Cómo reconciliarse con un hijo ó hija que no te habla

8 de diciembre de 2019 by

Cómo reconciliarse con un hijo ó hija que no te habla
8 diciembre 2019 by hirania
https://es.wikihow.com/arreglar-tu-relaci%C3%B3n-con-un-hijo-o-hija-que-no-te-habla#referencias
Cómo arreglar tu relación con un hijo o hija que no te habla

Distanciarte de tu hijo o hija adultos puede ser muy doloroso. Las relaciones pueden arreglarse, pero esto requiere tiempo y paciencia. Como su padre, deberás reconocer que las primeras medidas a adoptar para arreglar la relación dependerán de ti, ya que tendrás que iniciar la comunicación, sin importar si consideras o no que has hecho algo malo que ha provocado el distanciamiento. Respeta los límites que tu hijo adulto haya establecido para su relación y no los sobrepases, y al mismo tiempo establece algunos límites. Aprende a aceptar a tu hijo adulto por quien es, y reconoce su independencia y capacidad de tomar sus propias decisiones.

MÉTODO I
Comunicarte con tu hijo
01.– Aclara qué es lo que ha ido mal. Antes de tratar de volver a vincularte con tu hijo, podría ser de utilidad que averigües el motivo por el que tu hijo adulto esté molesto contigo. Quizás puedas conseguir la información de forma directa a través de tu hijo, o tal vez tengas que averiguarlo mediante otra persona que conozca la situación. Para mejorar la relación, primero averigua cuál es el problema.[1]

Luego de tener una noción de lo que anda mal, tendrás un tiempo para pensar sobre las siguientes medidas que adoptarás, y lo que tendrás que decirle a tu hijo o hija.
Acude a tu hijo adulto y pregúntaselo. Podrías decir algo como “René, sé que no quieres hablarme en estos momentos, y me gustaría saber qué he hecho para lastimarte. ¿Podrías decírmelo por favor? No hay problema si no quieres hablar conmigo, pero escríbemelo o envíame un correo electrónico. No puedo solucionar el problema si no sé qué anda mal”.
Si no obtienes una respuesta de tu hijo o hija, podrías comunicarte con otro familiar o amigo en común que pueda saber qué es lo que ocurre. Podrías decir algo como “Jack, ¿has hablado con tu hermano últimamente? No quiere hablarme y no puedo averiguar cuál es el problema. ¿Sabes qué ocurre?”.
Descubrir el motivo del distanciamiento sería lo mejor, pero ten en cuenta que quizás no puedas averiguarlo. Sin embargo, no dejes que esto evite que vuelvas a establecer un vínculo con tu hijo.
02
Reflexiona un poco. Dedica un tiempo a pensar en los motivos del distanciamiento. ¿Se debe a algo del pasado? ¿Ha habido un gran cambio reciente en su vida que pueda haber provocado el distanciamiento (como la muerte de un familiar o el nacimiento de un hijo)? Quizás incluso te hayas rehusado a comunicarte con tu hijo por un periodo, y ahora notas que tu hijo no está dispuesto a hablar contigo.

Ten en cuenta que muchos hijos adultos se distancian de sus padres si estos últimos se divorcian. Los hijos de padres divorciados atraviesan una situación en la que sus padres le dan prioridad a su propia felicidad en lugar de las necesidades del hijo (incluso si el divorcio ha sido la mejor opción). Los hijos adultos de padres divorciados podrían experimentar el dolor de sentir que sus padres les dan poca prioridad.[2]
03.-Toma la decisión. Sin importar si has hecho algo malo o no, los padres suelen ser quienes deben tomar las primeras medidas para reconciliarse con un hijo distanciado. Olvida lo injusto que es el problema y deja tu ego atrás. Si quieres volver a establecer un vínculo con tu hijo, ten en cuenta que tendrás que ser quien inicie la comunicación, y deberás mantenerla.[3]

Sin importar si tu hijo tiene 14 o 40 años, aun así querrá saber que sus padres lo aman y lo valoran. Una manera de mostrar tu amor y valorarlo es estar dispuesto a luchar por su relación. Tenlo en cuenta si tienes dificultades con lo injusto y la carga del trabajo que se requiere para volver a vincularse.
04

Comunícate con tu hijo. Quizás quieras reunirte con tu hijo o hija en persona de inmediato; no obstante, si te comunicas por teléfono, correo electrónico o una carta; es probable que ellos lo consideren menos invasivo. Respeta su necesidad de distancia y dales la oportunidad de responder en el momento que deseen. Ten paciencia y bríndale unos días a tu hijo para que te dé su respuesta.

