Posts etiquetados ‘Antropología’

una gaviota … “nazi”?

26 de septiembre de 2013

La tradicional conmemoración
de las víctimas del Holocausto se
vio arruinada por una gaviota.

Gaviota Nazi ataca a la paloma

Ciudad del Vaticano, 29/01/2013.- En la “misa” en el Vaticano por el Día del Holocausto, el ave que simboliza la paz (fue agredida por otra ave.

La tradicional conmemoración de las víctimas del Holocausto se vio arruinada por una gaviota que se quiso comer la paloma de la paz (la paz de Benedicto XVI, no la de Cristo).

Benedicto XVI soltó dos palomas blancas como símbolo de la paz y ambas fueron atacadas.

Benedicto XVI soltó dos palomas blancas como símbolo de la paz y ambas fueron atacadas.

Benedicto XVI soltó dos palomas blancas como símbolo de la paz y ambas fueron atacadas.

Benedicto XVI soltó dos palomas blancas como símbolo de la paz y ambas fueron atacadas.

ÍNDICE DE “LA CUESTIÓN JUDÍA”

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Fuente:

http://www.catolicosalerta.com.ar/problema-judio/paloma-gaviota.html

El día que fusilaron a Dios

5 de septiembre de 2013

Por Alfred López | Cuaderno de Historias – mar, 7 ago 20

En un juicio celebrado el 17 de enero de 1918 se condenó a Dios a morir fusilado (tellagorri)Tras la Revolución Rusa de 1917, el Estado Bolchevique quiso acabar con todo aquello que había representado a la Rusia de los Zares, empezando por los monarcas y toda su familia y trasladándolo hasta el capitalismo y la religión.

Muchos fueron los juicios sumarísimos que se celebraron en los que se trataba de declarar culpable a todo aquel que no comulgase con la doctrina comunista.

Uno de esos sorprendentes e hilarantes momentos se produjo el 17 de enero de 1918, apenas tres meses después de finalizar la Revolución de Octubre, y en el que llevaron hasta el estrado una acusación formal contra Dios, en la que se le acusaba de todos los males ocurridos a la humanidad y sobre todo por el cargo de genocidio.

Se había organizado un tribunal popular que tendría que escuchar detenidamente todo lo que la fiscalía argumentaría en contra del acusado. A falta de una presencia física en el banquillo de los acusados, se colocó una Biblia sobre la que señalaban los dedos acusadores.

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Anatoli Lunacharski se atrevió a juzgar y condenar a Dios (Wikimedia commons)Presidiendo la vista estaba Anatoli Lunacharski, impulsor del juicio y ambicioso personaje, cuyo ascenso político dentro del aparato bolchevique se había producido rápidamente, colocándose como una de las personas de confianza del propio Lenin.

Pero, como todo juicio que se precie, también se contaba con la presencia de un grupo de abogados que debían asumir la defensa de Dios.

Entre los argumentos que presentaron para conseguir la libre absolución del acusado, se alegó los  graves trastornos que padecía Dios, lo que le había llevado a cometer todos los crímenes contra la Humanidad de los que se le acusaba.

Una vez que intervinieron ambas partes, y realizados los alegatos finales, el tribunal popular declaró a Dios culpable de todos los delitos por los que se le acusaba, entre ellos el de genocidio.

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Anatoli Lunacharski fue entonces cuando leyó la sentencia impuesta al acusado, quien debería morir a la salida del sol del día siguiente.

A las 6:30 de la mañana un grupo de soldados bolcheviques, en una disposición exacta a la de un pelotón de fusilamiento, hicieron disparar sus armas con cinco ráfagas que apuntaban hacia el cielo moscovita. Una vez ejecutada la pena se declaro a Dios como muerto, intentando así acabar con el poder que había ejercido la religión sobre el pueblo ruso.

El propio Lunacharski reconocería tiempo después el grave error cometido al ejercer este tipo de acciones.

Fuentes de consulta: tellagorri / wikipedia

http://es.wikipedia.org/wiki/Anatoli_Lunacharski

FUENTE:

http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-historias/el-d%C3%ADa-que-fusilaron-dios-143113916.html

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Juicio a díos

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“La religión es como un clavo. Cuanto más se lo golpea en la cabeza, más penetra”, dijo Anatoly Lunacharski en 1923. Y debía saber de lo que hablaba el comisario de Instrucción Pública de Lenin, que había dedicado gran parte de su vida a perseguir a la Iglesia tras el triunfo de la Revolución Rusa en 1917.

Él y sus camaradas bolcheviques estaban convencidos de que podían erradicar la religión de la noche a la mañana, y como tal, se dedicaron a confiscar los bienes eclesiásticos, destruir algunos monasterios, organizar procesiones simbólicas en las que se ridiculizaba a dioses y profetas y erigir cadalsos en los que se decapitaban y quemaban efigies del Papa.

Pero el hecho más sorprendente e insólito fue el que protagonizó Lunacharski en enero de 1918: el “Juicio del Estado Soviético contra Dios”. Un acontecimiento que tuvo lugar un año después de que los bolcheviques derrocaran al zar Nicolán II, al inicio del considerado primer periodo (1918-1923) de la persecución sistemática contra la Iglesia en Rusia, y que coincidía con la primera época de la exaltación del delirio iconoclasta.

En esta vorágine, a principios de 1918, se organizó en Moscú un tribunal popular presidido por el tal Lunacharski, que se declaró absolutamente competente para juzgar al Todopoderoso por sus “crímenes contra la Humanidad”.

El 16 de enero, y con una gran cantidad de público presente en aquel “circo” histórico, comenzó el proceso en el que, durante más de cinco horas, se produjo la lectura de todos los cargos que el pueblo ruso, en representación del resto de la especie humana, formulaba contra el “reo”. La imputación principal parecía estar clara para los fiscales bolcheviques: Dios era “culpable de genocidio”.

No parecía haber diferencias entre aquel juicio “divino” y otro de índole más terrenal. Los detalles estaban perfectamente cuidados, como si de un juicio del todo legal se tratara: en el banquillo de los acusados se colocó una Biblia, los fiscales presentaron una gran cantidad de pruebas basadas en testimonios históricos y los defensores designados por el Estado soviético presentaron bastantes pruebas de su inocencia, llegando incluso a pedir la absolución del “acusado” alegando, ni más ni menos, que padecía una “grave demencia y trastornos psíquicos”, no siendo responsable de lo que se le achacaba.

Otro detalle importante de esta historia es que el presidente del tribunal no era exactamente un ignorante en lo que a cuestiones de la religión se trataba. Todo lo contrario. Lunacharski (que en 1933 sería nombrado precisamente embajador en España por Lenin) aprovechó sus largas temporadas en la cárcel, antes de 1917, para estudiar intensamente la historia de las religiones, a la que ya se había dedicado durante años en París, como reconoce en su autobiografía.

El 17 de enero de 1917, tras cinco horas de testimonios, apelaciones y protestas, el tribunal declaró finalmente “culpable” a Dios de los delitos que había sido acusado: genocidio y crímenes contra la Humanidad.

A Lunacharski ya sólo le quedó leer la sentencia: el Señor moriría fusilado a la mañana del día siguiente y no se daría hasta entonces la posibilidad de interponer ningún tipo de recurso ni establecer el más mínimo aplazamiento.

La pena de muerte fue ejecutada por un pelotón de fusilamiento, que disparó varias ráfagas al cielo de Moscú.

21 comentarios:

  1. Menudo lunatico era el tal Anatoly Lunacharski.En Albania en pleno apogeo del comunismo montaron este circo tambien,Y en nuestra martirizada patria con el fusilamiento de una estatua de Cristo.En el cerro de los angeles en Madrid en 1936 creo que fue alli.un saludo.

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  2. DON AGUSTÍN
    Qué pandilla de zotes iluminados. Todo lo que hacían con estas actuaciones era demostrar la existencia de díos, ellos tan ateos. Y tenían el convencimiento de que se hallaba, como un ogro flotando, sobre el cielo de Moscú.

    Propio de frenopático.

  3. JiJiJi y luego salen los hermanos Marx y nos tronchamos de la risa. Mira que pinta tiene este de burguesazo de los cojones Javier. A este lo cogemos en mi barrio y lo pegamos una manta de hostias que lo trastornamos del todo por tener esa pintaza de julandrón y madraza. Seguramente fue este mariconazo en el que fusilo a Cristo en el alto de los Ángeles.
    Saluditos.

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  4. DON ZORRETE
    Los hermanos Marx no hubieran logrado un sketh de esta categoría por mucho que se las ingeniaran. Qué tipo el Luna-Charcos, que, como tipos tú, tiene una pinta de burgués capitalista que no lo tenían ni los Rockefeller de New York.

    Este MariFlor demostró que era más creyente que nadie porque nunca se enjuicia y fusila a quien no existe. Probe. Y lo triste es que siguen en lo mismo algunos toca-pelotas de esos que rodean al T.S. estos días.

  5. Muy interesante la entrada, no había oido hablar de este “juicio a dios”.
    Más allá de la opción personal de creer o no en dios, cuando un estado decide que dios no existe, es inevitable que intente sustituirlo.

    Aparte, el “juicio” es muy típico de los comunistas, y me llama la atención que acusen a dios de genocidio. Si la acusación ya tiene tela, que venga en boca de los que precisamente hicieron del exterminio de las clases enemigas del proletariado su seña identitaria..nata.. eso es nata.

    También es curioso que el hecho de acusar a dios y de juzgarle por presuntos hechos terrenales, lo que hace es demostrar, cara a los juzgadores, ¡que dios existe!

    Comunistas…de aquello a Cayo Lara, Llamazares, etc.. no hay tanto.

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  6. SEÑOR OGRO
    Lo de éstos era mucho peor que lo de “Díos no existe” porque a quien no existe no se le fusila o elimina.

    Eran más creyentes que todos los Popes juntos. Y estaban convencidos de que el tal genocida habitaba sobre el CIELO DE MOSCÚ. Fíjate con qué cara de hacer puntería disparan los del pelotón.

    Los de hoy no creo que sean tan majaderos pero puede esperarse cualquier cosa de los “LlamaReyes” y cía.

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  7. No tenía ni idea jaja!!!

    No es que no me tome en serio el post, que me parece la mar de instructivo, me hace gracia porque va a ser que Lenin también fué el precursor de los titiriteros y antisistema actuales. O sea, que ya estaba todo inventado.

    Hay una peli “Amanece que no es poco” en la que un Guardia Civil dispara contra el Sol porque este no sale por donde todos los días, ellos le dispararon a Dios porque tampoco salió por donde a ellos les convenía. La cosa es que Dios nos hizo libres y nosotros somos los únicos responsables de nuestros actos -hablo de la esencia de nuestra fe, no de jerarquias humanas-, quizá eso de nacer libres no les gustó a estos locos.

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  8. DOÑA CANDELA
    No, si la anécdota es de carcajada. Lo triste es lo que comentas : que ahora siguen igual los titiriteros y demás canalla, con la misma mentalidad.
    Fíjate si serían majaderos que fusilaban a ALGO que no existe. Y además con la plena convicción de que Díos habita en la atmósfera de Moscú y que lo mataron con sus fusiles, como si fuera un becerro.

    ¿Cómo van a tener grado cultural civilizador los seguidores de estos majaras rompe-muros siendo unos maripuris?

  9. Pues eso, sus Kamaradas ibéricos lo emularon con fruición y hasta fusilaron al Sagrado Corazón los muy bestias, pero es casi imposible de erradicar el sentido de trascendencia y espiritualidad inherente al hombre, y la prueba mejor es la propia Rusia.

    Responder

  10. DOÑA MARIBELUCA

    Ya sabes que cualquier cosa poco beneficiosa es siempre CONTAGIOSA, y los de aquí siguen con sus cerebros de mariflor imitando a Lenín y sus miserables semi-personas.

    Tan, tan, tontos que hasta creían que era susceptible de ser abatido con balas de fusil. En el fondo eran mucho más creyentes que los Popes de su monasterios.

    Responder

  11. Esto suena al dicho de las meigas: yo non creu, pero haberlas haylas.
    No creen en Dios, pero le fusilan por si acaso.
    Lo terrible del caso es que al disparar al aire seguro que se cargarían algún ave que inocentemente pasaba por allí en busca de alimento, y al que le importaba muy poco lo que allí se dirimía.
    Mi más sentido pésame a la familia del ave.

    (Si no fuese porque es real sería para morirse de risa. La paranoia de los comunistas no conoce límetes.)

