿Qué opinión le merece el animalismo?
Totalmente disparatado. Hubo uno del PSOE, Garrido, que presentó la moción para reconocerles derechos. Decir que tienen derechos es un absurdo. Incluso, en el colmo, les quieren extender los derechos humanos. Claro, como nadie sabe lo que son los derechos humanos… Fundamentar los derechos humanos en el hecho mismo de su reconocimiento es como el gesto del barón de Munchausen de sostenerse agarrándose de los pelos.
¿Qué recepción ha tenido el materialismo?
La palabra materialismo es lo que más ha asustado. Por materialismo la gente entiende corporeísmo, el del marxismo propiamente, que lo real son los cuerpos; y es una cosa tan grosera que a cualquiera le espanta. Pero el materialismo no es corporeísmo. La materia no es una sustancia única, que es la tesis de los presocráticos y la de Marx, sino que tiene géneros distintos, y concretamente tres géneros: M1, M2 y M3. M1 es la materia física. M2 es la materia psicológica, el ánimo, la psique, y luego está M3: por ejemplo, la distancia entre dos cuerpos es también material, pero no corpórea.
Materialismo es pluralismo, pero sin continuidad entre las partes de la materia. Lo esencial es la discontinuidad, que fue el gran descubrimiento de Platón cuando habló de lasymploké. Si todo estuviera ligado con todo (continuidad) sería imposible el conocimiento. «Todo está en todo» es la máxima del racionalismo para muchos, pero entonces no podríamos conocer nada. El principio de symploké implica que si todo estuviese desconectado de todo sería el caos. Platón dice que por tanto hace falta un principio según el cual no todo está ligado con todo o todo separado con todo. Nuestro materialismo es una forma de platonismo. Symploké, en una imagen, es el batallón de hoplitas cuando luchan con espadas y se entrelazan. Ese entrelazamiento.
¿Con Cataluña habrá «symploké»?
Eso es un desastre completamente. Acusan a Rajoy de pasota, pero creo que Rajoy tiene en cuenta el millón de individuos que sacarían a la calle los catalanes.
A mí antes me invitaban a ir allí, ahora nada. Estuve haciendo el servicio militar en el Pirineo en el 47 y no había problemas, pero aquello fue degradándose. Por el 56 formé parte de un tribunal examinador en Mallorca y suspendimos a todos porque no sabían español, solo mallorquín. Tuvimos que salir por la puerta de atrás. En septiembre volvimos a suspenderlos a todos; nos parecía absurdo que fuera bachiller un tipo que no sabía español siendo español.
En estas cosas lo principal no es el dinero, lo fundamental es el afán de ser distintos y el resentimiento. La confusión de ideas además es completa. La Constitución del 78 fue una cosa para salir del paso, hecha por gente que no sabía. El más eminente era Peces-Barba, una nulidad completa en filosofía del derecho. Otro que llegó a asombrarme fue Mayor Zaragoza, un pensamiento blando, malísimo. Estos son ingenuos completos, pero esta ingenuidad es intolerable a esta alturas.
Y la izquierda no sé lo que es. Es un concepto en principio puramente topográfico, de colocación en la Asamblea y antes en el Concilio de Nicea, pero políticamente no se sabe. Hay gente que dice, como Haro Tecglen, que son de izquierdas de toda la vida. Pues peor para ti. O que han mamado la izquierda. ¡Pero qué vas a mamar, si eso no se puede mamar!
En El mito de la derecha trato de demostrar que hay una derecha más a la izquierda que la izquierda. El franquismo tiene instituciones de izquierda: el Estado del Bienestar, la Seguridad Social, por eso las novedades no sé de dónde vienen.
Y luego, la democracia. ¿Pero quién sabe lo que es la democracia? Eso tiene bemoles. La de Pericles, dicen. Pero si era una democracia de esclavos. Descubrió el sistema de urnas y votar con piedras blancas o negras, la democracia procedimental, que yo he llamado muchas veces la democracia del autobús, como los del Imserso. A mitad de carretera se levanta un paisano y dice que en lugar de a Santiago nos vamos a Sevilla. A ver, votos. Pum. Pues todos a Sevilla. Eso está pasando ahora en los ayuntamientos con tanto grupo.