Practica lo que deseas decir antes de llamar por teléfono. También alístate para dejar un correo de voz. Podrías decir algo como “Tommy, me gustaría mucho que nos reunamos para conversar sobre lo que sientes. ¿Estarías dispuesto a reunirte conmigo en algún momento?”.
Envía un correo electrónico o un mensaje de texto. Podrías escribir algo como “Entiendo que estás lidiando con mucho dolor en este momento, y lamento mucho haberte lastimado. Cuando te sientas listo, espero que estés dispuesto a reunirte conmigo para hablar de ello. Avísame cuando lo estés. Te quiero y te extraño”.

05
Escribe una carta. Quizás tu hijo no esté dispuesto a reunirse contigo. Si es así, podrías escribirle una carta. Pide disculpas por el dolor que le has provocado, y reconoce que comprendes el motivo por el que se siente así.

Si escribes una carta, esto también puede ser terapéutico para ti. Esto aclarará tus sentimientos y te ayudará a controlar tus emociones. Además, podrás tomarte todo el tiempo que necesites para ordenar tus palabras tal como lo desees.[4]
Sugiérele reunirse cuando esté listo. Podrías escribir algo como “Sé que estás molesto en estos momentos, pero espero que en el futuro podamos reunirnos y hablar de ello. Mis puertas siempre estarán abiertas”.
06.-

Acepta los límites que establezca. Quizás tu hijo adulto esté dispuesto a comunicarse contigo, pero no está listo para reunirse en persona (y tal vez nunca lo esté). Es probable que solo quiera enviarte un correo electrónico o hablar por teléfono. No hagas que se sienta culpable y al mismo tiempo mantén la puerta abierta para futuros encuentros.

Si tu hijo adulto y tú tienen una relación en la que solo se comunican por correo electrónico, podrías escribir algo como “Estoy muy feliz de que nos comuniquemos por correo electrónico en estos días. Espero que puedas llegar al punto en el que nos sintamos cómodos volviendo a establecer un vínculo entre nosotros, pero no deseo presionarte”.
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MÉTODO II
Tener una primera conversación
01.-Organiza un encuentro. Si tu hijo adulto está dispuesto a hablar contigo en persona, reúnanse en un lugar público para comer. Será una buena idea que coman juntos en público, ya que será más probable que mantengan sus emociones bajo control. Además, compartir una comida con alguien es un acto que permite desarrollar una comunidad.[5]

Solo deben reunirse los dos. No lleves a tu cónyuge ni a otra persona que te apoye. Esto podría hacer que tu hijo tenga la sensación de que lo están atacando en grupo.
02

Deja que tu hijo adulto lidere la conversación. Escucha las inquietudes de tu hijo sin argumentar en contra de ellas ni ponerte a la defensiva. También es probable que acuda a su reunión esperando una disculpa inmediata. Si sientes que será así, discúlpate.[6]

Quizás sea de utilidad iniciar su reunión con una disculpa para indicarle a tu hijo adulto que entiendes que le has causado dolor, y darle la sensación de que “han nivelado el campo de juego”. Luego de disculparte, podrías pedirle que te hable más sobre lo que ha estado sintiendo.
03

Escucha a tu hijo sin juzgarlo. Ten en cuenta que su punto de vista es válido, incluso si estás en desacuerdo con él. La recuperación puede ocurrir si la persona siente que la han escuchado y entendido, y que permaneces receptivo con su perspectiva.[7]

Escuchar sin juzgar ni ponerse a la defensiva permite que la persona sea sincera con sus respuestas. Lo que escuches podría ser muy doloroso para ti; no obstante, debes tener en cuenta que es probable que tu hijo necesite decirlo y expresar sus sentimientos.
Podrías decirle “Me siento muy mal por haberte hecho sentir de esa forma, y deseo entenderte. ¿Puedes contarme más?”.
04

Asume tu parte de la culpa. Ten en cuenta que no podrás llegar muy lejos en su reconciliación si no reconoces la forma en la que podrías haber contribuido con el problema. Los hijos adultos desean que sus padres asuman la responsabilidad de sus acciones. Debes estar dispuesto a hacerlo, sin importar si crees que estás o estabas equivocado.[8]