    Responder

  12. DON ASPIRANTE
    Eso : no creen en díos pero lo fusilan. Lo que hace el ser marxista : tonto y malo.

    Pareciera a todos estos membrillos que díos era una especie de OCA que sobrevolaba los tejados de Moscú. Y, tal como dices, hasta es posible que se cargaran a alguna ave. Menos mal que nadie la identificó como “díos” porque en tal caso ahora tendriamos en Rusia la TUMBA DE DIOS.

  13. Y a mi que, el Lunacharski este me parece un soplapo…. de tomo y lomo, joer¡¡, no hay mas que verle la cara para ver que en su infancia tuvo que tener todos los traumas posibles, falta de afecto, falta de emotividad,falta de emociones, y para colmo, su madre, en vez de darle el pecho, le daba la espalda; que pena señor¡¡, hasta donde puede llegar el no saber cual es tu sitio en la vida, nada menos que a no creer en Dios y encima, querer hacerle un juicio justo; pero coño¡¡, en que quedamos, creemos o no creemos, porque fusilar al viento, me parece una majadería.El caso es que en el 36 en Madrid, cerro de los Ángeles, el monumento dedicado al sagrado corazón de Jesús fue fusilado por unos marciales milicianos siguiendo instrucciones del comité central, también debieron de hacerle un juicio justo. Ya no es cuestión de ideologías, joder¡¡, el problema, es que hay mucho tonto suelto en todas partes. Y para todos estos, tengo un remedio que ni Freud, se atrevería a rebatirme, porque no se tiran por el Viaducto?, joder¡¡¡¡¡.
    Un saludo

    Responder

  14. DON MANUEL
    Sin ninguna duda, como mínimo el LUNACHARCOS es un soplapollas. Eso siendo el Comisario de Instrucción Pública o Ministro de la Cosa Educacional. ¿Cómo serían los que no sabian aún leer y escribir?

    Es exceso de TONTUNEZ lo que circulaba y sigue circulando por algunas partes del Mundo. Creo que es un problema muy superior al del exceso de hambre o cualquiera otro.

    Ahí tenemos ahora a los titiriteros siguiendo exactamente los pasos de éste y similares. Habría que ponerlos a todos en fila india a la entrada del VIADUCTO y lanzarlos atados. Y que luego pase un camión de recogida de basura.

  15. Don Javier, algo había oído, pero su post aporta valiosa información. Incompleta, eso sí, porque tengo entendido que un tal Baltazardy Garzonetsky les pidió, unos años después, la partida de defunción de Dios, para no sé que sumario, pues por lo visto no pudo interceptar las conversaciones entre Dios y sus abogados defensores…

    Saludos en Fa sostenido.

    Responder

  16. DON FUGITIVO

    Mira, no he estudiado demasiado a fondo el tema porque se me ha escapado que es muy posible que el Garzonetsky haya también pedido un Certificado de defunción de Díos a las autoridades que dirige Putin.

    Y hablando de abogados defensores, no te olvides lo que alegaron los de este juicio : que “díos padecía una grave demencia y trastornos psíquicos”.
    Manda caralho.

  17. Ya es que no me sorprende nada. En la mili arrestabamos las mulas y los Land Rover´s si habían hecho algo.

    Nada, puro teatro, y con eso, no hacian más que darle carrete a los catolicos, a Dios o a quien sea.

    Saludos celestiales.

    Responder

  18. DON LORENZO
    Claro, puro teatro de cara a sus masas tontorrunas y más victimismo a los creyentes. Es que no escarmientan nunca.

    Lo del arresto militar a las mulas es un magnífico ejemplo. Fíjate lo que sufrirían “moralmente” aquellos animales. Lo triste es que aún se prodigan en exceso los que “arrestan a las mulas” quemando banderas de España por los rincones de las aldeas.

  19. Me extraña que no fusilaran al inculpado que, según cuenta, estaba en el banquillo. O sea, la biblia.
    Me hubiera parecido más lógico que ponerse a cazar gorriones.
    Interesante entrada.

    Responder

  20. DON BWANA
    Ud. siempre dando en la diana. Claro, el teórico inculpado del banquillo era la Biblia.

    Tampoco hubieran logrado grandes éxitos acribillando un libro, pero al menos no había peligro de que se cargaran a algún gorrión.

    Y éstos iletrados han gobernado medio mundo durante 70 años.

  21. Me parece interesante que siempre en estos conflictos de indole “religioso ” .siempre nos lastimamos entre nosotros mismos. Si el culpable es dios. pues cargenla contra dios. Ahora no quiero decir que estoy de acuerdo con este tipo de personas ya que yo soy cristiano. yo siempre he dicho que si vamos a buscar un culpable. apuntemos a la direccion correcta. hacia satanas. Dios los bendiga a todos.

    FUENTE:

    http://tellagorri.blogspot.com.es/2012/01/juicio-dios.htm

Nota de URANIA: También se informa sobre el “Fusilamiento” de Dios en

http://europa89.wordpress.com/2013/09/05/la-manana-en-que-fusilaron-a-dios/

José Gay Bochaca: FILOSOFÍA FUNDAMENTAL

5 de septiembre de 2013

José Gay Bochaca

CURSO DE FILOSOFIA ELEMENTAL

Madrid, 1987

INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFIA

Naturaleza de la Filosofía

etimología de la palabra “filosofía” … p. 17…
…de fileo, amor, y sofía, sabiduria… en griego significa “amor a la sabiduría”.
Pitágoras empezó a llamarse “amante de la sabiduría”ó “filósofo” para distinguirse de los sabios ó sofistas.

definición de filosofía
Santo Tomás: “el conocimiento de todas las cosas por sus causas últimas, adquirido mediante la razón”

el objeto de la filosofía … p. 18
El objeto material de la filosofía son todas las cosas, es decir, toda la realidad, pues de ésta se puede buscar sus explicaciones últimas (las ciencias particulares estudiarán sólo algún aspecto concreto de la realidad). Y el objeto formal de la filosofía es el aspecto bajo el cual se estudia el objeto material, es decir, será por sus últimas causas, las explicaciones más profundas de lo que son las cosas (las ciencias particulares buscan las explicaciones más cercanas).

La Filosofía como Ciencia

Ciencia y filosofía …p. 18
La ciencia es “el conocimiento cierto por las causas”. Al ser la filosofía un conocimiento por las causas y ocuparse de las causas últimas, es claro que la filosofia es la ciencia más excelsa, pues las ciencias particulares sólo buscan las causas más inmediatas.
También la filosofía es la ciencia más eminente porque utiliza una metodología demostrativa, pero partiendo de los primeros principios de todo conocimiento.

Unidad y diversidad de la filosofía

El centro de la filosofía es la metafísica, es decir, el estudio del “ser” y sus “causas últimas”.
Pero además, hay una cierta relación entre la filosofía y las ciencias particulares, pues en último término éstas se fundamentan en la metafísica…(por ejemplo: la física debe tener en cuenta el sentido filosófico del espacio, del tiempo, de la cualidad, etc.). En esta relación entre filosofía y ciencias particulares pueden darse supuestos que sean erróneos al partir de concepciones filosóficas falsas (por ej.: en sociología, admitir leyes necesarias al negar la libertad humana; ó en física, reducir la materia a puros aspectos cuantitativos).

La Filosofía y la Teología

Filosofía y Revelación …p. 20

Autonomía de la filosofía …p. 21

El filósofo cristiano …. p. 21

Filosofía tomista y magisterio de la Iglesia … p. 22

La Filosofía y la Razón

Necesidad del conocimiento para filosofar ….p. 24

El método de la filosofía ….p.25

V.- división de la filosofía.- …………………… pág. 26

Nos hemos centrado en los grandes apartados de la filosofía clásica dejando de lado algunas disciplinas (como la antropología, la filosofía de la ciencia, de la política, del derecho, del arte, etc.) que son estudiadas en la actualidad pero que no vamos a incluir en un curso introductorio de la filosofía fundamental.

I. – filosofía real ó natural.:METAFíSICA [169] (4)
I. 1….la Metafísica general u Ontología estudia al ser en cuanto ser. (4.1)
I. 2…la Metafísica especial se divide en: (4.2)
I.2. a) Cosmología: estudia el universo fundamentalmente material. [81] (2)
I.2. b) Psicología racional: estudia el alma. [123] (3)
I.2. c) Teología natural ó Teodicea: estudia el ser inmaterial: Dios. [211] (5)
I. 3 Gnoseología ó Teoría del conocimiento: (4.3) estudia el alcance del conocimiento. [293] (7)

II.- filosofía moral……………: ÉTICA [251] (6)
II……la Ética estudia el obrar humano.

III.- filosofía racional……….: LÓGICA [33] (1)
III…..la Lógica estudia el procedimiento intelectual en relación con la verdad: Formal
Material

(4) El término metafísica se puede tomar en el sentido de enfoque que da unidad a las diferentes partes de la filosofía, es decir el estudio de la realidad por sus causas últimas. Por lo tanto, desde lo que es puramente material hasta lo más abstracto puede estudiarse desde el punto de vista metafísico.
Las ciencias particulares estudian la realidad de modo más parcial y limitado a través de las causas próximas.
Si nos referimos a los temas tratados exclusivamente por la metafísica, podemos decir que metafísica es “la ciencia del ente en cuanto ente” (llamamos ente a todo lo que es). Dicho en otras palabras, la metafísica tiene como objeto material “lo que es” (el ente) y su objeto formal es el estudio del ente bajo el punto de vista de su ser.

(4.1) La Metafísica general u Ontología estudia “lo que es”, el ente. Además estudia la estructura del ente (substancia y accidentes), la esencia, el acto de ser, los transcendentales y la causalidad.

(4.2) La Metafísica especial estudia:
(2) la Cosmología ó filosofía de la naturaleza y se centra en los seres inanimados, su composición, la teoría hilemórfica, etc.; y algunos temas que se relacionan con las ciencias experimentales: el origen del mundo, la extensión del universo, la composición de la materia, etc.
(3) la Psicología racional, que estudia los seres animados, ya sea en la vida vegetativa, o bien en la vida sensitiva y en la vida intelectual (el hombre). La psicología racional se completa con la psicología experimental, que estudia las causas próximas de los hechos psíquicos.

(5) la Teodicea, que estudia el conocimiento de Dios desde el punto de vista racional. Se centra en la demostración de la existencia de Dios y la esencia de Dios, es decir, su constitutivo formal (qué es Dios).

(4.3) La Gnoseología estudia reflexivamente el alcance del mismo conocimiento; es decir, la posibilidad de conocer la verdad y las diferentes posturas que se han adoptado frente a este problema en el transcurso de la historia de la filosofía.

(6) La Ética es una ciencia práctica que estudia la conducta humana, es decir, estudia la aplicación al acto humano de unos principios que regulen el obrar moralmente bien. Estudia el último fin del hombre –la felicidad—y los medios para conseguirlo.
La Ética general se centra en el estudio de los principios que rigen el obrar humano y así concretamente trata del fin último del hombre, de la ley moral, de la conciencia, el pecado, las virtudes.
La Ética especial estudia la aplicación de los principios generales a temas concretos referentes al hombre, como pueden ser el bien común, la familia, las leyes civiles, etc.

(1) La Lógica estudia las tres operaciones intelectuales: simple aprehensión, juicio y raciocinio, dando lugar a varios apartados: la lógica del concepto (resultado de la simple aprehensión), la lógica del juicio y la lógica del raciocinio. (y, según algunos autores, al apartado llamado epistemología ó filosofía de la ciencia, que estudia el proceso intelectual con referencia al saber científico.

temas varios 12 julio de 2013

12 de julio de 2013

http://www.justiciazero.com/2013/06/libia-y-gadafi-la-informacion-que-no-se.html#vvEYDMuzVyJqU3dE.01

 

http://www.eumed.net/rev/rehipip/05/carl-schmitt.html

http://geviert.wordpress.com/2013/07/10/de-plettenberg-a-uberlandia-segundo-congreso-internacional-carl-schmitt-2013/

http://lectoresdeheidegger.wordpress.com/

en nombre del Reich

5 de julio de 2013

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….DEBEMOS REENCONTRARNOS A NOSOTROS MISMOS…!

2 de junio de 2013

Pensamientos aryas, pensamientos blancos (III). In Memoriam Dominique Venner (1935-2013).

Manu Rodríguez. Desde Europa (22/05/13).