Platón y Aristóteles fueron críticos de la democracia de Pericles. Y modernamente, se cita a Rousseau y Kant como precursores, pero precisamente Rousseau dijo que la democracia está cerca de la tiranía porque tapa a la minoría. Además, ¿qué coño es el pueblo? Habló el pueblo y dijo mu. El pueblo es una fantasía completamente metafísica. El conjunto de los ciudadanos no es el pueblo.
Otro caso típico de confusión es el uso de los derechos humanos. Un ejemplo es lo de Atapuerca, con la mala sombra de usar una terminología contradictoria. Al hombre de Atapuerca le llaman el homo antecessor. ¡Pero si es antecessor entonces no es hombre! Lo dicen ustedes mismos, pero le aplican los derechos humanos y el derecho de ser tratado como tal. O el follón del cráneo del negro de Bañolas, que hubo que devolverlo. Reivindicar los derechos humanos para el tratamiento de unos huesos del Paleolítico obligaría a preguntar qué es el hombre para ellos.
¿Y la socialdemocracia?
Los soviéticos la llamaban el socialfascismo. Después del revisionista Bernstein y del renegado Kautsky, que decía Lenin, el Estado según ellos está en evolución permanente y es progresivo y gradual y no tiene fin. Por eso Lenin les acusaba de socialfascistas. La socialdemocracia eran los nazis. De hecho, los alemanes ayudaron al PSOE de aquí en la Transición. Eran la CIA y los alemanes los que financiaban esto. Y Carrillo vino porque a la URSS no le interesaba otro frente. La Transición fue una continuación del Plan Marhall, como Europa fue una invención del Plan Marshall.
¡Oh, Europa! Se les llena la boca, pero nadie sabe qué es Europa. Europeo soy antes que los alemanes porque cuando los alemanes andaban por las ramas nosotros ya teníamos un Estado, pero yo no tengo nada que ver con el Mercado Común. Europa es una biocenosis y su Historia no deja un solo mes sin una guerra.
Usted va en contra de mitos, supersticiones…
Contra las ideas confusas, para decirlo con Spinoza. Mi actitud es simplemente procurar que las ideas sean claras, pero no cortas, porque hay quien tiene ideas, pero cortas, como Boyer. Yo vi que la cosa iba muy en serio aquí cuando le confiscaron los bienes a Ruiz-Mateos.
¿Conoció a Fernandez Miranda?
Con Torcuato tuve mucha relación. Era muy de la época. Una mentalidad jurídica, había estudiado bastante a los clásicos: Vázquez de Menchaca, Soto…
¿Y Suárez?
No sabía lo que era. Era el jefe del Movimiento y cambió. Se fue a vivir a Puerta de Hierro para tener contacto con políticos. Medrar era su objetivo, lo cual está muy bien; y quería la paz universal, la igualdad. Otro ejemplo de confusión es la transparencia, que la gente no sabe lo que es. Que hay que ser transparente, dicen; ¿pero por qué? La opacidad es una condición necesaria de todos los animales en la lucha por la vida.
¿Qué filósofos hay ahora en España?
Todo el mundo es filósofo ahora. A un hotelero sevillano le preguntaron por su filosofía y dijo que se resumía en tres palabras: jamón, jamón y jamón. Y no niego que allí hubiese filosofía, pero el individuo no sabía lo que decía, porque la importancia a mi juicio del jamón es que elimina a todos los moros. Es una filosofía españolista frente a la yihad, que no come jamón. Ahí sí que hay filosofía.
¿Qué opina de la ideología de género?
Como digas algo te llaman fascista. Eso del género yo creo que tiene mucho recorrido, porque para las mujeres es su modo de sentirse víctimas y agruparse. Se parte seguramente de un complejo de inferioridad de la mujer, que quiere resarcirse inventando cosas raras como esa. Es curioso, en el libro de Lenin Materialismo y empiriocriticismo aparece mucho el machismo, pero como un adjetivo derivado del físico alemán Mach.
n los años 60 se usaba lo de Engels, que las mujeres habían tomado el oficio de los esclavos. Esto se generalizó, porque Engels lo decía de refilón, y entonces dijeron que había una lucha de sexos, que las mujeres eran proletariado y los hombres, explotadores. Y en los 70 andaba por Madrid un grupo que se llamaban Las Tigresas, que iban a violar hombres y a emascularlos. Me acuerdo de que por aquella época me entrevistó Sardà. Hablaban sobre el amor y me preguntó por Abelardo y Eloísa. Opiné que la cosa acabó mal porque a Abelardo le emascularon. Me dijeron que por favor no utilizara palabras filosóficas como emascular.