Tal vez no entiendas el motivo por el que tu hijo o hija estén molestos contigo, pero debes reconocer que se sienten así. No intentes defender tu comportamiento. En lugar de ello, escucha y pide disculpas por haber provocado ese dolor.[9]
Trata de entender lo que tu hijo siente. Mostrar empatía no significa que debes estar de acuerdo con la persona, sino que comprendes su perspectiva. Comprender su perspectiva es una parte importante de la resolución de un conflicto.[10]
Podrías decir algo como “Sé que te presione mucho durante tu crecimiento. Quería que seas exitoso. Sin embargo, puedo entender que pensaras que nunca estuve feliz contigo. Esta no era mi intención en lo absoluto, y no es para nada cierto. Aun así puedo entender que mi comportamiento te haya hecho pensar así”.
05

No hables sobre tus sentimientos en torno al distanciamiento. Podría parecerte injusto, pero este no es el momento de mencionar tu tristeza y el dolor que sientes por no haber podido comunicarte con tu hijo. Reconoce que necesitaba un poco de espacio para lidiar con sus emociones y solucionar las cosas. Si mencionas tus sentimientos de tristeza, furia y resentimiento; esto podría hacer que tu hijo adulto tenga la impresión de que deseas hacerlo sentir culpable, lo que haría que esté menos dispuesto a volver a tener una relación contigo.[11]
Podrías decir algo como “Extrañaba hablar contigo, pero sé que a veces necesitas un poco de espacio”.

No digas algo como “Estaba tan deprimido porque no me habías llamado” ni “¿Sabes la agonía que he atravesado por no saber nada de ti?”.
6

06.- Pide disculpas. Una buena disculpa debe mencionar con claridad lo que has hecho mal (así el interlocutor sabrá que lo entiendes), expresar remordimiento y ofrecer algún tipo de solución. Dale una disculpa sincera a tu hijo o hija, la cual reconozca el dolor que les has causado. Debes disculparte incluso si crees que tus acciones eran correctas. El punto ahora es el dolor de tu hijo, no si alguno de los dos está en lo correcto o equivocado.[12]

Podrías decir algo como “Tina, lamento haberte lastimado tanto. Sé que has tenido que lidiar con mucho cuando bebía. Me siento muy mal por haber cometido muchos errores en tu infancia. Entiendo que desees mantenerte distanciada de mí, pero espero que podamos solucionarlo”.
Nunca intentes justificar tus acciones cuando te disculpes, incluso si crees que tienes una excusa válida. Por ejemplo, si dices “Lamento haberte golpeado hace 5 años, pero lo hice porque me respondiste”, esta no será una disculpa y hará que la otra persona se ponga a la defensiva.
Ten en cuenta que una disculpa auténtica y eficaz consiste en pedir perdón por tus acciones, en lugar de la reacción de la otra persona. Por ejemplo, “Lamento que mi comportamiento te haya lastimado” es una disculpa eficaz; “Lo siento si esto te lastimó” no lo es. Nunca emplees la palabra “si” en una disculpa.[13]