*

*Dominique Venner ha partido hacia el espacio simbólico, hacia el mismo cielo, allí donde moran nuestros antepasados. Nos ha dejado el testimonio de su vida, y un testamento del que entresaco estas palabras:
À défaut de posséder une religion identitaire à laquelle nous amarrer, nous avons en partage depuis Homère une mémoire propre, dépôt de toutes les valeurs sur lesquelles refonder notre future renaissance…
Lacking an identitarian religion to moor us, we share a common memory going back to Homer, a repository of all the values ​​on which our future rebirth will be founded…
Falta una religión identitaria que nos una, compartimos una memoria en común que se remonta a Homero, un depósito de todos los valores en los cuales nuestro futuro renacer será fundado…
***
*Nosotros no necesitamos una nueva religión, sino tomar conciencia de nuestras culturas pre-cristianas. Que recuperemos tales culturas en vista a educar a nuestros hijos de acuerdo con el variado legado que estas representan. Pienso en los Eddas, en el Mabinogion, en Homero, Virgilio… Por no hablar de nuestros trágicos, nuestros poetas, nuestros filósofos… Extraer de ese riquísimo fondo cultural ejemplos y máximas morales.
Necesitamos también templos o iglesias. Recintos acotados de religación. Un fuego siempre vivo en estos recintos será suficiente. Necesitamos lugares donde reunirnos y donde rememorar nuestra(s) historia(s); donde cultivar nuestro precioso legado. Lecturas de textos, comentarios, mesas redondas y demás. Algo colectivo, social. Centros religioso-culturales donde nuestra gente pueda tener apoyo psicológico o espiritual, o recibir información cumplida y veraz acerca de nuestros ancestros, o las incidencias de nuestra historia. Repartir el año con conmemoraciones especiales relacionadas con hitos felices o luctuosos de nuestro pasado –la cristianización o islamización de nuestros pueblos, por ejemplo. Calendarios con un ‘santoral’ propio (nuestros héroes o figuras más representativas). Recuperar los nombres griegos, romanos, celtas, germanos y demás…
Es decir, hacer lo que no pudimos hacer. Tener nuestra propia historia, pues nuestra historia fue usurpada por los clérigos cristianos. Tuvimos una historia cristiana.
En fin, tenemos que crear la comunidad (‘ecclesia’) arya. Lo que, por las circunstancias citadas, nunca tuvimos. Las ‘ecclesias’ aryas tienen que pulular en nuestros pueblos y ciudades. Nuestros ‘sacerdotes’ (a falta de otra palabra mejor) serán expertos en teologemas y mitemas aryas, en historia, en antropología, en lingüística indoeuropea… Deben ser expertos en las variadas tradiciones indoeuropeas.
Es obvio que tales centros religiosos (vinculantes) serán sólo para los aryas. El resto de los pueblos o razas están excluidos. Esto es, no será una ‘fe’ universal, sino étnica. Los fieles serán, pues, aryas.
Tenemos que completar la crítica destructiva hacia nuestros enemigos con alternativas positivas y constructivas para nuestro pueblo. Tenemos que ofrecer caminos, salidas.
La creación de la ‘comunidad arya’ (la palabra ‘ecclesia’, de donde nuestra ‘iglesia’ en castellano, viene a decir también ‘comunidad’ –es su sentido originario) es un sueño. ‘Aryan Community of…’ Ésta es la idea. Los templos han de tener sus bibliotecas y salas de lectura. Tales templos llevarán nombres relacionados con las divinidades o personajes (de cualquier rama) de relevancia en nuestra historia. Tenemos que articular una suerte de ‘año arya’, con sus fiestas y celebraciones. Dedicar días especiales al grupo germano, al grupo celta, al grupo romano, etc. Esto requerirá un trabajo conjunto, de equipo, en el que participen especialistas de todas las disciplinas relacionadas con la historia de los pueblos indoeuropeos –desde su origen hasta nuestros días.
Debemos tener incluso escuelas aryas para nuestros pequeños. Hay que elaborar textos pedagógicos adecuados en los que potenciemos nuestros valores. Nuestros textos teológicos o literarios son una buena fuente para la educación moral de nuestros hijos. Nosotros no necesitamos recurrir a ninguna tradición extranjera, estamos sobrados de conocimiento y sabiduría. E incluso pienso que ningún pueblo puede superarnos en esto.
Volver a llegar a ser un pueblo
*Dos personajes de la antigua tradición arya védica son importantes en nuestra memoria. Hablo de Manu y de Aryaman.
De las ramas iranias e indias, fundadas por aryas hace unos cuatro mil años, hemos de tomar su legado lingüístico-cultural arcaico (los Vedas) y adoptarlos como cosa propia. Recomiendo a todos la lectura de los Vedas (sobre todo el Rig-Veda). Los grupos aryas puros (blancos) desaparecieron hace alrededor de tres mil años. Los aryas que llegaron a esa zona debieron ser pocos en número, fueron absorbidos en unos pocos siglos por las razas autóctonas. Poco más tarde aparecieron el hinduismo y otras ideologías de salvación (budismo, jainismo…) absolutamente contrarias al espíritu arya védico y a todas nuestras tradiciones culturales. El espíritu arya védico (épico, heroico, belicoso; activo, afirmativo) que recorría el Rig Veda desapareció absolutamente en toda la literatura india post-védica (hinduista, budista o jainista). El hinduismo y las otras ideologías similares (nihilistas) tienen al parecer más que ver con las culturas indias pre-aryas que con los Vedas citados.
Hay otras lenguas y culturas indoeuropeas que hace tiempo dejaron de existir, como las del grupo hitita, de los que conservamos textos jurídicos y religiosos y que forman parte del legado indoeuropeo. De todo hemos de cuidar, y todo lo nuestro ha de ser conservado.
Los aryas o indoeuropeos no somos de ayer o antes de ayer.
*Debemos lograr textos unificados que le valgan tanto a un celta, como a un eslavo, como a un germano… Debemos crear la mentalidad arya, el espíritu arya. Más allá de los matices raciales o nacionales que nos dividen. Tenemos que llegar a ser un sólo pueblo. Éste es el trabajo, ésta es la meta.
El nacionalismo blanco afecta ahora a todas las naciones blancas. Los estadounidenses (y australianos y canadienses…) cada vez tienen más conciencia de sus raíces culturales europeas, sin distinción; cada día se sienten más europeos. Se ha producido una evolución ideológica al respecto. Los parámetros actuales requieren, y exigen, otra estrategia, otro discurso, más ambicioso si cabe que el de los nacionalismos de la primera mitad del siglo pasado. Necesitamos conciencia de pueblo, de raza, de cultura.
La evolución de los diversos pueblos europeos ha sido conjunta. Hemos compartido la misma arquitectura, la misma música, la misma literatura, la misma ciencia… Hemos elaborado una cultura común desde hace cientos de años –a pesar de nuestras diferencias lingüísticas. Nada de esto hubiera sido posible si nuestras sensibilidades bio-culturales hubieran sido distintas.
*La raza es evidente por sí misma. No necesitamos proclamarla. Pero no basta la raza, a la raza le sigue el genio. El genio es creador, es el creador de la lengua y la cultura. El genio responde a la raza (hablamos de genes). La cultura responde a la raza.
Somos blancos de raza, y somos indoeuropeos por las lenguas y las culturas que nuestros pueblos han generado. Es el genio de mi raza el que ha creado o generado tales culturas, tales mundos.
Los mundos generados por nuestros pueblos (griegos, romanos, germanos… aryas védicos…) son sagrados. Así como es sagrada nuestra raza, son sagradas también nuestras culturas. Ésta es la actitud que hay que observar con nuestras culturas pre-cristianas. Con las nuestras, con las generadas por nuestros antepasados. Es nuestra raza la que ahí habla; nuestro genio.
Así de indisolubles, de indisociables, han de estar nuestra naturaleza genética, y nuestra naturaleza cultural o simbólica. Como una doble hélice. El logos natural, y el logos simbólico. Abrazados; como una sola cosa.
El logos simbólico procede del logos natural, de la raza, de una comunidad, en un principio, racial –es una relación como de madre e hijo. También los individuos son hijos de la comunidad. La comunidad genera por igual naturaleza y cultura.
La lengua y la cultura (simbolemas y culturemas) son como los elementos constructivos que maneja nuestro genio para crear. Como los aminoácidos para el genoma.
Las culturas generadas por los pueblos son sus señas de identidad. Lo más natural y propio.
La cultura marca el camino de un pueblo, y es, en un principio, indisociable de su ser genético, de su genio, de su raza. Cada raza, o pueblo, un mundo.
Como almas escindidas los individuos y pueblos que han sido privados de sus tradiciones y les ha sido impuesto una ajena. Privados de su lengua, de su voz, de su ser. Pueblos que hablan con lenguaje prestado, extranjero.
Cuerpos aryas que hablan en términos judeo-mesiánicos o musulmanes, o… Lejos de su hogar, de su cielo; de su lengua, de su mundo.
Recuperar la palabra, recuperar la voz propia, recuperar el ser. De esto se trata; es lo primero.
La nación arya ha de pasar primero por esta restitución y esta afirmación de lo propio; del legado ancestral y propio. Las voces de nuestros pueblos; de nuestro genio, de nuestra raza.
Hay que prestarle la debida atención a la herencia lingüístico-cultural, a la dotación simbólica. Esta dotación es la que hace de nosotros seres simbólicos.
Los aryas tenemos que reconocernos en todas las culturas generadas: la griega, la romana, la arya védica, la germana, la celta… Los mundos creados por nuestra raza. El haber, la riqueza, los bienes más espirituales. El múltiple legado. Es también lo más próximo, lo más cercano, lo más nuestro; nuestro rostro, nuestro ser.
La dotación simbólica nuestra hace seres simbólicos nuestros. Así como la dotación genética nuestra hace seres genéticos nuestros. Nos reproducimos en la tierra y en el cielo. Nos perpetuamos.
La educación de nuestros pequeños es esencial, tienen que llegar a ser lo que son por naturaleza, uno de nosotros.
Voluntad de futuro. En la tierra como en el cielo. En la naturaleza como en la cultura. Perpetuar nuestro cuerpo y nuestra alma; nuestro ser total.
*Conseguir que los aryas vuelvan a su casa, a su hogar, a sus mundos. Volverlos a su ser. No podemos descuidar el alma, el legado espiritual de nuestros antepasados. El alma nuestra; el espíritu, el genio de nuestros antepasados –el ‘icor’ que corre por nuestras venas.
Sin ese ser nuestro somos ciegos, y esclavos. Servimos a otro; otro nos lleva por donde quiere. Carecemos de libertad y de luz. Es el destino de muchos pueblos, los nuestros incluidos, cristianizados o islamizados (espiritualmente alienados y colonizados). Su destino se les ha ido de las manos, está en manos de otro.
Que el arya vuelva a tomar las riendas de su destino. Que recupere la dirección y el sentido. Para ello ha de despojarse de todo lo extraño, de todo lo ajeno; ha de volver a su ser.
Es una purificación, una purgación, una catarsis. Se suda lo ajeno, como una mala fiebre. Se recupera la salud.
Si esto se cumpliera sería una nueva primavera, una nueva promesa para los pueblos aryas. La negrura, las tinieblas, se disiparían y quedarían en nada ante los primeros rayos de nuestro nuevo sol, ante las primeras luces de nuestro nuevo día.
La unidad espiritual es tan importante como la unidad racial. De nada vale la homogeneidad racial sin la homogeneidad espiritual. Andaríamos dispersos –como ahora–; ninguna unidad. Un solo cuerpo y una sola mente, la nación arya. Es la condición ‘sine qua non’ de la victoria.
No conseguiremos tal unidad hasta que no quede ni un solo arya que sea o se diga cristiano, musulmán, o budista. Un pueblo libre de judaina y de budaina, y de cualquier otra ‘fe’ extraña. Aryas puros de cuerpo y de alma. Ésta es la condición que nos pone la diosa Victoria. Y es también la primera ‘empresa’ –conseguir semejante unidad.
Limpiar, purificar a nuestro pueblo de tanta impureza. Una catarsis colectiva de los pueblos aryas.
*Nuestro espacio. Nuestra atmósfera, y nuestra luz. Allí donde nos instruimos; allí donde bebemos de las fuentes de nuestro saber. Un recinto santo exclusivo para aryas. Nada profano, nada ajeno. Nada impuro. Tan sólo los variados y abundantes frutos de nuestros pueblos (germanos, romanos, celtas, griegos… aryas védicos). Nuestros cantos, nuestros relatos, nuestra sabiduría…
El alma arya. La conciencia arya. El ser simbólico, espiritual, arya. El actual, el renovado, el recién nacido. Éste recoge en si el múltiple legado. Es la suma. Es el alma múltiple, rica; experimentada, sabia. Madura.
Los nuevos aryas. Lo que viene. Una renovación y una reivindicación de nuestro pasado, incluido el más reciente, el de la primera república arya. Nuestro ser saldrá de nuevo a la luz. Nos reivindicamos; reivindicamos nuestro ser biosimbólico (étnico y cultural) –nuestra memoria, nuestra herencia. Que nadie ose arrebatarnos el ser, que nadie ofenda nuestras señas de identidad (la esvástica sobre todo).
Nuestra primera misión es limpiar a todos los nuestros de elementos extranjeros. Purificarlos, y volverlos a su ser ancestral.
Necesitamos más guerreros, los necesitamos a todos. Esta vez venceremos con la sola palabra, con la sola voz. Nuestra palabra prevalecerá.
Una dulce tormenta. Un murmullo, un clamor, un fervor colectivo, luminoso, radiante; como una aurora. Nuestro despertar, nuestro renacer, nuestra victoria.
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Hasta la próxima,
Manu
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FUENTE: http://www.larespuestadeeuropa.blogspot.com.es/2013/05/91-pensamientos-aryas-pensamientos.html
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COMENTARIOS:

ENSPO31 de mayo de 2013 20:13
¿Te has planteado, Manu, que quizá nuestra identidad no sea una religión, sino un sistema de valores? ¿Crees realmente que “resucitando” religiones ya muertas y, lo peor, religiones que en su momento fueron abandonadas por los propios europeos de forma voluntaria en la mayoría de los casos, marcamos el camino futuro de Europa? No te niego la buena intención, pero creo que estás cayendo en la misma trampa que el enemigo: para él, lo más importante es la RELIGIÓN, pero nosotros, aunque tuvimos nuestras religiones, superamos el estadio religioso con los griegos porque esas mismas religiones conducían derecho a la verdad racional y en eso consistía precisamente su valor. El problema no es nuestra religión perdida, sino que con el cristianismo retrocedimos a un estadio ya superado de nuestra evolución y maduración como pueblo, un estadio de desarrollo que la ciencia y la filosofía habían dejado atrás en tiempos de Adriano, cuando no éramos paganos y todavía no éramos tampoco criatianos, cuando el cielo se quedó vacío y la MUERTE se mostró por fin desnuda en toda su abismal inmensidad. NO ESTUVIMOS A LA ALTURA DE NOSOTROS MISMOS, POR RAZONES QUE HE EXPLICADO EN MI BLOG, y Europa se aferró a un “salvador” indigno de ella. En consecuencia, entiendo que estás señalando un camino errado y, por el bien de Europa, por el bien de nuestra causa, no me queda más remedio que contestar a tus consignas. Lo haré en el blog nombrándote abiertamente, si me lo permites. No se trata de ningún ataque personal, sino de la crítica debida a las ideas que estás exponiendo y que, supongo, esperas que sean debatidas. Saludos cordiales.

Responder

ENSPO1 de junio de 2013 12:53
abierto debate en el foro

http://adecafcom.puntoforo.com/viewtopic.php?t=2210

Responder

ramiro1 de junio de 2013 18:04
Europa fue indigna de su salvador.

Responder

ENSPO1 de junio de 2013 19:58
El “salvador” hebreo era indigno de Europa, no te equivoques. Pero Europa no estuvo a la altura de su reto por razones que es nuestro deber analizar, comprender y superar. No otra es la propuesta de ENSPO desde hace treinta años, pero clama en el desierto de la hedionda ultra católica y evoliana.

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BENEDICTO XVI SE DESPIDE CON GESTO PROFÉTICO.

28 de febrero de 2013

Con este titular, el blog yugo y atril publica un comentario sobre la retirada de Benedicto XVI del
Pontificado Romano. Lo que sigue es reproducción literal:

EL NOMBRE DE LA ROSA. UMBERTO ECO. UN ATAQUE A LA LINEA DE FLOTACIÓN DE LA BARCA DE SAN PEDRO QUE ES EL MONAQUISMO

Yo también sigo abrazado a mi cruz, corroboro las palabras del papa Benito que en su despendida se ha mostrado grandiosamente humilde casi de la misma forma como accedió a la sede santa, hecho del que me hice lenguas en este blog. Luego la cosa se torció porque querían convertir a este profesor bávaro en un títere mediático al estilo Wojtyla. Algo que no le iba. Estaba claro. Al parecer, la Curia quiso chantajearle y comulgar con ruedas de molino y presentó su pontifical dimisión. Hurra por Benedicto.

Sin embargo, los lobos en desguisa de corderos siguen amenazando al redil y el peligro sigue latente. El papa se va a un monasterio. La vida orante, la liturgia, la renuncia a las cosas del mundo, fueron los cangilones de esa inmensa noria que mueve a la Iglesia las aspas de los molinos de viento del Espíritu que salva y purifica. Todo un gesto. Ego filius Ecclesiae y viviendo una vida en observancia de las leyes divinas (la búsqueda de la verdad en las páginas evangélicas y de la belleza que contienen muchos libros, sigue mi seminario vacío aunque lleno de fulgores que son gritos) me duele la Iglesia en manos de los judíos y me hacen pupa los ataques a Ella. Los recibo como si fueran míos. Anteanoche emitieron por TVE1 El nombre de la Rosa. Para mayor indignación y consternación de nosotros los creyentes. Se trata de una cuchillada feroz a la yugular de la base de la Iglesia a cargo de Humberto Eco un judío italiano que se está muriendo de cáncer si no se ha muerto. El monasterio de Montecasino ha sido destruido dos veces. La primera por el bombardeo de los norteamericanos que se ensañaron con las viejas piedras levantadas por san Benito de Nursia en el siglo VI y la segunda con esta novela. No digo que yo la película en el que borda el papel Sean Connery interpretando a un franciscano capitular, Guillermo de Baskerville, haciendo de Sherlock Holmes no sea interesante pero el mensaje está cargado de veneno. Trata de destruir el monaquismo cargado de santidad y de paciencia de amor a la cultura. Los benedictinos fueron los heraldos con su lema de ora et labora cálamo en ristre y transcribiendo viejos textos de la antigüedad que de no ser por ellos se hubieran perdido la hoz, el rastrillo, la mano en la besana del arado que roturó baldíos o empuñando la gubia para construir catedrales y edificios de la segunda venida de Cristo a Europa. Ellos salvaron a Europa. Fueron la rama de olivo según las profecías y por esto el papa reinante quiso llamarse Benito en honor al padre de Europa. El literato italo-hebreo se fija en los defectos que tuvo o pudo tener aquella iglesia del Cisma de Aviñón: simonía, lujuria, soberbia, inquisición. Precisamente los más avaros, los lujuriosos, los más prepotentes y falsarios que dicen llamarse los del pueblo elegido habiéndose convertido por su protervia y perfidia en el pueblo maldito se atreven a ensañarse con las mermas de una institución divina pero manejada por pecadores que tratando de servir a Cristo lo traicionan. El nombre de la rosa, emblema los Rochild, de la masonería, de la mariconería, es el emblema designado para capitanear las mesnadas de los anticristos nada tiene que ver con mi SEMINARIO VACIO LOS PECADOS MORTALES DE LA IGLESIA. Que los hubo, los ha habido y los habrá. Miré usted don Humberto nuestra fe no es un problema de bragueta aun reconociendo que los problemas del celibato difícilmente lograron ser resueltos para atrición de algunos eclesiásticos y para dar pábulo a la llama furiosa de los blasfemos que despotrican contra la iglesia. Es un pecado un accidente que no afecta a la sustancia que es la economía de la salvación. Sólo la tolerancia y paciencia de las clases consagradas, amigo Eco, y el sentido de la libertad que caracteriza al cristianismo ha permitido que usted se mofe de lo más sagrado. Si usted hubiera sido mahometano lo más seguro es que lo hubiesen condenado a muerte como a Salmon Rushdie pero como es judío ha recibido todas las complacencias de la sinagoga. A mí El Nombre de la rosa al igual que el Código Da Vinci me parecen la versión anticatólica de los Versos Satánicos. La escena del monje marica que se envenena pasando las hojas de un códice prohibido es una quimérica combinación folletinesca entre novela negra y libro de aventuras. El retrato que hace del abad, del prior y de fray Remigio son caricaturas. La vida en los monasterios medievales. Luego se mofa de la liturgia y del canto gregoriano. La escena asadura de buey que porta el donado como regalo a la muchacha por el favor sexual es toda una repelente invocación a las furias del Averno. Otros personajes diabólicos son el monje ciego y otros tonsurados que esgrimen un cerquillo en punta de muy mala calaña pertenecen al cupo de encomendados a Satanás. Ciertamente que eso que llaman concupiscencia del saber y allegar conocimiento que siempre engendra dolor puede haber sido un defecto de los que vivimos bajo la sombra de la cruz y al pie de los sueños que emiten los libros en sus mensajes puede que sea otro de los pecados eclesiales pero Cristo dijo vosotros sois la sal de la tierra y no pertenecéis al mundo etc… pero la quema de la Biblioteca donde se guarda nada menos que el Beato de Liébana inunde más tristeza incluso que el auto de fe de la saludadora, el hereje y el pobre Salvatore impresionante escena que recuerdan al Gólgota. Transmiten más incluso que la muerte del inquisidor. Se hace una calumniosa caricatura de san Bernardo el cantor de la Virgen el doctor Melifluo. Y eso también me llenó el corazón de dolor pero hay algo que salva a toda esta funesta cinta y es el Amor entre la pobre chica utilizada como barragana del convento y el novicio que acompaña al franciscano Guillermo de Baskervile. La secuencia final es apoteósica. Sí. Únicamente nos salvará el amor que es de lo que el cristianismo se trata. Nos llega a través del mensaje de la Resurrección en la cual no creéis vosotros lo judíos. Ya sé que tenéis vara alta en la curia y si algo moteja de mentira todo ese invento fabricado por los pérfidos ingleses del Shoah que no es más que un holocuento os rasgáis las vestiduras, apeláis a los derechos humanos y nos denuncias ante los tribunales acusándonos de xenófobos, fascistas, de borrachos o de locos. Como buenos sepulcros blanqueados (ni Papini se atrevió a llamaros perros ni a meterse con vosotros pues os tenía miedo, el propter metum judeorum evangélico) aplicáis la norma del embudo. Para vosotros lo amplio y para nosotros lo estrecho. El papa alemán os ha dado una lección retirándose a la vida contemplativa de los que vosotros os reís pero es la dinamo de la Barca de Pedro. Tanto en el Este (Calcidia, Anatolia, Optina Pystina) como en el Oeste (Solesmes, Silos, la abadía de Miraflores, el priorato de San Frutos) Todo un gesto.

“LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS” (cap. 01)

2 de febrero de 2013

sábado, diciembre 29, 2012

Stéphane Hessel o la pólvora mojada del sistema oligárquico

Stéphane Hessel

PRIMER CAPÍTULO DEL LIBRO “LA MANIPULACIÓN DE LOS INDIGNADOS”

Resulta imposible comprender las ideas de Hessel sin explicar quién es. Para los aspectos básicos me remito a la página de Wikipedia, poco sospechosa animadversión hacia un ex prisionero de Buchenwald. Hessel es el vástago, padre judío y madre alemana, de una familia burguesa acomodada de Berlín. Alumno de una escuela de élite elevado a los altares de la ONU gracias a sus excelentes relaciones privadas con oligócratas (verbi gratia: la esposa de Roosevelt), Hessel “osténtase” ante los jóvenes actuales como paradigma ético. No cabe duda de que el comportamiento de Hessel durante la Segunda Guerra Mundial, abandonando un seguro exilio inglés para infiltrarse clandestinamente en territorio controlado por los alemanes, constituye un acto de heroísmo que sería mezquino negar. Tampoco puede obviarse la inteligencia y alto nivel cultural de Hessel, que explican en parte, pero sólo en parte, su vertiginosa carrera hacia las cumbres de la diplomacia occidental. Las luces de Hessel resultan de sobra conocidas, ¿hará falta subrayarlas? Mas junto a las luces existen también las sombras en su vida. Unas sombras que no pueden ser calificadas sólo de anecdóticas, por aquello de que nadie sería perfecto. Nuestra tarea consiste aquí en criticar las ideas de Hessel, pero a tenor de que él mismo se ha erigido como “modelo”, es decir, como encarnación de aquello que dice defender, no podremos eludir el trabajo de una cierta desmitificación personal.