¿Cuántos años estuvo estudiando escolástica?
Recuerdo la impresión que me produjo en Salamanca ver aquellas filas impresionantes de infolios. Algo dirán estos frailes, pensé, y me tiré once años estudiando escolástica. Ahora se conoce al padre Ceferino porque tiene una calle en Oviedo, y se vive de una filosofía del big bang y el cerebralismo, el cerebro como un ordenador que nos permitirá pensar en todo. Y la gente con eso vive. ¿Qué es pensar? ¿Ponerse como el de Rodin, desnudo? Y sin embargo el de Rodin es el prototipo de pensador, el cogito ergo sum y todo lo que me rodea puede ser falso. Esa es la duda metódica de Descartes. Cada vez entiendo menos que Descartes se haya convertido en el prototipo de los filósofos. A lo mejor es que todo lo que me rodea no existe y lo que existe es el pensamiento, dice, pero luego su pensamiento va y encuentra a Dios. Pues hombre, haber empezado por ahí. En filosofía era un voluntarista radical.
Hablaba antes de Mayor y Peces-Barba, ¿los «homo antecessor» de lo actual?
Se decían los liberales de aquellos años. Que tampoco sabe nadie lo que es liberal. Una palabra que apareció en Sevilla por herencia de la famosa división que venía de Boecio entre las artes liberales y las serviles. Y servilón se llamaba a los de Fernando VII. Servil y liberal, y los liberales eran los médicos, los notarios, las profesiones que no dependían de un sueldo. Los liberales inventaron toda una teoría del ciudadano, eran la burguesía, la que triunfó en la Revolución Francesa. ¿Los derechos humanos? La crítica más firme a los derechos humanos que conozco se la hizo Marx: eran los derechos del burgués. Y luego la crítica de Adorno y la Escuela de Fráncfort al liberalismo y a la Ilustración.
La Ilustración es otro ejemplo. Recuerdo cuando el PSOE sacó a Carlos III y la Ilustración porque la izquierda quería ser la modernidad y la racionalidad, cuando el término era una palabra propagandística de Voltaire y compañía, que decían que era la luz; pero la teoría de la Iluminación era de San Buenaventura. Eso es la luz. ¿Pero qué luz era aquello?
Esto es esencial cuando llegas al bachillerato. Antes se estudiaba en serio la Historia de la filosofía, lo que te daba un criterio para no decir bobadas porque no partías de cero. En España ahora todo el mundo parte de cero, constantemente estamos descubriendo el Mediterráneo con conceptos equívocos, ambiguos. Tenemos el cerebro hecho polvo. No se puede hablar.
Llega a ser difícil entenderse…
Lo de la Diada, por ejemplo, es una cosa bochornosa, cómo te cuentan la historia de Casanova y demás. Pero los catalanes son la gente más ingenua que pueda haber. Los vascos son otra cosa y tienen el convenio por las guerras carlistas, y no se puede eliminar porque partimos siempre de la Historia, no partimos de cero como se creen los de Podemos. En lo de la Puerta del Sol parecía que estábamos en la etapa de los australopitecos y que íbamos a descubrir la asamblea.
Bueno, quizás ellos sí empiezan de cero.
Es la diferencia que encuentro yo con los de IU, que todavía es peor porque se lo creen, es una cosa realmente absurda, porque el marxismo de Cayo Lara no es de Marx, es el catecismo de Marta Harnecker, que es lo que se estudiaba.
Yo tengo la impresión de que actualmente en España la gente se ha degradado de tal modo que tenemos la cabeza totalmente destrozada, no hay ideas generales de establecer una sintaxis entre una cosa y otra, cada uno dice lo que le da la gana y no sabe lo que dice.
Nos faltan herramientas.
La tradición te las da. Uno de los enemigos principales de esto es el psicologismo, los pedagogos. Lo importante no es la psicología, es la Historia.
¿Hubo algún desfallecimiento en su pasión intelectual?
No, realmente no, pero eso es pura fisiología. Cuando cojo un libro de estudiante me acuerdo de cuando lo leía y es exactamente lo mismo. Por eso cuando dicen que hubo un corte en la Historia de España con la Transición, hombre, déjeme de historias. Corte, para el que estaba en la cárcel y acabó en las Cortes, no para mí.
Habrá sufrido una envidia atroz…
Yo más que envidia he visto imbecilidad. Y la sigo viendo.