07 Ten en cuenta la terapia familiar. Si tu hijo adulto está dispuesto a hacerlo, podrían acudir a terapia familiar juntos para hablar sobre sus sentimientos en presencia de un profesional capacitado. Un terapeuta familiar y matrimonial orientará a los miembros de la familia para que identifiquen los comportamientos familiares disfuncionales y desarrollen sus propias soluciones para un problema. La terapia familiar también permite reconocer y mejorar los vínculos que los miembros de la familia tienen entre sí.[14]
Por lo general, la terapia familiar se da a corto plazo y se centra en un problema que afecte a la familia. Es probable que a tu hijo o a ti les recomienden acudir a un terapeuta por separado para centrarse en inquietudes individuales.
Para encontrar un terapeuta familiar y matrimonial, podrías pedirle a un doctor general que te recomiende algunos, consultar en un centro de recursos comunitario o departamento de salud, o buscar en Internet uno que esté cerca.
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Método III
Respetar y establecer límites
01 Empieza con lentitud. Resiste la necesidad de retomar con prisa la relación. Por lo general, una relación quebrantada no se solucionará de la noche a la mañana. Podrían requerir semanas, meses o incluso años para volver a la “normalidad”, lo que dependerá de la gravedad del motivo principal del distanciamiento. Asimismo, podrían volver a la normalidad pero de una nueva forma.[15]
Ten en cuenta que podrías tener que llevar a cabo muchas conversaciones difíciles sobre el distanciamiento a medida que ambos asimilen sus sentimientos. Es poco probable que solo tengan una conversación y luego todo vuelva a la normalidad, tal como antes.
Aumenta el contacto poco a poco. Al principio, reúnete solo con tu hijo en lugares públicos. No lo invites a eventos familiares concurridos (como fiestas por festividades), salvo que parezca estar listo y dispuesto a asistir.
Podrías decir algo como “Nos encantaría que vengas con nosotros el Día de Acción de Gracias, pero definitivamente te entiendo si no deseas asistir. No te guardaremos rencor alguno si así lo prefieres, sé que necesitas tomarte tu tiempo”.
02 Reconoce que tu hijo es un adulto. Tu hijo ahora es un adulto capaz de tomar sus propias decisiones. Quizás no estés de acuerdo con algunas de sus decisiones; sin embargo, tienes que dejar que sea independiente y viva su propia vida. Entrometerte en la vida de tu hijo adulto podría haber hecho que se distanciara un poco de ti.[16]
No ofrezcas consejos que no te hayan pedido. Resiste la necesidad de arreglar la vida de tu hijo, y deja que cometa sus propios errores.
03 No des consejos de paternidad. Los padres pueden molestarse con facilidad por consejos de paternidad de otras personas, sin importar si estos tienen buenas intenciones. No des tu opinión si no te la piden. Ya has criado a tus hijos, ahora deja que la próxima generación tenga la oportunidad de criar a los suyos.[17]
Dile a tu hijo que respetarás, y cederás a sus valores y deseos relacionados con la paternidad. Por ejemplo, si tu nieto tiene un límite de una hora al día para ver la televisión, indícales a sus padres que también seguirás esta regla en tu casa, o primero
pregúntales si la regla debe eliminarse.
04 Busca terapia para ti. Lidiar con un hijo distanciado puede ser un evento muy doloroso y estresante en tu vida. Quizás valga la pena buscar a un profesional de la salud mental capacitado que pueda ayudarte a afrontar tus emociones y desarrollar estrategias eficaces para comunicarte y lidiar con los problemas.[18]
Quizás desees buscar a un consejero que se especialice en problemas familiares. No obstante, debes tener en cuenta que tu terapeuta individual podría derivarte a un terapeuta diferente si te gustaría que tu hijo y tú solucionen sus problemas en presencia de un consejero. Esto permitirá que el consejero se mantenga objetivo.
Asimismo, quizás puedas encontrar ayuda en foros de grupos de apoyo en Internet. Podrás encontrar a otras personas que afronten problemas similares, y podrás hablar de tus problemas y compartir historias de éxito.
05 Sé persistente, pero no dominante. Si tu hijo o hija se rehúsa a responder a tus intentos de comunicarte, sigue intentándolo. Envíale tarjetas, escríbele correos electrónicos o déjale correos de voz, lo que le demostrará que piensas en él y quieres hablar.[19]
No obstante, debes darle un poco de espacio a la persona y respetar su necesidad de privacidad y distancia. Comunícate con ella como máximo una vez a la semana, y disminuye el contacto si descubres que tu hijo adulto lo considera invasivo, pero sigue comunicándote con él.
Podrías decir algo como “Hola, Marisa, tan solo quería saludarte y decirte que estaba pensando en ti. Espero que estés bien. Te extraño. Sabes que puedes acudir a mí siempre que quieras hablar. Te quiero”.
No lo visites. Reconoce sus límites y mantén formas de comunicarte que sean menos invasivas.
06 Olvídalo si es necesario. Tu hijo adulto podría considerar que incluso tus intentos menos invasivos de comunicarte son una manera de sobrepasar sus límites y excederte. Quizás aún no desee saber nada de ti, incluso si te has disculpado y has reconocido tus acciones. En este caso, quizás lo mejor sea aceptarlo por el bien de tu propia salud mental, y dejar de buscar una relación.[20]
Deja que tu hijo tome la decisión. Envíale una nota o déjale un correo de voz diciendo algo como “Peter, entiendo que deseas que deje de comunicarme contigo. A pesar de que me entristezca, lo respetaré y no me comunicaré contigo luego de este mensaje. Si alguna vez deseas volver a formar un vínculo conmigo, estaré aquí, pero respetaré tus deseos y no volveré a comunicarme contigo. Te quiero”.
Ten en cuenta que la reconciliación podría ser difícil en los casos de abuso de substancias, enfermedades mentales o una relación poco saludable en el matrimonio o el compromiso de tu hijo (p. ej., si tu hijo está casado con una pareja controladora). Tal vez su distanciamiento solo se deba a estos problemas, pero quizás no puedas hacer nada al respecto, hasta que tu hijo aborde estos problemas subyacentes.[21]
Si tu hijo te pide que no te comuniques con él en lo absoluto, puedes buscar a un terapeuta que te ayude a superar tu pena. Esta es una opción difícil, y es probable que necesites apoyo adicional.
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Método IV
Aceptar su identidad
01 Acepta que tu hijo ve la vida desde un punto de vista diferente. Es probable que hayan vivido en la misma casa y hayan pasado la mayoría de sus días juntos; pero aun así la perspectiva de una persona sobre una situación podría ser totalmente diferente a la de otra. Reconoce que los recuerdos o la perspectiva de tu hijo adulto son tan válidos como los tuyos.[22]
El punto de vista de una persona sobre una situación podría ser totalmente diferente según la edad, la dinámica de poder o la cercanía de las relaciones. Por ejemplo, mudarse a otra ciudad podría haber sido grandioso para ti, pero quizás tus hijos hayan tenido dificultades debido a que no han tenido más opción que seguirte.[23]
La vida familiar está compuesta por realidades diferentes. Por ejemplo, cuando eras un niño, tus padres podrían haberte llevado al museo. Sus recuerdos del día podrían ser exhibiciones interesantes y un paseo familiar divertido. Quizás tú recuerdes que tenías demasiado calor con tu chaqueta puesta y que los esqueletos de los dinosaurios te asustaron. Ni tus recuerdos ni los de tus padres son inválidos, tan solo son puntos de vista diferentes.[24]
02 Acepten las diferencias del otro. Quizás se hayan distanciado porque uno de ustedes o ambos no aprueban las decisiones en la vida del otro. Tal vez no puedes hacer mucho en relación con la actitud que tu hijo tenga hacia ti, pero puedes mostrarle que lo aceptas por quien es, sin importar nada.[25]
Adopta medidas para mostrarle a tu hijo tu cambio de opinión. Por ejemplo, si tu hijo es gay y perteneces a una congregación conservadora, busca una congregación que sea más liberal y receptiva.
Podrías indicarle a tu hijo que estás leyendo un libro para tratar de entender su punto de vista.
Si tu hijo no te habla porque desaprueba las decisiones de tu vida, la situación será más difícil. Sé firme y seguro sobre tu persona, y sigue mostrándole que lo amas. Haz tu mejor esfuerzo por comunicarte con él y buscar oportunidades para verlo.
03 Respeta su derecho a estar en desacuerdo contigo. No tienes que cambiar tus opiniones o creencias, tan solo evita faltarles el respeto a las suyas. Puedes estar en desacuerdo con alguien y aun así respetarlo y quererlo. No todos tienen que opinar lo mismo.[26]
Respeta sus opiniones diferentes lo mejor que puedas. Por ejemplo, si eres una persona religiosa y tu hijo adulto es ateo, podrías optar por no acudir a la iglesia el fin de semana que vaya a visitarte.
Busca temas de conversación que no sean cuestiones polémicas. Si tu hijo adulto empieza a conversar contigo sobre temas que han hecho que discutan en el pasado, podrías decir algo como “Will, aceptemos que estamos en desacuerdo en este tema por el momento. Creo que lo único que hacemos cuando hablamos de ello es molestarnos el uno con el otro”.
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La casa natal de Adolf Hitler será una comisaría de policía…