De la lectura de su autobiografía se desprende, por de pronto, la decisiva influencia de unos progenitores que encarnan todos los tópicos de los ambientes vanguardistas. Por ejemplo, el adulterio de la madre tolerado por el padre marca tempranamente su impronta en la personalidad del muchacho. Éste desarrolla un sentido de la moralidad harto relativista, compatible, por un lado, con la picaresca, el robo y la mentira, y, por otro, con una vaga noción estética de “progresismo” muy propia de los “antifascistas” de procedencia burguesa. Para que nos hagamos una idea de la frivolidad intelectual de Hessel, obsérvese cómo valora las aficiones quirománticas de una compañera lesbiana de la madre y la idea de “racionalidad” que desprende:

Justamente porque trató la interpretación de las líneas de la mano como una ciencia, para mí encarna el triunfo seguro de la razón.[1]

Será la “razón” de la masonería, pero no aquello que un filósofo serio pueda admitir como tal. De la parte materna le benefician, por otro lado, nada desdeñables relaciones familiares con el mundo de la banca, en las cuales no profundizan las memorias, pero sabemos que cuando su padre Franz tiene que huir de los nazis, nada menos que los Rothschild de París son quienes le reclaman.[2] Hessel –cuyo talento y valentía, insisto en ello, no negamos- nunca ha dejado de moverse con listeza entre las altas esferas del poder, incluidas las del bando estalinista.

Ahora bien, después de décadas de impunidad del sionismo, que alguien con semejante pedigrí (se declara “amigo de Israel”), funcionario de las Naciones Unidas y diplomático francés a las órdenes del derechista Giscard d’Estaing, pueda gozar de credibilidad como crítico del “sistema”, sólo confirma el grado de lavado de cerebro al que han estado sometidos los ciudadanos de Occidente durante décadas. La inversión en propaganda ha sido muy útil para el dispositivo oligárquico, porque incluso cuando los maltratados por ese mismo aparato de explotación y coacción toman la palabra, aquello que habla en ellos y a través de ellos sigue siendo, en la mayor parte de los casos, la propia oligarquía. Parece evidente que el dispendio publicitario a lo largo de medio siglo resulta, más que rentable, imprescindible para los poderosos. Debemos entender así por qué gobiernos y grandes empresas gastan cantidades astronómicas de dinero en la partida de manipulación psíquica de la población.

Mayo del 68: el fraude de la modernidad transgresiva,
cuyos frutos conocemos bien. Cohn-Bendit
burlándose del “policía” en cuanto “encarnación de la ley”.

Hessel no debería, en efecto, merecer nuestra confianza ética. Preguntémonos cómo escapó Hessel a la muerte en Buchenwald. Pues bien, fue gracias a la intervención de Eugen Kogon, miembro del comité de políticos que dirigía el campo a cuenta de los alemanes. Kogon era “amigo” del médico de las SS que le salvó la vida. Todo esto nárralo el propio Kogon en su libro Der SS-Staat. Das System der deutschen Konzentrationslager, traducido al francés bajo el título L’enfer organisé (1947). Testigo del juicio de Nüremberg contra los nazis, Kogon devino una eminencia reconocida entre los escritores de la literatura sobre “el Holocausto” y se cuenta entre los “padres fundadores” de la República Federal Alemana. Pero resulta que, según Kogon, los nazis sólo le exigían al comité del campo, so pena de substituirlo por otro, que mantuviera el orden entre los presos. A cambio de esta colaboración, los energúmenos del comité, casi todos ellos de filiación estalinista, recibían porciones de comida suplementarias y se apropiaban, a costa de la mayoría, de las magras raciones de los presos comunes o políticos no comunistas, provocando con ello hambrunas, enfermedades y altos índices de mortandad. La supuesta ética de muchos de los supervivientes se basaba así en la corrupción, en la delación y en la bestialidad de los castigos que la mafia comunista de Buchenwald infligía al resto de los internos con la colaboración, por activa o por pasiva, de la dirección SS del campo. Kogon nos cuenta que el comité comunista de Buchenwald, compinchado con la SS, ocultaba a las inspecciones de Berlín y a los visitantes (cadetes de la policía, juventudes hitlerianas, diplomáticos o prominentes de potencias fascistas) las evidencias de que se practicaba la tortura (Kogon, p. 256):

Frecuentemente, tenían lugar en los campos las visitas de la SS. Con este motivo, la jefatura de la SS aplicaba un extraño método: por una parte disimulaba todos los detalles accesorios; por otra organizaba verdaderas exhibiciones. Todos los dispositivos que podían hacer adivinar que se torturaba a los presos eran pasados en silencio por los guías y se les ocultaba. De este modo el famoso potro que se encontraba en la plaza era disimulado en un barracón habitable hasta que partían los visitantes. (…) Igualmente eran apartadas las horcas y las estacas en las cuales se colgaba a los presos. Los visitantes eran conducidos a través de unas ‘instalaciones modelo’: enfermería, cine, cocina, biblioteca, almacenes, servicio de limpieza de ropa y sección de agricultura.[3]

El infierno estaba organizado, así reza el título galo de la obra, pero parece que los comunistas eran expertos en sacar partido de una situación política privilegiada empeorando la del resto de internos. Kogon afirma que “tenía en mis manos al doctor Ding-Schuller” (Kogon, p. 218) y algo más sorprendente todavía (Kogon, p. 275):

Las direcciones de los campos no eran capaces de ejercer un control sobre decenas de millares de presos de otra manera que no fuese la exterior y esporádica. Ella ignoraba lo que realmente sucedía tras las alambradas.[4]

Las conclusiones de Kogon resultan estupefacientes para los espectadores de Hollywood, porque al parecer haber sido preso de Buchenwald no constituye ninguna garantía de moralidad (Kogon, pp. 16-17):

(…) era un mundo en sí, un estado en sí, un orden sin derecho en el cual se arrojaba a un ser humano, que a partir de ese momento sacando partido de sus virtudes y de sus vicios –más vicios que virtudes- sólo combatía para salvar su miserable existencia. ¿Luchaba sólo contra la SS? ¡Por supuesto que no! Le era preciso luchar otro tanto, si no más, contra sus compañeros de cautiverio (…). Decenas de millares de supervivientes a los que el régimen de terror ejercido por arrogantes compañeros ha hecho sufrir aún más quizá que las infamias de las SS, me agradecerán por haber señalado igualmente este otro aspecto de los campos, por no haber tenido miedo de descubrir el papel representado en diversos campos por ciertos tipos políticos que hoy pregonan a voces su antifascismo intransigente. Yo sé que algunos camaradas míos se han desesperado viendo cómo la injusticia y la brutalidad fueron adornadas después con la aureola del heroísmo por personas honradas que no sospechaban nada. Esos explotadores de los campos no serán ensalzados en mi estudio porque éste ofrece los medios para hacer palidecer esas glorias usurpadas.

Sin embargo, pese a estas afirmaciones, el propio Kogon reconoce de qué manera ha evitado, en su libro, inculpar a los presos políticos responsables de los mencionados abusos criminales (Kogon, pp. 20-21):

(…) para disipar ciertos temores y demostrar que este relato no corría peligro de transformarse en acta de acusación contra ciertos presos que habían ocupado una posición dominante en el campo, lo leí, a comienzos del mes de mayo de 1945, cuando ya estaba casi terminado y sólo faltaban los dos últimos capítulos de un total de doce, ante un grupo de quince personas que habían pertenecido a la dirección clandestina del campo o que representaban a determinadas agrupaciones políticas de detenidos.

En suma, Kogon admite en la introducción a su libro, ya de por sí bastante revelador, que encubrió a los responsables de los crímenes; no en vano el propio Kogon formaba parte de esa élite de presos privilegiados. Él mismo tenía mucho que callar. Ahora bien, si Hessel pudo falsificar sus papeles y salvar así su vida gracias a la amistad de Kogon con el médico-jefe de las SS, doctor Ding-Schuler, según cuenta la Wikipedia, parece evidente que Hessel pertenecía también de alguna manera, como poco en calidad de “protegido de lujo”, a la cúpula del comité:

At Buchenwald, Kogon spent part of his time working as a clerk for camp doctor Erwin Ding-Schuler, who headed up the typhus experimentation ward there. According to Kogon’s own statements, he was able to develop a relationship bordering on trust with Ding-Schuler, after becoming his clerk in 1943. In time, they had conversations about family concerns, the political situation and events at the front. According to Kogon, through his influence on Ding-Schuler, he was able to save the lives of many prisoners, including Stéphane Hessel, by exchanging their identities with those of prisoners who had died of typhus. In early April 1945, Kogon and the head prisoner nurse in the typhus experimentation ward, Arthur Dietsch found out from Ding-Schuler that their names were on a list of 46 prisoners who the SS wanted to execute shortly before the expected liberation of the camp. Ding-Schuler saved Kogon’s life at the end of the war by hiding him in a crate and smuggling him out of Buchenwald.[5]

En definitiva, Hessel pudo sobrevivir gracias a la brutal mafia de presos políticos que, en beneficio propio, gestionaba el campo a cuenta de las SS. Kogon y Hessel fueron ambos beneficiarios de esa mafia. ¿Cómo alcanzó Hessel tales posiciones de privilegio? El propio Hessel, quien reconoce en su autobiografía que ha sido un mentiroso empedernido hasta los 70 años, atribúyelo a la “amistad”:

A finales de septiembre, la conjura estaba madura. Yeo-Thomas debía elegir a los beneficiarios. ¿Uno? ¿Dos? Tres como máximo. Eligió a un inglés, Harry Peulevé, y a un francés, yo. ¿Por qué a mí? ¿Para que hubiera un oficial francés? ¿Porque hablaba alemán? Quién sabe. Tal vez por amistad.[6]

En la obra de Kogon, los hechos que afectan a Stéphane Hessel son relatados en las páginas 226-232 de la versión alemana y 217-225 de la francesa. Aunque el fondo del relato es el mismo, se trata de textos muy distintos. En la versión alemana, la original, ya se anuncia que Hessel se ha convertido en un funcionario de las Naciones Unidas:

Die Rettung gelang. Yeo-Thomas und Pauleve sind heute in London. Stéphane Hessel in New York bei der UN.

Drogas, sexo, pederastia, violencia, negación de todas
las normas: hoy son políticos corruptos.
¿Debería extrañarnos? Daniel Cohn-Bendit joven.

La versión francesa amplía la importancia atribuida a la figura de Hessel reproduciendo in extenso algunas notas o cartas que éste hiciera circular y en virtud de las cuales se le erige poco menos que en héroe cinematográfico. Desde luego, que Hessel culminara su carrera en la ONU no puede ser ajeno al hecho de que la cúpula comunista del campo decidiera seleccionarlo. Cuando habla de mera „amistad“, Hessel oculta los verdaderos motivos. En las dos versiones de la obra, Hessel es descrito por Kogon como alguien que trabaja para el servicio secreto del general De Gaulle. En consecuencia, la displicente actitud de Hessel hacia el comunismo debe ser observada con lupa, porque su salvación a manos de los comunistas de Buchenwald fue un acto político. Comunistas eran quienes decidían entre la vida y la muerte (Kogon, pp. 231-232):

Les forces clandestines du camp ont sauvé des centaines de camarades de toutes nations de ce block 61; dans cette affaire, c’étaient les communistes qui avaient le plus de chance. (…) Les détenus chargés du choix avaient toujours la possibilité de procéder à des échanges de persones, et les victimes qu’ils choisissaient n’étaient pas toujuours ceux qui étaient qualifiés de „traîtres“ ou „d’espions de la SS“ par leurs compatriotes. Dans toute una série de cas bien déterminés, on livra ainsi à la mort des hommes dont le seul crime était d’être en mauvais termes avec les communistes dirigeant leur groupe national, ou d’avoir fait quelque déclaration politique contre le parti communiste.