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13 comentarios
Comentario de Francisco Javier
La entrevista la leí ayer y es verdaderamente sublime.

Muestra una independencia intelectual digna de encomio.
15/09/15 11:01 AM
Comentario de Luis López
La verdad es que leyéndolo siente uno el inmenso placer de salir de este mundo estúpido de ideas erróneas -o ideologías- y comenzar a ver la realidad como exige el rigor filosófico.

De alguna manera esa manera de juzgar la realidad -con recelo, partiendo de que es muy probable que nos equivoquemos- es bastante cristiana; ya Gómez Dávila señalaba que “El cristiano es un escéptico que cree en Dios”.

En fin, don Gustavo, pese a su materialismo, creo que está más cerca de Dios que muchos que se llenan la boca pronunciándolo.
15/09/15 11:07 AM
Comentario de Jaime Fernández de Córdoba
A esto nos han llevado; el panorama es desolador, es dificilísimo encontrar a alguien que te pueda enseñar algo, con quien tener una conversación. Don Gustavo lo percibe con toda claridad, cuanto más los que trabajamos en una fábrica.
Pocos hay que tengan ya capacidad de crítica y pensamientos un tanto elevados.
“Yo tengo la impresión de que actualmente en España la gente se ha degradado de tal modo que tenemos la cabeza totalmente destrozada”, qué gran verdad.
Y los derechos, los derechos se adquieren por el cumplimiento de los deberes, o así tendría que ser al menos en una sociedad sana. ¿Qué panorama más desalentador! Y el caso es que esta es la naturaleza humana. Simplemente los medios y la “democratización” de todos los aspectos de la sociedad han aumentado la gravedad de las consecuencias.
Una entrevista de alguien que no teme decir la verdad de lo que piensa, palabras que también molestan al mundo ¡ojalá fueran así todos nuestros pastores! ¡que al mal llamaran mal y al bien, bien !
15/09/15 11:20 AM
Comentario de Miguel
No se a que viene la cita con cierto desprecio hacia Bob Dylan, no sacan conciertos de él por la TV, Dylan tiene mucha Cultura a sus espaldas y además se bautizó, es Cristiano y Judio y siempre ha sido muy religioso y respetuoso con la Cruz y Jesucristo.
Tiene un concepto equivocado de él.
Pero se le perdona
15/09/15 11:29 AM
Comentario de Francisco Javier
Miguel,

Bob Dylan tiene el grave pecado a sus espaldas (que pagará con numerosísimos años de purgatorio) de haber proporcionado melodías insulsas en Misa para privarnos de la belleza Gregoriana y Polifónica😀

Así que la crítica se entiende😉

(Comentario jocoso e irónico)
15/09/15 12:12 PM
Comentario de Percival
Creo que lo del cerebro pulverizado, y la estupidez voluntarista, imperan también fuera de España. Y tanto: es un mal mundial.
No sé muy bien si hay una apostasía general de la fe, pero hay un exilio general de la razón fundamentada.
15/09/15 4:17 PM
Comentario de Néstor
No se ve porqué el materialismo debería ser una especie de salvoconducto religioso. La explicación que da de la religión es una especie de sublimación del temor a los animales. Si la existencia de la Divinidad consiste en ser pintada en las paredes de una cueva, es extraño que eso pueda producir el éxtasis entre católicos. En todo caso le da la razón en cuanto al estado actual de la cultura.