19 de noviembre de 2019 by

La casa natal de Hitler será una comisaría para evitar las visitas de grupos neonazis


Casa en la que nació Adolf Hitler, en Austria.

La casa en la que Adolf Hitler nació en Braunau se convertirá en la nueva estación de Policía de la ciudad austriaca, tal y como ha anunciado el ministro del Interior de Austria, Wolfgang Peschorn, con el fin de evitar así el peregrinaje y turismo de grupos neonazis.

«El futuro uso de este edificio por la Policía será una señal inequívoca de que este lugar nunca servirá para conmemorar el nacionalsocialismo», ha sentenciado el ministro.
Braunau, una pequeña ciudad fronteriza en el norte de Austria, se ha visto a lo largo de la historia anegada de grupos neonazis que peregrinaban hasta la región con el fin de fotografiarse frente al edificio, tal y como han denunciado los vecinos a las autoridades.

FUENTE:

La casa natal de Hitler será una comisaría para evitar las visitas de grupos neonazis

http://www.el independiente.com / politica / 2019 / 11 / 19


Nota de tresmontes7: ¿Se pretende, con esta medida policial, detener a cualquier persona que se haga una fotografía frente a este edificio?

En 1945 ganaron los que no habían sido elegidos democráticamente…

9 de noviembre de 2019 by

En 1945, La victoria “democrática” era festejada por los vencedores sobre Adolf Hitler.

Truman no había sido votado por el pueblo americano y había alcanzado la presidencia de los Estados Unidos porque murió Roosevelt, que era el presidente, próximo al fin de la guerra.