Pero es que, además, los comunistas sólo podían ejercer su dominio a través de sus contactos con los nazis. En el caso de Kogon, el Dr. Ding-Schuler, de las SS, como ya hemos subrayado. Conviene no olvidar, en este sentido, que en 1940, la vigencia del pacto germano-soviético, firmado el 23 de agosto de 1939, había convertido a comunistas de toda Europa en aliados del nacionalsocialismo. Para los antifascistas españoles, dicha alianza debió de convertirse en una auténtica revelación. Cuando los alemanes ocuparon París, el partido comunista francés y Hitler formaban en el mismo bando. Según cuenta Herbert Lottmann en La rive gauche, a los comunistas (Lottmann, p. 202):

(…) la línea oficial les hacía considerar la guerra francobritánica con Alemania como imperialista; en lugar de combatir el fascismo, la lealtad a la línea soviética les imponía sabotear a lo que ellos llamaban ‘la pretendida guerra antifascista’ y considerar agresores a los franceses y a los británicos. Después de la ocupación de París por los alemanes, en junio de 1940, todavía transcurrió un año hasta la invasión de la URSS por Hitler. El órgano oficial comunista, L’Humanité, publicado clandestinamente, trataba la guerra como un asunto de bandas rivales, entre bandidos, y está probado que los comunistas solicitaron a las fuerzas alemanas de ocupación el permiso para publicar un L’Humanité hostil a la guerra. La idea gustó a los alemanes, pero el gobierno de Pétain opuso su veto.

Hessel joven: “luché contra Hitler”.

Es en esa misma época que algunos comunistas presos en Alemania se convierten –por razones obvias- en internos privilegiados que controlan al resto de los reclusos. Esta relación de conveniencia entre nacionalsocialistas y comunistas no sería rota por Moscú, sino por los nazis, puesto que fue Hitler, ante un incrédulo Stalin, quien decidió invadir la Unión Soviética en 1941. En el momento de cruzar la frontera rusa, el holocausto todavía formaba parte del futuro, pero el régimen bolchevique, desde la época de Lenin, ya había exterminado a 13 millones de ciudadanos rusos. Este hecho no impidió a Churchill y De Gaulle, para quien Hessel trabajaba en calidad de espía, hacer causa común con los soviéticos, como si luchar contra Berlín fuera más justificable que apoyar a otro dictador; con la diferencia de que Stalin, en ese momento, además de tirano era ya un probado genocida y asesino de masas. Hitler, no. Atacada Rusia, el partido comunista se hizo inmediatamente con el control de la Resistencia francesa contra los alemanes, pero las características morales de esa Resistencia se tienen que convalidar con la atroz idiosincrasia del régimen estalinista para el que trabajaban, de forma consciente, la mayor parte de los resistentes. De manera que, cuando Hessel fue detenido e internado en Buchenwald, el apoyo que recibió por parte de la cúpula comunista del campo puede calificarse, sí, de “política”, pero en el peor sentido de la palabra. Hablar de “indignación” y, al mismo tiempo, aceptar un vínculo con los estalinistas, “compromiso” cuyas consecuencias Hessel no podía ignorar, es lo más parecido a burlarse de la gente, eso que los políticos profesionales acostumbran a hacer con los ciudadanos.

Puede pretenderse honestamente que la alianza con Stalin tenía un sentido racional para los nacionalismos francés y británico, cuya intención de ganarle una guerra al nacionalismo alemán era en cuanto tal tan válida como la contraria. Pero aquélla quiere envolverse con el manto del heroísmo cuando no hay lugar para la palabra “ética” en semejante contexto abominable. Utilizar la ética para tales fines es indignante: si la Segunda Guerra Mundial fue desencadenada por la invasión alemana de Polonia, pero siempre con ese sentido ético, que Hessel esgrime, de amparar a un país agredido, ¿por qué Francia e Inglaterra no declararon la guerra a la URSS en 1939? ¿No cruzaron los soviéticos la frontera oriental y se apropiaron de la mitad de la nación polaca en cumplimiento del pacto Ribbentrop-Molotov? ¿No invadió Stalin a continuación los Países Bálticos y luego Finlandia? ¿Dónde se escondía entonces la supuesta ética de los gabinetes de Londres y París? Hessel afirma que se alegró cuando el Ejército Rojo derrotó a los nazis, pero esa victoria permitió, precisamente, que no sólo Polonia, sino toda la Europa del Este cayera en manos de Stalin. Quizá los polacos, víctimas de Katyn, no se alegraran tanto de los éxitos de Moscú. Gracias a su alianza con Inglaterra, Francia y Estados Unidos, el comunismo totalitario pudo extenderse a China y otros países; y continuar impunemente con sus genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad en todo el mundo, hasta alcanzar la cifra de 100 millones de víctimas. ¿Es esta “ética de juventud” la que pretende esgrimir Hessel contra los políticos corruptos de nuestros días? ¿No fueron los acontecimientos a los que me estoy refiriendo el origen histórico del fraude, es decir, de la falsa democracia en el seno de un estamento político que ya ha mostrado con creces a todos los ciudadanos cuál es su verdadero rostro? ¿No será que él, Hessel, forma parte de la misma casta política que pretende criticar? ¿No trabajaba para ella al publicar su libro, como siempre hizo a lo largo de su dilatada carrera de trepador institucional?

Para la España que se ha convertido en epicentro del movimiento de los indignados, es muy importante tener una idea clara de contra qué está luchándose. En nuestros días, los historiadores, que, tras la caída del comunismo totalitario, tienen acceso a los archivos de Moscú, han llegado a conclusiones poco conocidas por la mayoría. Así, según Stephen Koch, autor de El fin de la inocencia (Koch, p. 317):

(…) durante los meses más cruciales, heroicos y sangrientos de la lucha armada antifascista en Europa, mientras españoles y radicales de todo el mundo se jugaban la vida por lo que creían que era una batalla para detener la oleada fascista, el gobierno soviético, el supuesto patrocinador de esa batalla y esa lucha, utilizaba el sufrimiento español en negociaciones cuyo objetivo era una alianza con Hitler.

La finalidad de Stalin al pactar con Hitler no era, empero, ni mucho menos, evitar la guerra, sino conseguir que el Tercer Reich y las potencias occidentales se desgastaran en un conflicto previo para, a continuación, poder sacar provecho de la situación e invadir una Alemania ya debilitada, expandiendo la sanguinaria dictadura comunista por toda Europa. El “antifascismo” en el que militó Hessel no representa más que una pieza muy pequeña en este puzzle de política caracterizada por el cinismo, el crimen y el más absoluto desprecio de todos los principios éticos (Koch, p. 157):

Stalin propuso una política dual, en apariencia contradictoria, pero coherente en la realidad. Una vez que Hitler estuvo en el poder, la estrategia de Stalin fue estabilizar sus fronteras orientales dirigiendo la agresión nazi contra las democracias occidentales. De haber guerra, quería que fuese entre Alemania y Occidente, mientras él quedaba al margen del conflicto tras la seguridad de una alianza con Hitler. Parece haber asumido que Hitler sería tan cauto como él. Estaba completamente convencido de que los alemanes jamás se embarcarían en una guerra en dos frentes. Por supuesto que, pese a su considerable admiración por el tirano de Berlín, Stalin no quería que Hitler ganase. Su idea era destruir a Hitler y a las democracias en una tercera guerra mundial que acabaría con la intervención del Ejército Rojo en territorios ya preparados por los servicios secretos y sólo cuando los combates de verdad hubieran cesado. Entonces, él, gángster contra gángster, podría apuñalar por la espalda a un rival ya maltrecho por los combates.

Hitler, perfectamente consciente del doble juego de Stalin, decidió adelantarse y atacarle por sorpresa en 1941, siendo así que el verdadero objetivo del nazismo no eran las democracias occidentales (a las que ofreció la paz en diversas ocasiones), sino la destrucción del comunismo y la creación de un “imperio alemán” en el Este que esclavizaría a los eslavos como “raza inferior”; colonialismo aplicado a europeos que nos escandaliza, pero que Francia, EEUU e Inglaterra ya habían puesto en práctica hasta la náusea con pueblos “de color”.

Hessel en apoyo
al partido de Cohn-Bendit.

Con todo lo que actualmente sabemos, la Segunda Guerra Mundial no cabe concebirla como una lucha entre la democracia y la tiranía, la ética y la infamia, según pretendieron hacernos creer los vencedores: fue una lucha entre distintos imperialismos, a cual más opresor e inmoral. Y de esa lucha brotó vencedora la putrefacta clase política actual, amparada en la hegemonía de los Estados Unidos e Israel, con las consecuencias que, pasados sesenta años, los ciudadanos conocemos de sobras (aunque las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, Dresde, Palestina o el gulag, entre otras atrocidades, dejaran claro desde el principio, para quien no quisiera taparse los ojos, lo que podía esperarse de los “antifascistas”). Pero Hessel pretende convencernos de que, pese a la corrupción, pese al crimen y el genocidio que precedió, acompañó y siguió a la victoria de los aliados, esa guerra fue una gesta épica; y que Hessel mismo debe servirnos de paradigma o modelo cívico para enfrentarnos, precisamente, a los herederos políticos de quienes ganaron. Semejante pretensión no puede sostenerse ni un segundo ante una conciencia crítica y bien informada sobre los hechos. Hessel miente. ¡No nos dejemos manipular!

Mimado por los comunistas, Hessel vivió en Buchenwald todo lo bien que se podía vivir en un campo de concentración de cualesquiera de los bandos en conflicto. Cierto es que los miembros de la Resistencia iban siendo liquidados a medida que avanzaba el curso de la guerra, pero lo que oculta Hessel al lector es que la Convención de Ginebra no amparaba a una guerrilla que, sin uniforme, lanzara alevosos ataques sorpresa –o sea, por la espalda- contra tropas regulares. El maquis, a la luz de la legislación militar internacional, estaba compuesto por criminales que podían ser ejecutados inmediatamente sobre el terreno de manera perfectamente legítima. Y así actuaron los aliados con los paracaidistas alemanes apresados que, con uniformes ingleses o americanos, habían precedido a la contraofensiva de la Wehrmacht en las Ardenas destruyendo o anulando postes de señalización y comunicaciones. No obstante, Hessel, espía y así reo de muerte, desconoció el horror en Buchenwald, ese celebérrimo horror del que, según Hessel, sólo tuvo noticias… ¡cuando leyó el libro de Kogon!

El 8 de septiembre, dieciséis de nosotros fuimos llamados a la torre. Balachowski nos confirmó, tres días después, que habían sido ejecutados. Nos ocultó los aspectos atroces del ahorcamiento que había averiguado. Estos horrores, como tantos otros, yo los descubriría tres años más tarde en El estado de las SS de Eugen Kogon, nuestro segundo salvador. Kogon trabajaba también en el barracón 50 con Ding-Schukler (sic), cuya confianza se había ganado. Estaba al corriente de los experimentos in vivo que Ding llevaba a cabo con “criminales”.[7]

La descripción que hace Hessel de su estancia en Buchenwald incluye pasajes como los siguientes:

Escuchaba las noticias de la radio alemana a través de un altavoz. La víspera del bombardeo de Gustloff, París había sido liberado por los Aliados. Una gran emoción. Alfred Balachowski vino a vernos y nos trajo conejo. Estaba rico.

Ignoramos hasta qué punto había que disfrutar de privilegios para comer conejo en Buchenwald, pero, desde luego, no es ésta la imagen que se nos ofrece habitualmente de un campo de concentración nazi. Por lo demás, el propio Hessel compara su destino con el de los denominados Muselmänner, quienes trabajaban hasta la extenuación y cuyo aspecto físico era lo más parecido al de un faquir. Convine no olvidar que en aquellos momentos, centenares de miles de mujeres y niños alemanes eran quemados vivos por los bombardeos incendiarios aliados y, en consecuencia, los nazis no se andaban con chiquitas a la hora de tratar a los prisioneros enemigos. En cualquier caso, quizá por ser privilegiados de los campos, entre los que al parecer se contaba Hessel, podían también organizarse en Buchenwald espectáculos artísticos:

También estaba Hewitt, a quien los SS habían autorizado a montar un cuarteto de cuerda que tocaba Mozart, por la noche, en uno de los barracones. Extraño campo, donde se podía tocar música y escribir tragedias.

Conejo, teatro… Curiosas formas del “horror”. ¡El propio Hessel tiene que reconocerlo, pues la norma canónica de aquello que debe ser, a los ojos del mundo, un Konzentrationslager alemán, no procede de su propia experiencia, sino del libro de Kogon, como él mismo ha admitido! Pero la metodología con que Kogon escribió su obra tiene un carácter tan nauseabundamente político como los criterios que permitieron seleccionar a Hessel para ser salvado del fusilamiento (Kogon, p. 15):

J’espère être parvenu, même sur les points les plus délicats, à dire la vérité toujours de telle sorte qu’elle serve au bien et non au mal.

Que sirva al “bien” significa aquí: a la causa aliada de Stalin y Roosevelt.

El promotor de la “transgresión” Daniel Cohn-Bendit.
Toda su vida ha sido un político profesional.