En cuanto al escepticismo filosófico, no es católico. La Iglesia ha condenado el fideísmo, que sostiene que la verdad sólo puede ser conocida por la fe sobrenatural.

Saludos cordiales.
15/09/15 5:14 PM
Comentario de Yolanda
Bueno, bueno -y nunca mejor dicho-, menos idolatrar a Gustavo Bueno. Acaba de estar en una entrevista, ahora mismo, con Julia Otero en Onda Cero y, a pesar de que ha estado muy bien en sus críticas a quienes nos gusta que critique, y elogios a quienes nos gusta que elogie, no se ha privado de la enésima boutade para epatar: “estoy seguro de que Ratzinger es ateo” y lo ha repetido un par de veces más. Apenas ha intentado matizar o explicar la impactante frase, tras tanto elogio a la intelectualidad sólida de Benedicto XVI frente a las “carencias del actual Papa, con quien no podría sostener ni medio minuto de conversación. Y acabó añadiendo a Pascal a la lista de ateos.
Al final, se trata d Gustavo Bueno. Y aunque haya evolucionado, y resulten gratificantes algunas de sus opiniones, quienes tenemos una edad lo recordamos en los debates de La Clave, protagonizando las soflamas más furiosas y agresivas contra la fe y la Iglesia.
15/09/15 6:10 PM
Comentario de Rafael
No hay duda de que es un hombre que sabe, y mucho; pero también tiene un alto nivel de narcisismo, lo que conspira contra su entendimiento y se complica; el sentido de la humildad es fundamental para el conocimiento, sentido que no se aprecia mucho en este señor en sus expresiones, más allá de algunas, o varias, de sus opiniones que son polémicas y se puedan o no compartir. Es un hombre de 91 años que se mantiene coherente con el adolescente que fue, conozco algunos así.
15/09/15 8:03 PM
Comentario de Palas Atenea
Es normal que apunte al ateísmo a quienes admira, me refiero a Pascal y a Ratzinger, y encima agradecerle que no añada a San Buenaventura. En cambio yo me pregunto con la misma legitimidad si él es realmente ateo.
15/09/15 11:27 PM
Comentario de Jaime Fernández de Córdoba
Anda que a Reverte, una persona con mucho menos nivel intelectual y que dice cosas como que estuvo muy bien el bombardeo de Dresde, y que en España tenían que haber matado a todos los curas y nobles y otras mamarrachadas por el estilo, nadie le pega el repaso que aquí le propináis a don Gustavo. Yo sólo juzgo esta entrevista, que es lo que se pide comentar, y esta entrevista merece ser imprimida y guardada, cosa que por cierto voy a hacer ahora mismo.
16/09/15 11:21 AM
Comentario de Julio Manuel Espina Fernández
Gracias a todos, porque en estos comentarios veo mesura y buen sentido, lo cual se echa en falta por doquier. En general todos valoramos esta entrevista por encontrar en ella sustancia, a pesar de que podamos discrepar con su contenido. Que G. Bueno haya evolucionado no es poca cosa. En la Transición tuvo gran proyección pero a la vuelta de los años sufrió el menosprecio de los que antes le ensalzaban. Luego le tocó cuidar a su mujer…Tal vez todo eso jugó en su favor para atemperar su tendencia al protagonismo y acrisolar su amor a la verdad. Yo, que fui alumno suyo, voy a rezar por él.
17/09/15 12:21 AM
Comentario de Julio Manuel Espina Fernández
Gracias a todos, porque en estos comentarios veo mesura y buen sentido, lo cual se echa en falta por doquier. En general todos valoramos esta entrevista por encontrar en ella sustancia, a pesar de que podamos discrepar con su contenido. Que G. Bueno haya evolucionado no es poca cosa. En la Transición tuvo gran proyección pero a la vuelta de los años sufrió el menosprecio de los que antes le ensalzaban. Luego le tocó cuidar a su mujer…Tal vez todo eso jugó en su favor para atemperar su tendencia al protagonismo y acrisolar su amor a la verdad. Yo, que fui alumno suyo, voy a rezar por él.
17/09/15 1:17 AM
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FUENTE:
http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=24866