Churchill había llegado al cargo de primer ministro gracias a una maniobra “de pasillos”, pero el pueblo británico tampoco le votó.

Stalin, había impuesto una violenta dictadura comunista a su propia nación rusa.

Chiang-Kai-Chek debía su mandato a una revuelta militar que implantó la República en China.

De Gaulle nunca ganó unas elecciones. Las dos veces que llegó al poder fue detrás de tanques, de los angloamericanos primero y de los generales sublevados en Argel el 13 de mayo de 1958, después.

Pero el único que debía su mandato a una victoria electoral democrática con 17 millones de votos el 5 de marzo de 1933, era el ausente. El gran ausente Adolf Hitler.

Nota de tresmontes7: El texto de arriba está copiado de https://www.lanuevatribuna.com/2019/11/el-gran-ausente-adolf-hitler-democratiam-secular-seculorum/

…HAY QUE TENER SENTIDO DEL HUMOR Y RECONOCER QUE NUNCA NOS HABIAMOS PERCATADO DE QUE NO ES CIERTO LO QUE NOS HABIAN CONTADO…y que como sugería ORWELL en “NUEVO MUNDO SURGIDO después de 1945 LA PAZ SIGNIFICA GUERRA, la VERDAD ES MENTIRA y LA LIBERTAD ES TIRANIA…

Decía GUSTAVO BUENO que PENSAR ES PENSAR CONTRA ALGUIEN… ó dicho de otra forma, AMAR LA VERDAD es ODIAR LA MENTIRA…; AMAR LA JUSTICIA ES ODIAR LA INJUSTICIA… etc.

España y Rusia (geopolítica): territorio, Estado, defensa, Putin y Crimea. Forja 003

24 de octubre de 2019 by

Leyenda negra España y Rusia: Imperio, imperialismo, imperiofobia. Forja 004

judeofobia

24 de octubre de 2019 by

La naturaleza actual de la judeofobia – Gustavo D. Perednik

Judeofobia – Gustavo Daniel Perednik en Jabad tv

El legado económico de Franco: hechos y cifras / Por Roberto Centeno

28 de septiembre de 2019 by

(…)…es imprescindible explicar con hechos y cifras cuál fue el balance económico y social de los 40 años de gobierno de Franco. Y compararlo luego con el mismo balance de los 40 años de la Transición, no de la democracia, sino de una oligarquía de partidos y con un sistema electoral tan disparatado que permite que 900.000 personas impongan su voluntad a la de 46 millones. Máxime cuando estamos a solo semanas de que el BCE cese sus compras masivas de deuda, que mantienen al modelo de Estado más ineficiente y despilfarrador de Occidente, con lo que se hará insostenible la gigantesca burbuja de deuda de casi 1,7 billones a final de año, obligando a un rescate a la griega.

(…) Los mejores economistas españoles —desde Fuentes Quintana a Juan Velarde— han estudiado y documentado perfectamente el proceso, desde el desastre económico de la República desde su momento cero a los años de penuria de la posguerra, el bloqueo internacional, el Plan de Estabilización y los años de crecimiento fulgurante hasta 1975, tan bruscamente frenados por ese “desastre sin paliativos”, como lo denominaría el Rey, llamado Adolfo Suárez, un cortoplacista sin el menor sentido del Estado y sin los conocimientos mínimos para gobernar España, que en solo dos años nos llevaría al borde de la ruina, y sería el propio Fuentes Quintana quien con un plan económico de emergencia —Pactos de la Moncloa— nos salvaría ‘in extremis’.

Aunque meses después dimitiría irrevocablemente, porque como me explicaría personalmente, “a estos tíos [la oligarquía política] no les importa España, no están por las reformas, ni por la eficiencia que ni saben qué es; solo les importan la relevancia social, los pelotazos, el saqueo de la nación con las comunidades autónomas y los monopolios, y enchufar a cientos de miles de familiares y amigos tan ignorantes y venales como ellos. Con ellos, jamás volveremos a alcanzar crecimientos como los de los últimos 30 años”. Su juicio fue profético. Durante 40 años, España ha crecido muy por debajo de su potencial, menos del 1,5% de media, frente al 6,6% de entre 1950 y1975. Y sin embargo los españoles no son conscientes, aunque pronto lo serán cuando el BCE deje de comprar deuda y estalle la gigantesca burbuja acumulada para financiar el Estado autonómico.