Hessel funcionario de la ONU, diplomático, político

La carrera de Hessel empezó después de la Segunda Guerra Mundial. Una recomendación de la esposa de Roosevelt le permitió formar parte del grupo de redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Sobre Roosevelt ya se conocen algunas exquisiteces morales, como, por ejemplo, durante la conferencia de Teherán (1943), su aprobación a las propuestas de Stalin de asesinar a 50.000 oficiales alemanes prisioneros. Cuando Churchill manifestó su repugnancia ante semejante sugerencia, Roosevelt respondió:

Como siempre, parece que me toca hacer de mediador en la contienda. ¿Por qué no lo dejamos en 49.500?

Y el hijo de Roosevelt, Elliot, se sumó al coro del crimen de guerra planificado con la siguiente afirmación:

Espero que se ocupen de esos cincuenta mil criminales de guerra, pero ¡que no se olviden de otros varios centenares de miles de nazis!

Roosevelt fue favorable a la aplicación del plan Kaufman/Morgenthau, del que ya hablaremos más abajo, cuya finalidad era el exterminio del pueblo alemán. En una conversación con el ministro del Interior de EEUU a propósito de dicho plan genocida, castraciones y esterilizaciones incluidas, Roosevelt afirmó:

Tenemos que ser duros con los alemanes, y me refiero al pueblo alemán, no sólo a los nazis. También tenemos que castrar a los alemanes de a pie, o cuando menos habrá que tratarles de tal forma que no puedan seguir alumbrando sin más a individuos que deseen continuar por el mismo camino que antes.[8]

Como es sabido, la bomba atómica norteamericana fue construida bajo el mandato de Roosevelt y lanzada sobre el Japón por orden del presidente Truman. Pues bien, Truman heredó un memorándum secreto redactado por Roosevelt y Churchill donde se establecía que “una vez construida la bomba, se podría, después de maduras consideraciones, utilizar contra los japoneses, a los que se advertiría que se repetiría esta acción hasta que se rindieran.” No creemos que se pueda gozar de la amistad de la esposa de Roosevelt inocentemente. Mientras ella promovía la futura Declaración Universal de los Derechos Humanos, su marido, en la habitación contigua, diseñaba políticamente el arma absoluta y redactaba el documento que iba a permitir utilizarla contra decenas de miles de civiles inocentes. La ética no tolera estas ambigüedades. ¿Qué dijo la señora Roosevelt cuando Truman arrojó finalmente el “horror” –este sí, de verdad- sobre las cabezas de las mujeres y los niños japoneses? Agárrense, indignados: “Truman tomó la única decisión que podía”, pues el uso de la bomba era necesario “para evitar el tremendo sacrificio de vidas estadounidenses”. Pero esta afirmación es éticamente insostenible, además de una mentira de hecho: los norteamericanos estaban ya perfectamente informados de que la intención del Japón era rendirse de manera inmediata. El problema consistía precisamente en eso, porque EEUU buscaba poder lanzar la bomba para conocer sus efectos reales e intimidar, de paso, a la Unión Soviética. Por si fuera poco, una vez lanzada la de Hiroshima, y todo ello con el supuesto fin de salvar más vidas americanas, los héroes de la libertad glorificados por Hollywood lanzaron un segundo artilugio mortífero sobre Nagasaki. Eleanor, la amiga de Hessel, legitimó estas atrocidades. A tenor del favor que gozaba de la primera dama, no creemos que Hessel se lo reprochara como merecía… Una vez más, los amigos de Hessel le delatan. Toda su influencia personal procede de dudosos contactos con el estamento político oligárquico, y ello hasta niveles verdaderamente asombrosos. Ora son los criminales comunistas, ora los criminales capitalistas, pero Hessel no deja nunca de beneficiarse de singulares referentes humanos de la “barbarie” del siglo XX. Todo ello, empero, en nombre de unos “ideales maravillosos”, cuya encarnación humana él, como judío de Buchenwald, representaría paradigmáticamente.

Es cierto que Hessel cuenta también con el apoyo de Daniel Cohn-Bendit, el mítico dirigente “rebelde” de mayo del 68 convertido de por vida en funcionario de las instituciones europeas. Pero Cohn-Bendit no es precisamente un dechado de ética, siendo así que en su heroica juventud se dedicó a promover argumentaciones político-filosóficas a favor de las relaciones sexuales entre adultos y niños. Se le considera un legitimador ideológico de la pederastia y ha tenido que pedir perdón por ello (“La Vanguardia”, 22-2-2001):

Veintiséis años más tarde, la hija de Ulrike Meinhof desentierra varias entrevistas y un viejo libro Le grand bazar, publicado en 1975, sin que entonces llamase la atención, haciendo afirmaciones de este tipo: ‘Ocurrió que algunos niños me abrían la bragueta y me hacían cosquillas. Yo reaccionaba de manera diferente según las circunstancias. A veces, les decía a los niños: ¿Por qué no jugáis entre vosotros…? Pero ellos seguían y yo terminaba por acariciarlos’. Cohn-Bendit agrega: ‘Mi ligue con los chavales tomaba, rápido, formas eróticas…’ Estas afirmaciones y comentarios formaban parte de su libro, en el que su autor evoca su aventura personal en los medios ‘contra-culturales’ franceses y alemanes de los años sesenta y setenta, contando, con mucho detalle, sus grandes experiencias y grandes debates en materia de educación y sexualidad, y abogando, con distinto énfasis, en muy distintas ‘liberaciones’. Veinticinco años más tarde, Cohn-Bendit descubre horrorizado, afirma, el ‘alcance’ de sus declaraciones, realizadas, según él, ‘para escandalizar a los burgueses’. Cohn-Bendit sale al paso de cualquier sospecha de pederastia, declarando: ‘Nunca tuve relaciones sexuales con ningún niño. Por otra parte, los padres y los niños de la guardería donde yo trabajaba publicaron una carta abierta en la prensa alemana, insistiendo que jamás hubo la menor sospecha de pederastia. No hay ninguna duda’. El semanario L’Express desentierra hoy esta historia, y pone en boca de Cohn-Bendit esta frase: ‘Sabiendo lo que hoy sé sobre abusos sexuales, siento un remordimiento profundo por haber llegado a escribir y declarar estas cosas…’. Cohn-Bendit intenta explicarse afirmando que, en verdad, muchas de las afirmaciones de su libro Le grand bazar son sencillamente falsas, poniendo como propias ‘reflexiones sobre la sexualidad infantil que corrían entre los grupos contraculturales’. ‘Hoy -concluye Cohn-Bendit en L’Express- todo esto parece horrible e incomprensible. Y quizá lo sea. Pero, en mi libro, es un condensado de las discusiones que sosteníamos padres y educadores en la guardería donde yo trabajaba’.

Hessel y Cohn-Bendit son correligionarios del partido Europe Ecologie. Pero un ciudadano indignado nunca aceptaría compartir escaño u opción política con un personaje capaz de semejantes afirmaciones, sobre cuyas consecuencias no basta con disculparse. Quien en edad adulta ha dicho: “podía sentir perfectamente cómo las niñas de cinco años habían aprendido a excitarme” (1976), tiene que dimitir de cualquier cargo público. Pero Cohn-Bendit, muy a la española, no soltó jamás su poltrona y no parece que Hessel se lo haya reprochado. Al contrario, le apoyó públicamente el 9 de febrero de 2011 en la campaña electoral de Europe Écologie. Una vez más, la política pasa por delante de la ética en Hessel. ¿Cuenta este personaje con autoridad moral alguna para tutelar filosóficamente la rebelión de los indignados? Que el lector juzgue por sí mismo.

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[1]Hessel, S., Mi baile con el siglo, Barcelona, Destino, 2011, p. 40.

[2]Op. cit., p. 33.

[3] Traducimos directamente de la versión francesa, pero, para mayor seguridad, hemos confrontado el texto con la versión original (p. 260) y constatado que la francesa es más extensa e incluye detalles que no se encuentran en la edición alemana, pese a lo cual el sentido es básicamente el mismo: “SS Besuche fanden in den Lagern haufig statt. Die Lagerführung entwickelte dabei eine merkwürdige Praxis: einerseits verschleierte sie die Zusammenhänge, anderseitszeigte sie besondere Schaustücke. Einrichtungen, die auf Marterungen der Häftlinge hinweisen konnten, wurden bei den Führungen übergangen, derartige Gegenstände versteck. So kam zum Beispiel der berüchtige „Bock“, wenn er auf dem Appellplatz stand, so lange in eine Wohnbaracke, bis die Besucher wieder gegangen waren. En la versión francesa se encuentra la siguiente precisión, ausente en la alemana: Une fois, semble-t-il, on oublia de prendre ces mesures de prudence : un visitant ayant demandé quel était cet instrument, l’un des chefs de camp répondit que c’était un modèle de menuiserie servant à fabriquer des formes spéciales. Les potences et les pieux auxquels on pendait les détenus étaient également rangés chaque fois.

[4] Versión francesa: Les directions des camps n’étaient pas capables d’exercer sur des dizaines de milliers de serfs un contrôle autre que purement extérieur et sporadique.Elles ignoraient ce qui se passait réellement derrière les barbelés.Versión alemana (p. 280) : Die Lagerführungen waren nicht imstande, Zehntausende von Unterjochten anders als rein äuBerlich und durch plötzliche Eingriffe zu kontrolieren. Was hinter dem Stacheldraht wirklich vorging, blieb ihnen verborgen.

[5]Traducimos al castellano: “(…) en Buchenwald, Kogon pasó parte de su tiempo trabajando como oficinista para el doctor Erwin Ding-Shuler, quien lideraba la sala de experimentación del tifus del campo. Según las propias declaraciones de Kogon, fue capaz de desarrollar una relación que bordeaba la confianza con Ding–Schuler después de convertirse en su oficinista en 1943. A partir de entonces, tenía con él conversaciones sobre asuntos familiares, la situación política y el frente. De acuerdo con Kogon, gracias a su influencia con Ding–Schuler, fue capaz de salvar la vida de muchos prisioneros, incluido Stéphane Hessel, cambiando sus identidades con aquellos que habían muerto de tifus. A principios de abril de 1945, Kogon y el jefe de enfermeros prisioneros de la sala de experimentación con tifus, Arthur Dietsch (sic) supieron por el propio Ding-Schuler que sus nombres estaban en la lista de 46 prisioneros que los SS querían ejecutar inmediatamente antes de la esperada liberación del campo. Ding-Schuler salvo la vida de Kogon al final de la guerra escondiéndolo en un cajón de embalaje y sacándolo ilegalmente de Buchenwald.

[6]Hessel, S., Mi baile con el siglo. Memorias, Barcelona, Destino, 2011, p. 100.

[7) Hessel, S., Bailando con el siglo, op. cit., p. 99.

[8]Reagan, Geoffrey: Guerras, políticos y mentiras. Cómo nos engañan manipulando el pasado y el presente, Barcelona, Crítica, 2006, p. 45.

Publicado por ENSPO en

ANGELA MERKEL: ¿aria ó judía?