la llamada “INTOLERANCIA”…

22 de agosto de 2015 by

EUROPA89

INTOLERANCIA… O AXIS MUNDI DE LA SOCIEDAD ORWELLIANA

Publicado en:
http://kulturaalternativaalcaos.blogspot.com.es/

El mundo libre: eje de lo políticamente correcto, representante máximo del “bien estar”, ejemplo de democracia y ésta como sinónimo de buenrollismo y parloteo de todo aquel que lo desee. Pilar de la alianza de civilizaciones, de la integración, de la tolerancia, del porvenir y un largo etcétera de vocablos que solo un loco podría posicionarse en contra de ellos.

Yo mismo, me considero un defensor acérrimo de las libertades, pero también de los sacrificios y más aún, de las responsabilidades.
La cuestión que se nos plantea ante estas “enigmáticas” palabras que resuenan como pan nuestro de cada día y se repiten —y las repetimos— una y otra vez de manera automática, es su significado… ¿Sabemos cuál es? ¿O las repetimos como autómatas sin saber a qué nos referimos? ¿Quizás si no las admitimos ni decimos es que nos…

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la demolición de monumentos alemanes

1 de agosto de 2015 by

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La angustia que provoco entre sus contemporaneos la muerte de Federico Barbarroja, dio pie a la leyenda de que no estaba realmente muerto, sino durmiendo en el interior de una cueva de la montaña Kyffhäuser en Turingia, sentado en su trono y rodeado por sus fieles caballeros, con la corona sobre su cabeza, sus ojos medios cerrados, como en letargo y una larga barba blanca, que le llega hasta el suelo. Durante muchos años los campesinos contaban que “cuando los cuervos dejen de volar alrededor de la montaña, Barbarroja se despertara y devolvera a Alemania toda su pasada gloria”. Algunos dicen que esta leyenda corresponderia realmente al padre de Barbarroja y que fue modificada en el siglo XVI.
Varias asociaciones alemanas durante el Segundo Reich financiaron la construccion de un gran momumento a Barbarroja en la montaña Kyffhäuser. En Enero de 1900, se unieron todas en la “Federacion Kyffhäuser”, dedicada al cuidado y mantenimiento del monumento. En 1945, una de las directivas aliadas dictadas como parte de la politica de “re-eduacion”, demandaba la destruccion de todos los museos y monumentos alemanes “dedicados al militarismo y al nacionalismo” y declaraba ilegales todas las organizaciones “patrioticas o nacionalistas”, la “Federacion Kiffhäuser” fue una de estas ultimas. Fueron pocos los monumentos que no se vieron afectados por la guerra o la ocupacion y el de Barbarroja fue uno de los “afortunados”, aunque no por que los Aliados no lo desearan. Por extraño que parezca, fueron los rusos, por alguna razon desconocida, los que lo salvaron.
Alemania siempre habia sido una tierra de grandes y hermosos monumentos y edificios, muchos de los cuales se remontaban a la Edad Media. El 90% de todos ellos fueron destruidos por los indiscriminados bombardeos de los Aliados. Los pocos que se salvaron y fueron considerados por los Aliados o por el Ejercito Rojo como “patrioticos, nacionalistas o idealizadores de la cultura alemanes”, fueron demolidos sin tener en cuenta su edad, merito artistico, historia o belleza en todas las zonas ocupadas.
El ejercito de ocupacion estadounidense, por ejemplo, reemplazo el monumento conmemorativo de la 1ª Guerra Mundial de la ciudad de Erlangen por un macizo de flores, en la misma ciudad un monumento en honor del emperador Guillermo I, construido en 1897, fue derribado en 1946 como parte del esfuerzo de las potencias ocupantes de para desmilitarizar Alemania y destruir la parte de su cultura “negativa” y “amante de la guerra”. Por orden de ese mismo emperador, el “Viejo Arsenal” de Berlin o “Zeughaus” fue convertida entre los años 1877 a 1880 en un “paseo de la fama” en honor del ejercito prusiano. El proyecto costo 4,33 millones de marcos y se basaba en los planos de Friedrich Hitzig. Su modelo fue la Armeria de Viena. El 18 de Octubre de 1945 el “Zeughaus” fue cerrado por orden del Mando Aliado en Berlin.