Y no son conscientes porque, como consecuencia de la mejora exponencial de la tecnología y de la reducción brutal de los costes de fabricación de todos los bienes y servicios, hoy hay más de todo que hace 40 años. Y no solo aquí, sino en todo el mundo. Pero eso no significa que España no camine hacia un gigantesco desastre económico, político y social. Un ejemplo que entiende hasta un niño: en 1975, España e Irlanda tenían la misma renta per cápita; hoy, la renta per cápita de España es la mitad de la de Irlanda. Y lo que es aún peor, España tiene hoy la distribución de la renta más injusta de toda la UE.

En 1950, la clase media representaba en España el 34% de la población, en 1975 la cifra había subido al 56%, la más alta de toda nuestra historia. Pero en 2016 esta había descendido al 43%.

En línea con ello, la clase baja y la pobreza pasaron del 65% en 1950 al 39% en 1975 —la cifra más baja de toda nuestra historia— y al 54% en 2016.

Pero en 1975 España no era una republica popular empobrecida y hambrienta, sino un auténtico milagro, y esto resulta esencial, pues como me recordaba mi maestro Fuentes Quintana, “esto es el ejemplo claro de lo que España puede conseguir cuando está bien gobernada”. En solo 25 años, nuestra nación experimentaría el mayor crecimiento económico y social en cuatro siglos. De un país básicamente subdesarrollado había a pasado al tener el décimo PIB mundial, hoy el decimocuarto. De una renta per cápita en 1950 equivalente al 45% de la de los nueves países centrales de Europa que en 1975 constituían la Comunidad Económica Europea, al 83%, el mayor grado de convergencia con la Europa rica jamás alcanzado desde el siglo XVI, hoy en el 71%. De una industria que en 1950 representaba el 12% del PIB, al 36% en 1975, y hoy hundida al 15% con una estructura productiva tercermundista de enchufados públicos, especuladores y camareros.

Pero no solo fue lo económico. La Administración española sería en 1975 una de las más eficientes de Europa, gracias a los grandes cuerpos del Estado, abogados, ingenieros o economistas, y un riguroso sistema de oposiciones a todos los niveles. Con solo 700.000 empleados públicos formados y capaces, España funcionaba perfectamente, pero 40 años después ni siquiera sabemos cuántos empleados públicos hay: 2,5 millones según las AAPP, tres millones según la EPA y 3,4 millones según la Agencia Tributaria, la cifra más exacta por razones obvias. De todos ellos, solo un millón ha conseguido la plaza a través de “oposiciones limpias y transparentes”, según el ministro de Hacienda Montoro, el resto son enchufados sin preparación. Un puro desastre. España tiene hoy la Administración pública más ineficiente y más cara de la UE. Sus salarios medios son de 36.600 euros al año frente a los 26.259 del sector privado. No ocurre en ningún país excepto Luxemburgo.

Pero si en lo económico y en la eficacia de la gestión se degrada todo lo realizado, llamando ‘desarrollismo’ a crecer al 7,5% anual acumulativo durante 15 años, con un sectarismo y una miseria moral inéditas en Europa, o ‘tecnocracia’ al conocimiento y la excelencia en la gestión pública, frente a la ignorancia y la incompetencia, en lo social el engaño alcanza proporciones oceánicas: la Seguridad Social la crea Felipe González, a cientos de miles de viviendas sociales para la clase obrera se les arrancan las chapas para ocultar su origen… realmente alucinante. No hay espacio para los detalles, pero este es el resumen de lo creado durante el mandato de Franco.

– Creación de la sanidad pública universal (todos los grandes hospitales públicos estaban construidos en 1975, y Franco murió en uno de ellos).

– Creación de la pensión de jubilación, y también de la de viudedad. Establecimiento de la edad obligatoria de jubilación.

– Establecimiento del salario mínimo interprofesional.

– Creación del Auxilio Social, sembrando España de comedores gratuitos para los más necesitados.

– Creación de escuelas de Formación Profesional.

– Construcción de todos los pantanos posibles de España, etc.

Finalmente, debe explicarse cómo en un importante informe de 1945 (ocultado a los ciudadanos), el Banco de España recomendó al Gobierno hacer todos los esfuerzos posibles para integrarse en los sistemas monetario y de comercio mundiales. El aislamiento internacional impidió al Gobierno seguir este camino obligándole por mera necesidad de supervivencia a un sistema autárquico absolutamente ineficiente. Finalmente, España entra en el FMI en septiembre de 1958, enterrando la autarquía y poniendo España en el camino hacia el mayor periodo de crecimiento de su historia. Luego, España sería miembro fundador de la OCDE en 1961.