30 de enero de 2013

merkel-nazi_470x327ANGELA MERKEL
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Con motivo de su visita a Chile, la canciller de la República Federal de Alemania está siendo objeto de comentarios.
Unos, los más falaces y absurdos, la acusan de “nazi”…
Otros afirman que es de ascendencia judía…
He aquí una muestra de tales decires:

juanjo dijo…
No creo que se sienta muy aria la tal Merkel, puesto que si es cierto lo que se lee en la red es hija de una judía de Polonia (por lo tanto y segun los judíos ortodoxos es judía) la señora Herlind jentzsch. Su padre era un pastor luterano, Horst Kasner.Ello no quiere decir, ni mucho menos, que deje de ser racista. Lo que si es verdad es que no para de regalarle a Israel armamento de última generacion como son los submarinos invisibles que fabrica.
28 de enero de 2013 15:18

http://www.jmalvarezblog.blogspot.com.es/2013/01/raul-castro-no-saludo-la-reencarnacion.html#more

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NOTA DE URANIA: EL comentario emitido por “JUANJO” se ha publicado en un blog de tendencia estalinista… y por tanto es coherente que desde esa óptica se llame “racista” a la Sra. Merkel. Evidentemente no es “racista” en el sentido que da a esta palabra la propaganda del Sistema, sino que se somete totalmente a las fuerzas que hacen de Europa un continente invsadido por todo tipo seres humanos de razas exóticas y, por supuesto, es más devota de Israel que de Alemania, lo cual es perfectamente lógico…dadas las circunstancias…
La fotografía de más arriba corresponde a los ataques demagógicos y antialemanes de cierta prensa de Grecia…

Las causas profundas de la “CRISIS”…

14 de diciembre de 2012

Las verdaderas causas de la presunta crisis económica

 
Hace unos años todavía teníamos que hacer un esfuerzo para convencer a la gente de que la incompetencia de la administración era un mero epifenómeno, un síntoma superficial de un problema mucho más profundo: la corrupción política e institucional. Eran tiempos en los que, para la mayoría de los ciudadanos, podía “haber” políticos corruptos, pero se trataba de casos aislados, como ocasionales y anecdóticas parecían también las escandalosas inepcias de los altos cargos y los profesionales del escaño. Hoy ya sabemos que no es así y, afortunadamente, la ciudadanía empieza a tener conciencia de que la corrupción es, como poco, un fenómeno generalizado, pero habría que ir todavía más allá: la corrupción no es una cuestión de cantidad, de “más o menos”, de manera que pudiérase ahora sostener que hay “mucha” o que incluso “todo” es corrupción, sino que -hete aquí nuestra tesis- la corrupción define la esencia misma del sistema oligárquico, éste es constitutiva y estructuralmente corrupto. De manera que quienes, en el mundo de la política, farfullan sobre regeneración democrática y nos explican el cuento de que si les votamos a ellos combatirán la corrupción (como si se tratara sólo de un problema de personas y no de un elemento o rasgo sistémico), son los futuros corruptos. En Italia ya han pasado por eso: partidos enteros se fundaron supuestamene para combatir la corrupción, o basaron sus campañas electorales en una presunta lucha contra la corrupción, por ejempo la Liga Norte. Pues bien, todos aquellos regeneradores han terminado implicados en casos de corrupción. Hay que empezar a hacerse preguntas, porque nos va la vida en ello.
 
Una primera consecuencia de la cotidiana lectura de los periódicos: la excepción es el político o administrador público honesto -alguien que, tarde o temprano, será expulsado del sistema precisamente por serlo-. Entonces, la pregunta que debemos plantearnos es por qué el sistema es necesariamente corrupto, por qué ha de serlo quiéranlo o no las personas, como entes individuales, ubicadas en los distintos escalones de la jerarquía político-administrativa.
 
De la incompetencia a la corrupción
 
Vayamos, empero, por pasos. Primero, de la incompetencia a la corrupción. En la actualidad estamos sufriendo una crisis económica que afecta a la práctica totalidad del mundo occidental, pero especialmente a Europa y, dentro de Europa, a países “meridionales” como Italia y España. A su vez, en España, la comunidad autónoma más afectada por la crisis -puede hablarse de bancarrota administrativa- es Cataluña. De ahí se podría concluir que la crisis económica de Occidente tiene en la sociedad catalana un ejemplo a la vez singular y único del que ya nos hemos ocupado en otras entradas de esta bitácora.
 
Pero la crisis económica no es más que una generalización de lo que antaño parecían casos puntuales de incompetencia. La crisis económica comporta algo así como una saturación de aparentes inepcias, el estallido de la antigua “incompetencia” en una falla estructural del sistema y, por tanto, en una crisis política e institucional de carácter técnico que reclama “mejores técnicos”, de ahí los casos de gestión directa del poder por parte de los tecnócratas… Ahora bien, tanta inepcia no puede atribuirse precisamente a errores técnicos que esos mismos técnicos puedan “solucionar”: nuestros políticos y administradores han demostrado ser, todos ellos en conjunto (y precisamente por ello ninguno asume responsabilidad alguna a título individual) unos incompetentes y esta “incompetencia” les impide incluso nombrar al técnico que pueda aportar las soluciones (el caso del ministro de economía español Luis de Guindos es patente: se trata de un directivo de Goldman Sachs, uno de los bancos causantes de la crisis).
 
La clave está en otro sitio. En efecto, al mismo tiempo, y paralelamente a la crisis económica, se observa un estallido de los casos de corrupción, de suerte que a la crisis institucional por inepcia (que podría mantenerse aislada y abordarse “técnicamente”) se añade una crisis institucional de idiosincrasia moral. La ciudadanía empieza a tener la certeza de que los políticos, además de unos incompetentes, que lo son sin duda alguna, son además unos pillos, unos auténticos ladrones y, en cualquier caso, que la crisis económica, de alguna manera, guarda una conexión con ese otro fenómeno más de fondo, a saber: la debacle política de un entramado institucional basado en el crimen. ¿Es esto un problema técnico? Pues allí donde existe corrupción se vulneran preceptos penales y la crisis redúcese realmente, en última instancia, al hecho de que los políticos roban o permiten que otros roben el dinero o los recursos de la sociedad. Este robo comporta la comisión de diversos delitos, como la prevaricación, la falsedad documental, el cohecho, etc.
 
Ahora bien, para que los políticos y altos cargos puedan cometer delitos de forma impune se necesita ante todo la complicidad del entero entramado de funcionarios, sindicatos y presuntos técnicos reclutados por concurso u oposición, empleados públicos encargados de distinguir entre los actos basados en la eficacia, la eficiencia y, hablando en términos muy generales, la racionalidad política y administrativa, y los actos fraudulentos inherentes al delito, técnicamente “irracionales”. Éstos vulneran la ley, cuando existe una ley que vulnerar. En otros casos, y a tenor del hecho de que las leyes las promueven los políticos, ni siquiera existe transgresión normativa, sino simple transgresión moral, por ejemplo las escandalosas dietas, jubilaciones y acumulaciones de cargos que leyes hechas a medida del expolio, permiten sin que pueda hablarse siquiera de delito. Habría que separar conceptualmente uno y otro aspecto a efectos jurídicos, aunque ambos en el fondo remiten a una raíz común: la crisis “institucional”, política.
 
Centrémonos, por el momento, en el primero. No sé si recordarán que un ministro del Partido Popular, el señor Zaplana, aprobó una norma en virtud de la cual los funcionarios no podían denunciar el acoso psicológico-laboral a la Inspección de Trabajo. Nadie se dio cuenta entonces -y, al parecer, tampoco se da cuenta ahora- de la enorme trascendencia de esa aparentemente inocua circular ministerial que dejaba inermes a los empleados públicos ante las presiones de los políticos y los altos cargos nombrados a dedo por los políticos.
 
De la corrupcíón a la criminalidad
 
Que la promoción profesional de los servidores públicos no dependa de su eficiencia, preparación y eficacia, sino de la confianza que inspiren al político o alto cargo de turno, significa que quienes van a controlar las palancas de mando serán, precisamente, aquellos que, conscientes de cuál es el camino para medrar y no disponiendo de otro por su falta de preparación o inteligencia, actuarán siempre, no como funcionarios servidores de la ley, sino como miembros del “equipo” particular del político de turno, es decir, de aquellos que se muestran, ante todo, leales al jefe. Por el contrario, los funcionarios conscientes de su preparación y eficacia no dependen de dicha lealtad mafiosa, pueden apelar al mérito que, según la norma legal, debería regir la carrera administrativa. Pues bien, contra estos funcionarios legalistas y mejor preparados se pensó la circular de Zaplana. Porque si el político quiere sacarle “partido” a su cargo, necesita funcionarios corporativisas leales al jefe y, al mismo tiempo, debe combatir a los funcionarios honestos, legalistas y más capacitados precisamente en cuanto dependen sólo de sí mismos, del mérito -y no de los favores- en su gestión administrativa. El acoso laboral es el arma que, con la inestimable colaboración de esa banda de mafiosos y corruptos comprados con sobres de dinero negro que son los sindicalistas, permite doblegar la voluntad del funcionario legalista y destruirle como profesional. Pero, ¿qué sucede con una administración que promueve a los ineptos y a los tolerantes con las irregularidades, mientras coloca de baja médica a los más capacitados? El resultado sólo puede ser el desastre. Y al final el desastre llegó, porque tenía que llegar.
 
Ya se perfila, pues, muy resumida, la oscura relación entre incompetencia y corrupción. Los dos fenómenos que permiten conectar ambos facta aparentemente independientes son el corporativismo y el acoso laboral o mobbing, haz y envés de un mecanismo único de subordinación de la legalidad, la racionalidad y la verdad a ciertos opacos “intereses”. Pero no veo que en ningún periódico o medio de comunicación se hable sobre el tema. Tenemos artículos sobre la crisis, y tenemos artículos sobre casos de corrupción. Pero los periodistas, que en esto también son, como los sindicalistas, pseudo profesionales comprados por el poder, se guardan muy mucho de analizar y explicarle a la gente algo tan sencillo como el sentido de la circular de Zaplana, la relación entre crisis económica y saqueo del erario público o, más en general, vulneración sistemática de la ley, perpetrada impunemente ante los ojos de millones de funcionarios que, al parecer, cuando van a trabajar no ven ni oyen nada; el misterioso nexo entre cosas como el acoso laboral impune y la quiebra de las administraciones públicas.
 
Salimos así de la crisis económica, de la incompetencia generalizada y de la bancarrota técnica de un sistema gobernado por técnicos (muy pagados de sí mismos, arrogantes por lo que respecta a las humanidades, pero unos técnicos que nos han llevado a la ruina), para llegar a la criminalidad estructural de un dispositivo administrativo que implica a funcionarios, sindicalistas, altos cargos y políticos. La crisis económica no es económica, es esencialmente política; o, en otros términos, es consecuentemente económica sólo porque causalmente fue, desde el principio, una crisis política.
 
De la criminalidad al genocidio
 
Los ciudadanos se preguntarán de dónde surge esta criminalidad estructural. Porque algo tan enorme como lo que estamos denunciando aquí no puede suceder por casualidad. Hablamos, no de una corrupción más o menos generalizada, insisto en ello, sino de una organización criminal -el estamento político- consciente de que lo es; de unas administraciones que amparan mafias al servicio de ciertos delincuentes llamados “políticos”, testaferros del poder económico-financiero; de gentes que, enquistadas en las más altas cúpulas del poder, son perfectamente sabedoras de la verdad y han diseñado el sistema institucional actual precisamente con tales fines delictivos o radicalmente inmorales (con fines que nunca podrían ser públicamente reconocidos). Esta es la verdad: nuestras existencias como ciudadanos transcurren envueltas en la ficción, en el fraude sostenido como un decorado de cartón piedra, consistente en la ingenua creencia de que nuestros representantes públicos son personas decentes y bienintencionadas. No lo son. Tantos casos de corrupción, incontables ya y únicamente la punta del iceberg de una realidad que jamás llegará a los juzgados o la prensa, resultarían imposibles si todo un estamento político no sólo los hubiera permitido, no sólo los hubiera querido, sino que desde el principio se hubiera organizado con ese objetivo. ¿Qué fin? Manipular, engañar, explotar y saquear literalmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos en beneficio de una élite denominada oligarquía. De ahí que, desde las primeras líneas, hablemos de sistema oligárquico y no de sistema democrático. La democracia liberal actual es una impostura, un teatrillo de ladrones, criminales y asesinos. Simplemente no existe esa “democracia” y la rebelión ciudadana sólo puede consistir en llegar a tomar conciencia, en conseguir entender de una santa vez el significado del concepto “sistema oligárquico”.
 
Por este motivo tenemos que ir todavía más allá. ¿Hay más aún? Sí.
Es menester preguntarse por los orígenes del sistema oligárquico. Son esos orígenes los que permiten comprender por qué los fundamentos mismos de la presunta “democracia” emanan ab ovo de la organización de un dispositivo criminal controlado por la alta finanza y los políticos. Y ese origen es el genocidio. El actual aparato de poder se instauró tras la Segunda Guerra Mundial sobre la base legitimadora del juicio de Nüremberg, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la narración oficial del Holocausto. Tales tres son los pilares ideológico-propagandísticos del sistema oligárquico. Tras ellos se esconden, empero, genocidios impunes, como hemos argumentado en otras entradas harto conocidas de esta bitácora. Nuestros políticos son criminales porque antes fueron, y son hasta el día de hoy, genocidas. Sus latrocinios, sus manipulaciones, ilegalidades, mentiras…, representan muy poca cosa comparados con los cadáveres hundidos en el fondo de esa charca infecta denominada “democracia”. Los casos de corrupción son como una delgada capa de moho flotando en la superficie del agua putrefacta. Si apartamos esa mera apariencia contemplaremos con horror los rostros de silenciosas víctimas que, por millones, yacen en el fondo.
 
Es lo que hemos intentado explicar en el libro La manipulación de los indignados (2012).

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FUENTE:

http://www.nacional-revolucionario.blogspot.com.es/2012/12/las-verdaderas-causas-de-la-presunta.html


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