Mientras tanto, en las zonas bajo control del Ejercito Rojo, especialmente en las saqueadas ciudades y pueblos, virtulamente cada vestigio de la cultura tradicional alemana fue borrado. Y aunque la propia Alemania no tenia derecho a recordar a sus propios muertos, los sovieticos construirian entre 1946 y 1949 un gigantesco monumento en memoria de los miles de soldados rusos muertos en la Batalla de Berlin. Dicho memorial se encuentra ubicado en el Parque Treptower, uno de los mas hermosos y tranquilos de una ciudad en la cual los “gloriosos heroes de la Union Sovietica” violaron a decenas de miles de mujeres.
Los terrenos del Zoo de Berlin fueron adornados con estatuas y figuras como, por ejemplo, la de Goethe. Casi todas fueron destruidas por los bombardeos Aliados. La Columna de la Victoria, la “Die Siegessäule am Großen Stern”, fue construida entre 1864 y 1873, tambien en los parques que rodean al Zoo, en honor de la Guerra Germano-Danesa y la Guerra Franco-Prusiana. Sorprendentemente sobrevivio a los bombardeos. Pero las autoridades municipales, que por supuesto fueron escogidos por los Aliados para dirigir la vida de esta y de todas las ciudades de Alemania, pronto comenzaron a vociferar pidiendo la destruccion de ese monumento “nacionalista”. Los franceses, que tambien ocupaban su trozo de las ruinas de Berlin, fueron de los que mas insistieron para que se destruyera el monumento. Pero tanto britanicos como estadounidenses rechazaron la idea, aduciendo que no habia base “legal” para ello ya que la columna habia sido construida antes de Agosto de 1914, el inicio de la 1ª Guerra Mundial. Cualquier edificio o monumento construido en Alemania a partir de aquel desgraciado mes de 1914, podia ser destruido sin contemplaciones. Pero los “apesadumbrados” franceses no tardaron en volver a la carga, exigieron que todos los adornos de bronce de los que disponia la columna le fueran retirados, lo que consiguio. Con motivo del 750º aniversario de Berlin, Francia devolvio los bronces, pero muy deteriorados. Pese a todo, el monumento fue finalmente renovado, devolviendole a Berlin un pequeño trozo de su gran historia. Pero ahora los franceses tenian sus ojos puestos en Renania.
La Batalla de Sasbach tuvo lugar el 27 de Julio de 1765, cuando los ejercitos imperiales al mando del general Raimondo Conte de Montecuccoli se encontraron con los franceses al mando del general Henri de la Tour d’Auvergne, Vizconde de Turena. Este ultimo es considerado por los franceses como el mas grande general frances, despues de Napoleon, por supuesto. Sirvio eficazmente a Luis XIII y Luis XIV. Sus hombres le llamaban “padre de los soldados”. Los alemanes, por el contrario, recuerdan al Vizconde de Turena por la muerte y la destruccion que Francia ocasiono en el Palatinado, especialemente en 1674.
La batalla tuvo lugar cerca de la iglesia de Sasbach y muy pronto toda la ciudad estaba envuelta en llamas. Mientras tanto el vizconde, seguro de su victoria, monto en su caballo y se dirigio a una pequeña colina para desde alli ver la evolucion de la batalla, pero ni el ni sus acompañantes se dieron cuenta de que un artillero aleman dirigido por el Margrave Hermann de Baden estaba apunto de abrir fuego contra ellos. Un proyectil arranco el brazo un general cercano a Turena para despues alcanzar al propio vizconde en el estomago. Derribado de su montura, Turena moriria poco despues a la sombra de un castaño. A consecuencia de esto, las tropas francesas iniciaron una desordenada retirada a traves de Rin.