Pero en el área de los acuerdos internacionales, el más crucial de todos fue el Acuerdo Económico Preferencial con la CEE, gestionado por Alberto Ullastres, uno de los mejores ministros junto con López Rodó de toda la historia de España, en octubre de 1970. La CEE redujo un 30% los aranceles de casi todos los productos españoles. Este acuerdo era infinitamente más ventajoso para España que la desastrosamente negociada entrada de pleno derecho en 1986, a costa del desmantelamiento industrial de nuestra nación, algo perfectamente conocido y que, como todo lo demás, se oculta al pueblo español.

(1) ‘La Guerra Civil española’, Antony Beevor, Crítica-Planeta 2015.

FUENTE:

El legado económico de Franco: hechos y cifras

11 septiembre de 2019

10 de septiembre de 2019 by

Esto es Italia…! …y en otros países europeos podría ocurrir lo mismo…

31 de julio de 2019 by

El caballero perdido que compró ‘Ciudadano Kane’

31 de julio de 2019 by

Un historiador localiza en un museo de Boston una estatua orante que desapareció de Zamora en el siglo XIX
VICENTE G. OLAYA

Madrid 31 JUL 2019 – 11:23 CEST

Lionel Harris, dueño de la The Spanish Art Gallery, en Londres, visitaba España olisqueando “tesoros” entre finales del XIX y principios del XX. Así, rebuscando en la Península de norte a sur, en sus manos cayeron, entre otros, el Sepulcro de don García Osorio y doña María de Perea, de Ocaña (Toledo), y que hoy se encuentra en el Victoria&Albert Museum londinense, varias piezas del convento de San Francisco (Cuéllar, Segovia) o la tumba de Juan Ruiz de Vergara, que compró en 1912 a la catedral de Valladolid. En sus andanzas terminó llegando a Zamora en 1899 y se adentró en la muy deteriorada iglesia del convento de San Pablo y San Ildefonso, donde descubrió, en el presbiterio, la tumba de su fundador, “de rodillas, dentro de un nicho del Renacimiento, y a sus pies un lindo paje reclinado sobre el casco en actitud de dormir”. El caballero, “una imagen orante excelente”, estaba esculpido en alabastro, según recoge el historiador Sergio Pérez Martín en su estudio De Zamora a Boston: el monumento funerario de don Alonso de Mera, que ahora ha hecho público el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo.
La imagen, tras pasar por las manos del británico, y luego por las del multimillonario estadounidense William Randolph Hearst —el famoso Ciudadano Kane de Orson Welles—, acabó en el Museo Fine Arts de Boston. Allí, el historiador zamorano la ha localizado y ha reconstruido su recorrido. Se desconocen los detalles de la venta del sepulcro que, a finales del siglo XIX, en el inventario patrimonial de Zamora fue descrito como “un caballero armado”, a cuyos pies se disponían “el yelmo y las manoplas”, y con el siguiente epitafio: “Aquí yace el honrado caballero Alonso de Mera, que fundó y dotó esta iglesia y monasterio de monjas, en el año 1533”.
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¿Y qué paso con los otros elementos de la tumba? En los años setenta del siglo pasado, “se dio a conocer que los restos del sepulcro, es decir, las pilastras y entablamento que flanqueaban el arcosolio y la cimera a modo de ángeles tenantes con el escudo del comitente que remataba el conjunto mural habían sido recuperados de entre las ruinas del edificio para pasar a formar parte de una colección particular de Zamora”, señala el informe de Martín donde se hace referencia a esta obra de los maestros Antonio Falcote y Juan de Montejo.

El problema, señala el historiador, no fue solo este expolio, sino que durante las dos primeras décadas del siglo XX, los robos y ventas “no cesaron, más bien al contrario”. “Parte de un tapiz de una celebre colección de la catedral de Zamora se vendió en 1906 a vil precio y uno de los grupos escultóricos de la iglesia románica de San Leonardo pasó al Metropolitan Museum of Art de Nueva York en 1916 tras la venta del edificio completo a un particular por parte del obispado”.

Y culmina: “En 1926, el párroco de Santa Marta de Tera vendió un relieve pétreo con una Maiestas Domini —del año 1110— a un anticuario de Valladolid para acabar este en el Museo de Rhode Island (EE UU) porque, a su vez, se lo había donado el magnate norteamericano John Nicholas Brown”, que, por cierto, era familiar de Hearst. El saqueo con parentesco.

FUENTE:
https://elpais.com/cultura/2019/07/30/actualidad/1564499131_485095.html

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8 de julio de 2019 by