En 1782 un monumento en honor al vizconde fue construido bajo el patrocinio del Cardenal Louis de Rohan en la ciudad de Sasbach. Se construyo una casa para un guardia y el puesto fue asignado a uno de los veteranos del vizconde. El monumento estaba coronado por una flor de lis, simbolo de la monarquia francesa. En 1786 una tormenta destruyo el monumento y en 1796 cuando las tropas francesas volvieron a ocupar la orilla derecha del Rin, su comandante en jefe ordeno su reconstruccion, la cual no llego a finalizarse debido a la revolucion y finalmente Napoleon ordenaria que el cuerpo de Turena fuera trasladado a Los Invalidos de Paris en 1800. El monumento inicio una prolongada decadencia.
Bajo el reinado de Carlos X de Francia, se encargo la construccion de un tercer monumento y un artista alsaciano Andre Friedrich fue el encargado de su construccion que tuvo lugar entre 1826 y 1829. Se incluyo la inscripcion: “La France a Turenne”. El nuevo monumento no tardo en convertirse para muchos alemanes, en un amargo recuerdo de la violencia y la destruccion francesa, y aunque sobrevivio a la 1ª Guerra Mundial, despues de la victoria alemana sobre Francia en 1940, fue destruido el 26 de Septiembre de 1940. En octubre de 1945, pocos meses despues del fin de la 2ª Guerra Mundial, las fuerzas de ocupacion francesas en Alemania bajo el mando del general De Gaulle inaguraron pomposamente el cuarto monumento a Turena en la ciudad de Sasbach, echando un poco mas de sal en las heridas de Alemania. Todavia existe, pero hoy en dia la casa para el guardia se ha convertido en un museo señalado como “un lugar donde alemanes y franceses se reunen en amistad” y esta esponsorizado por uno de los tipicos proyectos juveniles de paz mundial de la Union Europea.
Algunos monumentos consiguieron sobrevivir a la carniceria cultural de la guerra y la ocupacion, solo para caer mas tarde. Magdeburgo tenia una precioso memorial dedicado a la querida reina prusiana Luisa, que fue una figura emblematica de la lucha de Alemania contra Napoleon. El memorial sobrevivio hasta 1963, cuando un profesor comunista insistio en que debia ser destruido por “razones ideologicas”. En la actual Alemania todavia se dan casos de ataques de tipo vandalico contra monumentos considerados “ideologicamente incorrectos”, por parte de jovenes comunistas apoyados en muchos casos por partidos de esa tendencia. El memorial a los caidos en lo que una vez fue el Africa Oriental Alemana (actualmente Tanzania y Burundi) fue destrozado a golpes y sus adornos arrancados por grupos opuestos a lo que denominan “terrible genocidio”.
Al mismo tiempo los parques y plazas de otras ciudades europeas estan llenas de viejos y nuevos monumentos a la guerra, figuras tan controvertidas como el general Arthur Harris, tienen sus propios monumentos. Parte de la politica de re-educacion tenia su base en las teoria psicologicas presentadas durante la 1ª Guerra Mundial que habian llegado a la conclusion de que los alemanes eran mas violentos que otros grupos etnicos y que por lo tanto debian ser “desmilitarizados” incluso de forma violenta para conseguir eliminar su voluntad de lucha para siempre. De ese modo la devastacion cultural continuo por toda la Alemania ocupada. Se llegaron a arrancar las placas con los nombres de los caidos en pasadas guerras y algunas tumbas antiguas y criptas fueron destruidas y los restos que contenian diseminados para prevenir cualquier clase de “adoracion a los heroes” por parte de los alemanes. La poblacion de la Alemania ocupada fue inoculada con un elaborado sentimiento de culpa y auto-desprecio y ademas en grandes cantidades. De ese modo se les hizo creer, que solo podrian alcanzar la “redencion”, si su propia historia “comenzara de nuevo” justo en el momento en que acabo la guerra. Esta forma de pensar se convirtio en algo fundamental para cualquier politico aleman de la epoca posterior a la guerra y que incluso se puede encontrar hoy en dia en muchos alemanes que han crecido acostumbrados a vivir en continua penitencia.


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